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Cilindro "Imperio Azteca II: Vida Diaria y Politica" para Planetarios Portatiles
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Principales Imperios Precolombinos, Aztecas, Mayas, Incas, Cuzco, Machu Picchu, Nazca, Imperio Inca, los Andes, Teotihuacan, Templo Mayor en la ciudad de Mexico, Tajín, Palenque, Tulum, Tikal, Chichen-Itza, Montealban, Mesoamerica, Hernan Cortes, Moctezuma, Organización politica azteca, Guerreros Aguila, Huitzilopochtli, Tlaloc, Quetzalcoatl, Tezcatlipoca, Sociedad Azteca, Educacion Azteca, Numeracion Azteca
Ubicación de los Principales Imperios Precolombinos
Ubicación de los Principales Imperios Precolombinos

Aztecas, Mayas e Incas.

Se entiende por América Precolombina a la América existente antes de la llegada de Cristobal Colón al continente el 12 de octubre de 1492. Por extensión, se aplica el adjetivo precolombino a las culturas y pueblos que surgieron y se desarrollaron en el continente americano antes de este suceso.

Las altas culturas precolombinas surgieron en

Mesoamérica y Sudamérica. De norte a sur podemos nombrar a los aztecas y toltecas, mayas, chibchas e incas. En cambio, en Norteamérica los asentamientos humanos no alcanzaron un nivel cultural tan elevado como en las civilizaciones antes señaladas, en parte por su menor densidad de población y, sobre todo, por sus actividades seminómadas (caza del bisonte, etc.). Podemos citar entre los grupos étnicos preponderantes a los Seris, Apaches, Mohicanos, Navajos, Yakis, Cheyennes, Esquimales, Iroqueses, etc.

Las civilizaciones americanas no descubrieron el concepto de la rueda para fines prácticos. Tampoco habían llegado al concepto del arco y la bóveda en la arquitectura (los que, dicho sea de paso, se derivan del concepto de la rueda), por lo que todos los puentes eran de tipo colgante, como se pudo

comprobar en los profundos valles andinos, donde se construyeron puentes hechos con materias vegetales que eran verdaderas maravillas arquitectónicas. Además, se pudo constatar el escaso uso de los metales para las actividades guerreras, no obstante que, en otros ámbitos, se aprecian algunos avances culturales notables, como en lo que se refiere a la observación de los astros, la medición del tiempo (calendario maya, por ejemplo), en la orfebrería y en otros campos de la artesanía.

Otro de los elementos comunes de las culturas precolombinas que alcanzó un alto grado de desarrollo fue la edificación de templos y sitios religiosos monumentales, siendo claros ejemplos las zonas arqueológicas de Cuzco, Machu Picchu y Nazca, en territorio del Imperio Inca, en los Andes, y Teotihuacan, Templo Mayor en la ciudad de México, Tajín, Palenque, Tulum, Tikal, Chichen-Itza, Montealbán, en Mesoamérica.

La economía de las culturas más desarrolladas estaba basada en la agricultura y la alimentación básica provenía de los cultivos de maíz, alubias (frijoles, caraotas o porotos en algunas partes) y calabaza o auyama, principalmente en Mesoamérica, mientras que los tubérculos como la papa y la batata, así como raíces como la yuca o mandioca, plantas originarias de la América del Sur, constituian los cultivos más importantes en esta parte del continente.

La caza y la pesca aportaban complementos proteínicos y grasas a la dieta de los pueblos amerindios. Entre las plantas autóctonas del continente americano, y cuyo cultivo proporcionaba un complemento importante de la dieta podemos citar el tomate, aguacate, merey, maní (cacahuete, en España), cacao, ananás o piña, etc.

Como las especies pecuarias domesticadas más importantes (como los distintos tipos de ganadería: vacuna, equina, lanar, caprina, porcina, etc.), no existían en América, ya que fueron introducidas por los españoles, los animales domésticos eran bastante escasos, exceptuando a los perros, a lo largo y ancho de todo el continente, los acures o cobayos entre los incas (los conejillos de Indias, como se llamaron en España) y los pavos en el caso de América del Norte, México y en otras partes del continente.

Las llamas, una especie de camélidos existente en la región andina, era otra especie animal domesticada con fines de uso para transportar carga ya que pueden cargar hasta unos 40 kilos en los Andes, mientras que la vicuña y el guanaco eran especies semejantes a las llamas, no domesticadas, que eran cazadas para la obtención de carne, lana y pieles.

Aztecas, Mayas e Incas.

Se entiende por América Precolombina a la América existente antes de la llegada de Cristobal Colón al continente el 12 de octubre de 1492. Por extensión, se aplica el adjetivo precolombino a las culturas y pueblos que surgieron y se desarrollaron en el continente americano antes de este suceso.

Las altas culturas precolombinas surgieron en Mesoamérica y Sudamérica. De norte a sur podemos nombrar a los aztecas y toltecas, mayas, chibchas e incas. En cambio, en Norteamérica los asentamientos humanos no alcanzaron un nivel cultural tan elevado como en las civilizaciones antes señaladas, en parte por su menor densidad de población y, sobre todo, por sus actividades seminómadas (caza del bisonte, etc.). Podemos citar entre los grupos étnicos preponderantes a los Seris, Apaches, Mohicanos, Navajos, Yakis, Cheyennes, Esquimales, Iroqueses, etc.

Las civilizaciones americanas no descubrieron el concepto de la rueda para fines prácticos. Tampoco habían llegado al concepto del arco y la bóveda en la arquitectura (los que, dicho sea de paso, se derivan del concepto de la rueda), por lo que todos los puentes eran de tipo colgante, como se pudo

comprobar en los profundos valles andinos, donde se construyeron puentes hechos con materias vegetales que eran verdaderas maravillas arquitectónicas. Además, se pudo constatar el escaso uso de los metales para las actividades guerreras, no obstante que, en otros ámbitos, se aprecian algunos avances culturales notables, como en lo que se refiere a la observación de los astros, la medición del tiempo (calendario maya, por ejemplo), en la orfebrería y en otros campos de la artesanía.

Otro de los elementos comunes de las culturas precolombinas que alcanzó un alto grado de desarrollo fue la edificación de templos y sitios religiosos monumentales, siendo claros ejemplos las zonas arqueológicas de Cuzco, Machu Picchu y Nazca, en territorio del Imperio Inca, en los Andes, y Teotihuacan, Templo Mayor en la ciudad de México, Tajín, Palenque, Tulum, Tikal, Chichen-Itza, Montealbán, en Mesoamérica.

La economía de las culturas más desarrolladas estaba basada en la agricultura y la alimentación básica provenía de los cultivos de maíz, alubias (frijoles, caraotas o porotos en algunas partes) y calabaza o auyama, principalmente en Mesoamérica, mientras que los tubérculos como la papa y la batata, así como raíces como la yuca o mandioca, plantas originarias de la América del Sur, constituian los cultivos más importantes en esta parte del continente.

La caza y la pesca aportaban complementos proteínicos y grasas a la dieta de los pueblos amerindios. Entre las plantas autóctonas del continente americano, y cuyo cultivo proporcionaba un complemento importante de la dieta podemos citar el tomate, aguacate, merey, maní (cacahuete, en España), cacao, ananás o piña, etc.

Como las especies pecuarias domesticadas más importantes (como los distintos tipos de ganadería: vacuna, equina, lanar, caprina, porcina, etc.), no existían en América, ya que fueron introducidas por los españoles, los animales domésticos eran bastante escasos, exceptuando a los perros, a lo largo y ancho de todo el continente, los acures o cobayos entre los incas (los conejillos de Indias, como se llamaron en España) y los pavos en el caso de América del Norte, México y en otras partes del continente.

Las llamas, una especie de camélidos existente en la región andina, era otra especie animal domesticada con fines de uso para transportar carga ya que pueden cargar hasta unos 40 kilos en los Andes, mientras que la vicuña y el guanaco eran especies semejantes a las llamas, no domesticadas, que eran cazadas para la obtención de carne, lana y pieles.

Hernan Cortes
Hernán Cortés, Fernando Cortés Monroy Pizarro Altamirano, conquistador español, nació en Medellín Extremadura España en 1485 - murió en Castilleja de la Cuesta en 1547).

Fue hijo único de un hidalgo extremeño, llamado Martín Cortés y de Catalina Pizarro Altamirano. Por vía materna era primo segundo de Francisco Pizarro, quien posteriormente conquistó el imperio inca (no confundir con otro Francisco Pizarro, quien se unió a Cortés en la conquista de los aztecas).

Como otros hidalgos, su padre le envió a Salamanca, para que se instruyese. Allí estuvo dos años, y, movido por su sed de aventuras, pasó a América, a la isla de Santo Domingo, llamada entonces "La Española". Corría el año

1504. Llegó a ser escribano de la villa de Azúa.

Acompañó a Diego de Velázquez a Cuba (año 1511), llegando a ser alcalde de Santiago de Baracoa. Fue encarcelado, acusado de conspirar contra el gobernador Diego de Velázquez. Liberado, se casó con la cuñada del propio Diego Velázquez, llamada Catalina Suárez Marcaida. Diego Velázquez le nombró jefe de la expedición que se estaba formando para seguir con los descubrimientos en la costa de Yucatán, aunque pronto desconfió de él.

