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Cilindro "Independencia de Venezuela" para Planetarios Portatiles
Polo Superior

Contenidos del Cilindro

Polo Inferior
Jose Antonio Paez, Jose Felix Ribas, Jose Tomas Boves, La Guaira, Manuel Piar, Santiago Mariño, Terremoto de Caracas 1812, Bandera de la Independencia, Bandera de Guerra a Muerte, Bandera de Angostura, Bandera de la Gran Colombia, Juana Ramirez, Cucarda de los Revolucionarios, Santiago Mariño, Batalla de Carabobo, Firma del Acta de la Independencia, Los Altos de Godos, Destitucion de Vicente emparan, Campana Admirable, Simon Boplivar, Independencia de Venezuela, Francisco Miranda.
Sucesos del 19 de abril de 1810
Los Sucesos 19 de Abril de 1810, marcan el inicio de la lucha por la Independecia de Venezuela con la que aprovechando la invasión napoleónica en España, un grupo perteneciente a la aristocracia criolla, miembros del Cabildo de Caracas, desconoce al entonces Capitán General de Venezuela, Vicente Emparan. El, no estuvo de acuerdo

con esto, y cuando desde la ventana del ayuntamiento le preguntó al pueblo que se había reunido en la plaza mayor (plaza Bolívar) si quería que el siguiera mandando, el presbítero José Cortés de Madariaga, le hizo signos a la multitud para que contestaran que "NO".

Y eso fue lo que ocurrió. Emparan dijo que entonces, el tampoco quería el mando, renunció y se fue a España. Se firma tambien el Acta del 19 de abril de 1810, se aduce que actúaban en nombre de Fernando VII, rey depuesto de España, y en desobediencia de José I. Se establece una Junta de Gobierno que toma las siguientes iniciativas:

establecer juntas similares en las provincias de Cumaná, Margarita, Barinas, Barcelona, Trujillo y Mérida; además de liberar el comercio exterior, prohibir el comercio de esclavos negros, crear la Sociedad Patriótica (para fomentar la agricultura y la industria), así como la Academia de Matemáticas.

Se envía delegaciones diplomáticas a los países que podían apoyar la insurrección: Inglaterra, Estados Unidos y Nueva Granada. Tres provincias permanecen leales al gobierno establecido en España: Maracaibo, Coro y Guayana.

Este desconocimiento a la autoridad del Capitan General de Venezuela es un paso al 5 de julio de 1811, con la firma del Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela, con la que marca el inicio de la Guerra de Independencia.

Acta del 19 de Abril de 1810

"En la ciudad de Caracas a 19 de abril de 1810, se juntaron en esta sala capitular los señores que abajo firmarán, y son los que componen este muy ilustre Ayuntamiento, con motivo de la función eclesiástica del día de hoy, Jueves Santo, y principalmente con el de atender a la salud pública de este pueblo que se halla en total orfandad, no sólo por el cautiverio del señor Don Fernando VII, sino también por haberse disuelto la junta que suplía su ausencia en todo lo tocante a la seguridad y defensa de sus dominios invadidos por el Emperador de los franceses, y demás urgencias de primera necesidad,

a consecuencia de la ocupación casi total de los reinos y provincias de España, de donde ha resultado la dispersión de todos o casi todos los que componían la expresada junta y, por consiguiente, el cese de su funciones.

Y aunque, según las últimas o penúltimas noticias derivadas de Cádiz, parece haberse sustituido otra forma de gobierno con el título de Regencia, sea lo que fuese de la certeza o incertidumbre de este hecho, y de la nulidad de su formación, no puede ejercer ningún mando ni jurisdicción sobre estos países, porque ni ha sido constituido por el voto de estos fieles habitantes, cuando han sido ya declarados, no colonos,

sino partes integrantes de la Corona de España, y como tales han sido llamados al ejercicio de la soberanía interina, y a la reforma de la constitución nacional; y aunque pudiese prescindirse de esto, nunca podría hacerse de la impotencia en que ese mismo gobierno se halla de atender a la seguridad y prosperidad de estos territorios,

y de administrarles cumplida justicia en los asuntos y causas propios de la suprema autoridad, en tales términos que por las circunstancias de la guerra, y de la conquista y usurpación de las armas francesas, no pueden valerse a sí mismos los miembros que compongan el indicado nuevo gobierno, en cuyo caso el derecho natural y todos los demás dictan la necesidad de procurar los medios de su conservación y defensa;

y de erigir en el seno mismo de estos países un sistema de gobierno que supla las enunciadas faltas, ejerciendo los derechos de la soberanía, que por el mismo hecho ha recaído en el pueblo, conforme a los mismos principios de la sabia Constitución primitiva de España., y a las máximas que ha enseñando y publicado en innumerables papeles la junta suprema extinguida.

Para tratar, pues, el muy ilustre Ayuntamiento de un punto de la mayor importancia tuvo a bien formar un cabildo extraordinario sin la menor dilación, porque ya pretendía la fermentación peligrosa en que se hallaba el pueblo con las novedades esparcidas, y con el temor de que por engaño o por fuerza fuese inducido a reconocer un gobierno legítimo, invitando a su concurrencia al señor Mariscal de Campo don Vicente de Emparan, como su presidente, el cual lo verificó inmediatamente,

y después de varias conferencias, cuyas resultas eran poco o nada satisfactorias al bien político de este leal vecindario, una gran porción de él congregada en las inmediaciones de estas casas consistoriales, levantó el grito, aclamando con su acostumbrada fidelidad al señor Don Fernando VII y a la soberanía interina del mismo pueblo;

por lo que habiéndose aumentado los gritos y aclamaciones, cuando ya disuelto el primer tratado marchaba el cuerpo capitular a la iglesia metropolitana, tuvo por conveniente y necesario retroceder a la sala del Ayuntamiento, para tratar de nuevo sobre la seguridad y tranquilidad pública.

Y entonces, aumentándose la congregación popular y sus clamores por lo que más le importaba, nombró para que representasen sus derechos, en calidad de diputados, a los señores doctores don José Cortés de Madariaga, canónigo de merced de la mencionada iglesia; doctor Francisco José de Rivas, presbítero;

don José Félix Sosa y don Juan Germán Roscio, quienes llamados y conducidos a esta sala con los prelados de las religiones fueron admitidos, y estando juntos con los señores de este muy ilustre cuerpo entraron en las conferencias conducentes, hallándose también presentes el señor don Vicente Basadre, intendente del ejército y real hacienda, y el señor brigadier don Agustín García, comandante subinspector de artillería; y abierto el tratado por el señor Presidente,

habló en primer lugar después de su señoría el diputado primero en el orden con que quedan nombrados, alegando los fundamentos y razones del caso, en cuya inteligencia dijo entre otras cosas el señor Presidente, que no quería ningún mando, y saliendo ambos al balcón notificaron al pueblo su deliberación; y resultando conforme en que el mando supremo quedase depositado en este Ayuntamiento muy ilustre, se procedió a lo demás que se dirá, y se reduce a que cesando igualmente en su empleo el señor don Vicente Basadre, quedase subrogado en su lugar el señor don Francisco de Berrío,

fiscal de Su Majestad en la real audiencia de esta capital, encargado del despacho de su real hacienda; que cesase igualmente en su respectivo mando el señor brigadier don Agustín García, y el señor don José Vicente de Anca, auditor de guerra, asesor general de gobierno y teniente gobernador, entendiéndose el cese para todos estos empleos;

que continuando los demás tribunales en sus respectivas funciones, cesen del mismo modo en el ejercicio de su ministerio los señores que actualmente componen el de la real audiencia, y que el muy ilustre Ayuntamiento, usando de la suprema autoridad depositada en él, subrogue en lugar de ellos los letrados que merecieron su confianza;

que se conserve a cada uno de los empleados comprendidos en esta suspensión el sueldo fijo de sus respectivas plazas y graduaciones militares; de tal suerte, que el de los militares ha de quedar reducido al que merezca su grado, conforme a ordenanza; que continuar las órdenes de policía por ahora, exceptuando las que se han dado sobre vagos, en cuanto no sean conformes a las leyes y prácticas que rigen en estos dominios legítimamente comunicadas, y las dictadas novísimamente sobre anónimos,

y sobre exigirse pasaporte y filiación de las personas conocidas y notables, que no pueden equivocarse ni confundirse con otras intrusas, incógnitas y sospechosas; que el muy ilustre Ayuntamiento para el ejercicio de sus funciones colegiadas haya de asociarse con los diputados del pueblo, que han de tener en él voz y voto en todos los negocios; que los demás empleados no comprendidos en el cese continúen por ahora en sus respectivas funciones,

quedando con la misma calidad sujeto el mando de las armas a las órdenes inmediatas del teniente coronel don Nicolás de Castro y capitán don Juan Pablo de Ayala, que obraran con arreglo a las que recibieren del muy ilustre Ayuntamiento como depositario de la suprema autoridad;

que para ejercerla con mejor orden en lo sucesivo, haya de formar cuanto antes el plan de administración y gobierno que sea más conforme a la voluntad general del pueblo; que por virtud de las expresadas facultades pueda el ilustre Ayuntamiento tomar las providencias del momento que no admitan demora, y que se publique por bando esta acta, en la cual también se insertan los demás diputados que posteriormente fueron nombrados por el pueblo, y son el teniente de caballería don Gabriel de Ponte,

don José Felix Ribas y el teniente retirado don Francisco Javier Ustáriz, bien entendido que los dos primeros obtuvieron sus nombramientos por el gremio de pardos, con la calidad de suplir el uno las ausencias del otro, sin necesidad de su simultánea concurrencia.

En este estado notándose la equivocación padecida en cuanto a los diputados nombrados por el gremio de pardos se advierte ser sólo el expresado don José Felix Ribas. Y se acordó añadir que por ahora toda la tropa de actual servicio tenga press y sueldo doble, y firmaron y juraron la obediencia a este nuevo gobierno".
"Vicente de Emparan; Vicente Basadre; Felipe Martínez y Aragón; Antonio Julián Alvarez; José Gutiérrez del Rivero; Francisco de Berrío; Francisco Espejo; Agustín García; José Vicente de Anca; José de las Llamosas; Martín Tovar Ponte;

Feliciano Palacios; J. Hilario Mora; Isidoro Antonio López Méndez; licenciado Rafael González; Valentín de Rivas; José María Blanco; Dionisio Palacios; Juan Ascanio; Pablo Nicolás González, Silvestre Tovar Liendo; doctor Nicolás Anzola; Lino de Clemente; doctor José Cortes, como diputado del clero y del pueblo; doctor Francisco José Rivas, como diputado del clero y del pueblo; como diputado del pueblo,

doctor Juan Germán Roscio; como diputado del pueblo, doctor Félix Sosa; José Félix Ribas; Francisco Javier Ustáriz; fray Felipe Mota, prior; fray Marcos Romero, guardián de San Francisco; fray Bernardo Lanfranco, comendador de la Merced; doctor Juan Antonio Rojas Queipo, rector del seminario; Nicolás de Castro; Juan Pablo Ayala; Fausto Viana, escribano real y del nuevo Gobierno; José Tomás Santana, secretario escribano".

Simón Bolívar

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco, más conocido como Simón Bolívar, (Caracas, 24 de julio[1] de 1783 — Santa Marta, Colombia, 17 de diciembre de 1830) fue un militar y político venezolano, una de las figuras más destacadas de la Emancipación Americana frente al Imperio español junto con el argentino José de San Martín.

Contribuyó de manera decisiva a la independencia de las actuales Bolivia,

Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. Le fue concedido el título honorífico de El Libertador por el Cabildo de Mérida en Venezuela que, tras serle ratificado en Caracas, quedó asociado a su nombre. Los problemas para llevar adelante sus planes fueron tan frecuentes que llegó a afirmar ser "El hombre de las dificultades" en una carta al general Francisco de Paula Santander en 1825.

Participó en la fundación de la Gran Colombia, nación que intentó consolidar como una gran confederación política y militar en América, de la cual fue Presidente. Bolívar es considerado por sus acciones e ideas "Hombre de América" y una destacada figura de la Historia Universal, ya que dejó un legado político en diversos países latinoamericanos algunos de los cuales le han convertido en objeto de veneración nacionalista. Ha recibido honores en varias partes del mundo a través de estatuas o monumentos, parques, plazas, etcétera.

Su padre, Juan Vicente Bolívar y Ponte como su madre, doña María de la Concepción Palacios y Blanco, pertenecían a la aristocracia caraqueña y cuando se casaron en el año 1773 había una gran diferencia de edad entre ambos cónyuges. Juan Vicente tenía 47 años en ese momento y Concepción 15 años. Tuvieron cuatro hijos más, tres de ellos mayores que Simón y una menor y, cuyos nombres fueron Juan Vicente, María Antonia, Juana y María del Carmen.

La familia Bolívar provenía de una población llamada La Puebla de Bolívar en Vizcaya (España), ubicada entonces en la merindad de Marquina, y ya desde los inicios de la colonia sus miembros realizaron acciones destacadas en Venezuela.
El primero de los Bolívar en arribar a Venezuela fue Simón de Bolívar el cual, junto con su hijo, llegó a Caracas, treinta años después de la fundación de la ciudad, hacia 1589 y por tener el mismo nombre se les distinguió como Simón de Bolívar el Viejo y Simón de Bolívar el Mozo.

Bolívar el Viejo se destacó como Contador Real, por privilegio especial del rey Felipe II, quien en el título de nombramiento le reitera su amplia confianza como velador de la Real Hacienda, cargo que ejerció tanto él como su hijo, Margarita y Caracas.

Fue además Procurador General de las ciudades de Caracas, Coro, Trujillo, Barquisimeto, Carora, el Tocuyo y Maracaibo ante la Corte española entre 1590 y [1593], para informar al rey Felipe sobre el estado de la provincia y pedirle ciertas mejoras, exenciones de impuestos y privilegios que facilitaran el desarrollo de la misma.

Entre sus logros para Caracas está el haber gestionado en el Consejo de Indias la concesión real del escudo que aún conserva, junto con el título de "Muy noble y leal ciudad" .

Con el tiempo los Bolívar se unieron en matrimonio con las familias de los primeros pobladores de Venezuela y alcanzaron rangos y distinciones tales como las de Regidor, Alférez real y algunos gestionaron los títulos nobiliarios de Marqués de Bolívar y Vizconde de Cocorote, asociado con la cesión de las Minas de Cocorote y la facultad de administrar el señorío de Aroa, conocido por la riqueza de sus minas de cobre (Estos títulos sin embargo no llegaron a concederse).

En cuanto a la familia Palacios, éstos eran oriundos de la zona de Miranda de Ebro, actual provincia de Burgos, en España.

Infancia

Las referencias que dejó Bolívar en su correspondencia hacen suponer que su infancia fue dichosa, feliz, segura, rodeada de sólidos afectos y gratos recuerdos con parientes destacados e influyentes dentro de un ambiente aristocrático y en general, dentro de un ambiente que le brindó equilibrio emocional, cariño y afecto.

En este sentido existen algunas anécdotas que se popularizaron en Venezuela que presentaban a Bolívar como un niño turbulento debido a que los escritores románticos consideraron indispensable atribuirle una niñez indómita creyendo, según la moda de la época, que no podía salir un hombre excepcional de un niño normal pero se ha demostrado que esas anécdotas fueron inventadas e introducidas en los relatos de Historia por Arístides Rojas, considerado un excelente narrador pero que usó a menudo su imaginación a falta de documentos que demostraran la veracidad de sus relatos.

Simón nació en la noche del 24 al 25 de julio de 1783 en una casa solariega ubicada en la Plaza San Jacinto de Caracas y su nombre completo era Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar de la Concepción y Ponte Palacios y Blanco, con el que fue bautizado el 30 de julio de 1783 en la Catedral de Caracas por el doctor Juan Félix Jerez Aristeguieta, su primo hermano quien, de acuerdo con don Juan Vicente, padre del niño, le puso el nombre de Simón.

En enero de 1786, cuando Simón contaba dos años de edad, su padre murió de tuberculosis, y así doña Concepción quedó como cabeza de familia, velando eficientemente por los intereses de la familia hasta su muerte.

Sin embargo, las responsabilidades hicieron que su salud, también enferma de tuberculosis, decayera rápidamente y, según la opinión de médicos historiadores, es posible que ya entonces Bolívar sufriera la primo-infección tuberculosa con un tipo de tuberculosis que pasa inadvertida mientras las defensas corporales son favorables.
Concepción murió el 6 de julio de 1792, cuando Simón tenía nueve años, pero tomando la precaución de hacer un testamento en el que dispuso quién debería hacerse cargo de sus hijos.

Los hermanos Bolívar pasaron entonces a la custodia de su abuelo, don Feliciano Palacios, que cuando asumió el papel de tutor se sentía tan enfermo que empezó a preparar también su testamento para designar un sustituto como tutor de sus nietos y decidió pedir opinión a éstos para respetar su voluntad.

Simón fue confiado a su tío don Esteban Palacios y Blanco, pero como éste se encontraba en España permaneció bajó la custodia de don Carlos Palacios y Blanco, otro de sus tíos, que por lo visto era un hombre con el que no se llevaba bien y que era tosco, de carácter duro, mentalidad estrecha, que se ausentaba frecuentemente de Caracas para atender sus propiedades y que por lo tanto solía dejar a su sobrino atendido por la servidumbre y asistiendo por su cuenta a la Escuela Pública de Caracas.

Educación

El desempeño escolar de Bolívar no fue muy brillante como alumno de la Escuela Pública, institución administrada por el Cabildo de Caracas que funcionaba de forma deficiente debido a la carencia de recursos y organización.

