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Hogar
de los Planetarios Portatiles
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Mas que un Planetario Movil |
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Cilindro
"Imperio
Inca I: Arte" para
Planetarios Portatiles
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| Polo Superior |
Contenidos del Cilindro |
Polo
Inferior
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Cultura
Chavin de Huanta, Cultura Condorhuasi, Cultura Mochica, Cultura Nazca,
Cultura Chimu, Cultura Viru, Cultura Pucara, Localizacion de los Imperios
Azteca, Maya e Inca, Arquitectura Incaica, Alfareria Inca, Intihuatana,
Machu Picchu, Ceramica Incaica, Quipu o Khipu, Tejidos Incaicos, Metalurgia
Incaica, Oro Inca, Musica Inca, Religion Incaica, Sociedad Incaica,
Cosmovision Incaica, Dioses Incaicos, Viracocha, Calendario Inca, Dios
Sol Inti,
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| Mito de los Hermanos Ayar, Leyenda de Manco Capac y Mama Ocllo, Inca Garcilaso de la Vega |
| Arquitectura | |
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Uno de los más asombrosos misterios que han dejado perpleja la arqueología durante años es la arquitectura de los incas. Sus edificios son sobre todo construidos de piedras, estos bloques de piedras pesan varias toneladas y ellos están sujetados juntos tan fuertemente que ni una hoja de afeitar puede caber entre ellos. Los mecánicos de piedra incaicos trabajaron la piedra con precisión sin comparación en la historia humana, y a pesar de que su arquitecto claramente estimó la funcionalidad encima de la decoración, aún sus construcciones consiguieron la belleza impresionante por la austeridad de línea y yuxtaposición de masas. |
| Materiales y Métodos de Construcción | |
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El inca construía sus edificios con rocas, piedra caliza y granito disponibles en la localidad. Algunas rocas son encontradas unos kilómetros lejos de la obra de la construcción. Un ejemplo bueno de la obra de la construcción sería el templo de fortaleza de Ollantaytambo, es famoso de sus grandes losas maravillosamente empotradas del pórfido rojo que forma una parte de lo que debe haber sido querido para ser su templo principal. Pero este complejo, un producto en proceso cuando los conquistadores llegaron, nunca fue terminado. Varios bloques grandes fueron abandonados en camino al sitio y permanecen hoy, conocidos como piedras cansadas. |
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Lo que todavía deja perplejo al arqueólogo hoy es que como el inca cortó la piedra sin instrumentos de hierro, pero probablemente fue cortado y formado principalmente con instrumentos de piedra. Los instrumentos de bronce o de cobre también pueden haber sido usados, pero serían de uso limitado con las variedades difíciles de la roca ígnea comúnmente usada por el inca. |
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| Muros Incas | |
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Lo que los incas deben haber considerado que su cantería más fina es encontrada, naturalmente, en sus edificios más importantes, sus templos. Las paredes de templo son derribadas (hacia adentro inclinándose), y construidas de sillares sutilmente tallados puestos en cursos que se vuelven cada vez más delgados hacia arriba. Esto crea una pared con un aspecto maravillosamente estable y agradable, y que es, de hecho, muy resistente a la sacudida sísmica. Los terremotos son un riesgo edilicio común en la región Andina, y la cantería Inca ha |
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sobrevivido durante siglos, aun cuando las estructuras coloniales españolas han sufrido colapsos. De hecho, las construcciones españolas más duraderas han sido aquellas que incorporaron paredes Incas. Considerando la topografía en la cual ellos construyeron sus ciudades, sería asombroso si los Incas no fueran constructores de escalera maestros. La amplia escalera marcó "las calles" principales que unen varios niveles de sus ciudades de montaña, a veces en vuelos continuos largos hechos de alargan el apartamento puesto de las piedras para formar cada paso. En otros casos cada paso consistió en una serie de pequeñas piedras, formadas y en fila. Y con una frecuencia sorprendente, los Incas recurrieron al modo más laborioso de la fabricación de escalera, tallando pasos del lecho de roca viva. Quizás el ejemplo más perfecto de pasos esculpidos del lecho de roca aumenta aquellos conduciendo hacia "la Casa del Ñusta" en Machu Picchu: seis pasos, encorvando ligeramente la utilización de una proyección de base que por otra parte habría estado en el camino. |
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| Intihuatana | |
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En una de las explanadas del Templo de las Tres Ventanas en Macchu Picchu se encuentra el Intihuatana, uno de los mayores misterios de la cultura incásica. Diariamente, centenares de turistas sienten la energía que emana de este monumento de piedra -semejante a un obelisco en miniatura-que parece concentrar toda la fuerza telúrica de la más famosa ciudadela inca. Quizás lo amarraban porque era su padre y su Dios y no querían que se fuera; o, quizás, sólo pretendían alargar el día y estirar las horas de luz, para trabajar más horas en el campo abriendo surcos en los valles fértiles o cultivando los frutos de la mamapacha. Intihuatana o "amarrar al sol", dicen los hombres andinos desde Abancay (la tierra |
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del Dios que habla) hasta las cumbres del Huascarán (el nevado más alto DEL PERU) al narrar esta vieja leyenda surgida en tiempos prehispánicos, cuando el mundo andino era dominada por el Inca. Aún hoy, la leyenda del Intihuatana se cuenta en tierras cordilleranas. La narran decenas, cientos quizás miles de hombres de todas las razas y naciones indígenas, quienes describen el monolito de piedra, localizado en una de las explanadas del Templo de las Tres Ventanas de Machu Picchu, la colosal ciudadela inca que nunca fue descubierta por los españoles. El monolito atrae la admiración de los turistas que recorren el complejo arqueológico más visitado DEL PERU. Ellos posan sus manos o recuestan su frente en la irregular escultura, sintiendo una extraña energía, una inexplicable fuerza que emerge de cada una de sus cuatro aristas. Intihuatana es el nombre de este peculiar obelisco. ¿Es sólo una coincidencia?, ¿una inocente homonimia? o ¿se trata de uno de los lugares en donde los incas pretendían amarrar al sol, tal como lo cuentan los hombres del ande, al narrar la vieja leyenda? Tal vez el relato está inspirado en el monolito al que hoy acuden riadas de visitantes, para experimentar esa "extraña vibración", difícil de explicar, pero fácil de sentir en este monumento prehispánico, que no rompe la armonía del paisaje andino, ese paisaje repleto de verdor y de picos lejanos tatuados en el horizonte. Pero la calmada belleza se vuelve vorágine en las torrentosas aguas del río Urubamba, húmeda y huidiza serpiente perdida en el fondo del panorama de Machu Picchu, la ciudadela inca protegida por el Inti o Sol, el dios todopoderoso que hasta 1911 -año en el que llegó Hiram Bingham- se dio maña para evitar las pisadas intrusas de los hombres de occidente. Y es que el Sol era la principal deidad del incario. Se le atribuía el crecimiento de los cultivos y era el padre de Manco Capac y Mama Ocllo, los fundadores del imperio, por esa razón se levantaron numerosos templos y santuarios para adorarlo. Se cree que el Intihuatana era uno de ellos. (Fuente: www.enjoyperu.com) |
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| Alfareria | |
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En
cerámica, el alfarero incaico plasmó su arte en los llamados
"huacos", que se han ido desenterrando, algunos de los cuales
han permanecido por miles de años bajo tierra.
Este arte inca, se pueden dividir, -según Doig Kauffman- en "alfarería utilitaria" y "alfarería ceremonial". Los de esta última, eran enterrados con los difuntos, servidos de alimentos o bebidas, para su consumo en el camino a un mundo inanimado y místico. |
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A la llegada de los españoles, la alfarería inca perdió su función mágica y se tornó simplemente utilitaria. |
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| Cerámica | |
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Destacan
el Aribalo (cántaro para llevar agua). No llegan sin embargo a
igualar la belleza y arte de la cerámica preincaica.
La cerámica del Perú fue, sin lugar a dudas la más bella y fina de toda América del Sur y quizá de todo el continente. La de Chavín de Huantar asombra por la perfección de sus piezas en las que no aparecen los titubeos de los inicios, sino que muestra gran belleza en sus formas y en el cocido. Entre los diferentes estilos que surgieron, se distinguen de norte a sur el gusto artístico mochica y en su fase V, la rica iconografía representando dioses, |
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señores sacerdotes y guerreros lujosamente ataviados. Recuay tiene un marcado interés por escenas de personajes en bulto, mientras que en la zona central de Lima ofrece una cerámica de pasta fina de brillante color naranja. Más al sur, primero Paracas con su cerámica incisa pintada postcocción, y posteriormente Nazca que, a través de sus numerosas fases muestra una pasta muy fina y de gran colorido en sus dibujos. En la sierra, Wari exhibe grandes tinajas ceremoniales con representaciones de plantas alimenticias que manifiestan una inquietud por las subsistencias; sus personajes lujosamente vestidos lucen las caras pintadas. El estilo Wari costeño en la cercanía de Pisco, hallado por la arqueóloga Martha Anders presenta personajes sobre todo femeninos o pumas de cuyos cuerpos emergen las plantas útiles al hombre. En época muy posterior, la cerámica Chancay, en la costa nor-central se distingue por una pasta burda, de sólo dos colores, que en cambio lucen gran elegancia y sobriedad. Nos preguntamos si se debe a un rechazo de estilos anteriores y a una osada reforma "moderna" de su cerámica. Por último, la cerámica inca diferente a todos los estilos anteriores insiste en dibujos geométricos con un marcado gusto por los tonos y gamas de marrón y sepia. El empleo del torno fue desconocido y en su lugar se usaron los moldes. |
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| Jarron ceremonial | |
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| Jarron ceremonial | |
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| Cajamarca | |
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| Aryballe | |
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| Quipu | |
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El
quipu ( <quechua: khipu [nudo] )? fue un sistema mnemotécnico
de cuerdas de lana o algodón y nudos de uno o varios colores desarrollado
en los Andes. Si bien se sabe que fue usado como un sistema de contabilidad
por los funcionarios del Imperio Inca, aún se discute su posible
uso como una forma de escritura.
Se han hallado quipus en Caral, la ciudad más antigua de América, como también en los centros de la cultura Wari. El quipu consta de una cuerda principal, sin nudos,de la cual penden otras generalmente anudadas y de diversos colores, formas y tamaños -llamadas cuerdas colgantes-. Puede haber cuerdas sin nudos, como también cuerdas que no se desprenden de la principal sino de la secundaria (cuerdas secundarias). Los especialistas contemporáneos piensan que los colores y quizá la forma de trenzado de las cuerdas indican los objetos, mientras que los nudos harían referencia a las cantidades, incluyendo el número cero. "Entre los quipus conocidos hay una gran variedad de tamaño y complejidad, pues van desde los muy simples hasta los que tienen más de mil cuerdas" (Franklin Pease). Se sabe de su uso contable, registro (censos, cosechas) y se especula de su utilidad como sistema de representación lingüística y de memoria (historia, canciones y poemas). Su uso como sistema de numeración es la forma más conocida. En este caso, las cuerdas secundarias representan, cada una, un número. Los nudos van indicando |
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las cifras según su orden: las unidades se hallan a mayor distancia del cordel principal. Pablo Macera dice que el quipu era el elemento matriz de la cultura inca y que el control político se debió en parte a que a través de ellos podían llevar un cálculo de los pueblos que controlaban. Es de recordar al respecto que en los Andes no se conocía la escritura con caracteres sobre una superficie, tal y como se entiende en occidente, pero los quipus parecen haber sido una eficaz herramienta mnemotécnica en las labores administrativas de la civilización Inca y que podrían haber servido para recordar hechos acontecidos. Se postula que eran un sistema equivalente a la escritura pues es posible lograr más de 8 millones de combinaciones gracias a la diversidad de colores de cuerdas, distancia entre cuerdas, posiciones y tipo de los nudos posibles. Hay algunos pueblos andinos alejados que mencionan tener "escritos" en los quipus de su localidad tradiciones orales. |
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| Arte Textil | |
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El
arte textil decayó un poco durante la época incaica. Aun
así, las piezas encontradas, sobre todo las de Paracas, son de
una belleza impresionante.
La textilería inca no llegó a la belleza de la cultura nazca. Los incas conocieron los telares verticales y horizontales con los que crearon variados tejidos de lana y algodón y como una forma de escritura, se representaban escenas de la vida cotidiana. También crearon tejidos decorados con plumas de colores vivos, de los que se conservan bastantes muestras en el ajuar de sus momias. |
| Tramas de Tejidos Incaicos | |
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En
la sierra de hilaba y tejía principalmente la lana y en la costa
el algodón. El arte textil se practicaba en su mayor parte en el
plano doméstico, y era trabajo de las mujeres.