Cuenta Bernal Díaz del Castillo, autor de Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, que un día, un bufón de Velázquez, llamado Cervantes el loco, le dijo a su señor, a la manera de los bufones: «A la gala de mi amo Diego, Diego, ¿qué capitán has elegido? Que es de Medellín de Extremadura, capitán de gran ventura. Mas temo, Diego, no se te alce con la armada, que le juzgo por muy gran varón en sus cosas».

Hernán Cortés seguía, sin embargo, con los preparativos de la expedición, y debido a su gran elocuencia, dotes de persuasión y sugestión, pronto logró reclutar más de 600 hombres para su causa.

Adelantándose a que le cesase Diego Velázquez, la armada de Cortés partió del puerto de Santiago de Cuba el 18 de noviembre de 1518. Como iba escasa de bastimentos, tuvo que aprovisionarse de éstos en la isla de Trinidad y otros lugares.

Finalmente, el 10 de febrero de 1519, la flota abandonó las costas de Cuba, en 11 naves, con 518 infantes, 16 jinetes, 13 escopeteros, 32 ballesteros, 110 marineros y unos 200 indios y negros de auxiliares de la tropa. Llevaban 32 caballos, 10 cañones de bronce y 4 falconetes.

Por capitanes iban Alonso Hernández de Portocarrero (al cual entregaría más tarde la india doña Marina), Alonso de Ávila, Diego de Ordás, Francisco de Montejo, Francisco de Morla, Francisco de Saucedo, Juan de Escalante, Juan Velázquez de León (éste pariente del gobernador), Cristóbal de Olid y Pedro de Alvarado. Muchos de estos eran veteranos de guerra de Italia. Por piloto principal iba Antón de Alaminos.

El primer contacto con los nativos lo tuvo en Cozumel, donde vio a los indios ofreciendo sacrificios a sus ídolos, arrancando el corazón a esclavos o a prisioneros. Esto era lo que más horrorizaba a los españoles.

Destrozó, pues esos ídolos, y puso en su lugar cruces e imágenes de la Virgen María. Por medio del intérprete de entonces, Melchorejo tuvo noticias de la existencia de unos hombres barbudos en poder de ciertas tribus, sin duda españoles capturados, y envió emisarios para rescatarlos.

Acudió sólo uno: Gerónimo de Aguilar, que había sido capturado unos años antes, y había aprendido el lenguaje maya que se hablaba en dicha región. Sin embargo, el otro español, Gonzalo Guerrero, no acudió, ya que se había convertido y adaptado a las costumbres indias, tenía esposa y varios hijos, por lo que éstos, seguramente habrán sido los primeros mestizos mexicanos.

Antón Alaminos condujo a la flota hasta la desembocadura del río Tabasco, en donde se encontraron con indios hostiles, pero consiguieron vencerlos, debido al terror que las armas de fuego y los caballos causaban en los indios.

Los caciques hicieron ofrenda de víveres, joyas, tejidos, y un grupo de veinte esclavas, que luego fueron bautizadas. Entre estas esclavas había una llamada Malintzin, a la que los españoles llamaron Marina, que seria crucial en la conquista de México.

Su gran inteligencia, su dominio de los idiomas maya y náhuatl, su dominio sobre la psicología y costumbres de los indios, y su gran fidelidad hacia los españoles, hacen de doña Marina (conocida también como La Malinche) una de las más extraordinarias mujeres del siglo XVI. Sin ella es posible que la conquista se hubiese retrasado una o dos décadas más, y seguramente, con mucha más sangre española.

Doña Marina fue la intérprete, consejera y amante de Hernán Cortés, al cual le dio un hijo al que bautizaron como Martín, igual que el padre de Cortés.

Ella y Gerónimo de Aguilar suplían a Melchorejo, como intérpretes, el cual, se había pasado a los indios, y les había incitado a que luchasen contra los españoles. Vencidos por éstos, le habían sacrificado a los dioses.

En Tabasco, los españoles supieron de la existencia de un país hacia poniente que los indios denominaban “México”. La flota fue, bordeando la costa mexicana, en dirección noroeste (NO), y un día se presentaron varias canoas indígenas que venían de parte del emperador, llamado Moctezuma.

Cortés les mostró sus armas de fuego, sus caballos para por una parte amedrentarlos, pero por otra parte trató de ser amable y afable con ellos, hablándoles de paz. Los embajadores traían pintores, y dibujaron todo lo que vieron con objeto de que su gran señor fuese informado fielmente y viese como eran estos “teules”.

El embajador azteca volvió con grandes presentes de joyas y objetos preciosos, pero Cortés seguía insistiendo en visitar a su emperador. Este volvió denegando el permiso para dicha visita. Por entonces vinieron otros indios, procedentes de Zempoala, que dijeron a Cortés eran enemigos de los aztecas, y querían que los españoles les ayudasen a sacudirse de su yugo.

Cortés vio que esto facilitaba sus planes, ya que el poderoso señor tenía enemigos. Pensó que cultivando las rencillas y odios que existían entre los diferentes pueblos indios, y con el prestigio que habían adquirido como ”teules”, es decir, semidioses, podía apoderarse de las riquezas, que sin duda había, como habían demostrado los diferentes presentes que los enviados del gran emperador Moctezuma II les habían entregado.

Para ello tenia que imponer su voluntad y su mando sobre la facción del gobernador Diego de Velázquez, los cuales sostenían que Cortés no tenia autorización para poblar, sino para rescatar, descubrir, y que deberían volver a Cuba terminada la expedición. La mayoría de los capitanes y la tropa se oponían, ya que intuían la riqueza que podía haber en Tenochtitlan.

Empezó convirtiendo el campamento donde estaban en una ciudad, a la que puso el nombre de Villa Rica de la Vera Cruz, (en la actualidad La Antigua (Veracruz)), por haber desembarcado los españoles en aquel paraje un Viernes Santo.

Los nuevos pobladores rogaron a Cortés que se proclamase capitán general, dependiendo directamente del rey y no de Velázquez, que no tenia mando sobre aquellas costas; haciéndose de rogar, aceptó el cargo.

Nombró alcalde, regidores, alguaciles, tesorero y alférez, consumando, pues, la desvinculación de la autoridad del gobernador de Cuba sobre la expedición, y es justo decirlo que al actuar de esa manera constituyó el primer municipio de América. El primer ayuntamiento formado por Cortés aún existe, ver Historia del Municipio La Antigua.

Siguió bordeando la costa, y supo de la hostilidad de ciertas tribus indígenas contra los aztecas, en una de las cuales se produjo el encarcelamiento de los odiados recaudadores de impuestos aztecas, y su posterior liberación por Cortés para hacer méritos ante Moctezuma. "Quema" (realmente, barrenado) de las naves.

Llegaron noticias de que Diego Velázquez había conseguido por sus valedores en la Corte el nombramiento de adelantado de Yucatán, por lo que envió para contrarrestar estas influencias a sus fieles Portocarrero y Montejo con lo mejor del botín obtenido hasta entonces, para conseguir el nombramiento para Cortés.

Tomó además la decisión de inutilizar las naves, excepto la que había de utilizar Portocarrero con los fines ya indicados, para evitar cualquier fuga de los hombres que no secundaban su rebelión frente a la legalidad del gobernador de Cuba, o que simplemente tuvieran miedo ante la magnitud del empeño.

Sobre la forma física real en que se inutilizaron las naves, las fuentes utilizan las expresiones barrenar (abrir agujeros con un barreno o broca) y dar de través (volcar, tumbar, poner en dirección transversal el barco para vararlo). Posiblemente lo que se hizo fue una combinación de ambos procesos, y en cualquier caso es importante decir que las piezas de las naves sirvieron para propósitos posteriores que tuvieron importancia decisiva en la conquista de la capital Azteca.

Desde muy pronto los hagiógrafos de Cortés glorificaron en exceso la acción de barrenado de las naves, que ha quedado --tras adornarla con falso fuego diciendo que las había quemado-- como uno de los énfasis patrióticos preferidos por los nacionalistas españoles.

Como suele ocurrir con tales énfasis, la realidad seguramente fue menos heroica: Cortés, al traicionar a Diego Velázquez, había "quemado" ya sus naves, que sólo podían servirle para conducirlo al patíbulo en Cuba o en La Española; las barrenó, sobre todo, para impedir la marcha de los que no habían secundado su motín, los partidarios de Velázquez.

Pero además, las naves de la época se deterioraban tanto o más flotando (carcomidas por la broma) como dadas de través, y en este segundo caso no era imposible que un carpintero las rehabilitase para volver a viajar, o incluso construyese otras nuevas, como se demostró con los bergantines utilizados en el asedio a Tenochtitlan.

Cabe destacar que Cervantes, en el capítulo VIII de la segunda parte de El Quijote, señala ya la gesta comparándola con otras glorias clásicas, como el paso del Rubicón de César: ...¿quién barrenó los navíos y dejó en seco y aislados los valerosos españoles guiados por el cortesísimo Cortés en el Nuevo Mundo?... lo que de paso demuestra que en 1615 se decía todavía que las barrenó, no que las quemó. Lo de quemar fue una mistificación posterior destinada a dar un timbre más pomposo al suceso.