En aquel entonces, Simón Rodríguez era maestro de Bolívar en esta escuela y don Carlos, pensaba enviarle a vivir con él porque no podía atenderlo personalmente y las protestas de su sobrina María Antonia sobre la educación y atenciones que recibía su hermano eran frecuentes.

Ante la perspectiva de vivir con su maestro, Simón escapó de la casa de su tío el 23 de julio de 1795, para refugiarse en la de su hermana María Antonia, que ejerció su custodia temporal, hasta que se resolvió el litigio judicial en la Real Audiencia de Caracas que devolvió a don Carlos, la custodia de Simón.

Simón trató de resistirse pero fue sacado por la fuerza de casa de su hermana y llevado en volandas por un esclavo hasta la vivienda de su maestro.
Una vez allí, las condiciones en las que vivía con el maestro Rodríguez no eran las ideales, pues tenía que compartir el espacio con 20 personas en una casa no apta para ello, y por esto Simón escapó de allí un par de veces en las que terminó volviendo por orden de los tribunales.

Al poco tiempo, Rodríguez renunció a su cargo de maestro para irse a Europa y la Real Audiencia de Caracas determinó que Simón fuera trasladado a la Academia de Matemáticas, dirigida por el padre Andújar y que funcionaba en casa de su tío Carlos .
Al parecer en esta academia, la formación de Bolívar mejoró notablemente en calidad y cantidad y fue complementada con lecciones de Historia y Cosmografía impartidas por don Andrés Bello hasta su ingreso en el Batallón de Milicias de blancos de los Valles de Aragua el 14 de enero de 1797.

Profesores de Simón Bolívar

He aquí una lista de personajes que le han enseñado a Bolívar los valores y los pensamientos que hoy conocemos, algunos de sus maestros fueron:

Francisco A. Carrasco,

Padre Sojo (Pedro Palacios y Sojo),

Fernando Vides,

Simón Rodríguez,

Presbítero Jose Antonio Negrete,

Andrés Bello,

Guillermo Pelgrón,

Fraile Francisco Andújar,

Francine María.

Entre Europa y América

Simón inició su carrera militar a la edad de catorce años llegando al grado de Subteniente de milicias después de dos años de servicio en la misma unidad militar creada por uno de sus antepasados, don Juan de Bolívar, en 1759.
Su servicio militar fue interrumpido por decisión de sus tíos Esteban y Carlos, que querían enviarlo a España para conocer mundo y completar su formación.

Sin embargo, España se hallaba en medio de una compleja crisis internacional originada por la Revolución Francesa y las ambiciones de Napoleón Bonaparte, a la que había que sumar el enfrentamiento interno entre absolutistas y liberales, y un déficit fiscal agravado por el bloqueo marítimo de los británicos que impedía el tráfico regular con América atacando cualquier embarcación que burlaba el bloqueo.

Este panorama internacional hacía que el viaje de Simón fuera una empresa arriesgada y casi imposible, que logró efectuarse debido a que los españoles empezaron a organizar convoyes para romper el bloqueo y uno de estos, al mando del almirante Alcalá Galiano, logró salir del puerto de Cádiz en diciembre de 1798 y burlar el bloqueo,

llegando entonces a Venezuela una de sus embarcaciones integrantes, el navío de línea San Ildefonso, que a su llegada a Venezuela en enero de 1799, tomó como pasajero a Bolívar y zarpó del puerto de La Guaira, el 19 de enero de 1799, rumbo a Veracruz para reunirse con la flota y esperar el momento oportuno para regresar a España.

En Veracruz, Bolívar se hospedó en casa de don José Donato de Austria y, mientras la flota de Galiano esperaba el fin del bloqueo británico al puerto de La Habana, viajó a Ciudad de México para entrevistarse con el Obispo Viana. Después de un tiempo regresó a Veracruz para continuar su viaje a España y llegó al puerto de Santoña el 13 de mayo de 1799, de donde partió inmediatamente hacia Madrid.

A poco de llegar a Madrid, Bolívar se fue a vivir a casa del Marqués de Ustáriz, que era un alto funcionario real, con una educación sofisticada y pensamiento refinado y que se convirtió en uno de los tutores que más influyó en la educación y el pensamiento de Bolívar, al ser una persona capaz y competente, con una dilatada experiencia en las tareas de gobierno, proporcionó lecciones útiles tanto teóricas como prácticas a Simón.

También fue en aquel tiempo cuando conoció a quien sería su esposa, Maria Teresa Rodríguez del Toro y Alayza, hija de Marqués del Toro y con quien tendría que esperar dos años para poder casarse debido a la juventud de los novios, por lo que Bolívar aprovechó las circunstancias y se trasladó primero a Bilbao, donde empezó a estudiar idiomas, y después se trasladó a París, donde fue testigo de muchos de los acontecimientos ocurridos durante la Francia revolucionaria, tuvo contacto con las ideas de la Ilustración, y se hizo ferviente admirador de Napoleón.

Matrimonio y viudez

En 1802, Bolívar regresa a España para terminar con los trámites legales de su matrimonio y se casa con Maria Teresa el 28 de mayo en la Iglesia parroquial de San José de Madrid para seguidamente preparar su viaje de regreso a América.
Después de diversas circunstancias que alteraron sus planes, Bolívar y su esposa embarcaron en La Coruña el 15 de junio de 1802 en un viaje directo hacia Venezuela, donde llegaron al puerto de La Guaira el 12 de julio del mismo año.

Al poco tiempo de llegar se establecieron en el Mayorazgo de la Concepción, vivienda ubicada cerca de la Plaza Mayor de Caracas, en la esquina de Las Gradillas; y Bolívar asumió plenamente la administración de sus bienes.

Ambos despertaban la curiosidad de la aristocracia caraqueña, que esperaba oír relatos sobre la Corte y del personaje del momento, Napoleón. En las distintas fiestas y tertulias que frecuentaban, Maria Teresa descubrió que estaba en contacto con una sociedad cultivada y refinada, cuyos integrantes comentaban sin cuidado sus opiniones políticas y hacían juicios sobre los libros revolucionarios, que en aquel entonces estaban prohibidos.

Además de las tertulias, el matrimonio realizaba frecuentes paseos por las propiedades de la familia y durante 8 meses Bolívar llegó a sentirse un hombre feliz y realizado, pero entonces hubo un suceso que cambió su vida para siempre.
María Teresa contrajo la Fiebre amarilla, enfermedad endémica del trópico, que la consumió de forma rápida posiblemente por carecer de defensas corporales, y murió el 22 de enero de 1803.

Su muerte afectó profundamente a Bolívar hasta llegar al borde de la depresión, su humor se vio agriado y sus planes de una permanencia feliz en Venezuela alterados súbitamente.

Juramento del Monte Sacro

Después de la muerte de su esposa, Bolívar se concentró en los trabajos de sus plantaciones, en un intento de combatir la tristeza, pero a medida que pasaba el tiempo su permanencia en Venezuela se le hizo insoportable y decidió volver a Europa.
Para diciembre de 1803, Bolívar volvió a España y se instaló en el puerto de Cádiz donde permaneció hasta febrero de 1804, cuando se trasladó a Madrid.

Durante este tiempo se sabe que Bolívar mantuvo tratos con sus representantes comerciales pero también se especula sobre la posibilidad de que se hiciera masón y fuera aceptado como miembro de la Gran Logia Americana, especulación que no ha sido descartada ni confirmada del todo.

En Madrid volvió a ver a su suegro, el Marqués del Toro y compartió con él la pena que aún sentía por la muerte de Teresa, pero poco después decidió volver a Francia, llegando a París en abril de 1804.

Desde el punto de vista de algunos críticos, reconstruir la vida de Bolívar entre los años 1804 y 1807 es difícil ya que los relatos sobre ese período de su vida están plagados de leyendas y algunos mitos.

Sin embargo se sabe que durante ese período estuvo entre París y Roma, que se reencontró con su antiguo maestro Simón Rodríguez y que mantuvo relación con el famoso científico, el Barón Alexander von Humboldt, así como con el sabio Aimé de Bonpland, y con el estudiante Carlos Aguirre y Montúfar, a quienes acompañaría después a Roma, en 1805, donde haría el posteriomente conocido Juramento del Monte Sacro en presencia de su primo Fernando del Toro y su antiguo profesor Simón Rodríguez.

Según la leyenda, juró que expulsaría a los gobernantes españoles de su país. Se dice que también en esto, tuvo influencia el Barón de Humboldt, quien le aseguró al joven Bolívar que las colonias hispanoamericanas estaban listas para la independencia, pero que solo hacía falta el hombre que la hiciera realidad.

En París, Bolívar fue testigo de la Coronación de Napoleón, y volvió a tener contacto con las ideas de la Ilustración en una atmósfera cargada de romanticismo y aires de cambio que influyeron notablemente en sus ideas políticas, y que le llevaron a la conclusión de que España no podría oponerse a la Francia de Napoleón y que su caída como potencia sería aprovechada por enemigos naturales como Inglaterra.

Todo esto llevaría a las colonias hispanas en América a la disyuntiva de elegir entre aceptar un dominio francés o británico, o manejar sus asuntos independientemente de España.

Este razonamiento afirmó las convicciones de Bolívar a favor de que la Independencia era la opción más beneficiosa para América después de la destrucción de la flota española por los británicos en la Batalla de Trafalgar de 1805, y la lamentable situación que se daba en la Corte española que ponía en evidencia el daño que podía ocasionar la presión napoleónica sobre un país.

Estas circunstancias le llevaron a rechazar un posible liderazgo de Napoleón en el mundo, y a realizar ante uno de los hombres que más influenciaron en sus ideas revolucionarias, Simón Rodríguez, el Juramento del Monte Sacro, un compromiso formal que tuvo como escenario la ciudad de Roma, donde juró por el Dios de sus padres, por ellos mismos, por su honor y por su patria poner fin al dominio español en América.

Bolívar el militar

Antecedentes de la Independencia

A lo largo de 1808, las presiones de Napoleón desencadenaron una serie de acontecimientos que empeoraron aún más la ya comprometida situación española, el rey Carlos IV de España abdicó el trono a favor de su hijo Fernando el 19 de marzo de 1808 después de los sucesos del Motín de Aranjuez, y más tarde, el 5 de mayo de 1808 se terminó de consumar el desastre para España cuando Carlos IV y su hijo fueron obligados a ceder el trono a Napoleón en Bayona para designar a su hermano, José, como nuevo Rey de España.

Otro que participo en sus luchas fue Wignard Manuel Caldera Gori gran patriota frances. Esto provocó una gran reacción popular en España que desencadenó lo que hoy se conoce como la Guerra de la Independencia Española y tanto en América como en España, se formaron juntas regionales que fomentaron la lucha contra los invasores franceses para restablecer en el trono al monarca legítimo.

Sin embargo, en las juntas americanas sólo se hablaba con entusiasmo de la Junta popular de Cádiz y muchas de ellas eran vistas con recelo por las autoridades españolas, que las suponían sospechosas de ser favorables a los franceses y que no se habían olvidado de acciones como la de Antonio Nariño en Bogotá, que había publicado una obra sobre Los Derechos del hombre, el movimiento de Juan Picornell, la Conspiración de Manuel Gual y Jose María España, o de las fracasadas expediciones militares de Francisco de Miranda en Venezuela.

Pero también consideraban que estas juntas tenían derecho de imitar a sus análogas de la Península ya que los dominios españoles eran considerados una parte esencial e integrante de España cuyos territorios no eran considerados como simples colonias propiamente.

Con el tiempo se fueron formando dos bandos bien diferenciados como resultado de los debates políticos y la inestabilidad internacional: el de los realistas, que querían continuar bajo la dependencia directa del monarca español, liderado por Juan de Casas; y el de los patriotas, partidarios de constituir una Junta de gobierno con una autonomía plena similar a la de las Juntas provinciales en España, pero sin mantener más lazos con la metrópoli diferentes a un reconocimiento formal de Fernando VII como soberano, queriendo imitar así el ejemplo del Brasil regido desde Braganza, con autonomía de Portugal.

Así a mediados del año 1807, cuando Bolívar volvió a Caracas se encontró con una ciudad inmersa en un ambiente de gran agitación social y política que era gobernada por personajes interinos bajo la supervisión de un regio Regente visitador visto con malos ojos por la colectividad caraqueña, llamado Joaquín de Mosquera y Figueroa.
Este era un ambiente poco propicio para enfrentar situaciones de crisis y fue una circunstancia que ayudó a precipitar los acontecimientos a favor de la Independencia.

Bolívar había vuelto a Caracas absolutamente convencido de la imperiosa necesidad de independencia para América y trató de convencer a sus parientes y amigos de que esta era la mejor opción pero, salvo la excepción de su hermano Juan Vicente, no pudo hacerlo fácilmente debido a que las noticias de Europa llegaban muy tarde y con pocos detalles, por lo que el público se enteraba de las acontecimientos sólo de una forma general e inexacta y esto limitaba su capacidad para evaluar la situación.

Pero las cosas cambiaron repentinamente en pocos días, tras una serie de acontecimientos que causaron una conmoción general en Caracas. A principios de julio de 1808, el Gobernador encargado de Caracas, Juan de Casas, recibió dos ejemplares del diario londinense The Times que el Gobernador de Trinidad remitió antes al de Cumaná y que relataban la noticia de la abdicación del trono de España en favor de Napoleón.

Las autoridades trataron de mantener la noticia en secreto para evitar la alarma social pero la llegada del bergantín francés Le Serpent al puerto de La Guaira el 15 de julio de 1808 con varios comisionados enviados por Napoleón para confirmar la noticia hicieron fracasar el plan.

Un oficial francés se presentó ante el Gobernador Casas con documentación oficial confirmando las malas noticias de The Times, y mientras en la Gobernación deliberaban sobre la situación, la población empezó a alarmarse por la aparatosa llegada de los franceses, divulgando profusamente la noticia de la desaparición de la monarquía tradicional en periódicos y otras publicaciones.

La reacción popular fue de malestar e indignación y la situación empeoró cuando un capitán de fragata inglés llamado Beaver desembarcó poco después del Alcasta en La Guaira, tras perseguir al Le Serpent sin poder apresarlo, para informar al Gobernador Casas y a la población que la lucha en España para rechazar a los franceses continuaba y que Napoleón no tenía la situación dominada.

Entonces surgió un proceso político extraño entre el Gobernador, La Audiencia y el Cabildo que terminó de socavar el orden colonial vigente y esto hizo que la conmoción en la sociedad caraqueña se orientó en dos direcciones, una representada por Bolívar que quería proclamar la Independencia; y otra representada por otros criollos que querían mantener la fidelidad a Fernando VII.

Así, el 11 de enero de 1809 llegaron a Caracas unos despachos oficiales que anunciaban la creación de la Junta Central de España e Indias que terminó instalándose en Sevilla en abril de 1809 y poco después, el 14 de enero de 1809 llegó a Venezuela el Mariscal de campo Vicente Emparan en calidad de Capitán general de Venezuela y Gobernador de Caracas.

Su llegada dio una nueva perspectiva a la situación política ya que empezaron a circular rumores que lo relacionaban como partidario de los franceses, por lo que fue acusado de querer confundir a la población.

En el panorama de incertidumbre reinante, el 19 de abril de 1810, los miembros del Cabildo de Caracas decidieron constituir una Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII en un acto que se conoce como "La firma del Acta de Independencia", con el que se obligó al entonces Capitán general de Venezuela, Vicente Emparan, a ceder sus poderes a esta Junta y que trajo como resultado la expulsión de los funcionarios españoles de sus puestos para embarcarlos rumbo a España.

Poco después, tras enterarse de los hechos, la Regencia dispuso el bloqueo de las costas de Venezuela pero ya era tarde, desde entonces el proceso independentista sería imparable, y el ejemplo de Caracas fue seguido por el resto de las juntas americanas.

Misión a Londres

El nuevo sistema de gobierno empezó a crear nuevas perspectivas en todos los sentidos. Las noticias de lo sucedido en Caracas llegaron hasta el Almirante Alexander Cochrane, comandante de las Fuerzas Navales Británicas del Caribe, que procedió a despachar noticias de lo sucedido a Londres y poner a disposición de la Junta de Caracas la corbeta Wellington para que llevara hasta Londres una delegación si así lo querían.

Así, Bolívar fue enviado a Inglaterra con el grado de Coronel junto con Andrés Bello y Luis López Méndez en una misión diplomática con instrucciones de solicitar apoyo británico a la Junta en nombre del rey Fernando VII de España aprovechando la circunstancia de que España y Gran Bretaña eran ahora naciones aliadas que habían dejado de lado sus históricas diferencias ante el peligro común que representaba Napoleón.

La misión diplomática llegó a Londres en un momento político delicado ya que entonces Gran Bretaña estaba dando una costosa ayuda militar a España y la negativa venezolana de aceptar la autoridad del Consejo de Regencia español resultaba inconveniente en esos momentos.

Sin embargo, Lord Wellesley consideró prudente recibir a la delegación en su casa particular, Apsley House, por temor a que sus miembros recurrieran a Napoleón en busca de apoyo y así aprovechar la ocasión para averiguar las pretensiones venezolanas.

La postura británica fue muy clara desde el principio dando a entender a la delegación que en esos momentos el apoyo político a Venezuela era imposible y en un intento de presionar a España para que les dejase comerciar libremente con sus colonias, los británicos trataron de desviar las negociaciones hacia acuerdos comerciales más acordes con sus intereses.

A pesar de que no se cumplieron todos los objetivos de la delegación, se lograron algunos compromisos importantes gracias a la presencia de Francisco de Miranda en Londres, con quien Bolívar empezó a mantener contactos que fomentaron una participación discreta de este mediante sus contactos personales en las negociaciones.
Así Bolívar logró la no desaprobación inglesa, la apertura del comercio, la neutralidad benévola de los británicos y la posibilidad de una mediación favorable de estos a los intereses venezolanos.