Con el producto de su trabajo debían ellas responder a las necesidades de la familia en lo que a ahuasca o tejido se refería. Solo el tejido fino y especielmente la tapicería era realizado por los artesanos masculinos especializados. Las llamas y las alpacas fueron muy valiosas para los Incas. |
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Criadas por miles de años antes del surgimiento del Imperio Incaico, los Incas tenían inmensas manadas, que ellos usaban como fertilizantes, combustible, sacrificios, carne, cuero, agujas, flautas y cuentas. El tosco pelo de la llama era tejido para hacer sacos, pesadas frazadas, y sogas. Las alpacas tenían una lana más suave, que era tejida para hacer ropa. |
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| Bolsa | |
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| Poncho inca | |
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| Metealurgia Incaica | |
| Los plateros (hombres dedicados al trabajo con los metales) eran muchos en el imperio, pero no era ésta la razón por la que tuvieran que inventar más instrumentos | |
| para
trabajar; con las pocas herramientas que utilizaron pudieron hacer unas
artesanías muy bellas.
No supieron sacar el hierro de las minas (en las cuales había un montón) pero sí supieron aprovechar el oro y utilizar un material para cada cosa. El oro para sus adornos y sus dioses, la plata para los espejos (los que pertenecían a las mujeres de sangre real tenían un cuidado especial: se brunían para sacarles brillo y verse mejor) para las herramientas de los purics, y con el cobre hacían platos, vasijas, etcétera. Como yunque usaban unas piedras amarillas y verdes, muy duras, las aplanaban y alisaban unas con otras. Los martillos no tenían mango, eran cubos de diferentes tamaños, el más grande abarcaba toda la mano, para golpes más grandes, otros medianos, otros chicos y otros alargados para martillar formas cóncavas. Fundían a poder de soplos con unos canutos largos de media braza depende la cantidad de metal que se quiera fundir. Al sacar el metal del fuego lo agarraban con unas varas de madera o de cobre, y lo colocaban en un recipiente con tierra humedecida, y lo iban dando vuelta a medida que se enfriaba para poder agarrarlo con la mano. Se dieron cuenta muy facilmente que el humo era tóxico y por eso hacían las fundiciones en lugares destechados. En el campo de la metalurgia, se conocieron el oro, la plata, el cobre y también el platino. Es muy probable que los primeros objetos de oro se hicieran en la costa peruana y se utilizaran carbón y unos tubos para soplar el aire, ya que no conocieron el fuelle. Otra forma de construir sus hornos, fue haciéndolo en las laderas de colinas, donde las ráfagas de aire eran fuertes. Es interesante encontrar que el proceso de fundición que usaron los incas, fue utilizado también por los orfebres del viejo mundo. Lo que no se ha podido determinar, es en qué lugar fue inventado dicho sistema, o acaso su invención en uno u otro lado fue independiente. Muchos de los trabajos en oro y plata sin embargo, fueron fundidos para ser transportados o usados por los conquistadores españoles. A Pizarro debemos la falta de artículos de orígen inca. |
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| Joyeria | |
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| Metealurgia Incaica | |
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| Musica | |
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Cientos de años de mestizaje cultural han creado un amplio paisaje musical a lo largo del Perú. Instrumentos típicos usados son, por ejemplo, la quena y la zampoña, el cajón afroperuano y la tradicional guitarra. Existen miles de danzas de origen preinca, andino y mestizo. La zona sur de los Andes es famosa por el Huayno. Arequipa es creadora del Yaraví, un estilo melacólico de cantos a capella que evoca la soledad de las montañas. La canción más conocida de este estilo es "El Condor Pasa", una canción tradicional que fue |
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popularizada en los Estados Unidos por el dúo Simon & Garfunkel. La composición original consiste en un Yaraví, seguido de un pasacalle inca y una fuga de Huayno. El Huaylas, un ritmo de los andes centrales, es alegre. La costa, más influída por la cultura española, combina ritmos tradicionales europeos como el Vals y el Flamenco con otros ritmos como el Gypsy y la música Africana. El estilo limeño más conocido es el Vals peruano, popularizado por la gran Chabuca Granda, quien es considera la principal compositora de la música criolla, con canciones "La Flor de la Canela", "Fina Estampa" y "José Antonio"'. Otras canciones conocidas de este género son: "Alma, Corazón y Vida", "Odiame", "Mi Propiedad Privada" y "Devuélveme el Rosario de mi Madre". |
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| El mundo según los Incas | |
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Los
incas así como los antiguos peruanos desde la época de Caral,
de los cuales los incas son tributarios creían que el espacio horizontal
estaba dividido en dos partes, y cada una de ellas subdividida en otras
dos, el mundo aparecía compuesto por tres planos:
Hanan Pacha : El mundo de arriba Partes Hanan Pacha mundo de arriba y Ñaupa Pacha mundo antiguo o de los antepasados. |
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Kay Pacha : El mundo de aquí Sanka Pacha mundo del castigo o los condenados y Kay Pacha mundo de aquí Uku Pacha o Urin Pacha : El mundo de abajo. Uku pacha mundo del subsuelo y Hurin Pacha mundo de abajo. Pacha significa a la vez tiempo y espacio, es decir plano de existencia. (Nota de Planetarios Portatiles: Nótese la similaridad con la cosmología Nórdica. Esto ha dado pie a muchas teorías). La andina prehispánica era animista, perfilaba a los astros y a los grandes hechos y fenómenos geográficos como deidades en sí mismas. El único dios en el sentido cabal de la palabra, fue Viracocha, el dios creador. Otras deidades importantes eran el sol (inti), la luna (Mama Killa) protectora de las mujeres, la tierra (Pacha Mama) de la fertilidad agrícola, y el rayo (Illapa) trinidad del rayo, trueno y relámpago, dios de la batalla. Mama Sara : Diosa del alimento. Conopa (representación religiosa) del maíz, el alimento más importante. Pachacamac : Dios creador en la costa. Otro de los nombres de Viracocha. Dios de los temblores. Mama Cocha : Diosa del mar. Sobre los origenes del Imperio Inca sólo ha llegado hasta nuestros días y por vía de tradición oral dos mitos o leyendas. Ellas son "El mito de los hermanos Ayar" y la "Leyenda de Manco Cápac y de Mamma Ocllo". |
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| Calendario | |
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El calendario inca era lunisolar. Comenzaba el año con el solsticio de invierno, y reconocían este momento gracias a un gnomon. Alrededor de la ciudad del Cuzco había doce pilares dispuestos de tal manera que en cada mes uno de ellos señalaba por dónde salía el sol y por dónde se ponía. |
| Estos
pilares se llamaban sucanga; y con ellos se anunciaban las fiestas y los
tiempos de sembrar y coger.
Los incas tenían un año de 365 días de doce meses o lunas, consumiendo los once días que sobran de luna, en los mismos meses. El inca Viracocha decretó un año de 12 meses que comenzaba con la luna nueva de enero. Cada mes tenía su nombre propio. Después del rey inca Pachacuto, que significa reformador del tiempo, el año empezaba en diciembre, cuando el sol comienza a volver del último punto de Capricornio, que es el trópico más próximo a Cuzco. La organización de los trabajos se hacía en semanas de nueve días, lo que permitía dividirlas en períodos de tres. |
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| Calendario de vida | |
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| Dios del Sol : Inti | |
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Era el dios sol y siervo de Viracocha, el cual ejercía la soberanía de la actualidad en el plano divino (HananPacha). Igualmente era hijo del dios sol del mundo antiguo (Ñaupapacha) y reinaba sobre el ser humano en el mundo actual (Kaypacha). Inti era la divinidad popular más importante del Imperio incaico siendo adorado en varios santuarios. Se le entregaban ofrendas de oro, plata y ganado, así como las llamadas Vírgenes del Sol. También se le hacían ofrendas humanas en el mes de los Capac hucha, la cual mucha veces consistía en reos de muerte, como dios más importante. Mito de los hermanos Ayar. Antes de los incas, el Cusco era un pueblo con 30 casas habitadas por 30 indios, cuyo señor y cacique de este pueblo se decía Alcaviza. Lo demás era ciénaga. A 7 leguas de este pueblo había una cueva. |
| De
una de ellas, Pacaritambo (casa de producimiento), salieron
cuatro parejas y sus tribus: Ayar Cachi y Mama Guaco, Ayar Uchu y Mama
Cura, Ayar Auca y Ragua Ocllo y Ayar Manco y Mama Ocllo. A la espalda
del cerro Guanacaure (a legua y media del Cusco), sembraron papa; desde
la cumbre del Guanacaure, Ayar Cachi con su honda, disparó una
piedra contra un cerro y lo convirtió en quebrada, después
hizo lo mismo con tres cerros más.
Sus hermanos vieron su fuerza y desconfiando de él lo enviaron a traer objetos de oro de Pacaritambo y lo encerraron. Luego de deshacerse de Ayar Cachi, vivieron un año en Guanacaure. Mama Guaco, pasó a ser otra esposa de Ayar Manco. Luego del año, convinieron en que el sitio no les convenía y pasaron a media legua más hacia el Cusco, en otra quebrada en donde permanecieron otro año, desde el cerro denominado Matagua, miraban el valle del Cusco y a los pobladores y súbditos de Alcaviza. Como les parecía un buen sitio, acordaron conquistarlo y poblarlo. Acordaron además, que uno de ellos tenía que quedarse en Guanacaure, convertirse en ídolo, para interceder ante el sol su padre para que los guardase y aumentase y diere hijos, y los enviase buenos temporales. Ayar Uchu mostró alas grandes y se ofreció. Regresaron al cerro Guanacaure y Ayar Uchu voló. Luego de estar en los cielos, regresó Ayar Uchu y le dijo a Ayar Manco, que se renombrase Manco Cápac, porque así lo mandaba el Sol y que fuera al lugar que habían visto que los pobladores los recibirían bien y que poblase allí; que le daba a su mujer Cura para que le sirviese y que llevase consigo a Ayar Auca. Dicho esto, Ayar Ucho tornóse en piedra con alas. Manco Cápac, Ayar Auca y las cuatro mujeres y sus acompañantes, fueron al Cusco a ver a Alcaviza. Antes de entrar a él, en un poblado cercano, Mama Guaco golpeó a un indio con unos ayllus (boleadoras) y matóle y abrióle de pronto y sacóle los bofes y el corazón, y a la vista de los demás del pueblo hinchó los bofes soplándoles . Los indios temerosos, huyeron al valle del Guayas. De ahí pasaron al Cusco, en donde hablaron con Alcaviza, quien los aceptó. Hicieron su casa, en donde está ubicado el convento de Santo Domingo, para los dos y las cuatro mujeres. Con semillas que trajeron de Pacaritambo, se dedicaron a sembrar maíz. A los dos años, murió Ayar Auca, quien no tuvo hijos. Manku Qhapaq y Mama Ocllo, tuvieron un solo hijo Sinchiruka. Cuando este príncipe tenía 15 o 16 años, murió Manku Qhapaq. Cinco años más tarde, murió Alcaviza. Cuando Sinchiruka tenía 20 años, se casó con Mama Coca, hija de un cacique Señor de un pueblo questá una legua del Cusco, que llama Zañu, en la cual señora hubo Sinchi Roca un hijo llamado Lloque Yupanqui. Leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo Esta leyenda la dio a conocer el Inca Garcilaso de la Vega (1539 1616). Este cronista fue hijo de un capitán español Sebastián Garcilaso de la Vega y de la ñusta Isabel Chimpu Ocllo, nieta de Túpac Yupanqui. Su anciano tío Cusi Huallpa, fue el que más información le proporcionó. Poniendo el relato en boca de su tío, relata Garcilaso esta leyenda. Nuestro padre el sol, viendo los hombres como te he dicho, se apiadó y tuvo lástima de ellos y envió del cielo a la tierra un hijo y una hija de los suyos para que los adoctrinasen en el conocimiento de nuestro padre el sol para que lo adorasen y tuviesen por su dios. Con esta orden y mandato puso nuestro padre el sol estos hijos suyos en la laguna Titicaca, que está a 80 leguas de aquí. Y les dijo que fuesen por donde quisiesen y, doquiera que parasen a comer o a dormir, procurasen hincar en el suelo una varilla de oro de media vara de largo y dos dedos de grueso que les dio para señal y muestra: que donde aquella barra se les hundiese con sólo un golpe que con ella dieses en tierra, allí quería el sol nuestro padre que parasen e hiciesen su asiento y corte Ellos salieron del Titicaca y caminaron al septentrión. Y por todo el camino, doquiera que paraban, tentaban hincar la barra de oro y nunca se les hundió. Así, entraron en una venta o dormitorio pequeño, que está siete u ocho leguas al mediodía de esta ciudad, que hoy llaman Pacárec Tampu Es uno de los pueblos que este príncipe mandó poblar después y sus moradores se jactan hoy grandemente del nombre, porque lo impuso nuestro Inca. De allí llegaron él y su mujer, nuestra reina, a este valle del Cozco, que entonces todo él estaba hecho montaña brava. La primera parada que en este valle hicieron fue en el cerro llamado Huanacauri, al mediodía de