La marcha hacia el interior empezó el 16 de agosto de 1519. La primera sorpresa fue el cambio de clima de las tierras altas, ya que era frío, en comparación con el clima de la costa y de las islas, así como ver los valles fértiles existentes en el interior.

Al paso por Tlaxcala, los españoles derrotaron a las tribus pobladoras el 5 de septiembre de 1519, y consiguieron aliarse con ellos para ayudarles a liberarse de la opresión azteca. Cortés se detuvo varias semanas en Tlaxcala, que según los cronistas, recordaba a Granada (España) por la frondosidad de sus vegas. Varios millares de tlaxcaltecas se unieron a la expedición hacia Tenochtitlan.

Al paso por Cholula, que eran vasallos de Moctezuma II, éstos después de un grandioso recibimiento, quisieron hacer una emboscada y aniquilar a los españoles. Una anciana, que quiso salvar a Doña Marina, cometió la indiscreción de confiar a ésta lo que tramaba su pueblo. Sin demora, Doña Marina puso en conocimiento a Cortés de la traición que se avecinaba, y adelantándose a los indios, los españoles les infligieron un durísimo castigo. Esta fue una de las más grandes masacres patrocinadas por Cortés y que lo han marcado con un siniestro estigma en el México moderno.

Tenochtitlan: La Noche Triste

En su marcha hacia México-Tenochtitlan el ejército de Cortés avistó los volcanes Popocatepetl e Iztaccíhuatl. Y uno de los capitanes de Cortés, llamado Diego de Ordás fue el primer europeo en ascender a la cima del volcán Popocatepetl en compañía de dos compañeros de armas, causando una gran impresión entre los nativos que acompañaban la expedición de Cortés.

Por tal hazaña y méritos militares, el emperador Carlos V le otorgó a Diego de Ordás mediante decreto expedido el 22 de octubre de 1523, el derecho de poseer un escudo de armas con una vista del volcán.

A la entrada de la ciudad, realizada el 8 de noviembre de 1519, se produjo el encuentro de Moctezuma y Cortés, haciendo de intérprete doña Marina. Moctezuma II, creía que los españoles eran los enviados del Dios que vendrían del este, y además cayó bajo el poder de seducción de Cortés.

Los españoles fueron hospedados en el inmenso palacio del padre de Moctezuma, pudiendo entonces admirar la grandiosidad de aquella ciudad, por ejemplo la plaza de su mercado era más del doble de grande que la Plaza Mayor de Salamanca (tenida entonces por la más grande de la cristiandad).

Residiendo los españoles en el palacio, se les ocurrió que ya era hora de tener capilla propia y, puesto que Moctezuma se había negado a que la erigieran en el cú de Huchilobos, resolvieron levantarla en su alojamiento, previo permiso del emperador.

Buscando los capitanes el mejor sitio para emplazarla, cuando un soldado que era carpintero, notó en una pared la existencia de una puerta tapiada y encalada de pocos días. Recordando entonces de que se susurraba que en aquellos aposentos tenía depositados Moctezuma los tesoros que había ido reuniendo su padre Axayácatl.

Allí entraron Cortés y algunos capitanes y tras la vista de un enorme tesoro, ordenó que se volviera a tapiar. Empezó a inquietar entonces la posibilidad de ser asesinados. Cuatro capitanes y doce soldados se presentaron a Cortés para hacerle presente la conveniencia de prender al emperador, manteniéndole como rehén, para que respondiera con su vida de la vida del ejército.

No se tomó de momento ningún acuerdo. No obstante, una noticia precipitó la resolución.

Unos jefes mexicanos asaltaron Veracruz, donde Juan de Escalante alguacil mayor, a seis españoles y a los aliados totonacas, con desprestigio para las armas españolas al ver que no eran teules o dioses y que podían ser vencidos. Un soldado llamado Argüello fue hecho prisionero, sacrificado, y su cabeza enviada al emperador azteca.

Cortés exigió a Moctezuma que fuese a vivir con los españoles, es decir, tenerlo como rehén so pena de muerte inmediata. Apaciguó a su guardia diciendo que iba de propia voluntad y tras ser trasladados con los españoles todos sus enseres, siguió manifestando a todas sus visitas, que estaba allí de propia voluntad.

Cortés exigió que los caciques autores de la agresión a Veracruz fueran castigados, y llevados a su presencia confirmaron que obedecían ordenes de Moctezuma. Los capitanes aztecas fueron sentenciados a morir en la hoguera.

Consiguió también, que, Moctezuma se declarase vasallo de Carlos V. La situación, sin embargo, se estaba poniendo muy difícil, ya que la clase sacerdotal y los nobles, se estaban conjurando para liberar a su señor y aniquilar a los españoles.

En esos días se recibió la noticia de la llegada de 18 navíos, creyéndose en un principio que eran refuerzos del emperador, mas enseguida se supo que eran tropas mandadas por Diego de Velázquez para castigar a los rebeldes. Estas tropas estaban mandadas por Pánfilo de Narváez. Y para colmo, pusieron sobre aviso a Moctezuma II de que Cortés era un rebelde a su rey, y que lo matase.

Así que Cortés no tuvo más remedio que dejar una guarnición de poco más de un centenar de españoles en Tenochtitlan al mando de Pedro de Alvarado, y él con trescientos españoles y varios cientos de indios salir al encuentro de las tropas de Narváez. Cortés, a la postre, consiguió vencer, e hizo prisionero a Narváez, y las tropas de éste, se pasaron en masa al bando de Cortés.

Mientras, en Tenochtitlan, Alvarado había cometido una matanza de nativos, cuando éstos estaban celebrando la fiesta de Tóxcatl (quinto mes, de los 20 que tenía el calendario azteca), en honor a Tezcatlipoca, aunque algunas fuentes hablan también de culto al siempre presente Huitzilopochtli. La población, lógicamente, se rebeló, y los castellanos se tuvieron que refugiar en los alojamientos del palacio. Parece ser, que, en la tensión de aquellos días, Pedro de Alvarado veía conjuras por todas partes y quiso anticiparse haciendo una matanza.

El 24 de junio de 1520, el ejército de Cortés entraba nuevamente en la ciudad. El hermano de Moctezuma, Cuitláhuac fue liberado para que gestionase la pacificación, pero lo que hizo fue todo lo contrario y se unió al jefe de los caciques, llamado Cuauhtémoc, para aplastar a los españoles. Cortés consiguió que Moctezuma II tratase de apaciguar a los inconformes y que dejasen salir a los españoles de la ciudad pero, por el contrario, fue herido de muerte por los propios indios.

Los sitiados veían disminuir el agua, las municiones y toda clase de víveres. La única salida era la retirada. Y la hicieron en la lluviosa noche del 30 de junio al 1 de julio de 1520, conocida como la Noche Triste. En aquella retirada, cayó buena parte de los castellanos, además de perder gran cantidad de piezas de artillería y de caballos, así como gran parte del tesoro que se transportaba.

Perseguidos por los indios, el 7 de julio, cerca de Otumba, los españoles hicieron frente a los perseguidores en una batalla, en la que los aztecas fueron derrotados y huyeron en desbandada. Los de Tlaxcala siguieron fieles a Cortés, y éste pudo conseguir un gran ejército para reconquistar el Imperio Azteca, terminando con el asedio y destrucción de Tenochtitlan. El día 13 de agosto de 1521, entraron en las ruinas de la ciudad y Cuauhtémoc, el cacique azteca, fue hecho prisionero.

Durante su estancia en España en 1529, Cortés negoció una capitulación sobre los futuros descubrimientos en la Mar del Sur, ya de regreso a México, el 30 de Junio de 1532 envió a su primo Diego Hurtado de Mendoza para que explorara las islas y litorales de la Mar del Sur (Océano Pacífico), más allá de los límites de la audiencia de la Nueva Galicia gobernada por Nuño de Guzmán enemigo acérrimo de Hernán Cortés.

Partió la expedición en dos barcos desde Tehuantepec Oaxaca, después de tocar Manzanillo Colima se fueron costeando las costas de Jalisco y Nayarit, que en aquel entonces formaban parte de la audiencia de la Nueva Galicia, hasta descubrir las Islas Marías, de ahí regresaron a tierra firme y trataron de obtener abastecimiento de agua en la bahía de Matanchén, Nayarit, abastecimiento que les fue negado por órdenes de Nuño de Guzmán dueño y señor de la región.

Uno de los barcos maltratado por las tormentas emprendió el regreso, arribó a las costas de Jalisco y terminó en manos de Nuño de Guzmán, en tanto el otro navío en el que iba Diego Hurtado de Mendoza tomó rumbo al norte, jamás ninguno de los que iban a bordo regresó a la Nueva España, no se volvió a tener noticias de ellos, años después el autor de la Segunda Relación anónima de la jornada que hizo Nuño de Guzmán a la Nueva Galicia, recogió algunas informaciones que hacen suponer que la nave que comandaba Diego Hurtado de Mendoza había naufragado en el litoral norte del hoy estado de Sinaloa, pereciendo él y el resto de la tripulación.