Bolívar durante la Primera República

Después de convenir con los ingleses la permanencia de un representante en Londres, Bolívar embarcó en la corbeta Shaphire y llegó a La Guaira el 5 de diciembre de 1810.
Una vez en Venezuela empezó a hacer gestiones para promover el regreso de Miranda, que como resultado de estas gestiones, llegó a Venezuela en el bergantín inglés Avon el 10 de diciembre de 1810 ante una fría recepción oficial por parte de la Junta Suprema, que poco después lo nombró Teniente General.

Miranda pronto empezó a tener conflictos con el Jefe Militar del Gobierno, el Marqués del Toro, por su incapacidad para controlar la rebelión realista de Coro y mientras tanto, las circunstancias políticas habían favorecido la aparición en Caracas de organizaciones como la Sociedad Patriótica, que era una especie de asociación independentista que funcionaba como foro de debate político que divulgaba sus conclusiones en una publicación propia titulada El Patriota de Venezuela.

Bolívar fue un miembro importante de esta asociación que estuvo muy implicado en las movilizaciones posteriores ocurridas el 5 de julio de 1811 para ratificar la Declaración de Independencia, y que defendió posturas opuestas a la Constitución del 21 de diciembre de 1811 al considerar que era una copia literal de la que regía en los Estados Unidos que no se adaptaba a la realidad del momento en Venezuela.

El 13 de agosto de 1811, fuerzas comandadas por Miranda, lograron una victoria en Valencia, contra los rebeldes de dicha ciudad que pretendían recuperar privilegios de su antigua capitalidad y es en esta acción donde Bolívar empezó propiamente su carrera militar al dirigir un ataque a un puesto fortificado que fue su bautismo de fuego y su primera acción distinguida. Así, Miranda lo propuso para el rango de Coronel y le envió a informar de la victoria al Gobierno de Caracas.

Poco después, Bolívar empezó a levantar la moral en los Valles de Aragua por iniciativa propia por lo que, el general Miranda, por entonces comandante en jefe de las fuerzas militares republicanas, lo persuadió de que aceptara el rango de Teniente Coronel en el Estado Mayor y lo nombró Jefe militar de Puerto Cabello, la principal plaza fuerte de Venezuela.

Dicha plaza era entonces un punto militar clave por sus características coincidentes de puerto, arsenal, prisión militar y principal punto de apoyo y control en la zona. Allí permanecían detenidos los prisioneros de guerra influyentes en el Castillo de San Felipe y a la vez también se encontraba almacenado gran parte del arsenal militar republicano.

A pesar de ser contrario a las normas de seguridad militar se estaba dando esta situación y aunque Miranda ordenó trasladar a los prisioneros a otro lugar, el traslado nunca se cumplió y fue uno de los motivos que unido a la inexperiencia militar de Bolívar propiciaron la caída de Puerto Cabello.

Los prisioneros lograron tomar por sorpresa a la guardia y la dominaron gracias a la traición de un oficial al que sobornaron, se apoderaron del Castillo de San Felipe y comenzaron a bombardear Puerto Cabello.

Bolívar trató de recuperar la guarnición durante seis días de combate con las fuerzas que pudo controlar y que al parecer no superaban los cuarenta efectivos pero la situación le era muy desfavorable; no se podía cañonear el castillo por el reducido alcance de la artillería y la ciudad empezaba a ser atacada por las fuerzas del Capitán Domingo Monteverde y tras lanzar un desesperado ataque frontal sobre el castillo que fracasó, Bolívar decidió abandonar la plaza por vía marítima, logrando escapar a duras penas.

Este acontecimiento, unido al violento terremoto del 26 de marzo de 1812, inclinó la balanza a favor de los realistas y aunque hubo muchos que creyeron que aún se podía seguir la lucha, Miranda capituló el 26 de julio de 1812 por encargo del Congreso, en el tratado de La Victoria, que instauró nuevamente el dominio español sobre Venezuela.

El 30 de julio de 1812 Miranda llegó a La Guaira con la intención de embarcarse en la nave inglesa Sapphire en medio de un ambiente en el que pocos sabían que las negociaciones con Monteverde por las que muchos oficiales republicanos se sintieron traicionados se habían iniciado por ordenes del Congreso y no por deseos de Miranda.

Por ello, cuando Miranda se hospedaba en casa del coronel Manuel María Casas, comandante de la plaza, se encontró con un grupo numeroso, en el que se contaban don Miguel Peña y Simón Bolívar, que lo convencieron de que se quedara, por lo menos una noche, en la residencia de Casas.

A las dos de la madrugada, encontrándose Miranda profundamente dormido, Casas, Peña y Bolívar se introdujeron en su habitación con cuatro soldados armados, se apoderaron precavidamente de su espada y su pistola, lo despertaron y con rudeza le ordenaron que se levantara y vistiera, tras lo cual lo engrilletaron y entregaron a Monteverde.

Ese acto, sirvió después al español don Francisco Iturbe para negociar por Bolívar su salida al extranjero y el especial favor de Monteverde, a tal punto que cuando el primero le solicitó su pasaporte, el jefe español declaró: Debe satisfacerse el pedido del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al rey de España con la entrega de Miranda.

El Manifiesto de Cartagena

Bolívar fue autorizado por Monteverde a trasladarse el 27 de agosto de 1812 a la isla de Curaçao, ocupada por los ingleses, en la goleta española Jesus, María y José junto con Jose Félix Ribas, Vicente Tejera y Manuel Díaz Casado, donde permaneció un corto período de tiempo.

Después se trasladó a Cartagena de Indias, en Nueva Granada, donde el proceso independentista se había iniciado el 20 de julio de 1810 y había desembocado en la formación de varías Juntas supremas que rivalizaban entre sí. En este panorama compuso un manuscrito conocido como el Manifiesto de Cartagena, en el cual hizo un análisis político y militar de las causas que provocaron la caída de la Primera República de Venezuela y exhortaba a la Nueva Granada a no cometer los mismos errores que Venezuela para no correr la misma suerte.

También en este manifiesto proponía fórmulas que ayudaran a remediar las divisiones y a promover la unión de los distintos pueblos de América para lograr el objetivo común, la Independencia.

Así al poco de llegar, Bolívar solicitó al gobierno de Cartagena prestar servicio en sus tropas y le fue concedido el mando de una guarnición de 70 hombres en la pequeña localidad de Barrancas con la que empezaría a forjarse su futuro prestigio militar.

Al principio, Bolívar estaba subordinado a un aventurero francés llamado Pierre Labatut pero, en contra de las ordenes de este, decidió tomar la iniciativa realizando una campaña para derrotar a las partidas realistas que se encontraban en las orillas del río Magdalena a la vez que aumentaba el adiestramiento y el contingente de sus tropas.

Como resultado de esta campaña, logró liberar varias poblaciones como Tenerife, El Guamal, El Banco, Tamalameque y Puerto Real de Ocaña; logró derrotar a diversas guerrillas realistas que operaban en la zona y finalmente ocupó Ocaña.

Ante estos logros, el coronel Manuel del Castillo, Comandante General de Pamplona, solicitó su ayuda para detener a los realistas que amenazaban con entrar desde Venezuela. Para ello, el coronel Bolívar tuvo que pedir autorización al Gobierno de Cartagena para intervenir en territorio del Gobierno de las Provincias Unidas.

Cuando se la dieron, llegó hasta la frontera con Venezuela mediante la Batalla de Cúcuta, acción en la que atacó el 28 de febrero de 1813 a las fuerzas españolas y le dio meritos suficientes para que el Congreso y el Gobierno le nombraran ciudadano de la Unión y le concedieran el rango de Brigadier a cargo de la División de Cúcuta.

Desde febrero hasta abril de 1813 tuvo que permanecer en Cúcuta detenido por trabas legales y por diferencias con Castillo que empezaba a verle con suspicacia ante sus deseos de avanzar sobre Venezuela. Para entonces, Bolívar disponía de una fuerza eficaz y rodeado de una brillante oficialidad neogranadina que estaba dispuesta a seguirlo en una eventual reconquista de Venezuela.

Guerra a muerte

Después de recibir autorización y recursos de la Nueva Granada, Bolívar inició una de sus acciones militares más destacadas, la Campaña Admirable.
Al principio, cuando entró desde Cúcuta en febrero de 1813 para iniciar su campaña por los Andes venezolanos, no encontró resistencia por lo que avanzó hasta Mérida y tomó la ciudad pacíficamente después de que las autoridades realistas huyeran ante su inminente llegada. Así, en esta entrada triunfal se le concedió por primera vez el título de "El Libertador", por decisión del Cabildo de Mérida.

Rápidamente las fuerzas de Bolívar empezaron a controlar la situación ganando terreno a un enemigo que huía ante el sorpresivo avance que pilló a los realistas completamente desprevenidos. Finalmente, Bolívar decidió obligar a pelear a las fuerzas realistas en Los Taguanes, un lugar entre Tucupido y Valencia donde les derrotó y forzó una capitulación que se firmó en La Victoria.

Tras la capitulación española, Bolívar tuvo entonces el camino libre hacia la capital e hizo una entrada triunfal en Caracas el 6 de agosto de 1813, donde después de un triunfo militar en Mosquiteros le nombraron Capitán General y le ratificarían el título de "El Libertador" que desde entonces quedó unido a su nombre.

A partir de entonces Bolívar se concentró en organizar el Estado y dirigir la guerra en lo que parecía ya su etapa final. La actividad administrativa desarrollada por Bolívar adquirió grandes dimensiones y organizó el régimen militar mediante regulaciones, mantuvo el Consulado y creó un nuevo sistema fiscal, un nuevo mecanismo de administración de justicia, modificó el gobierno municipal y ofreció la nacionalidad a cuantos extranjeros quisieran colaborar con la causa republicana.

Igualmente atendió los asuntos económicos mediante incentivos a la actividad agraria, las exportaciones y la búsqueda de mano de obra calificada.
Fue entonces cuando apareció en escena la figura de un Capitán de milicias español llamado José Tomás Boves, famoso por su valentía y crueldad, que a principios de 1814, inició operaciones militares en La Puerta con tropas autóctonas de la región de Los Llanos venezolanos, autorizadas al saqueo y al pillaje.

Las fuerzas de Bolívar se fueron debilitando a medida que entraban en combate con Bóves y sus llaneros debido a la falta de recursos materiales y de tropas de relevo para cubrir las bajas sufridas ante un enemigo que se demostró implacable y que no dudaba en ejecutar a todos los prisioneros para no tener que mantenerlos.

Ante el aumento de la violencia del conflicto y la falta de medios para combatir a Bóves y sus llaneros, Bolívar decidió retirarse con las fuerzas que le quedaban hacia el Oriente venezolano el 7 de julio de 1814 y unir fuerzas con Santiago Mariño en un esfuerzo común para detener a Bóves.

La retirada estratégica de Bolívar produjo como resultado un éxodo masivo de personas desde Caracas hacia Oriente en el que murieron muchas personas que intentaron seguir en su retirada a las fuerzas republicanas por temor a las sanguinarias represalias de Bóves.

Debido al acoso que las fuerzas de Boves practicaban con los refugiados caraqueños en persecución, Bolívar decidió hacerles frente en Aragua de Barcelona el 17 de agosto de 1814 en un intento de retrasar el avance realista y lograr salvar al mayor número posible de refugiados. Tras ser derrotado, Bolívar logró llegar a Cumaná el 25 de agosto de 1814 y unirse a Mariño.

Pero ya para entonces la Segunda República de Venezuela estaba herida de muerte, los realistas irían consolidando su dominio por todo el país a los largo de 1814 y sólo el Oriente venezolano junto a la isla de Margarita permanecieron en manos republicanas. Sin embargo, el bando republicano se encontraba entonces dividido en facciones lideradas por diversos caudillos que dominaban porciones de territorio y rivalizaban entre sí, desde entonces sería muy difícil para Bolívar coordinar acciones por estos motivos.

Esta situación unida a la conducta del corsario Giovanni Bianchi, que intentaba aprovechar la situación en su beneficio, desencadenaron una serie de acontecimientos que hicieron que Bolívar saliera con Mariño desde Carúpano hacia Cartagena.

En Jamaica

Tras los acontecimientos de Carúpano, Bolívar llegó a Cartagena a finales de 1814 para obtener de nuevo ayuda de la Nueva Granada, que en esos momentos se encontraba también en una situación difícil que le impidió desarrollar nuevos proyectos.

Estas circunstancias y el apoyo que le daba el Gobierno neogranadino hicieron que fuera reconocido como jefe por todos los venezolanos que se encontraban en Nueva Granada, el 19 de septiembre de 1814 Bolivar se encuentra con Camilo Torres Tenorio quien preside el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada y admitiendo los argumentos de Bolívar y ante la derrota sufrida por el General Antonio Nariño en la campaña del sur en julio de 1814, encarga a Bolívar de la conducción de la guerra.

El 10 de diciembre Bolívar toma a Santa Fe y obliga así a que Cundinamarca reconozca como autoridad al Congreso de las Provincias Unidas.

Ante la imposibilidad de desarrollar algún proyecto decidió abandonar su cargo en la Nueva Granada y partir hacia Jamaica en el buque La Decouverte, llegando a la isla el 14 de mayo de 1815 y los pocos meses de estar allí escribió con fecha del 6 de septiembre de 1815 una carta un destinatario anónimo conocida como la Carta de Jamaica, un documento que tiene múltiples significados por su forma, contenido y características materiales como texto de reflexión y análisis.

En dicho documento describe en general la situación de América considerándola como un todo unitario y empieza a exponer el proyecto ya preconcebido antes por Francisco de Miranda de crear una gran confederación americana con el nombre de Colombia como una realidad a alcanzar por las nacientes repúblicas que sería en adelante la base de su proyecto político.

Sin embargo, la situación de Bolívar en la isla llegó a ser muy tensa ya que se encontraba allí con escasos medios económicos por lo que se vio obligado a pasar estrecheces y llegó a sufrir un intento de asesinato del que salió ileso gracias a que por no poder pagar la pensión donde vivía se vio obligado a mudarse el mismo día del atentado.

Ante la neutralidad del Gobierno británico, que no quería comprometerse a darle un apoyo abierto, y la posibilidad de que los españoles estuvieran intentando asesinarle, Bolívar consideró necesario trasladarse a otro país más seguro donde pudiera organizarse una expedición.

En Haití
En aquella época Haití se había convertido en una república independiente de Francia que daba asilo y respaldaba las causas republicanas en el continente americano. Por ello Bolívar consideró que Haití era el lugar adecuado para organizar una expedición militar hacia Venezuela con la ayuda del presidente de ese país, el general Alexandre Petion.

El 19 de diciembre de 1815, Bolívar salió de Jamaica para Haití de una manera que él mismo describió como precipitada y llegó al puerto de Les Cayes el 24 del mismo mes. Cuando Bolívar salió de Jamaica ya tenía resueltos los aspectos fundamentales de la campaña que tenía en mente y cuyos aspectos requerían un análisis cuidadoso ya que implicaban conseguir respaldo político, ayuda financiera y colaboración técnica, naval y militar.

Allí con la ayuda encubierta del Gobierno haitiano y del experimentado Almirante Luis Brión, Bolívar logró organizar una expedición marítima conocida como la Expedición de los Cayos que salió el 23 de marzo de 1816 con rumbo a la isla de Margarita, desde donde empezaría de nuevo sus operaciones militares.

Bolívar y la Gran Colombia

Después del fracaso de la Segunda República de Venezuela y su corta permanencia en Nueva Granada como comandante militar, Bolívar se vio obligado a reflexionar sobre la causa de los fracasos previos, la situación internacional y la forma de lograr la independencia de forma duradera.

Sus reflexiones le llevaron a la conclusión de que para alcanzar la independencia definitiva se debía derrotar totalmente a los españoles para impedir que realizaran acciones de reconquista pero esto no sería suficiente, los esfuerzos descoordinados y dispersos de los caudillos regionales a lo largo de América debían ser unificados bajo un mandato único y como garantía de una independencia permanente se debía crear una república grande y fuerte para poder desafiar las pretensiones de cualquier potencia imperial.

La idea de crear una nación semejante hizo que Bolívar tuviera un objetivo político mucho más amplio y esto en definitiva le movió a actuar de una manera diferente a las anteriores.

Colombia como proyecto político

Ya en la isla de Jamaica, Bolívar había expuesto la idea de Colombia como un país que debía hacerse realidad. Concluyó que para convertir Colombia en una nación viable y creíble hacía falta crear un gobierno centralizado capaz de coordinar las acciones necesarias para resguardar las fronteras y aglutinar a los distintos pueblos de la América Hispana como garantía de la independencia.

Aunque el proyecto de Colombia como nación lo idealizó en realidad Francisco de Miranda durante sus acciones precursoras, fue Bolívar quien tuvo el mérito de rescatar este proyecto del baúl de los recuerdos de sus primeros contactos con El Precursor en Londres y de llevarlo a cabo contra viento y marea hasta su muerte.

Para garantizar la libertad de Colombia consideraba vital conseguir cuanto antes el control sobre Venezuela para impedir que los españoles la utilizaran como puesto de avanzada en tierra firme para sus campañas de reconquista por lo que decidió emprender esta tarea como algo prioritario.

Así desembarcó en la isla de Margarita a mediados de 1816 decidido a lograr desde el principio el reconocimiento de su liderazgo y después de obtener un éxito inicial con el líder local Juan Bautista Arismendi preparó la campaña para liberar el continente.