esta ciudad. Allí procuró hundir en tiera la barra de oro, la cual con mucha facilidad se les hundió al primer golpe que dieron en ella, que no la vieron más. Entonces dijo nuestro Inca a su hermana y mujer: En este valle manda nuestro padre el sol que paremos y hagamos nuestro asiento y morada para cumplir su voluntad Del cerro Huanacauri salieron nuestros primeros reyes, cada uno por su parte, a convocar las gentes El príncipe fue al septentrión y la princesa al mediodía. A todos los hombres y mujeres que hallaban por aquellos breñales les hablaban y decían que su padre el sol los había enviado del cielo para que fuesen maestros y bienhechores de los moradores de toda aquella tierra sacándoles de la vida ferina que tenían y mostrándoles a vivir como hombres Los cuales, viendo aquellas dos personas vestidas y adornadas con los ornamentos que nuestro padre el sol les había dado y las orejas horadadas y tan abiertas como sus descendientes las traemos , maravillados por una parte de lo que veían, y por otra aficionados de las promesas que les hacían, les dieron entero crédito a todo lo que dijeron. Y los adoraron y reverenciaron como a hijos del sol y obedecieron como a reyes. Nuestros príncipes, viendo la mucha gente que se allegaba, dieron orden que unos se ocupasen de proveer de su comida campestre para todos, para que el hambre no los volviese a derramar por los montes. Mandó que otros trabajasen en hacer chozas y casas, dando el Inca la traza como las habían de hacer. De esta manera se principió a poblar esta nuestra imperial ciudad, dividida en dos medios que llamaron Hanan Cozco (que, como sabes, quiere decir Cosco el alto) y Hurin Cosco (que es Cozco el bajo). Los que trajo el rey quiso que poblasen a Hanan Cozco, y por eso le llamaron el alto. Y los que convocó la reina, que poblasen a Hurin Cozco, y por eso le llamaron el bajo. y mandó que entre ellos hubiese una sola diferencia y reconocimiento de superioridad: que los del Cozco alto fueses respetados y tenidos como primogénitos hermanos mayores y los del bajo como hijos segundos, Y, en suma, fuesen como el brazo derecho y el izquierdo en cualquier preeminencia de lugar y oficio por haber sido los del alto atraídos por el varón y los del bajo por la mujer. A semejanza de esto hubo después esta misma división en todos los pueblos grandes o chicos de nuestro imperio, que los dividieron por barrios o por linajes diciendo Hanan ayllu y Hurin ayllu, que es el linaje alto y el bajo, Hanan suyu y Hurin suyu, que es el distrito alto y el bajo te digo que hacia el levante redujo hasta el río llamado Paucartampu y al poniente conquistó ocho leguas hasta el gran río llamado Apurímac y al mediodía atrajo nueve leguas hasta Quequesana. En este distrito mandó poblar nuestro Inca más de cien pueblos, los mayores de a cien casas y otros de a menos, según la capacidad de los sitios Cuantos años ha que el sol nuestro padre envió estos primeros hijos no te sabré decir precisamente, que son tantos que no los ha podido guardar la memoria: creemos que son más de 400. Nuestro Inca se llamó Manco Cápac y nuestra Coya Mama Ocllo Huaco. Fueron, como te he dicho, hermanos, hijos del sol y de la luna, nuestros padres. Las biografías de Betanzos y de Garcilaso, estaban ligados a las más importantes dinastías imperiales. Betanzos a la de Hatun ayllu, linaje de Pachacútec y Atahualpa; y, Garcilaso, a la dinastía de Cápac ayllu, de Túpac Yupanqui y de Huáscar Inca Yupanqui. Ello nos hace notar una visión muy particular de cada ayllu sobre el origen del imperio. Podría decirse que el "Mito de los hermanos Ayar", es la visión de la creación del Imperio de los Hatun ayllu; y, la "Leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo", la visión de la creación del Imperio de los Hurin ayllu. |
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| Localizacion de los Imperios Azteca, Maya e Inca | |
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Luego de la decadencia del Segundo Horizonte Cultural Andino, con el agotamiento de la Cultura Tiahuanaco - Wari, en la zona del Cusco en el Perú, aparece una cultura que va tomando forma y comienza un plan de conquistas agresivo (ver Conquistas del Imperio Inca), primero limitado a los alrededores del Cusco, para luego ir expandiendo el Imperio hasta casi someter a casi todo el continiente Sudamericano, llegando incluso a comercializar y negociar con las altas culturas Mesoamericanas. El área de influencia de esta cultura peruana, llegó hasta más al sur del actual Santiago de Chile por el sur, Mesoamérica por el norte, la costa sudamericana por el oeste y los límites de la selva amazónica por el este. Tercer horizonte cultural andino, época Inca o era del Tawantinsuyo |
| Leyendas
sobre el origen del Imperio Inca
Sobre el origen de los Incas, poco se sabe; existen dos leyendas orales, que tratan de explicar el origen del más grande imperio, que jamás se desarrolló en la América toda. Uno de ellos es el Mito de los Hermanos Ayar; éste mito, fue recogido de la tradición oral por Juan de Betanzos (1510 1576). En el Cusco, este cronista español, casó con Anas Colque, hermana de Atahualpa, hija de Huayna Cápac y ex conviviente de Francisco Pizarro. Betanzos tuvo acceso al mito, porque dominaba el quechua, idioma oficial del Imperio Inca. Relata este mito y otros aspectos de la vida Inca, en su obra Suma y narración de los Incas. El espacio geográfico donde se desarrolló el Tawantinsuyu La región andina, debido a la presencia de la cordillera de los Andes, se caracteriza por la diversidad de su ecología: costas desérticas, parajes tropicales, altiplanos secos y fríos que a simple vista parecen uno de los ambientes menos propicios para la vida del hombre. Sin embargo, los hombres que la habitaron han demostrado a lo largo de muchos siglos, ser capaces no sólo de sobrevivir en tales circunstancias, sino también de dominar el medio geográfico y de crear una serie de civilizaciones florecientes. La más famosa de ellas fue el Tawantinsuyo, Tahantinsuyu, Tawantinsuyu, Tawantinsuyo o Imperio Inca, que ocupó un vasto territorio de América del Sur, que comprende los actuales territorios de las Repúblicas de Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina, Chile y el sur de Colombia. En el Perú era común dividir el territorio en tres regiones, costa, sierra y selva o montaña, distinguiendo principalmente, un desierto costeño, la cordillera y la floresta amazónica; sin embargo, una observación más detenida, permite distinguir una serie de pisos ecológicos, según la altitud de observación. Estos pisos ecológicos son fácilmente distinguibles por que cada uno tiene, además de sus propias condiciones climáticas, una flora y fauna típicas, distinguibles de aquellas que se presentan en otras zonas, características que el hombre peruano antiguo sin perturbar el equilibrio ecológico, supo aprovechar. En el siglo XVII el jesuita Bernabé Cobo, al describir la geografía andina, hacia notar la diversidad de condiciones climáticas en cortos espacios territoriales, Señalaba para la cordillera hasta seis variedades de climas, para otros tantos pisos altitudinales, que hoy la moderna geografía, ha recogido, anexando los de la costa y de la selva. "Estos pisos ecológicos o altitudinales no forman una región única y continua, muy por el contrario, se encuentra diseminada a lo largo y ancho del territorio andino" (Javier Pulgar Vidal). Estos pisos altitudinales, fueron perfectamente conocidos por los antiguos peruanos, quienes supieron diferenciar, utilizar y sacar provecho. Estos pisos ecológicos de occidente a oriente son los siguientes: Chala, Yunga, Quechua, Suni, Puna, Janca, Rupa Rupa y Omagua. La región Chala se encuentra ubicada en el litoral marítimo, entre el nivel del mar (0.00 msnm) hasta los 500 msnm. Se caracteriza por su clima seco y ausencia de lluvias, como consecuencia de la presencia de la Corriente Peruana o de Humboldt, de aguas frías, que corre paralela a la costa sudamericana en dirección sur norte. La región Yunga se le conoce también como quebrada y ocupa los terrenos entre los 500 msnm hasta los 2,300 msnm. La palabra yunga denomina los lugares de clima insalubre, es decir, cálido y húmedo. Mayor humedad hay sin embargo en la yunga fluvial, que corresponde a la cuenca hidrográfica del río Amazonas, diferente de la yunga costera. La región Quechua, es conocida como una región templada, que se encuentra presente a ambos lados de la cordillera; se ubica entre los 2,300 msnm hasta los 3,500 msnm en los Andes centrales. Es un ecosistema de ambiente semiárido con precipitaciones pluviales veraniegas que aumentan con la altura, la que determina la disminución de la temperatura. El relieve es abrupto y los valles muy estrechos. Los ríos y riachuelos son torrentosos, con aumento de su caudal en verano. La región Suni, también es conocida como Jalca; se ubica entre los 3,500 msnm y los 4,000 msnm. Debe su nombre a una gramínea que se cultiva en ella y que permitió la domesticación del cuy en grandes proporciones. En esta zona el índice de pluvialidad es muy alto y las temperaturas más rigurosas, con grandes oscilaciones térmicas entre el día y la noche. En términos generales el clima es frío, húmedo y nublado. Las precipitaciones son abundantes y en ocasiones se producen heladas intensas. La región Puna, se ubica entre los 4,000 msnm y los 4,800 msnm; es la región de las grandes alturas. A estas alturas se produce el fenómeno de la rarefacción de la atmósfera que consiste en la disminución relativa del oxígeno. Se caracteriza por las grandes fluctuaciones de temperatura, pudiendo bajar hasta a -40°C, entre el día y la noche. Su relieve es accidentado. En su territorio se encuentran elevadas mesetas (Collao, Parinacochas, Bombon, etc.), así como escarpadas quebradas y pisos serpenteados. Numerosos ríos y riachuelos recorren su territorio que cuenta con más de 12,000 lagos y lagunas (cochas), casi todos con totorales. La región Janca se encuentra ubicada sobre los 4,800 msnm. Janca en quechua, significa blanco y es la región de las nieves perpetuas que coronan las cumbres de los Andes. Se caracteriza por sus pisos escarpados. Lo difícil de su geografía impide la presencia continuada del hombre, pero si una movilización continua de gente, debido a la cosmovisión del hombre andino desde antaño de considerarlos como el dominio sagrado de los muertos y de los espíritus de la tierra. La región Rupa Rupa, es la selva alta o ceja de selva. Está ubicada en la vertiente oriental de la cordillera de los Andes entre los 400 msnm hasta los 1,000 msnm. Su clima es caluroso y en invierno austral la temperatura no baja nunca de 15°C, disminuyendo conforme se sube a las alturas templadas. Es la zona andina de mayor pluviosidad. Su orografía es compleja. La región Omagua, conocida también como walla o anti, es la región de selva baja. Se encuentra entre los 400 msnm a los 80 msnm. Es un bosque tropical de clima muy cálido con una temperatura media de 24°C, alta humedad relativa y precipitaciones concentradas en el verano. Su suelo es plano con ligeras ondulaciones. Sus ríos son abundantes, caudalosos y de tranquilo movimiento, que permite que sean navegables, cubierta de vegetación espesa y casi infranqueable. Hay lagos, lagunas y pantanos por doquier formados por meandros abandonados por los ríos al cambiar su ruta. Hay que destacar que hay autores que dividen el territorio peruano en un mayor número de regiones, como es el caso de L. R. Holdridge, que identifica hasta 86 formaciones ecológicas. Esto hace del territorio andino peruano el de mayor densidad ecológica del mundo. Es sobre este territorio y sobre las características señaladas, que se desarrolló política, social, cultural y militarmente, el Imperio del Tawantinsuyo, dominando y domesticando todos los pisos ecológicos descritos y actuando como verdaderos ecologistas, aún antes de que estos conceptos fueran parte de los temas de discusión. A parte de los conceptos anteriores, los Incas como gobernantes, fueron los primeros estadistas de la América, ya que el gobierno de todos ellos, fue para beneficio de los súbditos del imperio: nunca el imperio pasó hambre, abusos ni injusticias; a pesar que la sociedad incaica era piramidal, siempre la cabeza actuó en beneficio del pueblo, que era la razón de ser del Estado Inca, por mandato del dios Inti. Formación del Imperio Inca o Tawantinsuyo Al margen de los mitos y leyendas que hemos descrito, y, ya arqueológicamente, los incas preservaron su historia a través de la tradición oral. Los quipucamayoc, fueron los que relataron a los españoles, la historia y vicisitudes del Imperio. Los quipucamayoc eran los funcionarios encargados de guardar la memoria de los acontecimientos. Esta versión pudo ser interesada y unipersonal, ya que sólo guardaban las noticias en función del Cozco (Cusco, Cuzco o Qosqo) y no de otras ciudades del Imperio, salvo que pudieran servir a sus fines. Antes de los Incas, el Cozco, estaba habitado por diversos grupos étnicos. Esta información ha sido respaldada por los trabajos arqueológicos que han demostrado en la zona, la existencia de una larga ocupación humana. El cronista Sarmiento de Gamboa, menciona a los guallas, los sahuassiray, los antasayas, los alcavizas, los copalimaytas, los