Hernan Cortes, La segunda expedición
El navío Concepción al mando del capitán y comandante de la expedición Diego de Becerra, era una de las dos naves que Hernán Cortés envió en 1533, poco después de la conquista de la gran Tenochtitlan, en un segundo viaje de exploración de la Mar del Sur (Océano Pacífico), la otra nave era el navío San Lázaro al mando del Capitán Hernando de Grijalva.

Zarpó la expedición desde el hoy puerto de Manzanillo Colima el 30 de Octubre de 1533, para el día 20 de Diciembre las naves se habían separado, el barco San Lázaro que se había adelantado esperó en vano al navío Concepción durante tres días y al no tener avistamiento del navío acompañante se dedicó a explorar el Océano Pacífico y descubrió las Islas Revillagigedo.

A bordo del Concepción todo era diferente, el navegante y segundo en el mando Fortún Jiménez se amotinó y asesinó mientras dormía al capitán Diego de Becerra, después agredió a los tripulantes que se mostraron leales al asesinado capitán para posteriormente abandonar a los

heridos en las costas de Michoacán junto con los frailes franciscanos que le acompañaban en la travesía.

Fortún Jiménez navegó hacia el noroeste siguiendo la costa y en algún momento giró hacia el oeste y llegó hacia una apacible bahía, hoy se sabe que arribó a la hoy ciudad y puerto de La Paz, él pensó que había arribado a una isla, jamás supo que había arribado a una península que con el tiempo se llamaría península de Baja California, ahí se encontró con nativos que hablaban una lengua no conocida y además andaban semidesnudos, eran muy diferentes de los nativos del altiplano mexicano que tenían una cultura propia.

Los tripulantes que le acompañaban al ver a las mujeres semidesnudas y a causa de la larga vigilia sexual, se dedicaron a tomarlas por la fuerza. Para ese entonces se habían dado cuenta que en lugar abundaban las perlas que los nativos extraían de las conchas de moluscos que abundaban en la bahía, así que se dedicaron a saquear el lugar y a abusar de las mujeres.

Es necesario resaltar que Fortún Jiménez y acompañantes no otorgaron nombre alguno a ninguno de los sitios que encontraron, serían otros exploradores quienes darían nombre a los lugares visitados por Fortún Jiménez.

El abuso de las mujeres por parte de la tripulación aunado al saqueo al cual se dedicaron provocó un violento enfrentamiento con los nativos que terminó en la muerte de Fortún Jiménez y algunos de sus compañeros, los sobrevivientes se retiraron del lugar, abordaron a duras penas el navío Concepción, navegaron erráticamente durante varios días hasta llegar a las costas del hoy estado de Jalisco, en donde se toparon con los subalternos de Nuño de Guzmán quienes les requisaron la nave y los tomaron prisioneros.

La tercera expedición.

Después de haber patrocinado dos viajes de exploración en la Mar del Sur (Océano Pacífico) y sin haber obtenido resultados materiales, Hernán Cortés decidió encabezar el tercer viaje de exploración.

Molesto Cortés porque Nuño de Guzmán su archienemigo de siempre, le había requisado un buque durante la primera expedición que sufragó, además del buque Concepción que Cortés había enviado en el segundo viaje de exploración de la Mar del Sur, decidió enfrentarlo en su propio terreno y desde allí montar la tercera expedición, para ello preparó un gran número de tropas a pie y a caballo para marchar sobre la provincia de la Nueva Galicia de la cual Nuño de Guzmán era gobernador.

El virrey de la Nueva España advierte a Hernán Cortés el 4 de Septiembre de 1534 "que no enfrentase a quien le había requisado sus barcos" a lo que Hernán Cortés se negó alegando que había gastado más de 100 mil castellanos de oro, además de haber sido designado por su majestad el Rey de España Felipe II para conquistar y descubrir nuevos territorios.

En Chametla (Sinaloa), después de atravesar los hoy estados de Jalisco y Nayarit, territorio conocido como parte de la audiencia de la Nueva Galicia en esa época, Cortés y su comitiva embarcaron los buques Santa Águeda y San Lázaro en los cuales subieron 113 peones, 40 jinetes con todo de a caballo y dejó en tierra a 60 jinetes más, según lo reportó a la Real Audiencia el gobernador Nuño de Guzmán.

Una vez embarcado en el buque San Lázaro, Cortés junto con su expedición tomó rumbo al noroeste, y el día 3 de Mayo de 1535 arribó a la bahía que nombró Bahía de la Santa Cruz actualmente La Paz (Baja California Sur), lugar en el cual confirmó la muerte de su subalterno Fortún Jiménez a manos de los nativos.

Una vez que hubo tomado Cortés posesión de la Bahía de la Santa Cruz, decidió establecer una colonia, mandó traer a los soldados y bastimentos que había dejado en Sinaloa pero el mal tiempo no le ayudó, los buques se perdieron y únicamente regresó a la bahía de la Santa Cruz un navío llevando una carga de cincuenta fanegas de maíz, insuficientes para alimentar a la población, por lo cual Cortés salió personalmente en busca de víveres, mas lo conseguido fue insuficiente por lo cual decidió retornar a la Nueva España con la intención de proveer desde ahí a la nueva colonia.

Al mando del poblado de la Santa Cruz quedó Francisco de Ulloa, pero las quejas de los familiares de quienes se habían quedado en la península hicieron que el virrey ordenara el abandono de la población y el retorno de los pobladores a la Nueva España.

La cuarta expedición

Hernán Cortés quien ya había patrocinado tres viajes de exploración de la Mar del Sur (Océano Pacífico) y los cuales habian terminado en fracasos, decide enviar un cuarto viaje de exploración a la Mar del Sur al mando de Francisco de Ulloa en 1539. Partió la expedición del puerto de Acapulco el día 8 de Julio del año citado a bordo de los buques Santo Tomás, Santa Águeda y Trinidad, a la altura de las Islas Marías se vieron obligados a abandonar el navío Santo Tomás, por lo cual continuaron el viaje de exploración en los dos buques restantes.

Ingresaron al Golfo de California y visitaron en el viaje de ida y de regreso la abandonada población de la Santa Cruz, conocida actualmente como la ciudad de La Paz, llegaron al extremo norte del golfo el 28 de Septiembre, a lo que se conoce actualmente como desembocadura del Río Colorado y llamaron a la boca del río "Ancón de San Andrés", una breve acta fue levantada cuyo texto se transcribe;

Yo Pedro de Palenzia, escribano público desta armada, doy fe e verdadero testimonio a todos los señores que la presente vieren, a quienes Dios nuestro señor guarde de mal, como en veinte e ocho días del mes de septiembre de quinientos e treinta e nueve años, el muy magnfifíco señor Francisco de Ulloa, teniente de gobernador y capitán desta armada por el iustrísimo señor Marqués del Valle de Guajaca,

tomó posesión en el ancón de San Andrés y mar bermeja, que es en la costa desta Nueva España hazia el Norte, que está en altura de treinta y tres grados y medio, por el dicho Sr. Marqués del Valle en nombre del Emperador nuestro rey de Castilla, actual y realmente, poniendo mano a la espada, diziendo que si abía alguna persona que se lo contradijese, que él estaba presto para se lo defender, cortando con ella árboles, arrancando yerbas, meneando piedras de una parte a otra, y sacando agua de la mar; todo en señal de posesión.

Testigos que fueron presentes a lo que dicho es los reverendos padres del señor San Francisco, el padre Fray Raymundo, el padre fray Antonio de Mena, Francisco de Terrazas, veedor Diego de Haro, Gabriel Márquez. Fecho día mes y año susodicho. E yo Pedro de Palenzia, escribano público desta armada, le escribí según ante mi pasó; por ende fize aquí este signo mío, que es tal, en testimonio de verdad.- Pedro de Palencia, escribano público. Frater Ramundus Alilius, Frater Antonius de Mena, -Gabriel Márquez. -Diego de Haro. -Francisco de Terrazas.

Después de haber desembarcado y tomado posesión de las tierras del extremo Norte del Mar Bermeja, (conocido hoy en día como Golfo de California), nombre que le dieron por la coloración rojiza de las aguas que se teñían con las aguas procedentes del Río Colorado, iniciaron el regreso al poblado de la Santa Cruz, doblaron el Cabo San Lucas e ingresaron en el Océano Pacífico, por la actual Bahía Magdalena pasó el día 5 de Diciembre sin haber ingresado por estar herido Ulloa, a causa de una escaramuza que sostuvo con los nativos.

Con fecha de 5 de Abril de 1540 dirigió a Cortés desde la Isla de Cedros una relación de los sucesos de la exploración en uno de los dos barcos, en el otro continuó con la exploración, nunca más se supo de Francisco de Ulloa y de sus compañeros de navegación.

Las abandonadas tierras reciben el nombre de California y Hernán Cortés entra en la historia como su descubridor.

Artículo principal: Origen del nombre de California Un burlón enemigo de Cortés a quien un escritor de la época cita como Alarcón ¿se trataría de Fernando de Alarcón?, en clara alusión a Las Sergas de Esplandián, novela de caballería de boga en esos días, dio por nombrar en tono burlesco a las abandonadas tierras como California para herir a Cortés por haber fracasado en el tercer viaje de exploración, cuando éste trató infructuosamente de establecer una colonia en las tierras recién descubiertas y que le pertenecían por Cédula Real.