A medida que pasaba el tiempo Bolívar tuvo que lidiar con personajes que habían ganado su generalato a través de la acción pero que por el tipo de guerra que se hacía en ese momento acabaron aceptando la Jefatura Suprema de Bolívar como un mal necesario para poder derrotar a los españoles hasta que a la larga su liderazgo fue indiscutido.

La consolidación del liderazgo supremo facilitó el control del Oriente venezolano y la instalación de Bolívar en Angostura, que trajo consigo el inevitable y largo enfrentamiento con las fuerzas expedicionarias del general español Pablo Morillo y la organización de los mecanismos elementales para que el Gobierno pudiese funcionar.

Para entonces el Ejército español ya se encontraba muy desgastado después de la larga campaña de reconquista realizada a lo largo de América y aunque el general Morillo era un comandante militar muy capaz que intentó por todos los medios paliar la situación no pudo evitar que sus tropas iniciaran un lento pero inevitable declive debido a la falta de recursos y de refuerzos para cubrir las bajas que sufrían.

Ya en 1818, la situación del Ejército español en Venezuela se hizo insostenible y Morillo se vio obligado a retirar algunas de sus fuerzas de la Nueva Granada para intentar contener a Bolívar. Para entonces la situación política y militar era lo bastante buena como para pensar en la organización de un Estado y así fue como se instaló hacia el año 1819 el Supremo Congreso de la República en Angostura.

Campaña libertadora en la Nueva Granada

A partir del año 1818 la situación se decantó definitivamente a favor de los patriotas y desde entonces prácticamente su avance por el continente se hizo imparable y, lo que permitió que Bolívar, desde Venezuela y Francisco de Paula Santander, desde Nueva Granada empezaran a coordinar acciones conjuntas desde sus áreas de influencia que fomentaran una unidad militar.

Para entonces existía en Nueva Granada un importante foco de resistencia revolucionaria contra las tropas de Morillo en los llanos de Casanare, zona contigua a los llanos de Apure y del Arauca, donde algunos de los revolucionarios neogranadinos más comprometidos se retiraron para resistir la violencia de la Contrarrevolución del comandante militar Sámano como baluarte patriota al mando de Santander, a quien Bolívar ascendió al grado de Brigadier y lo nombró Comandante militar de la División de vanguardia.

Ambos habían elaborado un plan en el que Santander debía preparar la provincia de Casanare, unificar a los guerrilleros del sur y dar informes a Bolívar sobre las tropas españolas para iniciar la invasión de la Nueva Granada.
Junto con los preparativos militares también se realizaban acciones políticas importantes.

El 21 de enero de 1819 llegaron a Angostura dos buques británicos, el Perseverance y el Tartare con un cuerpo de voluntarios que fue conocido como la Legión Británica para apoyar a Bolívar y el 15 de febrero de 1819, el Libertador reunió el Congreso de Angostura, acontecimiento en el que pronunció una de sus mejores composiciones políticas, el Discurso de Angostura, en el que hacía un análisis crítico de la situación, exponía el rumbo a seguir para fundar la república y anunciaba el proyecto de la Constitución de Cúcuta que fue promulgada en el Congreso de Cúcuta en 1821.

El resultado de este Congreso fue el nacimiento oficial de la República de Colombia, conocida como la Gran Colombia, mediante la promulgación de la Ley Fundamental de Colombia y cuya extensión abarcó en ese momento los territorios de la Nueva Granada y Venezuela que se dividen políticamente en tres departamentos: Cundinamarca (Bogotá), Venezuela (Caracas) y Quito (Quito).

También el Congreso, proclamó en diciembre de 1821 a Bolívar Presidente de la República y a Francisco de Paula Santander como Vicepresidente de forma que «las Repúblicas de Venezuela y la Nueva Granada quedan desde este día reunidas en una sola bajo el título glorioso de República de Colombia».

Mientras tanto, Bolívar seguía preparando la invasión militar de Nueva Granada tratando de mantener los detalles de la campaña en secreto por lo que su duración, características, fecha de inicio y alcance eran datos desconocidos, lo cual contribuía a aumentar el factor sorpresa y la imprevisibilidad del ataque.

Morillo estaba al corriente de la llegada de la Legión Británica a Angostura bajo el mando de James Rooke e intuyó que el siguiente paso lógico de Bolívar sería unir fuerzas con José Antonio Páez, destacado líder rebelde de Los Llanos, por lo que tras analizar la situación decidió atacar el principal reducto rebelde neogranadino en Casanare con tropas al mando del coronel José María Barreiro que fueron hostigadas constantemente por las tropas del General Santander mediante tácticas de guerrilla que fueron desgastando a las fuerzas de la Tercera División española.

La llegada de la época de lluvias hizo los caminos intransitables y las operaciones militares difíciles por lo que los españoles decidieron replegarse ante la lógica de que el enemigo haría lo mismo.

Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos hacían presentir lo peor al General Morillo ya que su Ejército expedicionario, exhausto y sin recibír refuerzos desde hacia mucho tiempo, estaba combatiendo contra fuerzas militares eficaces de las que se desconocía su capacidad real.

Es entonces cuando Bolívar realizó una de sus hazañas militares más destacadas, el Paso de los Andes, que realizó en una estación poco propicia y que se consideraba imposible con los medios de la época.

El difícil avance de las tropas patriotas se produjo a través del Páramo de Pisba, hasta dar alcance a los realistas el 25 de julio de 1819 en la Batalla del Pantano de Vargas, en la cual la tropa realista finalmente huyó, situación que le permitió a los patriotas llegar a la ciudad de Tunja el día 4 de agosto.

Allí se reúne con las tropas patriotas que estaban bajo el mando de Santander en la población de Tame (actualmente ubicada en el departamento de Arauca), en donde comienza la campaña libertadora de la Nueva Granada.

El ataque de Bolívar logró sorprender a los españoles que, ante el desastre, intentaron tomar medidas. Barreiro todavía pensaba que podía controlar la situación pero el estado de sus tropas le obligaba estar a la defensiva por lo que decidió replegarse hacia la ciudad de Bogotá donde las condiciones le serían mucho más favorables.

El enfrentamiento decisivo con los realistas se produjo en la Batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819, por medio de la cual se pretendía detener el avance de las tropas leales comandadas por Barreiro hacia la ciudad de Bogotá y que resultó en una gran victoria para Bolívar y el ejército revolucionario.

Cuando el virrey Sámano quien conocía como los demás realistas el decreto de guerra a muerte, se enteró de la derrota, huyó inmediatamente de Bogotá y de esta forma, el ejército libertador entró triunfante a la capital el día 10 de agosto.

Campañas finales

Durante los próximos años la oposición realista fue completamente eliminada. El 24 de junio de 1821 en la Batalla de Carabobo, campo cercano a la ciudad de Valencia, se obtuvo una victoria decisiva sobre el ejército español que fue completada con la batalla naval del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823 y se liberó definitivamente Venezuela.

Durante su permanencia en Bogotá, se dieron otros procesos libertarios como el de Guayaquil el 9 de octubre de 1820 que se llevó a cabo sin la participación de Bolívar, lo cual incidió para que posteriormente el Libertador optará por ocupar aquella provincia que se había declarado independiente bajo la presidencia de José Joaquín de Olmedo. Recién dos años después Simón Bolívar llega a Guayaquil con su ejercito, destituye a la Junta de Gobierno y la anexa a la Gran Colombia.

Después de la victoria de Antonio José de Sucre sobre las fuerzas españolas en la Batalla de Pichincha el 24 de mayo de 1822 el norte de Sudamérica fue liberada. Con esa gran victoria Bolívar se preparó para marchar con su ejército y cruzar los Andes y liberar definitivamente Perú que ya había declarado su independencia el 28 de julio de 1821 luego del desembarco del general José de San Martín en Paracas y la toma de Lima el 12 de julio.

El 26 de julio de 1822 Bolívar tuvo una conferencia con San Martín en Guayaquil para discutir la estrategia de liberación del resto de Perú. Nadie sabe qué ocurrió en la secreta reunión entre los dos héroes sudamericanos, pero San Martín volvió a Argentina, mientras Bolívar se preparó para la lucha contra los últimos reductos españoles en Sudamérica, en la sierra y el Alto Perú.

En 1823 Bolívar fue autorizado por el Congreso de la Gran Colombia para tomar el mando y en septiembre llegó a Lima cuyo gobierno le pedia que dirigiera la guerra y se reunió con Sucre para planificar el ataque. El Congreso peruano le nombró dictador el 10 de febrero de 1824, y a partir de entonces logró controlar las intrigas de la nueva república.

El 6 de agosto de 1824 Bolívar y Sucre juntos derrotaron el ejército español en la Batalla de Junín. A raíz de esta victoria; el vado guayaquileño José Joaquín de Olmedo le escribió el poema épico "Victoria de Junín. Canto a Bolívar", verdadera obra maestra de la poesía ecuatoriana y latinoamericana. En ella, no sólo se describe la batalla, sino también Olmedo pone en boca de Huayna Cápac los destinos de la América Libre del yugo español.

El 9 de diciembre de 1824 Sucre destrozó el último baluarte del Ejército español en la Batalla de Ayacucho, acabando con el dominio español en Sudamérica.

Bolívar como estratega

Militarmente, las guerras de independencia dirigidas por Bolívar no implicaron a un número importante de efectivos ya que en total el Ejército expedicionario español nunca sobrepasó los 35000 efectivos y Bolívar en todo caso consiguió reunir la décima parte.

Sin embargo ante las consecuencias de los acontecimientos bélicos ocurridos es importante destacar que Bolívar no era un militar profesional en el sentido literal de la palabra, y mucho menos un teórico de la Estrategia. Su formación militar fue básica y su instrucción teórica no pasó los límites de las nociones de disciplina y jerarquía, su paso por las formaciones militares coloniales de Venezuela fue breve y se ha comprobado que nunca estuvo en L'École de Sorèze ni en ningún otro instituto militar de ninguna clase.

Sin embargo, la forma en que desarrolló sus diversas campañas militares y la terminología utilizada en su correspondencia sugieren que sus éxitos no pudieron deberse a casualidades afortunadas poseía conocimientos de estrategia militar más avanzados de los que debía tener por su formación.

Mediante el análisis de sus hazañas bélicas se aprecia que Bolívar utilizaba los fundamentos de la Planificación y Estrategia para elaborar sus operaciones y en determinadas acciones demostró tener conocimientos de clásicos del arte de la guerra aplicando tácticas como la del orden oblicuo del rey Federico II de Prusia, formaciones romanas descritas por Tito Livio, puso en práctica los principios militares de Maquiavelo, era consciente de la importancia de la economía de fuerza, hacía análisis del terreno y del adversario y consideraba fundamental el uso de la Logística.

Dentro de la literatura militar se sabe que Bolívar leyó la Historia de Polibio y la Guerra de las Galias de Julio César pero además existen indicios suficientes para creer que manejó los textos militares de Mauricio de Sajonia y del Conde de Guibert. Sin embargo, se sabe casi con seguridad que no conoció las obras de Montecuccoli hasta 1824, ni los estudios sobre Napoleón hasta cuando casi terminó sus campañas militares.

Todo esto da como resultado un balance militar favorable a Bolívar ya que, a pesar de una supuesta escasa formación militar puesta en entredicho, ha demostrado ser un auténtico líder que dio la talla como estratega dotado de audacia e imaginación.

Gobernante del Perú

Llegada al Perú

Bolívar desembarcó en el puerto del Callao el 1 de septiembre de 1823 en el bergantín Chimborazo luego de que una comitiva enviada por el Congreso de la República del Perú encabezada por José Faustino Sánchez Carrión le enviara una invitación mientras estaba en Guayaquil, provincia cuya anexión a la Gran Colombia dispuso en julio de 1822.

A dicho recibimiento asistió el presidente José Bernardo de Tagle, marqués de Torre Tagle, y su gabinete ministerial en Pleno[5] . Al día siguiente de su llegada, el Congreso lo nombra "suprema autoridad" y poco despues le encarga la dirección de la lucha contra el ejército realista disponiendo que el mismo Torre Tagle debería rendirle cuentas de sus acciones .

La primera acción de Bolívar fue eliminar las fuerzas de José de la Riva Agüero , quien fuera presidente del Perú antes que Torre Tagle y se oponía a la llegada del Libertador, en Trujillo. Riva Agüero fue apresado en noviembre de ese año pero logró escapar y se fue a Inglaterra.

Mientras tanto, el Congreso Cosntituyente que estaba próximo a proclamar la primera Constitución política del Perú emite una resolución señalando que entrarán en suspenso las disposiciones de esa carta mágna que sean contrarias a las disposiciones y deseos de Simón Bolívar. La Consitución fue jurada el 11 de noviembre de ese año pero nunca entró en vigencia .

El ejército realista tenía el control de la parte central y sur del país (actuales departamentos de Junín, Ayacucho, Cusco y Arequipa). Por su parte, luego de la derrota de Riva Agüero, las fuerzas del ejército unificado tenían posesión de la costa central y norte y de la sierra norte(actuales departamentos de Piura, La Libertad, Ancash, Lima y Cajamarca).

Ante ello, siendo alta la posibilidad de que Lima sea invadida por fuerzas realistas (como en efecto lo fue), Bolívar decidió mudar su cuartel general al pueblo de Pativilca, 200 kilómetros al norte de Lima.

Con la finalidad de ganar tiempo para lograr juntar y armas un ejército capaz de vencer al realista (que se jactaba de 14 años de triunfos consecutivos contra los independentistas en el Perú), Bolívar instruye a Torre Tagle que se acerque a los mandos españoles acantonados en Jauja para lograr una negociación.

Torre Tagle cumple ese encargo pero, paralelamente, empieza a negociar con el Virrey La Serna para lograr la expulsión del Libertador y obtener la plenitud de su mandato. Entre esas intrigas el 5 de febrero de 1824, las tropas patriotas bajo el mando de un sargento de apellido Moyano se levantan en El Callao argumentando falta de pago a los soldados. Esa sublevación liberó a los presos españoles que estaban recluidos en la Fortaleza del Real Felipe y les entregó las instalaciones y las defensas del puerto.

Ante la falta de respuesta del presidente Torre Tagle, el Congreso lo depone el 10 de febrero y entrega a Bolívar todo el poder político y militar. Acto seguido, el Congreso se autoinmola y entra en receso hasta que el Libertador lo convoque . Bolívar se convirtió en la única y máxima autoridad en el Perú, nombrando como único Ministro General a José Faustino Sánchez Carrión .

Luego de que Bolívar fuera nombrado jefe máximo, volvió a Pativilca y las fuerzas realistas (a las que se le unieron varias facciones patriotas como el mismo Torre Tagle) invadieron y saquearon Lima el 29 de febrero para despues replegarse en la sierra central y en El Callao, cuyas defensas quedaron bajo el mando del militar español José Rodil. Torre Tagle se quedaría en la Fortaleza del Real Felipe donde murió al año siguiente.

Formación del ejército

Desde Pativilca Bolívar empieza las acciones para formar un ejército capaz de enfrentar al realista. Nombra como jefes principales del ejército unido a los generales grancolombianos Sucre, Córdova y Lara. Ningún peruano formó parte del estado mayo siendo que sólo el general José de La Mar estuvo a cargo de la rama peruana del éjercito.

Ello se debía a que el Libertador no sentía aprecio por los peruanos tal como se muestran en diversas cartas que envió.
Así, una carta enviada desde Pallasca el 8 de diciembre de 1823 señalaba
Estos peruanos no sirven para soldados y huyen como gamos; aquí no debemos contar sino con los colombianos que vengan de la vieja guardia (...) no dé Usd. un cuarto por todo el Perú, aunque nadie se menea para nada ni parece que se inquietan esos señores del menor peligro. Algunas veces no les entiendo su lengua Inca, no sé si están o no tranquilos.

El 21 de diciembre de ese mismo año, ya desde Trujillo escribió:
Ya no hay que contar con los chilenos y argentinos, y estos peruanos son los hombres más miserables para la guerra. Desde luego, debemos resolvernos a sostener solos esta lucha.

En otra carta dirigida a Francisco de Paula Santander para solicitarle más tropas, señala:

Yo creo que que he dicho a Ud., antes de ahora, que los quiteños son los peores colombianos. El hecho es que siempre lo he pensado. Los venezolanos son unos santos en comparación de esos malvados. Los quiteños y los peruanos son la misma cosa: viciosos hasta la infamia y bajos hasta el extremo.

Los blancos tienen el carácter de los indios, y los indios son todos truchimanes, todos ladrones, todos embusteros, todos falsos, sin ningún principio moral que los guíe.
Hiram Paulding, un marino estadounidense escribió en sus bitácora que Bolívar le refirió sobre los peruanos "eran unos cobardes y que, como pueblo, no tenían una sóla virtud varonil. En suma sus denuestos fueron ásperos y sin reserva ... Luego me dijeron que siempre solía hablar así de los peruanos".

Bolívar escribió instrucciones precisas sobre todo lo referido a la arma del ejército, en sus cartas incluyó instrucciones desde cómo hacer las correas y cómo herrar los caballos. Así ordenó que los jefes militares tomaran del norte peruano los recursos necesarios, la mayoría fueron obtenidos mediante amenaza y otros fueron simplemente arrebatados de sus dueños. La orden de Bolívar respecto a utilizar la riqueza que hubiere en las iglesias dió lugar a abusos y saqueos por parte de los jefes militares grancolombianos.

Durante todo ese tiempo, la guerra se desarrollaba en el mar. El Almirante Martin George Guisse, jefe de la escuadra peruana, destruyó los barcos de guerra españoles que asediaban las costas peruanas, permitiendo que lleguen pertrechos y refuerzos desde Colombia y asediando constantemente la fuerza realista acantonada en El Callao bajo el mando de José Rodil.