culunchimas, los poques y los lares, como los grupos humanos que habitaban el valle del Cozco antes de los Incas. Asimismo, identifica a los guallas, los sahuasiray y a los antasayas, como los grupos más antiguos que habitaron el Cozco. Los guayas, eran los más antiguos pobladores del Cozco. Vivían en casas agrupadas en pie de un cerro denominado Huaynapata, al sur de la actual ciudad del Cuzco. Su aldea principal se llamaba Pachatusán. Los sahuasiray o sahuaseras, procedían de Sutijtoco de Masca Paruro, Su pacarina (lugar de origen) se encontraba en Pacarictambo. Cuando llegaron al Cozco, encontraron a los guallas, quienes no les impidieron asentarse en ella. Se ubicaron en el lugar en donde posteriormente se edificó el Coricancha. Los antasayas, eran originarios de las pampas de Anta, llegaron al Cozco guiados por su jefe Quisco, asentándose en la parte norte de la ciudad actual. La tradición oral, cuenta que es partir de este momento en que la zona comienza a denominarse Cozco en honor a su jefe Quisco. El nombre posteriormente, se extendió a todo el valle. Los alcavizas vinieron de la región de Masca, específicamente de Pacaritambo. Llegaron guiados por su jefe Ayarucho, nombre que también tenía el grupo; se establecieron en Pucamarca. Su pacarina era Capactoco. Los Incas posteriormente les cambiaron el nombre, por el Alcahuisas. Llegando al Cozco, se aliaron con guallas, sahuaseras y antasayas. Los poque y lares llegaron al valle con posterioridad a los otros grupos; no se sabe su lugar de origen. Se ubican en la parte oriental de la ciudad. Los ayarmacas, los más conocidos y estudiados pobladores de la zona del Cozco. Fabricaron los ayarmacas la cerámica denominada Killke. Se trata de una cerámica de baja calidad artística que predominó en la zona durante el intermedio tardío. Según Waldemar Espinoza, los ayarmacas formaron un gran reino en las actuales provincias de Cusco y Anta. Se subdividían en Ayarmacas y Pinaguas. El territorio ayarmaca, se extendía desde Quiquijana en el sur, extendiéndose hasta Jaquijahuana, en las pampas de Anta; Ollantaytambo, en el norte. Los pinaguas dominaron desde Quiquijana hasta Quispicanchi. María Rostworowski, señala que los ayarmacas ocuparon la zona denominada Acamama, que según Murúa y Guaman Poma de Ayala, sería luego bautizada como Cozco. Todos los cronistas coinciden que el Cozco de esa época no tenía grandes construcciones, muy por el contrario eran viviendas de pirca (piedra) y paja. Según Betanzos, en la zona donde posteriormente se construyó Sacsahuamán, existía un pantano cubierto de juncos. Según María Rostworowski, Acamama estaba dividido en cuatro secciones o barrios: Quinti cancha, barrio del picaflor; Chumbi cancha, barrio de los tejedores; Sairi cancha, barrio del tabaco; y, Yarambuy cancha, nombre que no es quechua sino aymara y que significa mezclarse, por lo que sugiere que fue un barrio mestizo. Sobre la organización política, Guaman Poma de Ayala menciona que en un principio eran gobernados por unos primeros incas, llamados Tocay Cápac y Pinahua Cápac. Murúa identifica a estos como reyes que gobernaron antes de los incas. Waldemar Espinoza, los menciona juntos como los líderes Ayarmaca y Pinahua. Según Espinoza, serían los jefes de las mitades del Cozco, hanan y urin, siendo Tocay Cápac, el jefe de los ayarmacas y el de mayor poder. Coinciden los estudiosos María Rostworowski, Murúa y Waldemar Espinoza, en que fueron los Ayarmacas los de mayor poder en la zona. A la llegada de los Incas, comienza la expansión del Cozco, Cusco, Cuzco, Qosqo o Kosko. La consolidación del Imperio Inca Conquistas del Imperio Inca La mayoría de cronistas coinciden en que fue durante el gobierno de Viracocha que los incas fueron atacados por los chancas, una confederación de pueblos venidos de la zona del Apurímac y del río Pampas. Los chancas llegaron a sitiar el Cusco y quien los derrota es el general Inca Yupanqui, quien no sólo evitó la caída del Cuzco sino que persigue y captura a los líderes chanca mostrando a los pueblos vecinos, el poderío del Ejército Inca, a la vez que terminaba con los afanes expansionistas de los chancas. Esta acción y la pobre participación del Inca Viracocha, le valió a Inca Yupanqui, ser nombrado Zapa Inca, el mismo que asume en 1438, como Pachacútec Inca Yupanqui, apenas cien años antes de la conquista española. Se inicia entonces la época de la expansión territorial incaica y conquistas (ver Conquistas del Imperio Inca) que dan lugar al apogeo y época de esplendor del Tawantinsuyo, con un territorio de comprendía más de 4,000 kilómetros de largo y un ancho variable pero que siempre estuvo comprendido entre el océano Pacífico y la selva, abarcando un territorio de más de tres millones de kilómetros cuadrados. La expansión y cohesión del Imperio Inca Luego del ataque y la guerra con los Chankas, los Incas del Cuzco, comenzaron a conquistar cada vez más territorio, que terminó formando la unidad política más grande de la América pre hispánica. Esta unidad la lograron aplicando principios andinos milenarios como el de la reciprocidad. La palabra Tawantinsuyo, que significa las cuatro partes del mundo, era un concepto ceremonial o religioso. Cada ciudad conquistada, o cultura en términos más amplios, mantenían sus gobernantes, sus propias formas de organización y expresiones culturales, pero se relacionaban con los Incas del Cuzco. Los Incas representaron la síntesis del desarrollo milenario de la Cordillera de los Andes. Teniendo expresiones culturales y organizacionales, particulares que lo diferencian de las culturas antecesoras como los Wari y Tiahuanacos y de los más lejanos como Chavín. Los Incas usaron diversas estrategias de anexión territorial, una de ellas era la conquista militar, pero no la única; la acumulación y distribución de productos diversos, el prestigio religioso, social y cultural, las alianzas, etc., fueron otros métodos de conquista. La consolidación de las conquistas, parece ser que se basaron en el justo equilibrio de los factores que intervenían en la misma. Muchas de las costumbres del hombre peruano, provienen de esta larga tradición cultural andina. Para la conquista militar, los Incas mantuvieron un poderoso ejército, que estaba al mando de gente de confianza del Zapa Inca; en el Portal Fuenterrebollo, se puede leer: Los soldados tenían un entrenamiento riguroso. Tenían varios tipos de armas: jabalinas con propulsor, boleadoras, mazas con cabeza estrellada de bronce o hachas de filo, lanzas con punta de cuero, hondas para arrojar piedras y arcos y flechas. Para protegerse usaban escudos y cascos de madera y corazas de algodón acolchadas (Portal Fuenterrebollo, Internet, 2004). La conquista del Tawantinsuyo, se llevó a cabo en un lapso de cien años. Para ello el Imperio Inca contó con un poderoso ejército organizado y con unidad de mando y acción, y, evidentemente una organización política bien estructurada, al igual que la administrativa, que incluía los tributos para sostener al Estado Inca. Sumado a lo anterior, dieron importancia suprema a la red de caminos para uso militar y para las comunicaciones, además de un idioma común, y una serie de expresiones religiosas que terminaron por cohesionar el Imperio. Existió una especie de Servicio Militar Obligatorio, para los hombres en edad militar a los que se les denominaba runa o súbdito del Estado. La edad militar abarcaba desde los 18 hasta los 50 años. En su época de mayor apogeo, el Imperio Inca contó con un ejército de línea de 200.000 hombres. José Tamayo Herrera, explica que aunque no puede hablarse de un servicio militar obligatorio en el sentido moderno, el servicio de los runas para el ejército también era una forma de mita o contribución, que el súbdito estaba obligado a retribuir al Estado en tiempo de trabajo. Pablo Macera, opina que las guerras tenían características religiosas, ya que eran estacionales, ocurrían en los ciclos entre cosecha y siembra, y rituales. Un principio estratégico era mantener los enfrentamientos en las fronteras y así sostener la paz en el interior del territorio. Y Liliana Regalado, nos dice, Al igual que las guerras, la reciprocidad cumplió un rol fundamental en la expansión y cohesión del tahuantinsuyo. Al inicio de la expansión Inca, la autoridad no se ejercía directamente, sino a través de la minka, palabra que según el cronista Pérez de Holguín, significa: rogar a alguno que me ayude prometiéndole algo. Todos los trabajos que el inca necesitaba los tenía que solicitar a los señores vecinos. Para cumplir con la reciprocidad, el inca debía halagar a estos señores dándoles regalos, comidas, mujeres, ropa, objetos suntuarios y toda clase de obsequios. María Rostworoswski explica que "a medida que fue creciendo el Tahuantisuyo creció también la cantidad de señores por agasajar. Por este motivo el Estado se vio obligado a incrementar sus ingresos para asegurarse que contaba con las cantidades necesarias. Completando lo anterior, los Incas, construyeron y mantuvieron una red de caminos denominados en la sierra el Cápac Ñam, muchos de estos caminos fueron heredados de los Wari. Estos caminos incluían puentes colgantes, flotantes, alojamiento para los viajeros y tambos, en donde se almacenaba alimentos, para el Ejército en campaña. Como se ve, fueron previsores. Existen otras consideraciones de tipo arquitectónico, culturales, sociales, filosóficas, etc., que contribuyeron a la cohesión del Imperio. Algunos historiadores han sostenido que el hombre desde que es tal, ha tenido las mismas virtudes y defectos; siempre existió por ejemplo el afán de poder, de lujos y riquezas, la necesidad de trabajar y producir, etc.; la única diferencia es la tecnología: siempre se complotó contra el Estado, antiguamente usando quizá el Cápac Ñam y hoy los teléfonos móviles y por ejemplo, gran parte de los problemas de un ejército en campaña, se presentaron en el ejército inca, como por ejemplo las deserciones. Las conquistas territoriales del Ejército Imperial Inca Durante esos cien años de conquistas y consolidación del Imperio Inca, se puede observar tres partes definidas: la consolidación y primera expansión, la segunda expansión y la tercera expansión. La primera expansión corresponde a los Zapa Incas Sinchi Roca y Lloque Yupanqui. La segunda expansión, se da durante los gobiernos de los Zapa Incas Mayta Cápac, Cápac Yupanqui, Inca Roca Yahuar Huácac y Viracocha Inca. Finalmente la tercera expansión, estuvo a cargo de Pachacuti Inca Yupanqui, el más grande conquistador Inca, Inca Yupanqui, Túpac Inca Yupanqui y Huayna Cápac. Y según parece, los Zapa Incas Huáscar Inca Yupanqui y Atahualpa Inca, se dedicaron a guerras intestinas hasta la llegada de los españoles (ver Conquistas del Imperio Inca). ¿Qué representaba el Zapa Inca? El Zapa (Sapa) Inca era considerado un hombre dios. Su aura representaba respeto y veneración. Vestía los más finos tejidos de cumpi, una gruesa cinta llamada yautu; rodeaba su cabeza en la que se insertaban dos plumas de un ave extraña de la selva llamada coraquenque. Del yautu colgaban flecos de lana fina de vicuña teñida de rojo, que le cubrían la frente y parte de los ojos. La mascapaicha, era el emblema principal. El Zapa Inca era el vértice de una sociedad piramidal en donde destacaba este personaje que era el jefe del Estado, el que tuvo más poderes, seguía al Zapa Inca en orden descendente los Orejones, perteneciente a una nobleza que tenía muchos privilegios y en la base de esta organización se ubicaban los runas, el pueblo por decirlo así y los yanaconas, especie de esclavos, que o habían nacido como tales o eran enemigos a los que se les perdonaba la vida pero que eran reducidos a la condición de esclavos, sin derecho a nada y más bien considerados como cosas y que no participaban de la sociedad inca. Al gobernante inca o Zapa Inca, se les solía denominar también Apu Inca, que significaba Supremo Inca y Único Inca, respectivamente. La Cápac Cuna (linaje inca) es la lista oficial de gobernantes que la Civilización Inca (término usado por Manuel González Olaechea y Franco), admitía haber tenido". Se sabe que existieron más gobernantes de los que ésta acepta y que varios fueron borrados de la historia oficial del Imperio por distintos motivos" (Manuel González Olaechea y Franco, La Civilización Inca, http://es.Wikipedia.org, 2004). Según González Olaechea y Franco, los Zapa Incas que pertenecieron a la Casa de los Hurin Cusco, fueron: Manco Cápac, Sinchi Roca, Lloque Yupanqui y Mayta Cápac; y, los Zapa Incas que pertenecieron a la Casa de los Hanan Cusco, fueron: Cápac Yupanqui, Inca Roca, Yahuar Huacac, Viracocha Inca, Pachacuti Inca Yupanqui, Túpac Inca Yupanqui, Huayna Cápac, Huáscar y Atahualpa. La Cápac Cuna, según el historiador John Rowe, mostrando las dinastías a las que pertenecieron los Zapa Incas y su nombre escritos fonéticamente en quechua, fueron: Imperio legendario (Fase local) Hacia 1200 d.C. a 1438 d.C.: 1. Manco Cápac (Mañco Qhapaq). Dinastía Hurin Cuzco. 2. Sinchi Roca (Sinci Roqa). Dinastía Hurin Cuzco. 3. Lloque Yupanqui (Lyoqi Yopañki). Dinastía Hurin Cuzco. 4. Mayta Cápac (Mayta Qhapaq). Dinastía Hurin Cuzco. 5. Cápac Yupanqui (Qhapaq Yopañki). Dinastía Hurin Cuzco. 6. Inca Roca (Iñka Roqa). Dinastía Hanan Cuzco. 7. Yáhuar Huacac (Yawar Waqaq). Dinastía Hanan Cuzco. 