Actualmente se conocen con el nombre de California, la península de Baja California, el Golfo de California, y tres estados; California, Baja California y Baja California Sur. Además que el Golfo de California es conocido también como Mar de Cortés.

La leyenda negra. La peor mancha en la hoja de servicios de Cortés es que consintió la tortura de Cuauhtémoc y del cacique de Tacuba, ya que los soldados estaban sedientos de oro, y creían que éste tenía que saber en donde se encontraba. Ambos fueron ahorcados en el año 1525 en la funesta expedición a Las Hibueras (actual Honduras), por sospechas de traición.

Cortés fue recompensado años más tarde por el emperador Carlos V, con el marquesado del Valle y le dieron tierras cerca del estado actual de Oaxaca, pero fue postergado en el gobierno de la nueva colonia.

La extraña muerte de su esposa, Catalina Juárez, también ha reforzado su “leyenda negra”. Murió en el viernes 2 de diciembre del año 1547 en Castilleja de la Cuesta, tratando de volver a sus posesiones americanas.

Ruta de Cortes
Moctezuma
Princesa azteca
Moctezuma y Cortés
Moctezuma II, sucesor de Ahuízotl e hijo de Axayácatl, fue el gobernante de la ciudad azteca de Tenochtitlan cuyos dominios se extendieron a las ciudades de Texcoco y Tlatelolco.

Los detalles del carácter de Moctezuma son contradictorios. Al parecer, él no deseaba ser elegido tlatoani.

Al ser elegido, tuvieron que buscarlo y lo encontraron barriendo las hojas de un templo. Al tomar el cargo creó un elaborado ritual para evitar tener contacto con la gente, y se mostraba orgulloso y desdeñoso con todos.

Señales

Según la leyenda, antes de la llegada de los conquistadores españoles se dieron ocho señales durante los 10 años anteriores, que anunciaban el colapso del imperio azteca:

Una columna de fuego apareció en el cielo nocturno (posiblemente un cometa).

Un cometa apareció en el cielo durante el día.

El templo de Huitzilopochtli fue arrasado por el fuego.

Un rayo cayó en el templo de Tzonmolco.

Tenochtitlan se inundó.

Gentes extrañas, con un cuerpo y varias cabezas, se vieron rondando la ciudad.

Se escuchó a una plañidera dirigir un canto fúnebre a los aztecas.

Se cazó un extraño pájaro. Cuando Moctezuma miró en sus pupilas, pudo ver hombres desconocidos desembarcando en la costa.

Primer contacto con los españoles

En la primavera de 1519, recibió la primera noticia de la llegada de extraños a la costa este de su imperio. Moctezuma envió embajadores para investigar los relatos. El embajador azteca llevaba dos trajes, uno de Tláloc y otro de Quetzalcóatl.

Cada dios nahua tenía ciertos atributos que lo distinguían, Tláloc tenían un adorno parecido a anteojos, Quetzalcóatl un adorno que parece barba. El embajador decidió que Cortés tenía el atributo de Quezalcóatl y vistió a Cortés con

el traje de Quezalcóatl.

Esto aterrorizó a Moctezuma, que envió ricos presentes para evitar que se acercaran los españoles, pero los presentes sólo excitaron el ánimo de los soldados.

Moctezuma incluso envió a un embajador llamado Tzihuacpopoca, para que pretendiera ser él, pero fue descubierto. El 8 de noviembre de 1519, se encontró con Cortés, convencido de que era el dios/sacerdote Quetzalcóatl. La actitud de Moctezuma ha sido objeto de numerosas especulaciones. Sólo alguien que mostrara arrojo en combate, podía llegar a ser Tlatoani y, sin embargo, los actos de Moctezuma muestran un gran miedo.

Moctezuma cedió ante todas las solicitudes de Cortés ya que no pudo reunir un ejército lo bastante grande como para poder vencer a Cortés y a sus demás hombres: Él y sus hombres, caballos, y más de 3000 aliados Tlaxcaltecas fueron alojados en el suntuoso palacio de Axayácatl.

Las imágenes de los dioses aztecas fueron derribadas y sustituidas por imágenes cristianas, se restregó la sangre de los sacrificados, y se suprimió el sacrificio humano, se les dieron grandes cantidades de presentes, se supone que entre otros le entregó, el ahora conocido como penacho de Moctezuma. Moctezuma aceptó ser bautizado y declarado súbdito de España, donde todavía viven sus descendientes, los condes de Miravalle.

Muerte

La muerte de Moctezuma no ha podido ser aclarada completamente, una versión de los hechos nos dice que durante una ausencia de Cortés, Alvarado, el segundo al mando decidió interrupir un ritual de sacrificio humano, pues Cortez lo había prohibido.

La versión azteca, recopilada por Sahagún, dice que los españoles se impresionaron por las joyas y oro que tenían los nobles, pues estaban celebrando la principal fiesta azteca, "Tóxcatl", para la cual previamente habían pedido permiso. Para ello, los españoles pusieron como condición que nadie deberia ir armado a la celebración.

Cuando esta se encontraba en su apogeo cerraron las puertas del patio y exterminaron a todos los participantes, que se estima eran unos 1.000, principalmente nobles, en lo que se conoce como "La matanza del templo mayor". El pueblo se alzó en una revuelta, y los españoles hicieron prisionero a Moctezuma.

El 1 de julio de 1520, en un intento para sofocar el violento tumulto, Moctezuma se asomó a la balconada de su palacio, instando a sus seguidores a retirarse. La población contempló horrorizada la supuesta complicidad del emperador con los españoles, por lo que comenzaron a arrojarle piedras y flechas que lo hirieron mortalmente, falleciendo poco tiempo después del ataque. Según la versión española, Moctezuma moriria a consecuencia de sus heridas.

Según una versión azteca, recopilada por Bernardino de Sahagun, todos los nobles aztecas que se encontraban en poder de los españoles fueron ejecutados bajo el garrote al dejar de ser útiles, posteriormente al recoger sus cuerpos, que fueron arrojados a la calle, el cuerpo de Moctezuma mostraria heridas de espada.

El códice Ramírez, escrito después de la conquista por un azteca cristianizado, reclama que a Moctezuma no se le administraron los últimos sacramentos, pues los sacerdotes que acompañaban a Cortés estaban ocupados buscando oro.

Durante la huida los españoles perdieron casi todo el oro que habían obtenido y tuvieron que refugiarse entre los tlaxcaltecas. Entretanto Chuitláhuac fue elegido como sucesor de Cuahutemoc.

Cortés y los Aztecas
Los aztecas fueron triunfados por España en 1521, cuando después de la batalla larga y un sitio largo donde la mayor parte de la población murió de hambre y viruela, Cuauhtémoc rendido a Hernán Cortés.

El Cortés, con sus hasta 500 españoles, no luchó solo, pero con no menos de 150,000 o 200,000 aliados de Tlaxcala, y finalmente de Texcoco, quiénes resistían a la regla azteca. Él derrotó las fuerzas de Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521.

Pareció que la intención Cortés's era mantener la estructura del Imperio azteca, y al principio pareció que el Imperio azteca podría sobrevivir. Las clases altas al

principio fueron consideradas como nobles (hasta este día, el título de Duque de Moctezuma es sostenido por una familia noble española), ellos aprendieron que el español, y varios aprendió a escribir en carácteres europeos.

Algunas de sus escrituras de sobrevivencia son cruciales en nuestro conocimiento de los aztecas. También, los primeros misioneros trataron de aprender Nahuatl y unos, como Bernardino de Sahagún, decidieron aprender tanto como ellos podrían de la cultura azteca.

La caída de Tenochtitlan por lo general es mandada como el episodio principal en el proceso de la conquista, pero este proceso era mucho más complejo. Esto tomó casi 60 años de guerras a la conquista mesoamerica (guerras de Chichimeca), un proceso que podría haber tomado más largo, pero tres epidemias separadas tomaron un peaje pesado en la población.

El primer era de 1520-1521, la viruela (cocoliztli) diezmó la población de Tenochtitlan y era decisiva en la caída de la ciudad.

Otras dos epidemias, de viruela (1545-1548) y tifus (1576-1581) mataron hasta el 75 % de la población de mesoamerica. La población antes del tiempo de la conquista es estimada en 15 millones; por 1550, la población estimada era 4 millones y menos de dos millones por 1581.

Las ciudades enteras desaparecieron, las tierras fueron abandonadas, los caminos estuvieron cerrados y los ejércitos fueron destruidos. "La Nueva España" del XVI siglo era un país desierto y la mayor parte de culturas mesoamerican fueron borradas.

Ciudad de México fue construida en las ruinas de Tenochtitlan, entonces puede ser considerado una de las ciudades vivas más viejas de América.

La información sobre aztecas sobrevive en fuentes contemporáneas como el Códice Mendoza coleccionada en 1541 y con los trabajos de Bernardino de Sahagún, quién trabajó con los sabios aztecas que sobreviven.

El Nahuatl todavía es dicho por indios mejicanos (quiénes todavía reclaman Yo hablo mexicano - "digo al mejicano"), sobre todo en áreas montañosas en los estados que rodean Ciudad de México.