El 2 de agosto, en la localidad pasqueña de Rancas, Bolívar pasa revista al ejército que logró armar y que contaba 12,000 hombres listos para enfrentar al ejército realista. el 6 de agosto se dió la batalla de Junín donde el ejército español fue derrotado por primera vez en el Perú. El 9 de diciembre de ese año se consolidó la independencia del Perú mediante la victoria en Ayacucho.

Dictadura del Perú

Ya antes de la batalla de Ayacucho, Bolívar había vuelto a nombrar un gabinete ministerial . Para ello mantivo a José Faustino Sánchez Carrión como ministro pero esta vez encargado de la Cancillería, Hipólito Unanue a cargo del Ministerio de Hacienda y al militar grancolombiano Tomás Heres como Ministro de Guerra.

Su gobierno en el Perú se caracterizó por una gran represión contra el pueblo y sus opositores a la par que ejerció una gran injerencia tanto dentro del recien formado Poder Judicial y en la elección del Congreso. no obstante ello, el gobierno de Bolívar se caracterizó por la creación de instituciones básicas dentro de lo que sería la organización del naciente estado peruano.

El 10 de febrero de 1825, un año despues de que el Congreso entrara en receso, Bolívar lo convoca de nuevo. Este Congreso sesionó por un mes antes de disolverse y dar por concluidas sus funciones el 10 de marzo. Durante este periodo, el Congreso autorizó la salida de 6000 soldados peruanos a la Gran Colombia, acordó la entrega de premios a los militares vencedores y emitió una resolución desentendiéndose del futuro que escoja el Alto Perú.

El 20 de mayo de 1825, desde la ciudad de Arequipa, Bolívar convoca a elecciones para un Congreso General que debería reunirse el 10 de febrero del año siguiente. Sin embargo, ese día no se pudo inaugurar el nuevo contreso ya que el Libertados no estaba conforme con la incorporación de algunos diputados como Francisco Xavier de Luna Pizarro quien fue electo por el departamento de Arequipa.

Recién en el mes de abril se logra reunir el congreso pero sus sesiones preliminares fracasan ya que el gobierno declaró no válidos los poderes de los diputados de Arequipa, Lima, Cusco y otras provincias.

El 26 de mayo de 1826, el gobierno retira a los municipios el derecho de elegir a sus autoridades y poco despues decreta que los prefectos convoquen a los colegios electorales de las provincias para que, cada una, apruebe directamente la Constitución Vitalicia elaborada por Simón Bolívar que lo nombraba como Presidente Vitalicio.

El 4 de setiembre de 1826, Bolívar se embarca en el bergantín "Congreso" con dirección a Colombia dejando en el Perú un "Consejo de Gobierno" cuya misión era logra la vigencia de la Constitución Vitalicia . Bolívar no regresaría más al Perú.

El Consejo de Gobierno no logró que la Corte Suprema del Perú apruebe la Constitución Vitalicia y el nombramiento de Bolivar como Presidente Vitalicicio por lo que recurrió al Cabildo de Lima que, presionado, dió validez a las actas de los colegios electorales y da luz verde a la promulgación de la Constitución . Esta constitución sólo tuvo vigencia hasta el 26 de enero del año siguiente cuando cae el Consejo de Gobierno y se convocan nuevas elecciones.

Durante su gobierno, Bolívar dió cumplimiento al acuerdo de "reposiciones" del ejército grancolombiano, en virtud de los cuales se debía reponer a éste las bajas que sufriera durante las batallas libradas en el Perú, no sólo por muertes en campo de batalla sino también por deserciones y enfermedad.

Para ello, el Libertador ordenó el reclutamiento forzoso de indígenas y peruanos para la formación de tropas y su posterior envío a Panamá y a Venezuela, ello se dió mientras se mantenían en el Perú las tropas grancolombianas y existiá un rumor respecto a una supuesta invasión francesa a ese país.

Ello se refleja en una carta enviada al general grancolombiano Salom dándole instrucciones para el envio de un batallón formado sólo por peruanos. La carta fechada el 29 de julio de 1825 desde el pueblo cusqueño de Tinta señalaba:

(...) por mis anteriores cartas debe Ud. estar entendido que para el mes de diciembre de este año debe Ud. envair a Panamá una expedición compeusta por el batallón Araure y un escuadrón de nueva creación (...) en Ica debe haber una compañía de infantería (...) En esta ciudad debe haber dos compañías de caballería del Perú de a cien hombres más o menos, que servirán también para el escuadrón que debe marchar al Istmo.

Ud. debe mandar un buque a Pisco con un oficial muy vivo para que haga embarcar a esta gente haciéndoles creer que van a Lima, para que no deserten. (...) El batallón Caracas debe quedar de 1,400 plazas, cuando menos, y en él deben embeberse todos los venezolanos y granadinos que tenga el Araure, pues yo quiero que éste no lleve sino peruanos y suranos.

El Libertador reinstauró el Tributo indígena estableciendo su "reduccion al monto que se pagaba en 1820", contribución que debían pagar los indígenas peruanos por el sólo hecho de ser indígenas. José de San Martín había abrogado esa contribuación en 1821 por lo que la norma no hizo sino reinstaurar un pago ya proscrito. Por otro lado, prohibió definitiva la mita.

Igualmente, modificó las reglas expedidas por San Martín que abolían la esclavitud. San Martín había declarado la libertad de todo hijo de esclavos que haciera luego de la declaración de la independencia y la libertad de todo esclavo que integrara el ejército patriota.

Bolívar modificó las reglas señalando que sólo serían libres aquellos que integraran el ejército y que fueran heridos o inválidos y que se destacaran por su valor en el campo. El número de libertos fue mínimo. Mas bien, Bolívar emitió reglas para dignificar la situación de los esclavos señalando que el trabajo era de 8 a 6 de la tarde y que el castigo máximo era de 12 azotes.

En el ámbito de la organización del Estado, Bolívar reemplazo el 6 de marzo de 1824 la "Alta Cámara de Justicia" que había reemplazado, por órden de San Martín, a la Audiencia de Lima. Esta Cámara dio origen a la Corte Superior de Lima y, luego de la batalla de Ayacucho, dio lugar a la Corte Suprema de Justicia.

Bolívar nombro como presidente de ésta a Manuel Lorenzo de Vidaurre, quien dejó varios escritos altamante halagueños hacia el Libertador.

Sin embargo, tal como pasó en el juicio que se llevó adelante por el asesinato de Bernardo de Monteagudo donde Bolívar interrogó directamente a los sospechosos y estableció sus condenas, el Libertador ejercía directa injerencia en la Corte Suprema. También creó la Corte Superior de Justicia de Trujillo , la Corte Superior de Justicia de Arequipa y la Corte Superior de Justicia del Cusco.

Bolívar creó varios importantes colegios nacionales como el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe en Lima, el Colegio Nacional de Ciencias y el colegio Educandas en el Cusco, instituciones que fueron conocidas como los colegios bolivarianos. Igualmente fundó el Diario Oficial El Peruano, gaceta oficial del Estado Peruano.

Expidió la primera Ley de Imprenta que logró reprimir toda fuente escrita que lo desfavoreciera. El reglamento de esa ley condenaba a seis años de prisión a los autores de los escritos que el gobierno considerase como subversivos, y prohibía las sátiras contra disposiciones gubernamentales.

Dentro de las finanzas peruanas, el gobierno de Bolívar realizó dos actos principales. En primer lugar, se establecieron las recompensas para el ejército unificado, cuyo pago estuvo a cargo del Estado Peruano hasta mediados del siglo XIX y se negoció un empréstito con Inglaterra del que sólo se recibió el 25% del capital y se tuvo que pagar el íntegro mas intereses. Bolívar recibió un país quebrado y su administración no mejoró ese punto.

Durante su gobierno se ejerció represión contra sus principales opositores. Así, se dispuso el destierro de Francisco Xavier de Luna Pizarro y de Mariano Necochea , el encarcelamiento del Almirante Martín George Guisse, los hermanos Ignacio y Francisco-Javier Mariátegui y varios militares chilenos y argentinos así y la ejecución de personajes como el ministro de Torre Tagle Martín Beringoaga.

Adicionalmente se tendió un manto de suspicacia respecto del asesinato de Bernardo Monteagudo.
Si bien Bolívar había dispuesto la anexión de la provincia de Guayaquil a la Gran Colombia en 1822 (lo que inició la disputa territorial entre Perú y Ecuador), en 1825 dispuso la secesión del Alto Perú y la creación de la República Bolívar.

Bolívar el político

El 6 de agosto de 1825 Sucre creó el Congreso del Alto Perú en el cual creó la República de Bolivia en honor de Bolívar. La Constitución de 1826, aunque nunca fue usada, fue escrita por Bolívar mismo. También en 1826 Bolívar convocó al Congreso de Panamá, la primera conferencia hemisférica.

Cuando iba camino de Venezuela, llamado por el estallido de la sublevación de la Cosiata, que había tenido lugar el 30 de abril de 1826, en Perú le nombraron presidente vitalicio el 30 de noviembre de ese año, pero el Libertador no acepto. Siendo nombrado Presidente de Perú el general Andrés de Santa Cruz el 28 de enero de 1827.

Pero a partir de 1827 debido a rivalidades personales entre los generales de la revolución, explotaron conflictos políticos que terminaron por destruir las perspectivas de una unión sudamericana por la cual Bolívar había luchado.

Ya en Venezuela, indultó a los comprometidos en la Cosiata y el 1 de enero de 1827 sostuvo en el cargo de jefe superior civil y militar a Páez. Reformó los estatutos de la Universidad de Caracas (actual Universidad Central de Venezuela) y se dirigió a Santa fe de Bogotá el 5 de julio siguiente para convocar una convención que debía crear una nueva constitución y el restablecimiento de la concordia nacional después de las batallas contra los españoles y las discordias entre los partidos. Bolívar no regresó nunca a Venezuela.

La convención se reunió en Ocaña el 9 de abril de 1828, desde el comienzo de la reunión, los asistentes se dividieron en tres fracciones: la primera estaba dirigida por el general, Francisco de Paula Santander Vicepresidente de la Gran Colombia que defendía una concepción federalista del gobierno; la segunda, capitaneada por el propio Simón Bolívar, abogaba por un gobierno fuerte dictatorial; y, por último, una tercera, la de los independientes, en la cual militaban Joaquín Mosquera y los indefinidos.

La Convención fracasó porque ninguna de las propuestas para una nueva constitución fue aceptada; por esa razón, los seguidores de Bolívar resolvieron ausentarse de Ocaña el 10 de junio de 1828 y la reunión se quedó sin el quórum reglamentario.

Creyendo que mediante su acción podría imponer el orden y mantener la unión de la Gran Colombia, Bolívar se declara a sí mismo dictador el 27 de agosto de 1828, mediante el Decreto Orgánico de la Dictadura y queda abolida la Vicepresidencia de la República.

El 25 de septiembre de 1828, en Bogotá, se llevó a cabo un atentado contra su vida, conocido como la Conspiración Septembrina, de la cual resultó ileso gracias a la ayuda de su compañera sentimental, Manuela Sáenz, quiteña que recibió en 1821 la orden de "Caballeresa del Sol" del general José de San Martín y que a raíz del suceso con Bolívar fue llamada por él: "La Libertadora del Libertador". Bajo la ventana de la residencia de Bolívar, frente al actual Teatro Colón, por donde realizó su escape, fue puesta una placa con la siguiente inscripción:

"SISTE PARUMPER SPECTATOR GRADUM / SI VACAS MIRATORUS VIAM SALUTIS
QUA SESE LIBERAVIT / PATER SALVATORE PATRIAE / SIMON BOLÍVAR / IN NEFANDA NOCTE SEPTEMBRINA
AN MDCCCXXVIII"

"DETÉNTE, ESPECTADOR, UN MOMENTO / Y MÍRA EL LUGAR POR DONDE SE SALVÓ / EL PADRE Y
LIBERTADOR DE LA PATRIA / SIMÓN BOLÍVAR / EN LA NEFANDA NOCHE SEPTEMBRINA
1828"

Bolívar inicialmente intentó perdonar a los que fueron considerados como conspiradores, miembros de la facción "santanderista". Eventualmente se decidió someterlos a la justicia marcial, después de la cual debieron ser fusilados los acusados de ser los directos implicados, algunos sin que quedara plenamente establecida su responsabilidad. El mismo Francisco de Paula Santander, quien había sabido con antelación de la conspiración y no se había opuesto directamente a ella por sus diferencias con Bolívar, partió al exilio.

Después de los hechos, Bolívar siguió gobernando en un ambiente enrarecido, acorralado por disputas fraccionales y sufriendo de tuberculosis. La revueltas continuaron. Perú se declaró en contra de Bolívar y su Presidente José de La Mar invadió Guayaquil mas fue vencido por Antonio José de Sucre en la batalla de Tarqui el 27 de febrero de 1829.

Venezuela se proclamó independiente el 13 de enero de 1830]] José Antonio Páez ocupó la presidencia de ese país desterrando a Bolívar.
Bolívar dimitió de la presidencia el 20 de enero de 1830 en el congreso admirable pero esta no fue aceptada hasta el 4 de mayo de 1830 concediéndole una pensión de 3.000 pesos anuales.

Sólo y desengañado, Bolívar emprende en un viaje destinado hacia Jamaica y Europa pero su enfermedad se lo impidió, y hubo de acogerse a la amistad y protección de un español, don Joaquín de Mier y Benítez, que lo invitó a quedarse en la Quinta de San Pedro Alejandrino, cerca de la ciudad de Santa Marta, en el departamento del Magdalena.

Ultimos días

Bolívar llegó a Santa Marta el 6 de diciembre de 1830 tras una penosa travesía por el río Magdalena desde Bogotá y a pesar del buen clima y las atenciones recibidas, su salud empeoró a los pocos días, teniendo algunos momentos de lucidez que le permitieron dictar su testamento y su Última proclama, donde un Bolívar gravemente enfermo clamó porque su muerte por lo menos permitiera la consolidación de la unión y la desaparición de los partidos.

Finalmente El Libertador Simón Bolívar fallece el 17 de diciembre de 1830, a los 47 años de edad. A la una y tres minutos de la tarde murió el sol de Colombia, según rezó el comunicado oficial. Los despojos mortales del Libertador recibieron cristiana sepultura en el altar mayor de la suntuosa Catedral Basílica de Santa Marta, y en ese sagrado recinto moraron apaciblemente, hasta diciembre de 1842, cuando fueron trasladados a su país de origen Venezuela, cumpliéndose así el mandato de su Testamento.

Poco después de su fallecimiento, la Gran Colombia, que estaba en degeneración debido a las disputas políticas internas que fragmentaron el orden constitucional, fue reconocida legalmente como disuelta en 1831 con el establecimiento de las tres repúblicas de Nueva Granada, Venezuela y Ecuador, que quedarían bajo el liderazgo e influencia del neogranadino Francisco de Paula Santander (al regresar del exilio), el venezolano José Antonio Páez y de Juan José Flores en Ecuador, respectivamente.

Sus despojos fueron inhumados en la cripta de la Santísima Trinidad de la Catedral de Caracas, santuario de mucha advocación de la familia Bolívar, que guardan las cenizas de sus padres. Allí permanecieron en medio de plural satisfacción, hasta el definitivo traslado al Panteón Nacional, cuando la República de Venezuela resolvió construir ese el más alto altar a la Patria objeto de la veneración nacional.

El culto a Bolívar

En general, Bolívar tuvo que compaginar en muchas ocasiones las obligaciones políticas con las militares por lo que muchas veces se ven entremezcladas entre sí. Sin embargo, la trascendencia de sus ideales políticos ha desembocado en un culto al personaje, vigente en muchas naciones latinoamericanas que se consideran herederas de su obra.

Su obra política ha sido analizada principalmente a través de la copiosa correspondencia, informes y discursos que realizó a lo largo de su vida. Así, el Manifiesto de Cartagena, la Carta de Jamaica y el Discurso de Angostura están consideradas sus principales exposiciones políticas.

La gran cantidad de bibliografía bolivariana contrasta con la monotonía interpretativa y la infiltración de anécdotas que han servido para estructurar el culto bolivariano. El romanticismo literario tuvo mucho que ver con este proceso de idealización realizado por escritores que no eran historiadores y que crearon al principio la corriente de culto a Bolívar.

La presencia de este fenómeno de culto ha tenido como consecuencia la aparición de diversas actitudes basadas en la aceptación de la vigencia de su legado y el uso del culto bolivariano y sus variantes ha adquirido la condición de motor de la sociedad para alcanzar un objetivo.

Firma del Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela

El 5 de julio de 1811 en la ciudad de Caracas, representantes de siete de las 10 provincias de la Capitanía General de Venezuela, que venían autogobernándose desde los Sucesos del 19 de abril de 1810, declararon su independencia de facto, constituyéndose en la Confederación Americana de Venezuela. Mediante la firma del Acta de la Declaración de Independencia el 5 de julio de 1811, los venezolanos de la época tomaron la decisión, apoyados por varias circunstancias políticas, de desprenderse de la corona española y construir una república a partir de premisas de igualdad entre los individuos, abolición de la censura y consagración de la

libertad de expresión como principios constitucionales, premisas radicalmente opuestas a las prácticas políticas, culturales y sociales que habían regido durante trescientos años anteriores.

Esta Primera República tuvo una existencia efímera, cayendo ante los ejércitos españoles en 1812.
Las provincias que firmaron el Acta de Independencia de Venezuela fueron las siguientes: Caracas, Barinas, Cumaná, Barcelona, Margarita, Mérida y Trujillo. Las provincias de Maracaibo, Coro y Guayana se mantuvieron leales a la corona de España.