8. Viracocha Inca (Wiraqoca Iñka). Dinastía Hanan Cuzco. Imperio histórico (Fase de expansión) Hacia 1438 d.C. a 1533 d.C.: 9. Pachacuti Inca Yupanqui (Pacakoti Iñka Yopañki) 1438 d.C. a 1471d.C. Dinastía Hanan Cuzco. 10. Topa Inca Yupanqui (Pacakoti Iñka Yopañki) 1471 d.C. a 1493 d.C. Dinastía Hanan Cuzco. 11. Huayna Cápac (Wayna Qhapaq) 1493 d.C. a 1525 d.C. Dinastía Hanan Cuzco. 12. Huáscar (Waskhar) 1525 d.C. a 1532 d.C. Dinastía Hanan Cuzco. 13. Atahualpa (Atawalpa) 1532 d.C. a 1535 d.C. Dinastía Hanan Cuzco. Nadie podía mirar a los ojos al inca y éste miraba de frente sólo a aquellos que quería honrar. Se comunicaba con los demás a través de intermediarios nobles. La cosmovisión del Imperio Inca, era única y tenían su propia concepción del tiempo y del espacio. Los Incas miraban hacia atrás para avanzar hacia el futuro. Rendían culto a sus antepasados. Los Incas tuvieron muy en claro que su futuro era la muerte, eso para ellos, significaba el retorno a su pakarina o lugar de origen. Comparaban al hombre con una semilla: crecía, daba fruto y regresaba a la tierra. Por su parte el historiador Jorge Flores Ochoa en su artículo La cultura Inca, nos dice: Los conceptos de tiempo y espacio estaban ligados al término kai que significa aquí en el espacio y presente en el tiempo. También son importantes las palabras quipa que significa, atrás futuro, y ñaupa, delante pasado. Esta división del espacio se conocía como: kay quipa ñaupa. A su vez dividían el universo en tres ámbitos: hanan pacha, era el mundo de arriba o el lugar donde habitaban los dioses. Kai pacha, era el mundo de aquí (en el espacio) y del presente (en el tiempo) donde vivían los seres humanos, y ucu pacha, o mundo subterráneo donde habitaban los ancestros y las fuerzas de la fertilidad. De aquí la importancia del culto a los muertos El inca era visto como un intermediario entre el hanan pacha o mundo de los dioses y el kai pacha o mundo de los hombres, de aquí la importancia del culto al Inca; él representaba el puente entre el mundo de los dioses y el mundo de los hombres. El dualismo es uno de los conceptos más importantes de la cosmovisión andina. Pablo Macera dice que hanan era lo alto, la mano derecha, lo masculino y la cabeza trasquilada; hurin era lo bajo, la mano izquierda, lo femenino y los cabellos largos. Los cronistas dicen que fueron dos las dinastías cuzqueñas: Hanan Cuzco y Hurin Cuzco. Cada una de ellas estaba representada por un grupo distinto de gobernantes. Los nombres de las dinastías provienen de los respectivos barrios: Bajo y Alto. La división collana payan cayao, corresponde al espacio, se refiere a sociedad. Collana alude a los conquistadores incas, payan a la población vencida y cayao a los servidores del estado. Organización de la Sociedad Inca Los incas tuvieron una sociedad sumamente rígida, a la cabeza de la misma, el Zapa Inca con los Orejones y sustentando esta pirámide abajo los runas y yanaconas. La base de la sociedad inca era el Ayllu; el ayllu era una especie de clan formado por un grupo de personas emparentadas. Los ayllus podían unirse, formando una comunidad con un jefe que era denominado curaca, que además de organizar las tareas agrícolas de la comunidad, era juez y consejero. Los integrantes de un ayllu, se casaban entre ellos si no eran parientes cercanos y compartían creencias, tradiciones, cultos y divinidades protectoras. Al igual que el Cusco, los ayllus estaban divididos en mitades denominadas Hana Saya (mitad de arriba) y Hurin Saya (mitad de abajo), existiendo entre estas dos mitades, cierta rivalidad. La base de la sociedad inca, fue la familia. En cada familia, cada integrante tenía un tarea determinada: los niños ayudaban en las tareas agrícolas y cuidaban el ganado, las niñas aprendían los trabajos de la casa, como hilar y tejer. Según el Portal Fuenterrebollo, los incas tuvieron una especie de organización policial, sus miembros de llamaban Tucuyricu (o Tucuricui. el que todo lo ve). Los tucuyricus velaban por el orden interno y el cumplimiento de las leyes del soberano inca. Los tucuyricus, estaban apoyados por los michues que actuaban como consejeros e inspectores (Portal Fuenterrebollo, 2004). Los nobles integrantes de la sociedad inca, no tenían obligación de trabajar, se casaban con varias esposas a las que denominaban coyas y la principal era generalmente, la hermanastra. Hubo familias nobles muy numerosas, que vivían en palacios, con muchas habitaciones y patios. Los nobles de vestían con ropas muy finas de lana de vicuña y una vincha de oro y lana. El símbolo de autoridad de la nobleza era el llautu, una trenza de diferentes colores que daba cinco a seis vueltas a la cabeza (Portal Fuenterrebollo, cit.). Una característica de los nobles, era de deformación de la cabeza; ésta era practicada desde que nacían, colocándoles un par de tablillas amarradas a ambos lados de la cabeza, manteniéndolas fijas en esa posición durante largo tiempo, al crecer, ésta lo hacía hacia donde pudiese, deformándose; finalmente, se colgaban de las orejas adornos pesados de oro, las deformaban, ganándose el apelativo de orejones. Economía en el Imperio Inca La base de la economía fue la agricultura; las tierras eran comunales. Cada familia tenía sus tierras para cultivarlas y alimentarse. Las familias más numerosas, recibían mayor cantidad de tierras. La forma de trabajo de las tierras era la minka, es decir, se ayudaban en las tareas agrícolas en forma comunitaria. El Portal Fuenterrebollo, nos dice que bien cuando un individuo tenía tanto trabajo que no podía con él, o en caso de huérfanos, enfermos y viudas. Cuando no se podía cultivar ciertas especies necesarias (las papas, por ejemplo), parte de la comunidad se asentaba en otras zonas. Esta forma de obtener recursos se conocía como complementariedad ecológica. La base de la alimentación inca, fue la papa y el maíz, complementada con carne de auquénidos: llama y alpaca. En las zonas altas de los Andes, se cultivaron y cosecharon hasta 200 especies de papas, que se diferenciaban por el color y el tamaño. Para evitar su descomposición y con fines de almacenarlas o para la alimentación de su numeroso ejército sobre todo cuando salían de campaña, aprendieron a secar y trozar la papa, luego, antes de consumirlas las volvían a hidratar y se cocinaban. Complementaban esta dieta con otros tubérculos como olluco, oca, frijol, zapallo, ají, maní, quinua y frutas. Los incas no sólo cultivaron los terrenos planos o semi inclinados, usaron un sistema ingenioso para cultivar las laderas de los cerros, esta técnica consistía en formar terrazas, denominadas andenes, que rellenaban con tierra vegetal que era contenida con muros de piedra. Además de la lana que les proporcionaban los auquénidos, sembraron, cosecharon y usaron el algodón para la confección de su vestimenta. En las tierras correspondientes a la selva alta, sembraron y cosechaban la hoja sagrada: la coca. Mantuvieron corrales de aves (patos y gallinas) y pescaban diversas especies de peces y cazaban aves silvestres. Para mantener tal cantidad de tierras sembradas, los incas fueron grandes ingenieros hidráulicos: mucho de los canales de regadía de la sierra aún hoy, funcionan perfectamente e irrigan las nuevas tierras de cultivo. La Mujer en la Sociedad Inca La mujer en la sociedad inca El papel de la mujer dentro de la organización inca aparece disperso e inserto en los aspectos generales de la sociedad. La historiografía ha sobrevalorado el papel de las instituciones incas, sobre todo en aspectos como el de la mujer. El ciclo de vida de la mujer inca estaba dividido en cuatro etapas: nacimiento, pubertad, matrimonio y muerte. Las mujeres incas solían tener sus hijos muy jóvenes, generalmente entre los 18 y 21 años; las relaciones sexuales no importaban, es más, el hecho de tenerlas, era un síntoma de atractivo de las chicas. Estas relaciones sexuales se daban dentro del marco del matrimonio de prueba o servinacuy; si de ello nacía un hijo tampoco importaba; si fracasaba el servinacuy el niño iba con su madre; las chicas que ya habían tenido hijo, tenían más posibilidades casarse porque ya habían probado que eran fértiles. Mientras daban de lactar a sus hijos las mujeres se abstenían del coito: consideraban que era malo para la leche del bebé. Los hijos de los runas eran educados por sus padres y los de la nobleza eran educados en casas especiales por amautas o sabios denominadas yachayhuasi. Las hijas de las clases privilegiadas o permanecían al lado de sus madres o entraban a las casa de las escogidas. La llegada de la pubertad introducía un cambio: el chico o chica, recibía un nombre. La pubertad en los chicos era más indefinida (en las chicas coincidía con su primera menstruación). Este cambio era importante ya que si bien en orden laborar no introducía ningún cambio, en el orden social si, ya que se generaba la perspectiva del matrimonio. A partir del inicio de la pubertad la niña acompañará a su madre en las labores propias hasta los 18 o 20 años, edad en que solían casarse. Si sobresalía por su gran belleza o habilidad podía salir del ayllu como escogida o aclla. Los jóvenes del pueblo no podían casarse antes de los 24 años los varones y antes de los 18 las mujeres. La sociedad inca dio gran importancia al matrimonio; el compromiso asumía una función de rango estatal al legalizarlo los representantes del Zapa Inca. El matrimonio era un elemento muy diferenciado que estaba de acuerdo con la jerarquía social: el matrimonio de los runas era monógamo, en cambio el matrimonio de las clases altas o el Zapa Inca era polígamo. A toda familia joven se le entregaba una medida de tierra suficiente para su manutención; esta unidad se llamaba tupu, cuando nacía un hijo a la familia, se le entregaba otro tupu si era varón y medio si era mujer. Para el reparto de animales domésticos se seguía el mismo criterio; animales como la llama no podía ser sacrificada y comida, salvo que fuera vieja. En el servinacuy si la pareja no se llegaba a entender la mujer regresaba al ayllu. La virginidad a nivel de los runas, no tenía ninguna importancia, más bien no tenerla, era signo de prestigio. Después del período de prueba si todo funcionó bien, se lleva a cabo el matrimonio definitivo. Éste solía ser una réplica de los que llevaban a cabo entre la nobleza y variaban de acuerdo con la región. Los que estando en edad de casarse no tenían pareja, eran sujeto de un ritual especial. Anualmente los funcionarios del estado inca pasaban por las aldeas, uniendo parejas. Para ello formaba dos filas, una de mujeres y otra de varones y comenzando por el que tenía mayor rango, iban escogiendo pareja. Si dudaban el funcionario estatal inca se la escogía. Así iniciaban estas parejas su servinacuy. Si entre la fila había una joven muy bella o con una habilidad muy especial, era separada por el funcionario para el Inca. Ello suponía un honor para la familia de la escogida y la escogida era llevada a una casa femenina. Entre los nobles, el matrimonio gozaba de la exclusividad de la presencia del Zapa Inca; la ceremonia era llamada de la mano del Inca. El Zapa Inca llamaba a él y a ella, les tomaba la mano a ambos y los juntaba, con lo que quedaban unidos en matrimonio, luego, los entregaba a sus padres. El caso del Zapa Inca, era muy especial, al ser considerado hijo del sol, del cual descienden todos los incas. Siguiendo pautas muy rígidas de las tradiciones sobre su origen al casar el dios sol con su hermana. El Zapa Inca debía casar con su hermana, a falta de ésta con la parienta más cercana. Así también si casado con su hermana no tenía descendencia, casaba con la segunda y así sucesivamente hasta tener descendencia al trono imperial. El conjunto de estos parientes formaba la panaca real. El lugar de residencia del nuevo matrimonio, estaba sujeto a su posición social. Entre los runas, la casa del nuevo matrimonio era construido por sus parientes; entre las clases aristocráticas, las construían los indígenas de la zona. No existían muebles entre los incas pero si menaje. La de los runas eran cestos o vajillas de alfarería y la de los nobles de oro y plata. La muerte dentro de la sociedad inca, significaba retornar a sus orígenes a su pacarina; si el difunto era hombre, la viuda se cortaba el pelo en señal de duelo y no volvían a casarse. Las viudas guardaban castidad a la muerte del marido. El hombre a la muerte de su mujer, tratará de casarse lo antes posible. El gran Imperio Inca Grandeza y miseria de los Incas Algunos historiadores y arqueólogos, sostienen que el Imperio Inca fue el más grande y efímero imperio que los españoles hallaron en América. Pero ello no fue así; a pesar que su periodo histórico no sobrepasa el siglo, debió tener un largo periodo de gestación y desarrollo para que en esos 100 años, lograran la cohesión que tuvo. Por otro lado, sustentan su teoría en falacias como que los Incas asimilaron otras culturas como la Chavín y Nasca, sin tener en consideración la cronología histórica de estas culturas. En efecto, la cultura Chavín, corresponde al Primer Horizonte Cultural Andino (Chavín de Huántar) y representa a la sociedad teocrática (manifestación primaria del Estado, aunque antes la ciudad Estado de Caral tuvo otras manifestaciones más