Sociedad
Los mexicas eran originalmente un pueblo seminómada, que se establecía de manera provisional para sembrar y cosechar. Por eso, en un principio, su población se dividía en una minúscula clase sacerdotal dirigente y el resto funcionaban como campesinos-soldados.

Al establecerse en Tenochtitlan, la sociedad mantuvo la

división en macehuales ('campesinos') y pillis (la clase dirigente). Sin embargo, debido al rápido crecimiento del imperio azteca su sociedad también tuvo una rápida evolución.

La división entre macehuales (ó macehualli) y pillis no era hereditaria,

aunque tendía a serlo, ya que los hijos de los pillis tenían acceso a una mejor educación y a mejores recursos. Los españoles los llamaron nobles por su incapacidad de comprender una cultura diferente de la europea.

Todos los jóvenes mexicas eran entrenados en la guerra. Al cumplir la mayoría de edad se les rapaba la cabeza y sólo se dejaban crecer un mechón de pelo, que sólo podían cortarse al obtener su primer prisionero, con lo cual podían pasar a formar parte del ejército permanente.

Era humillante tener un mechón de cabello largo, un joven prefería ser un humilde campesino que un soldado con el mechón largo. Según el número de prisioneros, se podía subir de rango y recibir riquezas de los tributos, para eventualmente convertirse en pilli.

Al capturar 4 o 5 prisioneros podía obtener el título de guerrero jaguar o águila (cuya traducción más cercana es la de 'capitán'). Originalmente, un tlatoani fue alguien que hubiera capturado 17 prisioneros. La sociedad azteca estaba organizada para ofrecer grandes privilegios a la clase guerrera.

Clases sociales
Pochteca: La abundancia de tributos dio lugar a una tercera clase, los "pochtecas", mercaderes que exportaban hasta comunidades muy lejanas. Eran muy importantes en la economía mexica. A pesar de ser ricos o influyentes, debían pagar tributos. Algunos llegaban a ser tan ricos que podían convertirse en nobles y ser miembros de una orden guerrera: Los guerreros pardos.

Dado que su riqueza no provenía de la guerra, los pochtecas eran despreciados por la nobleza guerrera. Sin

embargo, su poder aumentó porque los guerreros dependían de ellos para la repartición de riquezas. Estos les enviaban su botín de guerra y otros tributos, a cambio de mantas, plumas finas, esclavos, etc.

Los pochtecas eran utilizados para el espionaje. Cuando el tlacatecuhtli necesitaba informes sobre territorios enemigos o desconocidos, solicitaba sus servicios para que hicieran expediciones comerciales a esos lugares; dentro de la expedición iban espías disfrazados como ellos. Estas actividades de espionaje eran muy peligrosas, los pochtecas corrían grandes riesgos cuando eran descubiertos, por eso si regresaban salvos a Tenochtitlan con el informe, se les recompensaba.

En su oficio, tenían dos jefes muy influyentes. Los pochteca tenían jurisdicciones y judicaturas, regían a otros mercaderes, si uno de ellos cometía un delito, ellos mismos lo juzgaban. Si un pochteca mataba a otro, ellos mismos lo juzgaban y determinaban fecha y lugar donde lo encontrarían para matarlo.

Macehualli: También el concepto de macehualli cambió con el crecimiento de la ciudad. Originalmente eran simples campesinos, pero conforme la ciudad creció muchos tomaron otros oficios.

Eduardo Noguera (Anales de Antropología, UNAM, Vol. 9, 1974, pág. 56) estima que en los últimos días del imperio menos del 20% de la población se dedicaba exclusivamente a la producción de alimento. Muchos eran artesanos, pero también había policías, curanderos, cantores, jugadores de pelota, pintores, constructores, prostitutas, etc.

Organización politica azteca
La base de la sociedad Azteca era la familia, de carácter patriarcal y generalmente monogámica, aunque se permitía la poligamia. El grupo familiar podía reducirse a la pareja de cónyuges y la progenie , o construir formas de familia extensa constituidas por los padres y las familias de los hijos.

Un grupo de varias familias componía el calpulli, unidad social compleja que se encargaba de funciones muy diversas.

Un consejo formado por los cabezas de familia elegía al jefe del calpulli, que debía pertenecer a un linaje determinado. Cada familia perteneciente a un calpulli recibía un usufructo una parte de las tierras comunales la cual volvía al calpulli si dejaba de cultivarse.

A veces varios calpulli se hallaban unidos en barrios y solían estar especializados en alguna actividad artesanal o profesional. Uno de los rasgos más característicos de la sociedad Azteca era su división en castas.

La nobleza estaba formada por los miembros de la familia real, los jefes de los calpulli , los jefes militares y los plebeyos, y era el grupo que poseía los mayores privilegios.

Comerciantes, algunos vendían sus productos en la ciudad; otros comerciaban fuera de tenochtitlan y eran, a la vez embajadores y espías. Gozaban de algunos privilegios, según sus riquezas y los servicios que brindaran.

Plebeyos, esta clase social estaba compuesta por campesinos y artesanos, los cuales debían pagar tributos al estado.

También había esclavos, los cuales empleaban como fuerza de trabajo o se reservaban para los sacrificios religiosos, que no gozaban de ningún tipo de privilegio.

La confederación estaba organizada al pago de tributos y la contribución militar por parte de los estados sometidos. No obstante, el imperio intento conseguir una mayor integración política entre sus 38 pcias.

Guerrero Aguila
Todos los jóvenes aztecas eran entrenados en la guerra. Al cumplir la mayoría de edad se les rapaba la cabeza y sólo se dejaban crecer un mechón de pelo, que sólo podían cortarse al obtener su primer prisionero, con lo cual podían pasar a formar parte del ejército permanente.

Era humillante tener un mechón de cabello largo, un joven prefería ser un humilde campesino que un soldado con el mechón largo.

Según el número de prisioneros, se podía subir de rango y recibir riquezas de los tributos, para eventualmente convertirse en pilli.

Al capturar 4 o 5 prisioneros podía obtener el título de guerrero jaguar o águila (cuya traducción más cercana es la de 'capitán'). Originalmente, un tlatoani fue alguien que

hubiera capturado 17 prisioneros. La sociedad azteca estaba organizada para ofrecer grandes privilegios a la clase guerrera.

Guerras

Hacia el año 1300, los Mexicas fueron el último grupo proveniente del norte del actual México, en llegar a Mesoamérica.

Eran un pueblo pobre y atrasado y fueron mal recibidos por los habitantes de origen tolteca ya establecidos en el Valle de México.

Por saberse repudiados, los mexicas decidieron "adoptar una cara", por lo que buscaron emparentarse con las culturas ya establecidas a través de matrimonios y aprendiendo y absorbiendo sus costumbres.

Hacia 1430, los mexicas habían asimilado la cultura de los

pueblos avanzados del valle y se habían convertido en un eficiente poder militar. Atacaron y derrotaron entonces a Azcapotzalco y se transformaron en uno de los señoríos más fuertes de la región.

Iniciaron así una hazaña guerrera, que en sólo 70 años los haría dueños del más grande imperio que había existido en Mesoamérica.

El imperio sería forjado principalmente por Tlacaelel, quien convenció a los mexicas de atacar al señor de Azcapotzalco en lugar de rendirse. Tlacaelel además reformó la historia y la religión mexica. Ordenó la quema de los libros meshicas y rescribió su historia.

Elevó al Huitzilopochtli, semi-dios mexica, al nivel de los antiguos dioses nahuas, (Quetzalcóatl, Tláloc y Tezcatlipoca). Identificó a Huitzilopochtli con el sol y creó la necesidad de sacrificios humanos constantes, también creó las guerras floridas para poder tener una fuerza militar eficiente incluso en tiempos de paz.

Les dio a los mexicas una conciencia histórica y la responsabilidad de mantener la existencia del universo a través de los sacrificios humanos. Esa visión místico-guerrera se contraponía a la antigua visión tolteca de Quetzalcóatl que tenían los demás pueblos nahuas.

En la poesía náhuatl se puede apreciar el conflicto entre esas dos visiones del mundo. Tlacaelel rehusó convertirse en Tlatoani (rey), pero fue el poder detrás del trono a lo largo de tres reinados.

Los mexicas formaron una alianza con los señoríos de Texcoco y Tacuba creando así lo que se conoció como la Triple Alianza. Bajo el mando de notables jefes militares, como Moctezuma Ilhuicamina y Ahuízotl, los mexicas conquistaron el centro de México, Veracruz, la costa de Guerrero, parte de Oaxaca y dominaron el territorio de Soconusco, en los límites con Guatemala.

Sólo unos cuantos pueblos lograron resistir el empuje mexica: los Purépechas (también conocidos como purhépechas), los Tlaxcaltecas y algunos señoríos mishtecas.

Sus armas eran: la lanza de madera con punta de obsidiana, el arco y la flecha con punta de obsidiana, y la macana llamada macuahuitl que era un barrote o garrote de menos de un metro de largo con afiladas hojas de obsidiana incrustadas (capaces de matar o herir gravemente).

Para defenderse tenían un escudo llamado chimalli hecho de madera y reforzado con tela o pieles ricamente pintadas y decorados con plumas.