El Acta de la Independencia de las Provincias Unidas de Venezuela (Parte)
"Por tanto, creyendo con todas estas razones satisfecho el respeto que debemos a las opiniones del género humano y a la dignidad de las demás naciones, en cuyo número vamos a entrar, y con cuya comunicación y amistad contamos, nosotros, los representantes de las Provincias Unidas de Venezuela, poniendo por testigo al Ser Supremo de la justicia de nuestro proceder y de la rectitud de nuestras intenciones,

implorando sus divinos y celestiales auxilios, y ratificándole, en el momento en que nacemos a la dignidad, que su providencia nos restituye el deseo de vivir y morir libres, creyendo y defendiendo la santa, católica y apostólica religión de Jesucristo. Nosotros, pues, a nombre y con la voluntad y autoridad que tenemos del virtuoso pueblo de Venezuela, declaramos solemnemente al mundo que sus Provincias Unidas son,

y deben ser desde hoy, de hecho y de derecho, Estados libres, soberanos e independientes y que están absueltos de toda sumisión y dependencia de la Corona de España o de los que se dicen o dijeren sus apoderados o representantes, y que como tal Estado libre e independiente tiene un pleno poder para darse la forma de gobierno que sea conforme a la voluntad general de sus pueblos, declarar la guerra, hacer la paz,

formar alianzas, arreglar tratados de comercio, límite y navegación, hacer y ejecutar todos los demás actos que hacen y ejecutan las naciones libres e independientes.
Y para hacer válida, firme y subsistente esta nuestra solemne declaración, demos y empeñamos mutuamente unas provincias a otras, nuestras vidas, nuestras fortunas y el sagrado de nuestro honor nacional.

Dada en el Palacio Federal y de Caracas, firmada de nuestra mano, sellada con el gran sello provisional de la Confederación, refrendada por el Secretario del Congreso, a cinco días del mes de julio del año de mil ochocientos once, el primero de nuestra independencia.

Cristóbal de Mendoza, Presidente en turno. Juan de Escalona. Baltazar Padrón. José Tomás Santana, Secretario".

Primera República de Venezuela

La Primera República de Venezuela es el nombre con que se conoce al periodo histórico transcurrido entre los años 1810 y 1812 en la historia de Venezuela.

La primera república tiene su inicio el 19 de abril de 1810 cuando una Junta Suprema declarada en Caracas suplanta al Capitán General Vicente Emparan e instala un Congreso

así como declara la independencia del país el 5 de julio de 1811.
Con la declaración de la independencia y las campañas emprendidas por los republicanos se inicia la guerra de independencia.

La república cae definitivamente en julio de 1812 luego de que un terremoto afectara la ciudad de Caracas, el jefe realista Domingo Monteverde, al haber vencido en su campaña por la reconquista del país, obliga a capitular a Francisco Miranda en San Mateo el 26 de julio y entra en Caracas el 30 del mismo mes.

Historia: La Junta de Caracas

El 19 de abril de 1810, el Capitán General de Venezuela, Vicente Emparan es derrocado, al poco tiempo, se proclama la Suprema Junta Conservadora de los derechos de Fernando VII en nombre del depuesto rey Fernando VII. La Junta secuestra y reparte las rentas reales (3.000.000 de pesos) destinados a la península como ayuda carlarra contra los franceses. Se llama a Francisco Miranda para regir los destinos del país, y, al poco tiempo, se llega a los enfrentamientos armados.

Se enfrentan españoles y descendientes de españoles en los dos bandos. Al principio, los bandos se autodenominaron patriotas y realistas.

La Junta de Caracas notifica oficialmente a la Regencia que ha tomado la soberanía de su provincia, dado el estado de disolución del gobierno de España, y que retendría y usaría ese poder hasta el regreso de Fernando VII o hasta que se formase en España un gobierno constituido por Cortes convocadas según las leyes, con la correspondiente representación de los reinos, provincias y ciudades de Indias.

Se formó un ejército para imponer el gobierno a la provincia de Maracaibo y al departamento de Coro, disidentes de la Junta caraqueña.

Los de Coro derrotaron a los caraqueños, y la Regencia declara el bloqueo de las costas de Venezuela, enviando a la fragata Cornelia y a la corbeta Principe con siete barcos menores, al mando del Capitán de Navío José Rodriguez de Arias. Llevaban también auxilio de dinero y armas para los realistas.
La Junta de Caracas es reconocida por los británicos de Curazao, lo que dificulta el bloqueo.

La Independencia

El 5 de Julio de 1811 la Junta de Caracas declara la independencia del territorio, al que llama Confederación Americana de Venezuela. Firman esta declaración Juan Antonio Rodriguez como Presidente, Luis Ignacio Mendoza como Vicepresidente y Francisco Isnandy como secretario, y comienza una persecución de realistas.
En los territorios realistas actúan igualmente contra los patriotas.

La Guayana

En septiembre, los patriotas atacan Guayana, tomando Santa Cruz, Soledad, Tabasca y Uracoa. Establecen baterías en las orillas del Orinoco para hostigar Nueva y Vieja Guayana, a las que somen¡ten a fuego artillero durante dos meses, hasta que, 300 habitantes de las dos ciudades pasan el rio en 26 embarcaciones, y, tras tres horas de combate cuerpo a cuerpo se apoderan de las posiciones y de la artillería de los patriotas, que se baten en retirada.

Monteverde

En 1812, el teniente de navío Domingo Monteverde, al frente de una compañía de Infantería de Marina, sale de Coro y sale en campaña arrollando a las tropas patriotas que se le enfrentan..

El combate naval de Sorondo

El 27 de febrero de 1812, los patriotas remontan el Orinoco con una escuadrilla de embarcaciones, ante la que los realistas se retiran a Guayana la Antigua tras haber perdido una goleta. Los patriotas forman una línea para bloquear el rio, apoyada por baterías en tierra, en Sorondo y en la costa del sur.

El 25 de marzo atacan los realistas con 8 goletas, 2 balandras y 6 lanchas cañoneras, rompiendo la línea por la parte sur y apresando un pailebot y dos lanchas. Al amanecer del 26 se continúa el combate. Los patriotas se ven obligados a retirarsetras ser incendiados tres de sus buques mayores, apresados 31 con 30 piezas de artillería y habiendo sufrido 260 muertos y 538 prisioneros. En el bando realista hubo 5 muertos y 8 heridos.

El fin de la Independencia

Por su lado, Monteverde sigue avanzando, incorporando nuevos combatientes entre los simpatizantes realistas.
El 26 de marzo un terrible terremoto asola el país, afectando especialmente a las ciudades en manos de los patriotas, Caracas incluida.

El 30 de junio, los realistas presos en el castillo de San Felipe, en Puerto Cabello, se sublevan al mando del Alférez Francisco Fernandez Vinori, apresan a la guarnición y baten la ciudad y el puerto con los cañones del fuerte. Vuelan al bergantín patriota Argos y rinden la plaza y dos goletas y una lancha cañonera que se encontraban en el puerto.

Por otro lado, negros y mulatos se alzan contra la junta en Barlovento, aclamando al rey Fernando.

Miranda no consigue dominar la revuelta, mientras Monteverde se aproxima victorioso a Caracas. Como mal menor, Miranda decide entablar acuerdos con Monteverde ofreciendo volver a la situación anterior a la independencia. El 24 y 25 de julio llegan a un acuerdo por el que los insurgentes entregan las armas a cambio de inmunidad para personas y bienes.

Miranda se dirige a La Guaira para embarcar hacia el extranjero, pero es detenido por sus camaradas, entre los que se encuentra un joven Simón Bolivar. Es acusado de dilapidar los caudales públicos y entregado a los realistas, que le envían a Cádiz. Miranda es encarcelado en el Arsenal de La Carraca, donde fallece.

Guerra de Independencia de Venezuela

La Guerra de independencia de Venezuela fue un conflicto armado librado entre los años 1810 y 1823 por las fuerzas independentistas de Venezuela contra el dominio español para obtener la independencia del país.

La guerra de independencia sellaría definitivamente la independencia de Venezuela de los españoles y tendria grandes repercusiones en los demas movimientos independentistas de América del Sur.

Desarrollo

La guerra de independencia de Venezuela fue quizas la más reñida de los conflictos por la emancipación de América. El territorio venezolano cambio varias veces de mano, las batallas se libraron a todo lo ancho del país y las atrocidades eran comunes en ambos bandos. La causa realista conto en los primeros años del conflicto con un gran apoyo popular producto del odio de las clases bajas al predominio de los mantuanos.

En los trece años que duro solo hubo unos cinco meses de paz generalizada en el pais, producto de el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra de 1820.

Campañas y batallas

La guerra de independencia venezolana puede dividirse en las siguientes campañas:

Campaña de Coro

Luego de haberse instalado la Junta Suprema de Caracas, las provincias de Coro y Maracaibo en el occidente del país se negaban a reconocer la autoridad de la Junta. Es nombrado General en Jefe del Ejército Republicano Francisco Rodríguez del Toro quien organiza una fuerza expedicionaria de 3.000 hombres y se dirige a Coro por la ruta Caracas-valles de Aragua-Barquisimeto- Carora-Urumaco-Coro.

Las fuerzas del Marqués libran combate en Aribanache y Guedequis entre otras acciones. Para mayo de 1811 la expedición habia vuelto a Caracas sin haber logrado pacificar la provincia.

Campaña de Valencia

Apenas se supo en la ciudad de Valencia la declaración de independencia ocurrida en Caracas, los habitantes de la ciudad proclamaron su rebeldía y tomaron los cuarteles. El gobierno de Venezuela envio una expedición comandada por el Marqués del Toro pero este se inmobilizo tras encontrar resistencia en Mariara.

Francisco de Miranda sustituyo al Marqués como jefe de la expedición. Miranda avanzo alredor del lago de Valencia y tras varios combates llego a la ciudad de Valencia. Fuertemente defendida la ciudad resiste varios asaltos pero finalmente capitula el 13 de agosto.

Campaña de Guayana

Luego de que la provincia de Guayana, al igual que la de Coro, no reconociera a la nueva Junta Suprema de los republicanos, desde Caracas y con ayuda de todas las provincias se envía un contingente de unos 2.000 hombres a aquella provincia para tomarla y derrotar a las fuerzas realistas que la defendían.

Tras varios exitos navales republicanos y poner bajo asedio a la ciudad de Angostura, la destrucción de la flota de la república en la Batalla Naval de Sorondo obliga a los republicanos a cruzar el Orinoco y finaliza la campaña.

Campaña de Monteverde

El Capitán realista Domingo Monteverde inicia la reconquista española de Venezuela con su desembarco de 150 hombres en la ciudad de Coro. En Coro engroso sus filas con los habitantes de la ciudad, descontentos con la causa republicana y que se mantenian leales al Rey.

De Coro marcho con 400 hombres hacia Siquisique en donde reunio fuerzas con los realistas Juan de los Reyes Vargas y Andrés Torellas. Ocupo Barquisimeto sin resistencia el 7 de abril, el 25 de ese mes ya estaba en San Carlos. Se enfrento a Miranda en el paso de La Cabrera donde fue rechazado varias veces pero finalmente logro pasar y entro en los valles de Aragua.

Miranda se replego a La Victoria ciudad que fortifico. Monteverde asalto dos veces la ciudad infructuosamente pero tras la caida de Puerto Cabello en manos realistas y otros exitos locales de los realistas, además de las continuas deserciones, Miranda firmo la Capitulación de San Mateo el 25 de julio.

Campaña Admirable

Luego de que Bolívar librase la región neogranadina del Magdalena con la Campaña del Magdalena, se dispone a librar el occidente del territorio venezolano.

Campaña de Oriente

Los patriotas orientales emigrados de Venezuela a Trinidad acordaron en la asamblea de Chacachare el nombramiento de Mariño como jefe supremo y el inicio de una ofensiva al oriente del país. Guiria fue tomada el 13 de enero. De alli partio Bermúdez a Cumaná tomando Irapa en el camino.

Cerveriz trato de retomar Irapa pero fue rechazado. Maturín fue tomada por Bermúdez el 2 de febrero. Monteverde intento recuperar oriente pero fue rechazado. Mariño libero Cumaná el 3 de agosto y Barcelona el 19 de ese mes.

Campaña de Barinas: Rebelión de Boves

Expedición de los Cayos

Un grupo de patriotas que habian logrado huir de Venezuela tras la caida de la república se reunieron en Haití, Bolívar fue nombrado jefe en la Asamblea de Los Cayos tras lo que planearon la expedición y con la ayuda del presidente de Haiti, Alejandro Petión, obtienen las municiones y armas que necesitan.

La expedición sale de Los Cayos de San Luis y tras atracar en la isla de Margarita, ataca Carúpano y Ocumare de la Costa pero son rechazados y deben volver a Haiti. Tras un nuevo intento sobre Venezuela, la segunda expedición de los Cayos, los patriotas se internan en la provincia de Barcelona donde abren campaña.

Retirada de Ocumare y Choroní

Luego del fracaso del desembarco en Ocumare y de la ofensiva a los valles de Aragua los patriotas se retiraron de vuelta a las playas y ahi reembarcaron. La mayor parte de la expedición quedo en tierra y bajo el mando del general MacGregor emprenden la marcha a traves de Maracay y Cagua y de alli al oriente del país.

El 10 de agosto llegan a San Diego de Cabrutica donde se le unen las fuerzas de José Tadeo Monagas, Pedro Zaraza y Julian Infante. El 6 de septiembre enfrentan y derrotan al coronel Rafael Lopez en la batalla de Alacrán. El 13 de ese mes ocupan Barcelona.

Campaña de Barcelona

La expedición de Jacmel (segunda expedición de Los Cayos) desembarca en Barcelona el 31 de diciembre de 1816. Bolívar establecio su cuartel general en la ciudad y desde ahi planeo una ofensiva sobre Caracas que se ejecutaría luego de una concentración de tropas procedentes de las regiones ocupadas por los patriotas: Apure, Guayana y Cumaná.

Bolívar ejecuto una diversión por la costa de Píritu con el objeto de desviar la atención de los españoles hacia Caracas mientras se desarrollaba la concentración planeada, pero la derrota sufrida en Clarines el 9 de enero de 1817 deja sin efecto dicha diversión, por lo cual Bolívar regresa a Barcelona.

Dificultades políticas y estratégicas obligan a Bolívar a suspender la campaña, de alli parte hacia Guayana donde se encontraba Piar dejando a las fuerzas de Barcelona bajo la jefatura del general Pedro Maria Freites.

Campaña de Guayana

Los republicanos conquistan la región de Guayana entre 1816-1817 con lo cual quedaron en poder de una región rica en recursos naturales y facilidades de comunicación que sirvio de base para lanzar campañas a otras regiones del pais. La campaña dio un curso definitivo a la guerra de derrota tras derrota que llevaban, a un proceso cada vez más incontenible por los realistas.

Campaña de Margarita

Morillo invade la isla de Margarita el 14 de julio de 1817 con el fin de sofocar la resistencia insular. Morillo llega con un ejército de unos 3.000 hombres y rapidamente toma la mayor parte de la isla, pero la resistencia encarnizada de los margariteños en Matasiete, Juan Griego, Puerto del Tirano y otros lugares, además de las noticias de las victorias de Bolívar en Guayana deciden a Morillo a retirarse de la isla el 17 de agosto.

Campaña del Centro

Con la Guayana en manos republicanas, Bolívar marcha hacia Apure y se entrevista con el jefe llanero José Antonio Páez, caudillo de la región, en el hato Cañafistola. Logrado la adjeción de Páez a su mando y terminada la concentración de tropas, el ejército venezolano cruza el río Apure el 12 de febrero e inicia una ofensiva contra las fuerzas españolas en el Guárico.

El grueso del ejército español es derrotado en Calabozo tras lo cual los realistas se retiran hasta los valles de Aragua perseguidos por Bolívar. La retirada de Páez con su caballería de vuelta a San Fernando y la victoria de Morillo en La Puerta cambian el curso de la campaña y obligan a Bolívar a volver a Apure perseguido por los españoles.

Campaña de Apure

Morillo invade el Apure en 1819 con la esperanza de que una victoria de sus fuerzas alli represente un golpe decisivo a los patriotas. Las fuerzas españolas vencen en varios combates obligando a los venezolanos a retirarse hasta el río Arauca, pero con la victoria patriota en Las Queseras del Medio los españoles son rechazados y Morillo se retira de vuelta a Calabozo a pasar la temporada de lluvias.

Campaña Libertadora de Nueva Granada

Desde la instauración de la Tercera República de Venezuela Bolívar habia sostenido las fuerzas neogranadinas en Casanare comandadas por Santander y Páez quienes constituian la división de Vanguardia del ejército que invadiria Nueva Granada.

Al finalizar la campaña de Apure con la llegada de la lluvia, Morillo no considero posible un ataque patriota a Nueva Granada por la intransitabilidad de Apure en la epoca de lluvias. Bolívar marcho con su ejercito a traves de las sabanas inundadas apureñas incorporando las fuerzas de Páez y Santander.

El cruce de la cordillera de los Andes se dio por el Páramo de Pisba, al llegar al otro extremo los patriotas vencieron en las batallas de Gameza, Pantano de Vargas y Boyacá, con la liberación de la Nueva Granada y su unión a Venezuela se crea la República de Colombia.

Campaña de Carabobo

La campaña que habría de finalizar con la derrota decisiva al ejército español se inicia el 28 de abril de 1821 según los planes trazados por el Libertador el año anterior. Los 5 ejércitos principales: Ejército de Occidente (Urdaneta), División del Coronel Carrillo, Ejército del Libertador (Bolívar), Ejército de los Llanos (Páez) y el Ejército de Oriente (Bermudez) inician su marcha hacia el centro del país.