cercanas a la concepción actual de Estado) y que había desaparecido miles de años antes. La cultura Nazca, por otro lado, antes del Segundo Horizonte Cultural Andino (Tiahuanaco Wari), ya había desaparecido: en un acto de integración de los pueblos andinos, se fusionó con la cultura Warpa, para formar el Imperio Wari (fuerte en la zona andina sur central), que a su vez se volvió a fusionar con el Imperio Tiahuanaco (fuerte en la zona lacustre del lago Titicaca) y que tuvo gran influencia cultural en un amplio territorio. Así las cosas, no podemos tomar en serio sus conclusiones. En lo que si, tienen razón esos investigadores, es en la fuerte presencia del estado Inca, en todo el quehacer de la sociedad Inca (por sus características lo llaman socialismo imperial; pero el término tiene connotaciones modernas del siglo XX y para analizar a los incas, hay que despojarse de todo concepto occidental moderno, cristiano e imbuirse en la cosmovisión del hombre andino). Todo estaba regido por el Estado: el trabajo, el matrimonio, los más mínimos detalles del quehacer diario estaba controlado por la administración imperial, hasta la seguridad nacional (término aunque moderno, válido; el ejército estaba en manos de una élite proveniente de las panacas reales del Cusco; esta élite era el estamento estratega, la tropa la ejecutora, no había mandos intermedios). Esta dependencia del ejército a una dirigencia estratégica estatal, fue funesta años después a la llegada de los españoles. Ya en mesoamérica Hernán Cortés se dio cuenta que tomando prisioneros a los dirigentes del ejército, éste se desmantelaba y perdía, unidad de acción y debilitaba su acciones por temor a represalias en la persona del dirigente y de los generales y esta práctica se la enseñó a Francisco Pizarro quien la aplicó cabalmente en América del Sur (casos de Atahualpa, Manco Inca, el general imperial Challcuchímac, etc.). Muy pocas cosas eran propiedad privada del runa o del pueblo; la propiedad más bien estuvo en manos del Estado, quien las cedía para su usufructo. Establecieron para los medios de producción una economía en base a la agricultura y la ganadería y el comercio (basado en el trueque o intercambio de productos, ya que no existió la moneda o dinero). Se estableció una rígida disciplina social y un sistema moral también férreo que se basaba en tres principios básicos: no mentir, no robar, no ser ocioso (ama sua, ama quella y ama hulla). Sistema Jurídico Respecto a la esfera jurídica, hay muy poco escrito referente a la mujer y al hombre inca, pero por lo que se puede observar, en todos los ámbitos: religión, sociedad, etc., eran muy severas las leyes para toda la población; así pues, se estructuraban unos instrumentos de justicia expeditivos y muy rigurosos; hay tres expresiones que pueden relatar las directrices para el pueblo: AMA SUWA AMA LLULLA AMA QILLA es decir, NO ROBES NO SEAS PEREZOSO NO MIENTAS Existieron delitos políticos, delitos contra la administración y delitos contra el derecho privado. Los delitos contra el derecho privado, eran quizá los más significativos, puesto que rompían el orden social: asesinato, robo, adulterio, violación, coito con las Vírgenes del Sol, sodomía, bestialismo, deserción, indisciplina, defraudación de fondos públicos. Todos estos casos eran castigados con la pena de muerte. Existían también los castigos corporales, la privación de la libertad, penas contra la honra y penas de sanción de multa. Sólo a título de información, el adulterio femenino estaba igualado al asesinato, es decir, se penalizaba con la muerte. Por otra parte, la violación, si bien era sancionada con la muerte tenía un grado de atenuación si la víctima conseguía encontrar marido. En las leyes de ordenanzas, por ejemplo, mandaban que labrasen primero las tierras de las viudas. El Foro ABRIL ABRIL, Anotaciones de Pensamientos y crítica, dice: El gran Imperio de los Incas, bastante desarrollado en comparación con los pueblos que tiranizaba, que estaba regido por un socialismo imperial donde el ambiente social era de un orden implacable y donde la religiosidad se manifestaba a través de sacrificios humanos y la antropofagia (¡?), producía una felicidad negativa a los incas y daba lugar a un imperio con pies de barro. La llegada de los españoles cambió todo". Ambiente Social Los niños incas debían ser educados, ya desde su primera infancia, en la vida disciplinada que había de llevar siendo adultos. Las madres no los tomaban nunca en brazos, les daban baños de agua fría, no les toleran caprichos ni rebeldías, y quizá por motivos estéticos, les deformaban el cráneo, apretándolo entre dos planchas. El incesto era proscrito al pueblo con pena de muerte, pero en cambio, a partir de Túpac Inca Yupanqui, abuelo de Atahualpa, era obligado que el Inca se casara con una hermana carnal. A esta norma contraria a la naturaleza atribuye en parte el padre Acosta la caída del imperio incaico (Historia Natural VI, 18), lo cual es falso, aunque si por el hecho de concebir entre consanguíneos pudieran dar con fruto un elemento con taras; sin embargo, no todos los descendientes del Inca, tenían posibilidades de ceñirse la mascapaicha real: sólo el más hábil, quizá con esto pudieron contrarrestar la presencia de taras en la familia imperial. A los hombres adultos se les asignaba el trabajo sin discusión, y también podían ser trasladados (mitimaes) según las conveniencias políticas o laborales. Como dice la profesora María Concepción Bravo Guerreira, el desplazamiento de familias, de ayllus completos o de grupos étnicos en masa, fue práctica común entre los incas (en AV, Cultura y religión 272). El ayllu, mucho más organizado que el calpulli azteca, era el clan que enmarcaba toda la vida familiar y laboral del individuo. Las mujeres eran tratadas con cierta consideración, mejor que en otros pueblos integrados al imperio, pero eran consideradas como bienes del Estado. Ciertos funcionarios las seleccionaban y distribuían, de manera que las nobles o las elegidas, instruidas en el acllahuasi, eran entregadas como esposas a señores y curacas, o destinadas para Vírgenes del Sol; y las otras, dadas como esposas o concubinas a hombres del pueblo o incluso a esclavos (yanacunas). Éstos, los yanacunas, a diferencia de los servidores, no estaban registrados, ya que el Estado no los consideraba personas, sino cosas de sus dueños. A veces procedían de origen hereditario, y otras veces eran reclutados de los ayllus, y en ocasiones se trataba de prisioneros de guerra no sacrificados. Su número, para atender las necesidades políticas o productivas, fue creciendo al paso de los siglos. Sobre este pueblo, y distante de él como corresponde al Sol, gobernaba con gran esplendor el Inca sagrado, rodeado de una panaca o ayllu real, es decir, de una gran corte de familiares y servidores; de Túpac Inca Yupanqui, sucesor de Pachacútec, se dice que tuvo ciento cincuenta hijos, y auxiliado en las tareas políticas por un cuerpo aristocrático de orejones de sangre real, así llamados después por los españoles a causa de sus orejas, estiradas por adornos, que extendían a las provincias la autoridad imperial por medio de una compleja red de curacas y funcionarios. Orden implacable La antigua legislación incaica establecía un régimen muy duro, que recuerda al azteca en no pocos aspectos. Podemos evocarla recordando algunos textos del indio cristiano Guamán Poma de Ayala, yarovilca por su padre e inca por su madre, nacido en 1534, el cual transmite, en su extraño español mezclado de quechua, muchas tradiciones orales incas: Mandamos que no haiga ladrones en este reino, y que por la primera (vez), fuesen castigados a quinientos azotes, y por la segunda, que fuese apedreado y muerto, y que no entierren su cuerpo, sino que lo comieses las zorras y los cóndores (Nueva crónica, 187). El adulterio tiene pena de muerte (307), y también la fornicación puede tenerla: doncellas y donceles deben guardarse castos, pues sino el culpable es colgado vivo de los cabellos de una peña llamada arauay (horca). Allí penan hasta morir (309). Está ordenado que quienes atentan contra el Inca o le traicionan fuesen hechos tambor de (la piel de la) persona, de los huesos flauta, de los dientes y muelas gargantillas, y de la cabeza mate de tener chicha (187; + 334). Esta pena es aplicada también a los prisioneros de guerra que no son perdonados y convertidos en yanacunas. El aborto es duramente castigado: Mandamos la mujer que moviese a su hijo, que muriese, y si es hija, que le castiguen doscientos azotes y destierren a ellas Mandamos que la mujer que fuese puta, que fuese colgada de los cabellos o de las manos en una peña y que le dejen allí morir (188). Las normas del Inca al ser sagradas, eran muy estrictas, y estaban urgidas por un régimen penal extraordinariamente severo. Además de las penas ya aludidas, existían otras también terribles, como el zancay debajo de la tierra, hecho bóveda muy oscura, y dentro serpientes, culebras ponzoñosas, animales de leones y tigre, oso, zorra, perros, gatos de monte, buitre, águila, lechuzas, sapo, lagartos. De estos animales tenía muy muchos para castigar a los bellacos y malhechores delincuentes. Allí eran arrojados para que les comiesen vivo, y si alguno, por milagro de Dios, sobrevivía a los dos días, entonces era liberado y recibía del Inca honras y privilegios. Con este miedo no se alzaba la tierra. Pues había señores descendientes de los reyes antiguos que eran más que el Inca. Con este miedo callaban (303). Al parecer, el Imperio de los Incas, férreamente sujetado con normas y castigos, consiguió reducir el índice de delincuencia a un mínimo: Y así andaba la tierra muy justa con temoridad de justicia y castigos y buenos ejemplos. Con esto parece que eran obedientes a la justicia y al Inca, y no había matadores ni peitos ni mentiras ni peticiones ni proculadrones ni protector ni curador interesado ni ladrón, sino todo verdad y buena justicia y ley (307). Guamán, sin poder evitarlo, recuerda aquellos tiempos, que él no conoció directamente, con una cierta nostalgia Artes y ciencias La arquitectura de los Incas, realizada con una gran perfección técnica, apenas tiene concesiones al adorno decorativo, y se caracteriza por la sobria simplicidad de líneas, la solidez imponente y la proporción armoniosa. Esta misma tendencia a la simetría de un orden elegante se aprecia en la cerámica, de adornos normalmente geométricos. La orfebrería llegó a niveles supremos de técnica, belleza y refinamiento. Los instrumentos musicales más usuales, en los que sonaban melancólicas melodías, fueron silbatos y ocarinas, cascabeles y tambores, y sobre todo flautas, muy perfectas. Los incas no conocieron la escritura, pero si alcanzaron notables expresiones de canto, poesía y leyendas de tradición oral. En al campo científico permanecieron los incas en un nivel bastante rudimentario, y casi siempre práctico. Empleaban el sistema decimal en cuentas y estadísticas, hábilmente llevadas en los quipos (Quipus), cuerdas con nudos. Sus conocimientos astronómicos eran considerables, pero muy inferiores a los de los aztecas. Conocían el círculo, comenzando por la imagen del Sol, pero no alcanzaron a aplicarlo ni a la rueda ni al torno, ni a bóvedas ni a columnas; si conocieron y aplicaron el plano inclinado. Sin estos medios fundamentales, hicieron los incas, sin embargo, notables obras de caminos y puentes, canales y terrazas de cultivo. En la organización de la ganadería, llamas y alpacas, principalmente, alcanzaron un desarrollo importante, y también en el de la agricultura, aunque no conocieran el arado. Felicidad negativa de los incas Louis Baudin, al considerar el estado de ánimo de los incas, habla de una felicidad negativa, el imperio realizaba lo que D´Argenson llamaba una cáfila de hombres felices. No despreciemos mucho este resultado. No es poca cosa haber evitado los peores sufrimientos materiales: el del hambre y el del frío. Rara vez el Perú conoció la carestía, a pesar de la pobreza de su suelo, mientras que Francia de 1694 y de 1709 sufría todavía crueles hambres. No es poca cosa tampoco haber suprimido el crímen, y establecido, al mismo tiempo que un orden perfecto, una seguridad absoluta (El Imperio socialista de los Incas, 357-358). En efecto, los Incas imperiales, eliminando totalmente la libertad cívica de sus súbditos, enmarcándoles en un cuadro social y religioso totalitario, y sacándoles de la pereza y del hambre, les dieron un cierto grado de paz y prosperidad. Los mayores y primeros elogios de los Incas proceden de los mismos cronistas españoles. Según el padre Acosta, hicieron estos Incas ventajas a todas las otras naciones de América en policía y gobierno (Historia natural, VI, 19). Es cierto que la mayor riqueza de aquellos bárbaros reyes era hacer sus esclavos a todos sus vasallos, de cuyo trabajo gozaban a su contento. Y lo que pone admiración, servíase de ellos por tal orden y por tal gobierno, que no se les hacía servidumbre, sino vida muy dichosa (VI, 15). Sin duda, era grande la reverencia y afición que esta gente tenía a sus Incas (VI,12). Más antiguo y valioso es el testimonio del soldado cronista Cieza de León (1518 1560), que conoció el Perú en los años caóticos que siguieron a su conquista. Dice así: Como siempre los Incas