Lapidación de un Prisionero
Huitzilopochtli: Dios de la Guerra
Huitzilopochtli es uno de los dioses originales de los aztecas de cuando eran una tribu seminomada. En náhuatl su nombre significa "el colibrí izquierdo"; sin embargo, según Laurette Sejourne, en el lenguaje esotérico náhuatl, el nombre también se puede traducir como "el que viene del sur".

Nota: en los mapas aztecas, el sur está a la izquierda, y es ahí donde se encontraba el paraíso.

Según la tradición, Huitzilopochtli nació de Coatlicue, la madre tierra, que se embarazó con una bola de plumas que

cayó del cielo. Sus 400 hermanos al notar el embarazo de su madre y a instancias de su hermana Coyolxauhqui, decidieron ejecutarla para ocultar su deshonra, pero Huitzilopochtli nació y mató a la mayoría.

Venció y mató a Coyolxauhqui quien quedó desmembrada al caer, pero su madre lo reprendió de tal violencia, así que Huitzilopochtli tomó la cabeza de su hermana y la arrojó al cielo, con lo que se convirtió en la luna, siendo Huitzilopochtli el sol. Deidad tribal de una tribu guerrera, era un dios eminentemente guerrero; cuando los aztecas tomaron los dioses de las otras culturas nahuas, como la Tolteca, elevaron su dios al nivel de los grandes dioses de Mesoamérica, como Tláloc, Quetzalcoatl y Tezcatlipoca.

Así, en el centro de su ciudad, Tenochtitlan, construyeron un templo con dos altares, uno dedicado a Tláloc y el otro a Huitzilopochtli. Sobre el pequeño templo primitivo, cada 52 años se la añadía otra construcción, cada vez más grande. En las ruinas actuales se pueden ver las distintas etapas, como capas de cebolla.

A estos dioses se ofrecían sacrificios humanos, niños varones enfermos a Tláloc y cautivos de habla nahuatl, tomados en combate a Huitzilopochtli. Cuatro sacerdotes sostenían al cautivo de cada extremidad y un quinto hacia una incisión con un afilado cuchillo de obsidiana y extraía el corazón. El prisionero estaba completamente cubierto de gis, que era el color del sacrificio, y tal vez estaba drogado, pues los gritos se consideraban de mal gusto en el caso del sacrificio a Huitzilopochtli.

El propósito de los sacrificios a Huitzilopochtli consistía en darle vigor, para que pudiera subsistir en su batalla diaria y lograr que el sol volviera a salir en el siguiente ciclo de 52 años. Según la tradición nahua, han ocurrido 4 eras que terminaron en desastre, vivimos en la quinta creación que terminara en un año "uno movimiento", esta fecha se repite cada 52 años en el calendario, los aztecas pensaban que alimentando al sol, Huitzilopochtli, se podría posponer el fin al menos por otro ciclo.

Ellos no pensaban que era necesario un sacrificio diario. La Fiesta en honor a Huitzilopochtli se celebraba una vez al año. Esta concepción no es común a los demás pueblos nahuas, y al parecer fue debida a Tlacaelel, quien además intituyo la costumbre de las "guerras floridas" a fin de que su dios pudiera disponer de cautivos de habla nahuatl.

En la religión azteca, los guerreros que morían en batalla, los que morían sacrificados y las mujeres que morían en el parto estaban destinados al paraíso y quizás para (los relatos no son muy claros en esto) renacer en esta tierra como mariposas. Por ello se consideraba un honor ser sacrificado a Huitzilopochtli.

Familia de esclavos
Otra clase social importante eran los esclavos. Sin embargo el concepto de esclavo era tan diferente del concepto europeo que Bernardino de Sahagún menciona que tal vez no se les debería llamar así.

En primer lugar, la esclavitud era algo personal que no se extendía a la familia del esclavo: tanto sus hijos como su cónyuge seguían siendo libres.

Un esclavo no podía ser maltratado o podía exigir su libertad; tampoco podía ser vendido a otro amo sin su

propio permiso, podía tener pertenencias personales e incluso otros esclavos, podía recuperar su libertad si pagaba el precio de su venta, también recuperaba su libertad si se casaba o tenía hijos con su dueña o dueño.

Un curioso método de recuperar la libertad es mencionado por Manuel Orozco y Berra en La civilización azteca (1860). Según este autor, si el esclavo lograba cruzar las paredes que rodeaban el tianquiztli ('mercado') y pisaba excremento humano, podía presentarse ante un juez y solicitar su libertad.

Los jueces lo hacían lavar y le proporcionaban ropas nuevas (que no pertenecieran a su amo) y después se presentaban ante el amo para comunicarle la libertad del esclavo. Durante su huida sólo los familiares del amo podían participar en la persecución del fugitivo, pues a diferencia de la institución europea, si una persona trataba de impedir la fuga de un esclavo podía ser declarada esclavo ella misma.

Por otra parte, un esclavo podía ser castigado si era declarado incorregible o indolente ante un juez. Si el juez lo confirmaba, se le colocaba una collera de madera. Además de mostrar su condición de incorregible, la collera le impedía pasar por espacios estrechos y dificultaba la huida.

Si el esclavo continuaba con su actitud, podía ser vendido sin su consentimiento. Al ser vendido el comprador era informado de cuántas veces había sido vendido, pues un esclavo que hubiera sido vendido más de 4 veces alcanzaba altos precios, ya que entonces podía ser ofrecido en sacrificio (a diferencia de los soldados). Esta era la única manera en que los comerciantes podían ofrecer un sacrificio humano.

Existían diferentes maneras de convertirse en esclavo, la razón usual eran las deudas. En caso de necesidad una persona podía presentarse en el mercado a solicitar su venta. La persona recibía el precio de la venta, que era el equivalente a 20 mantas finas, suficiente para vivir durante un año.

Una vez que la persona pagara sus deudas o después de un plazo determinado de antemano, se debería presentar con su nuevo dueño. Usualmente quienes caían en la esclavitud por esta razón, eran los jugadores empedernidos y las ahuiani (prostitutas) viejas que ya no podían continuar con su oficio.

También un padre podía vender a uno de sus hijos como esclavo, si éste era declarado como indolente o incorregible ante una autoridad. En casos de homicidio, el homicida podía salvar la vida, si la viuda de la víctima lo solicitaba como esclavo.

Los aztecas y la comida

La civilización azteca se basó desde el punto de vista económico, en la agricultura y el comercio.

Uno de los sistemas de colonización agrícola más interesante fue la construcción de huertos flotantes, las chinampas, hechas con cañas, ramas, barro y limo.

Además, conocían las técnicas del barbecho y la irrigación mediante diques y acequias y utilizaban abonos vegetales y animales. La ganadería era pobre como el resto de la América precolombina, el pavo, diversas razas de perros, una de ellas criada para el consumo de su carne.

Otro recurso eran las aves acuáticas y el pescado, la sal del lago de Texcoco y el basalto con el que se construían muelas de mano.

La pesca
El comercio azteca
El tejido
Era una de las actividades mas importantes. Todas las mujeres se dedicaban a él.
Medicina
De muchos de los dioses que los Aztecas reconocían y adoraban, muchos de ellos estaban relacioneados con la medicina; por ejemplo, Tlaloc, amo de la lluvia, producía enfriamientos y resfríos, neumonías y reumatismos; Xochiquetzal, diosa de la fertilidad, enviaba enfermedades venereas y complicaciones en el parto y en la maternidad.

Tezcatlipoca o Titlahuacán era especialmente temible, porque colaboraba con enfermedades letales o serias; Xipe-Tótec, Nuestro Caballero el Impudiente, se especializaba en enfermedades de la piel. Las mujeres jóvenes muertas en su primera maternidad eran adoptadas por Coatlicue, la diosa de la Tierra y de la Muerte y convertidas en cihuateteo y no podían ascender al Séptimo cielo, sino que continuaban residiendo en el Primer Cielo

desde donde bajaban hacia la Tierra en los días 1-Venado en los cruces de los caminos, para asustar a los hombres y producir enfermedades a los niños, com parálisis facial, atrofia de los miembros, enfermedades convulsivas y otras dolencias neurológicas.

Las cihuateteo más jóvenes eran las peores, pues se ensañaban con los niños más pequeños y hermosos, "para quitarles la belleza".

Incluso cuando se surfía algo natural, como una fractura consecuencia de una subida la montaña, los aztecas lo relacionaban con una causa divina, pues conocían que los lugares más peligrosos eran las montañas, donde residían los chaneques y otros espíritus malignos, expertos en empujones y zancadillas.

Muchas veces los pacientes aztecas no tenían consciencia de haber violado alguna regla sagrada u orden religiosa, o no sabían a que dedidad habían ofendido con su comportamiento, asique la consulta al sanador o Tícitl incluía no sólo el diagnóstico de la enfermedad y su tratamiento, sino la identificación del dios enojado.

Esto era muy importante, porque los sacrificios rituales y exorcismos eran diferentes para cada dios. Además de plegarias y las correspondientes ceremonias religiosas, el tícitl también usaba elementos terapeuticos, como el herbolario.

Algunas medicinas aún se usan hoy, como la infusion de yoloxóchitl para las fiebres, pero en la antigüedad tenía muchos otros usos.