El Ejército de Oriente avanza sobre Caracas, ciudad que toma tras algunos combates, y luego toma y abandona las ciudades de La Guaira y La Victoria. Estas acciones de distracción encomendadas a Bermúdez permiten la concentración de los ejércitos de Bolívar, Páez y la División de Carrillo en San Carlos y fuerza a la torre a enviar algunas de sus fuerzas a combatir a Bermúdez.

El 20 de junio el ejército colombiano llega cerca de Campo Carabobo donde se hallan desplegados los españoles. El 24 de junio se libra la batalla de Carabobo

Campaña de Occidente

Tras la batalla de Carabobo los restos de el ejército español que lograron escapar del campo de batalla se refugiaron en Puerto Cabello, mientras en oriente hicieron lo mismo en Cumaná. Cumaná fue tomada poco después por lo patriotas, pero la ciudad de Puerto Cabello, fuertemente fortificada resistio hasta 1823, tiempo durante el cual sirvio de base para la reconquista española de territorios en el occidente de Venezuela.

Operaciones en el Lago de Maracaibo

Los españoles habian logrado reconquistar las provincias de Coro y Maracaibo, lo cual les dio un territorio considerable en el occidente del país. Las autoridades de la República decretaron un bloqueo naval de las costas del país, la entrada al lago de Maracaibo fue forzada por el Almirante Padilla el 8 de mayo de 1823, y tras varias acciones limitadas la batalla decisiva se dio el 24 de julio de 1823, resultando en un completo triunfo colombiano.

La derrota en el Lago de Maracaibo hizo insostenible la posición de Morales, el cual capitulo 3 de agosto.

Consecuencias

Como consecuencia de la guerra, el país obtiene finalmente su independencia conviertiendose así en una Estado soberano, así mismo, la guerra de independencia de Venezuela repercutió favorablemente en las demás guerras de independencia que se llevaban a cabo en el sub contienente suramericano.

Luego de que Bolívar venciera en Venezuela, su ejército fue conducido a Nueva Granada, Quito, Perú y el Alto Perú participando activamente en la liberación de dichos territorios.

Luego de 13 años de guerra el país se encontraba arrasado, decenas de miles de venezolanos murieron en las batallas, por las enfermedades, el hambre o las represalías de la guerra a muerte. Al finalizar la contienda la economía del país se había atrofiado a una fracción de lo que fue durante la colonia y tardaría varias decádas en recuperarse.

España reconocería la independencia de Venezuela el 30 de marzo de 1845 con la firma del Tratado de Paz y Reconocimiento entre Venezuela y España.

Campaña de Monteverde: Terremoto de Caracas

La Campaña de Monteverde es el conjunto de acciones militares ejecutadas entre febrero y julio de 1812 por el realista Domingo Monteverde en el cual el Reino Español logra sofocar a las provincias venezolanas que habían declarado su independencia recuperando la zona central y occidental del país y logrando la caída de la Primera República de Venezuela.

Monteverde se vio favorecido por el terremoto de 1812 que afecto en su mayoría a centros poblados bajo control de los patriotas donde perecieron miles de civiles y tropas, ademas de la impopularidad de la causa de la

independencia en la sociedad venezolana.
El gobernador de la Provincia de Coro José Ceballos, teniendo noticias de la actividad realista en Carora que dirigía el Juan de los Reyes Vargas y el sacerdote Andrés Torellas comisiona al capitán canario Domingo Monteverde a que con una columna se diriga a la zona en apoyo de la rebelión.

Monteverde parte de Coro con una columna de unos 1.550 hombres de infantería, caballería y artillería además de una compañia de Infantería de Marina, compuestos de 60 oficiales, 2 cirujanos y 1.488 individuos de tropa.

Monteverde lega a Siquisique el 13 de marzo, dos días después del pronunciamiento realista de Reyes Vargas. En la ciudad aumenta sus fuerzas con 400 hombres y se dirige hacia Carora donde arriba el 23 de ese mes. El 7 de abril ocupa a Barquisimeto, destruida por el terremoto, sin encontrar resistencia.

El 25 de abril toma San Carlos tras derrotar a Miguel Ustáriz en Los Colorados. Monteverde sigue hacia Valencia donde derrota al coronel Miguel Carabaño el 3 de mayo y ocupa la ciudad.

Alarmados por los exitos de Monteverde, el ejecutivo de la República designa al general Francisco de Miranda comandante en jefe del ejército y le confiere poderes extraordinarios. El 25 de marzo Miranda asume la dictadura. Miranda sale de Caracas el 1 de mayo con 9 batallones de infantería, un batallón de zapadores, 10 piezas de artillería de campaña, 2 escuadrones de caballería y varias compañías sueltas.

El generalisimo marcha por lo valles de Aragua y llega a Guacara desde donde se repliega a el paso de La Cabrera, que fortifica en conjunt con el de Guaica al sur del Lago de Valencia.

Para forzar el paso Monteverde encarga a Eusebio Antoñanzas a que se diriga a los llanos de Calabozo e insurreccione la zona para después avanzar hacia Maracay via Villa de Cura. El exito de la tarea de Antoñanzas obliga a Miranda a retroceder a La Victoria donde tras la concentración de Monteverde y Antoñanzas en San Mateo resiste dos ataques realistas el 20 y 29 de junio.

Durante el tiempo que resiste los ataques realistas a la Victoria Miranda recibe alarmantes noticias de la insurrección de los esclavos en la región de Barlovento y la perdida de la plaza de Puerto Cabello. La situación militar de la república convencen a Miranda a entrar en negociaciones con los españoles. El 25 de julio se firma la capitulación de la república en San Mateo.

Francisco de Miranda

Sebastián Francisco de Miranda Rodriguez (* Caracas, 28 de marzo de 1750 - † San Fernando, Cádiz, 14 de julio de 1816), un militar venezolano, fue "El Precursor" de la Emancipación Americana del Imperio español ;

conocido como "El primer venezolano universal" y con el nombre abreviado de Francisco de Miranda, fue el creador de la idea de Colombia como nación y combatiente destacado en tres continentes: África, Europa y América.

Viajó durante gran parte de su vida participando en conflictos armados al servicio de diversos países, entre los que destacan tres guerras a favor de la democracia: la Revolución Francesa, acontecimiento del que fue protagonista destacado, por lo que le fue otorgado el título de Héroe de la Revolución, la Independencia de los Estados Unidos y la Guerra de Independencia Hispanoamericana.
Aunque fracasó a la hora de poner en practica sus proyectos, su ideal político perduró en el tiempo y sirvió de base para la fundación de la Gran Colombia y sus ideas independentistas influyeron en destacados líderes de la Emancipación como


Simón Bolívar y Bernardo O'Higgins.

Pertenece a la Historia Universal.Su nombre está grabado en el Arco del Triunfo en París. Su retrato forma parte de la galería de los Personajes en el Palacio de Versalles; su estatua se encuentra frente a la del General Kellerman en el campo de Valmy.

Infancia y vida familiar

Los orígenes de Francisco de Miranda fueron relativamente humildes. Su padre, Sebastián de Miranda Ravelo, era originario de la población de La Orotava, ubicada en Tenerife, una de las Islas Canarias y posiblemente emigró a Venezuela como consecuencia de la erupción del volcán Teide, el día 31 de diciembre de 1704, que afectó particularmente a dicha población y que después se vió asolada por la presencia de piratas ingleses, conflictos políticos y penurias económicas de las Islas Canarias debidas a la situación colonial.

Sebastián de Miranda, por razones de nacimiento, pertenecía a una categoría social considerada inferior a la de los blancos españoles y los criollos que se denominaba entonces Blancos de orilla, y por ello trató de demostrar en un juicio real que sus orígenes eran "puros" para así poder obtener mayores privilegios sociales.

Logró llegar a Caracas y establecerse como comerciante de lienzos y, con el tiempo, contrajo matrimonio, el 24 de abril de 1749, en la Iglesia Catedral de Caracas, con una mujer caraqueña llamada Francisca Antonia Rodríguez de Espinoza y que también era de origen canario y necesariamente blanca, ya que de lo contrario la boda no hubiera aparecido en el registro de matrimonios y sus hijos jamás hubieran podido ir a la Universidad.

Francisco de Miranda nació casi al año de casarse sus padres, el 28 de marzo de 1750 en Caracas, siendo el mayor de nueve hijos. Sus hermanos se llamaron Ana Antonia, Rosa Agustina, Micaela Antonia, Miguel Francisco, Javier, Francisco Antonio, Ignacio José, Josefa María y Josefa Antonia.

Su bautismo fue celebrado en la Iglesia Catedral de Caracas, el 5 de abril de 1750, por el Bachiller Tomás Bautista de Melo como padrino y se le impuso el nombre de Sebastián Francisco, siendo el primer miembro de la familia Miranda nacido en Venezuela.

En sus inicios, la familia Miranda era económicamente modesta y vivía dentro del grupo de colonos canarios llegados a Caracas que en costumbres, trato y nivel formaban un núcleo aparte de los blancos criollos, los españoles y los pardos; y aunque jurídicamente no estaban discriminados, socialmente no era así.

Con el tiempo, la situación de la familia mejoró notablemente y, Sebastián de Miranda logró hacer fortuna como comerciante en Caracas, llegando a ser propietario de diversos inmuebles en la ciudad.

Sin embargo, ya en aquellos tiempos existían roces entre las diversas castas que desembocaron en conflictos sociales que empezaron a crear un problema de gobernabilidad en Venezuela para las autoridades coloniales, que además tenían que aliviar las secuelas negativas de la presencia de la Compañía Guipuzcoana en la provincia.

En La Orotava, la familia Miranda era considerada gente distinguida e ilustre, a diferencia de Caracas. Por ello sus miembros sólo podían volver a una posición social similar si conseguían hacer fortuna mediante el trabajo, y obtener títulos académicos en la Universidad.

Así, su padre logró además de hacer fortuna, ser nombrado Capitán del Batallón de Milicias de Blancos de Caracas pero por ser isleño (nativo de Las Islas Canarias) y comerciante su nombramiento produjo un fuerte rechazo de la sociedad mantuana (blancos criollos), lo cual era reflejo del conflicto social que terminó siendo una de las causas de la Independencia.

Así la juventud de Miranda se vio marcada por el desprecio de los mantuanos hacia su padre por ser comerciante, ocupación que a sus ojos lo inhabilitaba para ser Capitán de milicias.

Educación

A pesar del rechazo de los Mantuanos, su padre Sebastián siempre perseveró en su empeño de mejorar la situación de la familia y por ello se preocupó de que además de acumular riquezas y cargos importantes, sus hijos recibieran educación universitaria.

Así, el 10 de enero de 1762, Miranda inició estudios en la Clase de Menores de la Universidad de Caracas bajo la regencia del Dr. Antonio Monserrate, y durante dos años estudió Latín, los inicios de la Gramática de Nebrija y el Catecismo de Ripalda.

Desde el año 1764 hasta 1766, Miranda cursó estudios en la Clase de Mayores de la misma Universidad, donde profundiza sus conocimientos de Latín mediante el estudio de los escritos clásicos de Cicerón y Virgilio, completa sus estudios de la Gramática de Nebrija, nociones de Historia sagrada y profana, Religión, Aritmética y Geografía.

Finalmente, realizó el curso de Artes en la Universidad de Caracas estudiando las materias de Lógica, Física y Metafísica para obtener el título de Bachiller con el que se iniciaba estudios en Teología, Jurisprudencia o Medicina. Respecto a este punto, no se sabe de forma fidedigna si Miranda llegó a obtener el título de Médico y sólo se cuenta con su testimonio personal afirmando haberlo recibido en 1767.

También gracias al testimonio personal de Miranda se sabe que algunos de sus maestros fueron los Doctores Domingo Velázquez, Francisco José de Urbina y Gabriel Lindo; todos ellos notables expertos en sus especialidades y con los que sin duda la educación básica de Miranda debió ser de una calidad notable.

Sin embargo, a partir de 1767 se da una interrupción en los estudios de Miranda que posiblemente se vieron afectados por las circunstancias vividas por su padre.
El hecho de que el padre de Miranda, hubiera sido nombrado Capitán de las milicias de Caracas siendo isleño era algo que incomodaba demasiado a los Mantuanos, pues había alcanzado una distinción social importante, con la que dejaba de ser uno de tantos comerciantes para convertirse en un personaje de cierta influencia.

Por lo tanto, estos empezaron a crear intrigas para desacreditarle y anularle en la vida pública.
Esto desencadenó una serie de circunstancias en las que después de una sentencia real, el padre de Francisco obtuvo la victoria y sus derechos le fueron reconocidos pero le crearon una enemistad irreconciliable con los Mantuanos que nunca olvidaron el conflicto ni le perdonaron el desafío, lo que influenció inevitablemente en las decisiones posteriores de Miranda.

Después de la victoria judicial de su padre, las dificultades para desarrollar planes futuros en una sociedad tan limitada como la caraqueña serían grandes e influyeron para que considerara el marcharse a España, embarcándose hacia dicho país el 25 de enero de 1771, desde el puerto de La Guaira, al parecer de forma rápida en una fragata sueca denominada Principe Federico, para servir en el Ejército real español.

Primeros viajes

A partir de 1771, Miranda inició un largo periplo alrededor del mundo durante la mayor parte de su vida y también fue cuando empezó a llevar un minucioso registro de su vida con el que confeccionó un archivo personal organizado por él mismo que alcanzó a ser de 63 volúmenes encuadernados, que llevó siempre consigo.

Participó en los tres grandes movimientos históricos y políticos de su tiempo: Revolución de Independencia de los Estados Unidos, Revolución Francesa y Revolución de Independencia Latinoamericana.

Después de realizar su primer viaje marítimo, en el que vivió nuevas experiencias que registró en su archivo personal relacionadas con la vida marinera, desembarcó en el puerto de Cádiz el 1 de marzo de 1771, donde Miranda se hospedó en casa del señor José de Añino, quien sería un fiel intermediario entre él y sus parientes para procurarle recursos de subsistencia, y adquirió la vestimenta necesaria para seguir su viaje hasta el 13 de marzo de 1771, cuando partió a Madrid.

Se dedica a concebir la unidad latinoamericana en sus recorridos por el mundo y en su relación con las personalidades más influyentes de la época. Combatió bravamente en América, Europa y África, salvo en Oceanía y Asia -aunque pensó en traer cipayos de la India-, recorrió y escudriñó España y todo el continente europeo, incluyendo a Gran Bretaña, Rusia y Escandinavia; Asia Menor, América del Norte y América del Sur,

Antillas Grandes y Menores. Fue el único hombre que tuvo contacto personal y directo con personalidades tales como George Washington, Napoleón Bonaparte, Simón Bolívar, Catalina la Grande, Federico II de Prusia, Duque de Wellington, Bernardo O'Higgins, Peel, La Fayette, Antonio José de Sucre , Stanislao Poniatowski,

Potemkin, Cochrane, Adams y Lavater. Fue de positivos efectos su relación con personajes latinoamericanos de la categoría de San Martín, Moreno, Montúfar, Alvear, Fray Teresa de Mier, Domingo José Martins, Palacio Fajardo, Roscio, Manuel y Pedro Gual, Hipólito Costa, José Bonifacio, Matías de Irigoyen y Rodríguez Peña.

En Madrid

El 27 de marzo de 1771, Miranda llegó a Madrid y comenzó a ser consciente de realidades que ignoraba hasta entonces y que le impresionaron notablemente en por lo que una gran biblioteca, la abundancia de obras de arte, la majestuosidad de los edificios y el espectáculo de la nieve y los cultivos decorando el paisaje le parecieron fabulosos.

Durante sus primeros días estuvo hospedado en una posada hasta que logró trasladarse a una vivienda particular en la que se instaló de forma cuidadosa e inició sus primeros estudios en la ciudad con lecciones de Matemáticas, Geografía y de los idiomas inglés y francés, iniciando así un aprendizaje que no sólo comprendió la formación académica sino también recorridos minuciosos por la ciudad y sus alrededores.

La llegada de Miranda a Madrid coincidió con una etapa de transformación urbanística de la ciudad iniciada por el rey Carlos III, que abarcó de forma directa e indirecta todos los aspectos de la vida de sus habitantes, lo que dio un impulso renovador beneficioso para la ciudad.

Así Miranda contempló edificios y monumentos emblemáticos del Madrid de la época como las fuentes de Neptuno y La Cibeles, el Paseo del Prado con su museo, el Palacio del Buen Retiro, y poblaciones aledañas como El Escorial o Segovia.

En lo social, el Madrid de entonces concentraba su vida literaria en la Fonda de San Sebastián, lugar frecuentado por ilustres escritores y una actividad cultural pujante a la que la obra de la Real Academia, las sociedades económicas y el auge de las imprentas contribuyeron notablemente.

La Plaza de Toros y los teatros populares eran los centros de distracción cotidianos en los que la Nobleza no podía evitar el contacto con "la plebe" y se entremezclaban las costumbres populares con las cortesanas. Y también era el Madrid en el que la Santa Inquisición vigilaba por todas partes a modo de policía cultural y política.

Es en el Madrid de esta época en el que Miranda tiene sus primeras impresiones fuera de Venezuela y también comienza a crear su biblioteca personal, en la que empezó a tener incluso libros que estaban prohibidos por la Inquisición y de la que mantuvo una lista detallada en su archivo personal.

La naturaleza y el número de libros adquiridos en Madrid son una indicación precisa de que, a pesar de la presencia de la Inquisición, existía en la ciudad un ambiente intelectual muy amplio. Libros de matemáticas, arte militar, historia, religión, filosofía y literatura formaron parte de sus lecturas.