hiciesen buenas obras a los que estaban puestos en su señorío, sin consentir que fuesen agraviados ni que les llevasen tributos demasiados, ayudando también a las regiones más pobres, con estas buenas obras, y con que siempre el Señor a los principales daba mujeres y preseas ricas, ganaron tanto las gracias de todos que fueron de ellos amados en extremo grado, tanto que yo me acuerdo por mis ojos haber visto a indios viejos, estando a vista del Cuzco, mirar contra la Ciudad y alzar un alarido grande, el cual se les convertía en lágrimas saqlidas de tristeza contemplando el tiempo presente y acordándose del pasado, donde en aquella ciudad por tantos años tuvieron señores de sus naturales, que supieron atraerlos a su servicio y amistad de otra manera que los españoles (El señorío de los incas, 13). Un imperio con pies de barro "El totalitarismo del Imperio Inca, ajeno al mundo circundante, flotando en una cierta intemporalidad, se diría pensado para durar indefinidamente. Por el contrario, era tremendamente vulnerable. Aquél mundo hierático y compacto, alto y hermoso, mayor que media Europa, y con un ejército perfectamente organizado, tan adiestrado en la defensa y el ataque, fue conquistado rápidamente por un capitán audaz, Francisco Pizarro, con 170 soldados. Parece increíble". Pero es explicable. A decir de Voltes, los españoles tomaron los mandos del imperio inca como si fuesen los de una locomotora. En el Perú antiguo no se pensaba en otra cosa que en obedecer., y preso y muerto Atahualpa, se siguió obedeciendo a quienquiera que mandara, y así lo hizo el último obrero drogado por la coca, y lo hizo el astrónomo, y lo hizo el cirujano que practicaba trepanaciones y el constructor que levantaba las obra que hoy siguen pasmándonos con sus misterios técnicos insolubles, como por ejemplo, los que se entrañan en la edificación de Machu Picchu con sus picachos de vértigo. Cinco siglos, 68-69 Analizando el Imperio Socialista de los Incas, el economista e historiador Louis Baudin, habla de un imperio geométrico y frío, vida de uniformidad y hastío, donde nada se ha dejado al azar o a la creatividad personal. Ni ambición, ni deseo, niegan alegría, ni gran pena, ni espíritu de previsión. La existencia transcurre siguiendo el curso inmutable de las estaciones. Nada que temer, nada que esperar; un camino exactamente trazado sin desviación posible, una rectitud de espíritu impuesta sin deformación imaginable; una vida calma, monótona, incolora; una vida apenas viviente". "El indio se deja mecer por el ritmo de los trabajos y de los días, y termina por acostumbrarse a esta somnolencia, por amar esta nada. Su señor es un dios que le sobrepasa infinitamente, y su fin no es sino evitar cualquier sanción Ib., 164. Esta ordenada masa de hombres lentos, melancólicos y pasivos va a ceder casi sin resistencia ante el impulso poderoso de un pequeño fermento de hombres activos y turbulentos, que proceden del mundo cristiano de la libertad. Finalmente, la aseveración anterior también es falaz; si bien es cierto que los españoles llegaron en un número bajo con respecto al ejército Inca, no menos cierto es que la llegada de los españoles, despertó la "esperanza" de los pueblos oprimidos (caso de huancas y otros más) de lograr la tan ansiada liberación del "yugo opresor inca" y se prestaron para "apoyar la conquista", claro sin saberlo, pasaron de la dominación Inca a la dominación de la corona española. Esta esperanza se tradujo en un ejército alzado de más de 100.000 indígenas, que comenzaron a luchar contra el ejército imperial inca cusqueño. No hay que olvidar además, que el armamento español era muy superior a las armas incas limitadas al arco, la flecha, la porra y la "huaraca" (honda), contra el arcabuz, la ballesta, la lanza, la armadura, etc.; como ejemplo final se acotará que antes de llegar al campo efectivo de tiro de una huaraca o de un arco y su flecha, el indígena ya era hombre muerto por efecto del tiro de la ballesta o del arcabuz. Igual sucedió con el jinete de caballería, las piedras arrojadas por las hondas de los soldados del ejército inca, rebotaban en la armadura del jinete y el caballo sino la lanza, mataba al indígena, ya sea atropellado o atravesado por la pirca. |
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| El Imperio | |
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Los cuatro suyos en su conjunto se extendían a lo largo de más de 2.000.000 kilómetros cuadrados y llegaron a abarcar, en su período de apogeo (hacia 1532), parte de las actuales repúblicas de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Poseían aproximadamente 9.000 km. de costa en el Océano Pacífico. La expansión se inició con el gran conquistador Inca Pachacútec y llegó a su apogeo con el Inca Huayna Cápac. Se atribuye la máxima expansión al Inca Túpac Yupanqui. Hacia el norte, el Imperio Incaico se extendía hasta el río Ancasmayo, al norte de la actual ciudad de Pasto (Colombia). En Ecuador llegaron a abarcar una zona que incluiría las actuales ciudades de Quito, Guayaquil, Manta, Esmeraldas, Ambato. |
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Hacia el noreste, se extendía hasta la selva amazónica de las actuales repúblicas de Perú y Bolivia. Son muy poco nítidos sus límites con ésta debido a las esporádicas expediciones de exploración de la selva por parte de los habitantes del imperio debido a la gran cantidad de enfermedades y el miedo que los nativos poseían a esas zonas, pero se sabe que dominaban las actuales ciudades de Potosí, Oruro, La Paz y Curva en Bolivia y prácticamente toda la sierra peruana. Hacia el sureste, el Imperio Incaico llegó a cruzar la cordillera de los Andes (lo que en geopolítica moderna se conoce como "encabalgarse"), llegando un tanto más allá de lo que ahora se conoce como las ciudades de Salta y Tucumán en Argentina. El territorio inca de la actual Argentina abarcaba las actuales provincias de Mendoza, San Juan, San Luis, Córdoba, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Salta y Jujuy. Hacia el sur, existen pruebas de que el Imperio Incaico llegó a abarcar hasta el río Maule (actual región VII de Chile), donde debido a la resistencia mapuche no pudo seguir avanzando. Hacia el oeste, si bien el Imperio Incaico limitaba con el Océano Pacífico, hay quienes argumentan que los Incas llegaron a mantener, a pesar de las limitaciones navales de la época, cierta relación comercial con algún pueblo de la lejana Polinesia (Oceanía), aunque actualmente se desconoce qué pueblo sería éste. Una de las personas que defendió esta teoría fue el difunto explorador difusionista noruego Thor Heyerdahl. Su capital se encontraba en la ciudad del Cusco que sigue siendo la capital histórica de Perú, en donde los cuatro suyos se encontraban. Los suyos Los cuatro suyos eran: El grupo Hanan ("alto"), compuesto por los suyos: Chinchaysuyo: costa de Ecuador y la mayor parte de la costa del Perú. Collasuyo: más de la mitad de Chile, oeste de Argentina, noroeste de Bolivia y una pequeña parte al sureste del Perú. El grupo Urin ("bajo"), compuesto por los suyos: Antisuyo: al noreste, limitando con la selva amazónica. Contisuyo: región mucho más pequeña que las otras tres, al sur del Perú (actuales Arequipa, Moquegua y Tacna). Organización territorial Cada suyo albergaba un número variable de macroetnias contenidas en huamanis. Cada huamani estaba dividido en sayas y cada saya, a su vez, en familias (ayllus). |
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| Cultura Chavin de Huanta y Cultura Condorhuasi | |
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Chavín
de Huántar: el primer horizonte cultural andino
Así, llegamos en el Perú, al Primer Horizonte u Horizonte Temprano, con Chavín de Huántar. El eje de cohesión, estuvo ubicado en Chavín de Huántar, a orillas del río Mosna, tributario del río Marañón, en el Callejon de Conchucos, en la provincia de Huari, en la región Ancash, en la sierra norte del Perú, a una altitud de 3.137 msnm, en el piso ecológico quechua. En su máxima expansión, se extendió hacia el occidente del territorio peruano, desde Ocucaje en la región Ica hasta Huayruro, en la región Tumbes. Pasando más allá dentro del territorio del actual Ecuador, entre el litoral y la ceja de selva. Como se dijo, formó el primer horizonte cultural del formativo, ya sea por dominio territorial o por influencia socio económica. Esta cultura se desarrolló desde el 1.500 a.C., hasta el 500 a.C.; es decir, que durante diez siglos o un milenio, prevaleció su hegemonía en todo el quehacer andino de la región u área de influencia. Fue una sociedad teocrática, cerrada, que dominaba en base al miedo; adoraron al |
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dios Wiracocha o dios de las varas con rasgos felínicos (jaguar) y serpentinos (boas, serpientes) y sus ceramios y esculturas, tienen rasgos del mismo tipo, posiblemente relacionados con los mitos orales de los amarus o serpientes colosales de naturaleza elemental. Puede decirse que en la evolución de esta sociedad de la comunidad andina convivieron hombres del ande, de la costa y de la selva, que en un engrane perfecto de productos de los diversos pisos ecológicos se dedicaban a: Actividades Primarias: recolección, caza y/o pesca Actividades Nuevas (especializadas): agricultura, ganadería, alfarería, textilería, orfebrería, arquitectura, escultura, pintura, hidráulica monumental y otras artes. Estela Raimondi encontrada en Chavín de Huántar. Esta refleja al waka Wiracocha tal como lo retrataba los Chavin con rasgos felinicos y serpentinos. El horror al vacío (barroquismo) en los grabados de la escultura reflejan un dominio por el miedo.Los más hábiles destacaron y se hicieron categorizar por la comunidad y terminaron convirtiéndose en líderes, jefes, autoridades. Estos líderes forzaron por el miedo a la comunidad a producir más y mejor y terminaron imponiéndose a las demás, mediante el intercambio y el conocimiento secreto de los ciclos de producción agrícolas; los que tuvieron éxito, construyeron grandes edificaciones en honor a sus dioses. El principal motivo del progeso de Chavín de Huántar, fue que se convirtió en la agricultura más moderna y productiva e innovadora de su época y dentro de esa agricultura, el maíz que ocupó el sitio principal conjuntamente con sus derivados, entre ellos la chicha de jora, que se convirtió en su fuente de riqueza y dominio. Parece ser que la economía de retribución, una versión mejorada del trueque fue la modalidad de pago en especies sagradas como el maíz. Esta economía de retribución, que incluso refiere intercambio de fuerza laboral, se generalizó y fue la modalidad imperante en sus transacciones, desde Chavín de Huántar hasta los Incas. Como se dijo, la sociedad Chavín fue teocrática y el tirano rey sacerdote era el representante de la casta gobernante, posiblemente elegido entre los campeones de las casas gobernantes o panacas, tal como lo hicieran luego los incas. Esta casta gobernante formó el primer Estado del Ande. Esta casta sacerdotal, eran especialistas y grandes técnicos agrícolas hidráulicos, los cuales dominaban por el miedo a sus semejantes. Entre sus logros, hay manufactura de gran calidad en la arquitectura, agricultura, hidráulica, cerámica y orfebrería, entre otros. Correspondiente a este Primer Horizonte Cultural Chavín, están las culturas de Sechín, en la provincia de Casma de la región Ancash, en el piso ecológico chala (costa). Cupisnique, al norte del valle de Chicama, en la quebrada de Cupisnique, en la región La Libertad; la zona de influencia de esta cultura, fue por el norte hasta la ciudad de Chiclayo y por el sur hasta Ica. Parece ser que en todo sentido, compitió con Chavín. Kuntur Huasi (casa del cóndor), ubicada en el cerro La Copa, a 2.300 msnm, en la provincia de San Pablo, en la región Cajamarca. Su vigencia histórica se desarrolla entre el 1.100 a.C hasta los 50 a.C.. Otras culturas del chavinoide, son Cerro Blanco, en el valle de Nepeña; Moxeke o Mojeque, en la margen derecha del río Casma. Pacopampa, en el distrito de Querocoto, en la provincia de Chota, región Cajamarca. Es cierto que estas sociedades, ya sea para mantener la hegemonía de la que gozaban o para proteger su modus vivendi, debieron mantener un ejército tal, capaz de garantizar las condiciones de desarrollo indispensables para su expansión y dominio y para mantener el statu quo de la época. Esto también se lograba mediante el terror infundido por sus esculturas (cabezas clavas), hidraulica (los templos rugian al paso del agua por canales de construcción no igualada hasta hoy) y arte. La decadencia de Chavín de Huántar, parece ser que se debió más a estancamiento del desarrollo que a intervención militar de otras culturas. |
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| Cultura Mochica | |
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La
cultura moche o mochica surge y se desarrolla en la época preincaica
entre los siglos I y VII d.C., teniendo como escenario la larga y angosta
franja desértica de la costa norte del Perú, donde se encuentran
los restos de sus templos piramidales, palacios, fortificaciones, obras
de irrigación y cementerios que testimonian su alto desarrollo
artístico, tecnológico y compleja organización.