Se dice en los textos antiguos, que una de las premisas del Médico-Sacerdote era impresionar y subyugar a sus pacientes, para lo cual se acompañaban de una extensa escala de extraños y misteriosos objetos que creaba un clima de sugestión, misterio y magia.

Y el hecho es que la primera acción del Sacerdote - el doctor era el del reconocimiento con sus dedos, el cuerpo medio desnudo del paciente, ya que una especie de lugar debe "localizar" el lugar exacto de un punto llamado "la Flecha Contenta" o sea en el que que había entrado en el cuerpo del paciente "una flecha" diminuta con el mal, sin nadie haberla visto.

EStos sacerdotes muchas veces usaba el "Efecto placebo". Se le daba al paciente algo completamente inefectivo, pero que producía en el paciente un efecto similar a la curación.

En muchas ocasiones, también ellos practicaban en el paciente una serie de masajes misteriosos, cuando ellos resultaban ser incapaces de determinar el origen exacto de la enfermedad.

El sacerdote daba al paciente una especie de medicina de la familia de la belladona, por medio de la cual se hacía posible dormir al paciente y por medio de preguntas hábiles y provocativas inquirirle cuando él habría sufrido "el Mal" para ser capaz luego de encontrar un modo de tratarlo.

Cualquier mal físico o mental, nunca podía ser visto y pensado ser una acción natural, ya que fue considerado esto fue enviado por "la Acción Directa de Dioses".

Curaciones

Cuando "Dios misterioso de las Lluvias" llamado temeroso y reverencialmente esto se enfadaba, esto podría ampliar milagrosamente enfermedades como la lepra y las úlceras en cualquier parte del cuerpo de cualquier persona.

Se decía que aquellos que practicaban el incesto "podían ser castigados", y se llama "muerte por amor".

El remedio más eficaz que los Brujos-Sanadores realizaban debía invocar la protección "del Genio del Deseo". Más tarde inmediatamente después ellos llevaban al paciente a practicar una serie de rituales misteriosos que consistían en una serie de baños de vapor, juntos con el rezo de unos rezos misteriosos.

Baños
A pesar de que el lago de Texcoco era salado, la ciudad estaba rodeada de agua dulce gracias a los diques construidos por los aztecas y que permitían concentrar ahí el agua que desembocaba de los ríos que alimentaban al lago. La ciudad contaba con dos acueductos que tenían dos canales, que Bernal describe como "del ancho de un buey".

Esto permitía mantener un canal en operación en tanto se le daba mantenimiento al otro. Esta agua era

principalmente usada para lavado y aseo, los aztecas acostumbraban a tomar dos baños al día, y se reporta que Moctezuma tomaba cuatro. Usaban la raíz de Coplaxócotl (saponaria americana) como jabón, y la raíz de Metl para el lavado de la ropa.

Educación
Hasta la edad de 14 años, los padres se encargaban de la educación de sus hijos, siendo supervisados por las autoridades de su calpulli. La educación estaba basada en los huehuetlahtolli, o 'palabras de los ancianos', que representaban los ideales mexicas.

Los huehuetlahtolli eran una colección de dichos y discursos para todos los aspectos de la vida. Había palabras para recibir al recién nacido y para despedir a los fallecidos. Los padres recomendaban a sus hijos a ser

trabajadores, humildes y austeros. Las madres recomendaban a sus hijas a lavarse diariamente, a no usar maquillaje para no parecer ahuiani (prostitutas), y a apoyar a sus maridos, sin importar si eran humildes y pobres. En la actualidad se conservan alrededor de 180 huehuetlahtollis.

Un fragmento de los consejos de un padre nahua a su hija de 6 años dice:

Se vive en la tierra, se es jefe, señor, noble, águila, tigre. Hay quienes nomás buscan morirse. Pero se actúa, se vive, se construye, se trabaja, se busca uno mujer, se casa él, se casa ella, se madura.

Pues ahora, mi niña, oye bien, mira con calma; aquí está tu madre, tu señora, de cuyo seno y entrañas te despegaste, te desprendiste; como una plantita, como una hierbita te alzaste, echaste hojas, floreciste; como si hubieras estado dormida y despertaras.

Mira, oye, entiende, así son las cosas en la tierra. No vivas de cualquier modo, no vayas por donde sea. ¿Cómo vivirás, por dónde has de ir? Se dice, niña mía, palomita, chiquita, que la Tierra es en verdad un lugar difícil, terriblemente difícil. (Códice Florentino).

Muchos de los huehuetlahtolli no son de origen mexica, pues por su estilo probablemente fueron compuestos varios siglos antes y son comunes a otros pueblos nahuas. Al cumplir los 15 años, había dos instituciones para recibir a los jóvenes:

el tepochcalli o casa de los jóvenes, donde los hijos de los macehuales recibían instrucción en la guerra, la historia, la religión y el canto además de un oficio (la agricultura y alguna artesanía) y el calmécatl, donde eran educados los hijos de los pillis, se concentraba en la formación de dirigentes (tlatoques), sacerdotes, sabios (tlamatinime), escribas o pintores de códices (tlacuilo).

Estudiaban los rituales, la lectura de códices, la interpretación del calendario, el canto y la poesía. También se les enseñaba a hablar bien (la clase alta mexica tenían un estilo propio de hablar). También recibían educación en las artes militares.

Las fuentes históricas son contradictorias en el hecho de si el calmécatl estaba sólo reservado a los hijos de los pillis, si era posible escoger o si los jóvenes talentosos podían ser escogidos por las autoridades, pues hay menciones de hijos de macehuales que estudiaron en el calmécatl.

También es posible que los hijos de los macehuales prefirieran tener una oportunidad de sobresalir como guerreros, en lugar del lento ascenso que implicaría para ellos ser sacerdotes o escribas.

Si los jóvenes mostraban talento podían tener otras oportunidades. Los jóvenes de ambos sexos que sobresalían en el canto eran seleccionados para el cuicalli o casa de música. Y los muchachos que eran ágiles podían ser seleccionados para el juego de pelota. Ambas profesiones eran muy respetadas.

Quetzalcoatl
Quetzalcóatl, Deidad de las culturas de Mesoamérica, en especial de la cultura azteca, su nombre significa "Serpiente Emplumada", considerada por algunos investigadores como la principal dentro del panteón de esta cultura prehispánica.

Los aztecas incoporaron esta deidad a su llegada al valle de Mexico, sin embargo modificaron su culto, eliminando algunas partes, como la prohibición de los sacrificios humanos.

Una de las representaciones de este dios es de un hombre barbado y blanco, por lo que durante la conquista de la Nueva España ( Mesoamérica ) los pueblos indígenas creían que Hernán Cortez era Quetzalcóatl en un principio.

El nombre de Quetzalcóatl se compone de dos palabras de origen Náhuatl: quetzal que es una ave de hermoso plumaje que habita la selva centroamericana y cóatl que

significa serpiente.

Se especula si el origen de esta deidad proviene de la olmeca, sin embargo la primera aparición inequivoca de Quetzalcóatl ocurrió en Teotihuacan, cuya cultura dominó durante siglos el altiplano mexicano.

Teorías más radicales indican que el origen de Quetzalcóatl estaba relacionado con las incursiones vikingas en América, algo que no ha sido comprobado. Sus influencias culturales abarcaron gran parte de mesoamerica, incluyendo a las culturas maya, mixteca y tolteca. Los mayas retomaron a Quetzalcóatl como Kukulkan o Gucumatz.

Numeración
Un sistema vigesimal es un sistema numérico basado en el número veinte.

Veinte (vingt) es el número base en francés. Por ejemplo, quatre-vingts quiere decir cuatro veces veinte (4x20), esto es, 80. Veinte es también el número base en el idioma danés. Tres (abreviación de tresindstyve) es tres veces veinte (3x20), o 60; firs (abreviación de firsindstyve)

quiere decir cuatro veces veinte (4x20), o sea, 80. Halvtreds quiere decir (3 – ½) x 20, o sea, 50; halvfjerds quiere decir (4 – ½) x 20, o sea, 70; y halvfems quiere decir (5 – ½) x 20, o sea, 90.

Veinte (ugain) es asimismo número base en el idioma galés, aunque en la parte final del siglo XX se llegó a preferir el sistema decimal, haciendo que el sistema vigesimal se convirtiera en "tradicional". Deugain es dos veces

veinte (2x20), es decir, 40. Del mismo modo trigain es 3 por 20, o sea, 60.

Existe teorías que afirman que el número veinte era el número base de los sistemas numéricos maya (usado en el calendario maya) y azteca.

En el antiguo sistema monetario británico, había veinte chelines en cada libra esterlina. Del mismo modo, en inglés, la gente ha contado por veintenas (scores) históricamente, como en el famoso Discurso de Gettysburg de Abraham Lincoln, que comienza con la cita "Four score and seven years ago..." ("Hace cuatro veintenas y siete años..."), significando hace ochenta y siete años. Sin embargo, este método es ya poco popular.

Según el lingüista alemán Theo Vennenmann, el sistema vigesimal en Europa deriva del euskera. Después se extendió a otros idiomas, como muchos idiomas celtas, francés y danés. Sin embargo, según Karl Menninger, el sistema vigesimal originó de los normandos y a través de ellos extendió a Europa Occidental.