La cultura Moche se desarrolló principalmente en la costa Norte del Perú en las regiones Lambayeque y La Libertad, Aunque sus manifestaciones llegan hasta las regiones Piura por el Norte y Ancash por el Sur. Se trata de una cultura básicamente costera, que se asienta en una región única en el Perú donde la costa es bastante más ancha que en el resto del litoral peruano, donde los valles suelen ser bastante angostos y de poco potencial agrícola. |
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Al ser esta costa de mayor tamaño permite la formación de valles sumamente productivos por la cantidad de agua y las dimensiones que alcanzan, facilitando la aparición de manifestaciones culturales de gran envergadura como las Moche. La cultura Moche aparentemente tiene su origen en los valles de Moche y Chicama en la Región La Libertad; Este sería el centro donde se desarrollaron los inicios de esta cultura, para posteriormente expandirse a los valles de Virú, Chao, Santa y Huarmey (éstos dos últimos en la Región Ancash) por el sur. Mientras que hacia el norte se expanden a los valles de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque ( en Lambayeque) y el valle del río Piura en la región del mismo nombre. Esta expansión se debería al carácter expansivo militarista que tuvieron los Moche. Hacia la sierra los moche ocuparon hasta la parte media de los valles, no logrando expandirse más allá por la presencia de una formación cultural llamada Recuay, que todavía está pobremente estudiada, que aparentemente frenó el avance de los moches, aunque las manifestaciones culturales muestran una gran relación e interacción entre las dos culturas. La cultura Moche pertenece al período que sigue a la caída del Horizonte cultural Chavín, este período se ha llamado intermedio temprano. Aunque todavía no está totalmente definido cuando se da el origen de esta cultura, los investigadores ubican su origen entre el año 100 a.C. y el año 0 y le otorgan una duración de más de 7 siglos, ubicando su decadencia alrededor del 700 d.C. Esta cultura presenta sus antecedentes en dos culturas regionales que se desarrollaron durante el horizonte Chavín, como son la cultura Salinar y la cultura Virú. Aunque no es claro como se da el nacimiento de esta cultura, descubierta por el arqueólogo alemán Max Uhle, pues aparece totalmente desarrollada haciendo difícil rastrear su evolución cultural a partir de estas culturas. La cultura Moche ha sido dividida en cinco fases por el arqueólogo peruano Rafael Larco Hoyle, quien realizó una secuencia estilística basada en el estudio de una gran colección cerámica. Si bien esta secuencia es bastante discutida en la actualidad, sigue siendo el principal ordenamiento cronológico que se hace sobre esta cultura y los investigadores la siguen utilizando para ordenar el desarrollo cultural Mochica. Las tres primeras fases que corresponderían a lo que podríamos llamar como Moche temprano, nos presentan a una cultura compuesta por una serie de grupos independientes en cada valle. Mientras que en la fase tres se supone que los moche consiguen una unidad política y comienzan un proceso de expansión partiendo de los valles de Moche y Chicama hacia el sur. La cuarta fase sería lo que se ha llamado el apogeo de esta cultura no sólo por alcanzar su máxima expansión, sino por mostrar una plenitud de sus logros culturales. La fase cinco es conocida como la decadencia de esta cultura. En esta fase la capital se movió al valle de Lambayeque al sitio de Pampa Grande donde se aceleró su caída debido a la influencia del fenómeno cultural Huari, mezclado con una serie de catástrofes naturales originados por un mega-niño, que afectó gravemente la agricultura que fue la base económica Moche. |
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| Cultura Nazca | |
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Se desarrolló en la época preincaica en la provincia de Nazca de la Región Ica en el Perú; su ciudad capital fue Cahuachi, a orillas del río Aja Quebrada Nazca, uno de los brazos del río Grande. Su área de influencia por el norte fue hasta Pisco, por el sur hasta Arequipa y por el este hasta Ayacucho. Desde el siglo VI d.C., aumentaron sus contactos con la zona andina, llegando inclusive hasta las zonas altas de Ayacucho.Este contacto tuvo especial importancia en la formación del Estado Wari. Lo más impresionante de esta cultura es su cerámica policromada, con figuras de hombres, animales, plantas, etc. En muchas de estas cerámicas, se representan a |
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hombres mutilados, lo que hace suponer que realizaron sacrificios humanos. El trabajo en metales era inferior a los hechos en Chavín de Huántar, pero tenían estilo propio. El arte textil floreció tanto como en la época de los Paracas. Mención especial, son los trazos efectuados por los Nazca en las Pampas de Nazca y en otros sitios de la costa sur del Perú. Los trazos conocidos como Líneas de Nazca se ubican en una zona geográfica con pocas precipitaciones, lo que demuestra conocimientos de geografía y meteorología. Como dato sumamente interesante y que refuerza la teoría del conocimiento meteorológico de los Nazcas. La economía nazquense estaba basada en la agricultura y ésta fue intensiva y un ejemplo a la posteridad de cómo resolver el problema de tierras eriazas en la costa. El sabio Antonio Raimondi sobre esto, dijo: En el subsuelo de Nazca existe agua subterránea, pero, hallándose ésta a la profundidad de 4 o 5 metros, no puede servir para el riego de los terrenos. El río, comúnmente sólo tiene agua corriente durante 40 días en el año; de manera que, por más de 10 meses, Nazca carecería de agua si no fuera por los trabajos emprendidos por los antiguos indios. Los antiguos nasquenses, construyeron acueductos para poder tener agua todo el año; obras que por otro lado debieron significar un gran esfuerzo físico, organizado y dirección técnica de ingenieros hidráulicos. Sus tomas se encuentran en las alturas de Nazca y toman por infiltración las aguas subterráneas para llevarlas a la ciudad. Los acueductos más importantes, son: Ocaña, Matara, Uchulla, Tejeje, Bisambra, Aja, Curve, Llícuas, Soisnaguito, Copara y la Achirana. Los principales cultivos de Nazca, fueron: maíz, frijol, calabaza, zapallo, yuca, maní, ají, guayaba, lúcuma, pacae y algodón. |
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| Cultura Chimu | |
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La
cultura chimú se desarrolló en los valles de Moche y Chicama,
de la Región La Libertad dominando hasta la Región Tumbes
por el Norte y Carabayllo (Lima)por el sur.
Los chimúes desarrollaron principalmente la agricultura intensiva a través del trabajo y técnicas hidráulicas, uniendo valles formando complejos como: Chicama-Moche: dos valles en La Libertad. |
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Lambayeque: unía los valles de La Leche, Lambayeque, Reque, Zaña y Jequetepeque. Fortaleza: unía los valles de Pativilca, Paramonga y Supe. Desarrollaron excelentes técnicas agrícolas para ampliar la fortaleza de áreas cultivadas como: Huachaques: chacras hundidas, terreno al que se le ha retirado la arena para trabajar la tierra húmeda. Ejemplo: Tschudi. Puquios: pozos grandes para extraer agua. Ejemplo: Kiriwac, Larrea, Alto y Bajo Embalses: contención de agua de los ríos para aprovechar el líquido subterráneo. Además practicaron la pesca en canoas (caballitos de totora), la caza, el comercio usando monedas (hachitas de bronce). Había clases sociales regidas por un estado imperial que había conquistado al reino Sican de Lambayeque. Justamente las leyendas de Naylamp en Sican y Tacayanamo en Chimú transmitían fantásticamente las guerras iniciales por esas tierras. |
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| Cultura Viru | |
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La
cultura virú ocupó sucesivamente los valles de Chicama y
Virú, en la Región La Libertad, en el Perú. Su sede
fue el Castillo de Tomabal, en la margen izquierda del río
Virú.
Tuvo vigencia en parte de la época preincaica hasta el siglo III d.C.. Esta cultura terminó siendo desalojada por los Mochicas de la Cuenca del Chicama hacia el siglo I d.C. y 200 años después fueron desalojados de las riberas del Virú. La cultura virú hizo grandes edificaciones de barro. Las más notables y gigantescas son: San Juan, Napo, Sarraque y Tomabal. Sin duda tuvieron una sociedad clasista. Los Virú fueron los iniciadores de los huacos retratos, que años más tarde perfeccionarían los |
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mochicas. Como en todas las culturas de esos tiempos, la agricultura es la base de la economía. En los valles de Chicama, Moche y Virú se ejecutaron obras de irrigación para ampliar la frontera agrícola. Los principales cultivo fueron: maíz, frijoles, lagenarias, yuca, algodón, ají, lúcumo y otros frutales. Complementaban lo anterior con una industria pesquera, cuyos productos secados los intercambiaban con otros pueblos andinos. Las culturas de transición del formativo tardío se desarrollaron entre los 500 a.C. y los 300 d.C., aproximadamente. Se desarrollaron por cerca de 800 años. |
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| Cultura Pucara | |
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Esta cultura representa la primera respuesta sureña del formativo, que evidencia culturas más antiguas en la zona (proto Tiawanako) sumergidas en restos de antiguas inundaciones (barro solidificado). Su sede se ubicó al noroeste del lago Titicaca, entre Ayaviri y Azángaro, en el distrito de Pucará, provincia de Lampa, en la región Puno. La principal zona de dominio, fue la meseta del Collao, alrededor de los 3.700 msnm. |
| Su
zona de influencia se extendió 500 kilómetros al oeste del
lago y a varios kilómetros por el lado este. Fue otra cultura de
amortiguación o puente entre Chavín y Tiahuanaco.
Esta cultura fue la primera en dominar los sistemas y técnicas
de la agricultura y la ganadería de altura. Su alimentación
fue a base de olluco, oca, mashua, papa y maíz, éste último
en
menor proporción, que producían en las regiones suni y puna. La base de su economía, fue la ganadería de auquénidos: vicuña, llama, alpaca y guanaco. Los reyes Pucará, conquistaron hacia el oeste hasta el océano Pacífico, para abastecerse de alimentos de otros pisos ecológicos; del Océano Pacífico se abastecían de pescado. Pucará, edifica sus construcciones en piedra, superando en el corte lítico (forma, pulimento y unión de las rocas; vigas, cornisas y columnas), a los maestros de Chavín de Huántar. Paralelo a Chavín de Huántar, fueron desarrollándose otras culturas, logrando tal desarrollo que superaron en algunas cosas a los chavines; definitivamente hacia el 500 a.C., Chavín de Huántar perdió su hegemonía. Por esa época, los de Pucará en cerámica y los Paracas en textiles, exportaron productos de mejor calidad que los Chavín. El haber conseguido ésto, hizo a estos pueblos más seguros de sí mismos y fueron capaces de independizarse y se desprendieron de la obediencia al Estado Chavin y de la administración ajena. Al ir diluyéndose la influencia Chavín en sus manifestaciones artísticas y técnicas, disminuyó notoriamente su sujeción ideológica por el terror. Aparecieron otras culturas regionales que se fueron expandiendo ampliando sus fronteras que incluso eran defendidas con guerras intestinas. Es así como Chavín de Huántar, pierde su importancia y paulatinamente, van creciendo en importancia otras culturas de la costa y sierra del Perú, para desarrollarse independientemente, en los años sucesivos y formar culturas independientes. |
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