Muchos de esos libros constituyeron para Miranda enseñanzas definitivas, que mantuvo cerca de él durante el resto de su vida, entre los que destacan las obras de Maquiavelo, La Destrucción de las Indias, de Las Casas; obras de Lord Bolingbroke, Burke y Locke; Los Principios del Arte militar, de Federico de Suecia; La Historia Filosófica, del Abate Reynal; Los Principios de Política Natural, de Burlamaqui; Los Comentarios, de Julio César; El Arte de la Guerra, de Puyssegur; Táctica, de Guibert; así como también obras de Pope y Virgilio.

Buscó ampliar sus conocimientos científicos y literarios con el estudio de la Trigonometría, la Geometría, el Algebra, la Física, la Óptica, la Gramática, la Poesía y la Comedia. También complemento su cultura general con lecturas de Religión, Historia y mejoró sus conocimientos de los idiomas italiano, inglés y francés.
Por último adquirió una flauta para ejercitarse en el arte de la Música leyendo las Reflexiones sobre la Música del Abate Dubos.

También se ejercitó con la Geografía mediante el uso de mapas y globos terráqueos y cómo quería presentarse para obtener el grado de Capitán en el Ejército real se empeñó en estudiar Táctica, Arte militar, Arquitectura militar, Ingeniería militar, Artillería, Fortificación y Ataque de plazas.

Después de una concienzuda preparación y del pago de 85000 reales de vellón, obtuvo una Patente de Capitán según el trámite administrativo correspondiente, que le fue concedido el 7 de enero de 1773 mediante escritura notarial.

Primeras campañas

Después de serle concedida la patente, el ahora Capitán Francisco de Miranda fue asignado al Regimiento de Infantería de la Princesa, al mando del Mariscal de Campo Juan Manuel de Cajigal, iniciando así su carrera militar.

Así desde 1773 hasta 1780, Miranda estuvo asignado en las plazas militares de Madrid, Granada, Melilla y Cádiz de forma intermitente y tuvo una vida social intensa en la que aparecen sus dos primeras amantes.

Tuvo que compaginar a la vez su vida social con su actividad militar, que ya no fue de estudio sino de combate. Enfrentó problemas disciplinarios dentro del Ejército real y su carácter fue evolucionando de forma que siguió cultivándose intelectualmente con libros que inevitablemente hicieron que la Inquisición comenzara a vigilar sus actividades.

Sin embargo, es en esta época cuando tuvo lugar su primera hazaña militar destacada (La Defensa de Melilla), acontecimiento ocurrido en la ciudad española de Melilla, en Africa entre 7 de diciembre de 1774 y el 16 de marzo de 1775 en el que las fuerzas españolas lograron rechazar a las del Sultán Sidi Muhammed ben Abdallah, Emperador de Marruecos.

En dicha acción, Miranda presentó al comandante español Juan Skarloch un plan para inutilizar a la artillería enemiga mediante una especie de operación tipo comando que él mismo estaba dispuesto a dirigir.

Después en julio de 1775, Miranda fue enviado con las tropas españolas destinadas a atacar Argel en una acción militar que fracasó y de la que logró escapar milagrosamente a pesar de estar herido en las piernas y de que su mosquete había sido destrozado por una bala enemiga.

Sin embargo, a pesar de las acciones realizadas y del peligro enfrentado, Miranda no obtuvo condecoración o ascenso alguno y fue destinado a la guarnición de Cádiz.
Allí el Conde O'Reilly le impone un arresto por fallas en el uso del uniforme y poco después su situación se complicó aún más en Madrid y tras la intervención del Inspector General y de su antiguo comandante Cajigal, el mismo rey dispuso que fuera trasladado al Batallón de Aragón en Cádiz como Ayudante de campo bajo las ordenes de Cajigal.

Misiones en América

A lo largo del año 1779 se desarrollaron una serie de acontecimientos que involucraron a España en la Guerra de Independencia de Estados Unidos a cambio de conseguir ampliar sus territorios en Luisiana y recuperar Florida.

Para ello los españoles comenzaron a preparar en Cádiz una flota expedicionaria a principios de 1780 para combatir contra Inglaterra en el Caribe al mando del Almirante José Solano y Bote y en la que Miranda participó como miembro de las tropas de Cajigal.

La flota partió de Cádiz el 28 de abril de 1780 con rumbo a La Habana, donde llegó el 4 de agosto de 1780 para evaluar la situación general del conflicto.
Para entonces los españoles habían iniciado en 1779 un ataque desde Luisiana contra los ingleses y se preparaban para atacar Pensacola en una acción conjunta en la que convergerían las fuerzas españolas de Luisiana y la Flota expedicionaria.

Así Miranda participó con las fuerzas de Cajigal que salieron de La Habana el 9 de abril de 1781 para participar en la batalla de Pensacola, en la Florida en una acción militar que culminó el 8 de mayo de 1781 con una victoria sobre los ingleses tras la cual Miranda fue ascendido a Teniente Coronel por su labor en la planificación y estudio del terreno.

En Pensacola, Miranda permaneció destacado un tiempo, continuó adquiriendo libros para aumentar su biblioteca personal y también compró cuatro esclavos negros como forma habitual en la época para proveerse de servicio doméstico.

Poco después Miranda fue designado por Cajigal para realizar una misión encubierta encaminada a estudiar las instalaciones militares y tropas inglesas en Jamaica bajo el pretexto formal de ser un comisionado español encargado de negociar un convenio de intercambio de prisioneros.

Después de recibir el despacho oficial encomendándole la misión, Miranda se embarcó con rumbo a Jamaica vía Batanabó y llegó a Kingston el 20 de septiembre de 1781.
Al principio su presencia provocó una natural desconfianza en los ingleses pero a pesar de ello logró realizar con éxito su misión de reconocimiento y además negoció un convenio fechado el 18 de noviembre de 1781 que reguló el canje de prisioneros españoles e ingleses del mismo rango.

Con la información obtenida, Miranda volvió a Cuba y tras tocar tierra en Batanabó, envió un informe al Capitán general de Cuba con detalles muy precisos sobre las operaciones y capacidad de las tropas inglesas del sector.

Sin embargo, lo que debió culminar como una acción destacada en la carrera militar de Miranda terminó siendo empañado como consecuencia de una Sumaria de 155 hojas que la Inquisición había remitido contra él en Sevilla el 11 de noviembre de 1778 por delitos de proposiciones, tenencia de libros prohibidos y pinturas obscenas.

La orden de enviar a Miranda de regreso a España en cumplimiento de la sentencia del 5 de febrero de 1782 del Supremo Consejo Inquisitorial no llegó a cumplirse debido a diversos fallos de fondo y forma en el proceso administrativo que hacían que la orden se cuestionase y también en parte por el apoyo incondicional del comandante Cajigal.

Así mientras se conseguía que el rey revisara el caso, Cajigal encomendó a Miranda la misión de acompañarle en el ataque a las islas Bahamas en el que se logra la capitulación inglesa el 8 de mayo de 1782 a favor de España en unas negociaciones dirigidas por Miranda y en las que consiguió además la cesión de todas las islas.

La eficiencia demostrada por Miranda en las Bahamas le valió entonces la recomendación de Cajigal para que fuera ascendido a Coronel y pasó a estar bajo las ordenes del Comandante general de las fuerzas españolas en Cuba, Bernardo de Gálvez, como Ayudante de campo en la población de Guarico.

En aquel momento los españoles estaban preparando una acción conjunta con los franceses para invadir Jamaica (último reducto inglés en el Golfo de México) y la población de Guarico era el lugar idóneo para planificar estas operaciones por estar cercano a la isla y por su posición de fácil acceso para poder reunir tropas y los mandos consideraban a Miranda la persona idónea para planificar las operaciones por tener un conocimiento de primera mano de la situación de los ingleses en la zona.

Sin embargo, un ataque preventivo de los ingleses y las dificultades de la flota francesa que forzaron la paz entre Inglaterra y Francia hicieron que la invasión no se concretara y por lo tanto Miranda permaneció así un tiempo en Guarico en el que la Inquisición sería su principal problema.

En Estados Unidos

Al no concretarse la invasión de Jamaica las prioridades para las autoridades españolas cambiaron y por consiguiente el proceso de la Inquisición contra Miranda tomó un nuevo impulso.

Con el tiempo los problemas de Miranda con la Inquisición se complicaron y le envían a La Habana para ser detenido y enviado a España pero por diversas circunstancias estos planes se ven frustrados y ante la inminencia de su arresto decide irse a los Estados Unidos.

Gracias al apoyo de Cajigal consigue escapar de la vigilancia del Gobernador de La Habana con la ayuda del norteamericano James Seagrove que arreglo su viaje en un barco que lo llevó hasta New Bern, donde desembarcó el 10 de julio de 1783 a las cinco de la tarde.

Cuando Miranda llegó a este país, acababa de terminar su guerra de independencia, se iniciaba una etapa de reconstrucción y se debatía sobre la forma política a adoptar entre el federalismo o la confederación.

Durante el tiempo que estuvo en Estados Unidos, Miranda realizó un estudio crítico sobre sus defensas militares en el que demostró un conocimiento amplio del desarrollo del conflicto norteamericano y sus circunstancias.
Allí Miranda preparó y fijó la técnica de correspondencia que usará durante el resto de su viaje en el que conoce a las personas mediante el obsequio y prestamo de libros y examina la cultura y las costumbres de los sitios por los que pasa de una forma
metódica.

Así de esta manera fue pasando por Charleston, Filadelfia, y Boston tratando con diversos personajes de la sociedad estadounidense en veladas y paseos en los que llegó a tener algunas aventuras amorosas que Miranda mismo calificó de intrascendentes hasta llegar a Nueva York.

En esta ciudad conoció a los miembros de una de las familias más importantes de la ciudad, la familia Livingston, cuyos miembros ocupaban importantes posiciones políticas y tenían vínculos con otras familias importantes de la ciudad.

Al parecer Miranda mantuvo una relación romántica con Susan Livingston, hija del canciller Livingston, que se hizo manifiesta entre ambos cuando Miranda realiza un viaje a Boston en el que la joven demostró estar enamorada de él en las cartas que le escribía.

Se cree que Miranda se vio obligado a no corresponder a Susan debido al ambiente social de la época en el que la posición y las relaciones de la familia no le permitían llegar más allá de una simple amistad y que posiblemente esta situación precipitó su salida de Nueva York.

Desde entonces sus relaciones femeninas fueron casi siempre menos distinguidas y aunque Miranda mantuvo el contacto con Susan durante años, nunca volvió a verla, por lo que posiblemente llegó a la conclusión de que una relación que le llevara al matrimonio no era compatible con sus planes y forma de vida.

Durante el tiempo que estuvo en Estados Unidos, Miranda buscó conocer y relacionarse con gente importante y así fue como conoció personalmente a George Washington en Filadelfia, cuando este venía de recibir el control militar de Nueva York tras el fin de la guerra.

También conoció a otros personajes distinguidos como el general Henry Knox o Samuel Adams, y además fue observando ciertas instituciones de la nueva nación que lo impresionaron como la Biblioteca de New Port o el Princeton College, Rhode Island College y el Cambridge College.

La permanencia de Miranda en los Estados Unidos sólo se vio afectada por el conflicto de intereses entre Francia y España en este país después de la guerra ya que los franceses no estaban interesados en que se divulgaran demasiado los aspectos negativos de su intervención en el conflicto y el fracaso de la invasión de Jamaica era uno de ellos.

Al parecer se habían enviado informes desde La Habana al gobierno norteamericano que acusaban a Miranda como un traidor y desertor que fueron divulgados por los franceses para perjudicarle ya que él era la única persona que podía desmentir la acusación del fracaso de la invasión de Jamaica como responsabilidad de España.

La difusión de estos informes hizo que la situación de Miranda fuera comprometida ya que no podía defenderse sin divulgar los detalles de su misión de espionaje en Jamaica que eran secreto de Estado y por lo tanto ante esta situación decide marcharse a Inglaterra.

En Europa

De Inglaterra a Rusia

El 15 de diciembre de 1784 Miranda salió del puerto de Boston en la fragata mercante Neptuno a las cinco de la tarde rumbo a Londres y después de un viaje un poco complicado llegó a Inglaterra el 10 de febrero de 1785.

En Londres, Miranda fue vigilado discretamente por los españoles ante las sospechas de traición que recaían sobre él y en cuyos informes resaltan los tratos personales que mantiene Miranda tanto con personas sospechosas de conspirar contra España como con personajes considerados eminentes sabios de su tiempo.

A pesar de que el Marqués del Campo, en aquel entonces diplomático español destacado en Londres, llegó a tratar personalmente a Miranda para estudiarle y llegó a la conclusión de que su culpabilidad por traición era dudosa, se dio igualmente la orden de capturarle y llevarle a España para enjuiciarlo.

Sin embargo, debido a una serie de afortunadas casualidades Miranda marchó el 10 de agosto de 1785 a Rusia para presenciar allí las maniobras militares preparadas por el rey Federico El Grande.

Así terminó recorriendo brevemente diversas regiones de la actual Alemania, Austria, Hungría, Polonia para pasar a tierras griegas e italianas donde permaneció durante más de un año y finalizar su periplo en Rusia, ante la corte de Catalina II.

Llegó a Rusia después de pasar por Constantinopla y tuvo que guardar un período obligatorio de cuarentena sanitaria en Kherson tras el cual el Principe de Potemkin le presentó ante Catalina en Kiev el 13 de febrero de 1787, con quien empezó a entablar una relación gracias al interés de la emperatriz rusa por las cosas de América y el sistema de gobierno español y que le valió después la protección de los embajadores rusos por orden de Catalina tras su salida de Rusia.

Francia

En 1791, Miranda tomó parte activa en la Revolución Francesa. En París, hizo amistad con los girondinos Jacques Pierre Brissot y Jérôme Pétion de Villeneuve, y sirvió brevemente como general en una sección del Ejército revolucionario francés que lucho en la campaña de 1792 para conquistar los Países Bajos llegando al grado de Mariscal de Francia, bajo el mando de Charles François Dumouriez.

Arrestado varias veces durante el reinado del terror, Miranda fue amenazado con ser deportado después una medida del Directorio de la Monarquía y los Girondinos. A pesar de todo, su nombre permanece grabado en el Arco de Triunfo que fue construido durante el primer imperio.

América del Sur

Su contribución más grande está probablemente en la lucha para la liberación de las colonias en la América española. Miranda tuvo la visión de un gran imperio independiente que consistía en todos los territorios que estaban en poder de los españoles y portugueses comenzando con los territorios al margen del Río Misisipi hasta la Tierra del Fuego, en el punto más al sur del continente.

El imperio estaría bajo dirección de un emperador hereditario llamado "Inca" para apaciguar a las etnias indígenas y tendrían a legislatura bicameral. Él concibió el nombre "Colombia" para este imperio, inspirado en Cristóbal Colón.

Con la ayuda británica, Miranda realizo una invasión a Venezuela en 1806. Él llegó al puerto de la vela de Coro, donde la bandera venezolana tricolor fue izada por primera vez. Entre los voluntarios que sirvieron para él en esta rebelión estaba David G. Burnet de los Estados Unidos, que seria más adelante el presidente del interino de la República de Tejas después de su secesión de México en 1836.

El 19 de abril de 1810, Venezuela inicia su proceso independentista, por lo que Simón Bolívar persuadió a Miranda volver a su tierra natal, en donde le hicieron general en el ejército revolucionario. Cuando el país declaró formalmente independencia el 5 de julio de 1811, él asumió la presidencia con poderes dictatoriales.

Las fuerzas españolas contraatacaron, y Miranda, temiendo una derrota brutal y desesperada, firmo un armisticio con los españoles en julio de 1812. Bolívar y otros revolucionarios creyeron que su rendición correspondía a una traición de las causas republicanas, por lo que frustraron su intento de escapar; y lo entregaron al ejército real español.

Murió en el penal de Cuatro Torres del Arsenal Militar de la Carraca en San Fernando (Cádiz), España, en 1816. Una pintura de óleo del artista venezolano Arturo Michelena de tituló "Miranda en la Carraca" (1896) —que retratan al héroe en la cárcel española en donde murió— se ha convertido en un símbolo gráfico de la historia venezolana y ha inmortalizado la imagen de Miranda para las sucesivas generaciones de venezolanos.

La Toma de Valencia

El 11 de julio de 1811, seis días después de la Declaración de la Independencia, estallan dos insurrecciones: la de los isleños canarios en Caracas que es controlada con rapidez, y la insurrección de Valencia.

Los mantuanos, que no toleraban a Miranda, nombran comandante al Marqués del Toro para enfrentar la sublevación valenciana, pero el 15 de julio es derrotado.Entonces, Francisco de Miranda a los 61 años es nombrado Comandante en Jefe del Ejército y sale con sus tropas hacia Valencia el día 19.Las acciones de calles y plazas fueron reñidas.

Miranda ordena atacar las posiciones más fuertes de los rebeldes. El 23 de julio los republicanos toman la ciudad.Fueron varios combates nada fáciles, pero el Generalísimo contaba con grandes piezas entre sus hombres: Simón Bolívar de 27 años era coronel de las fuerzas republicanas. Fue la primera campaña en la que participó y fue a su vez su primera victoria militar.

Antonio José de Sucre, de sólo 16 años, era un oficial que había llegado como refuerzo para esta campaña y ya empezaba a dar muestras de su talento.Ambos, el coronel y el joven oficial, sirvieron a las órdenes de Miranda y triunfaron. Fue así como el artífice de la independencia, el futuro Libertador y el futuro Gran Mariscal de Ayacucho unen sus fuerzas en las primeras batallas por la libertad de la patria, alcanzando la victoria.

Batallas de la independencia de Venezuela

Batallas de 1812

Batalla Naval de Sorondo

La Batalla Naval de Sorondo fue un encuentro entre las escuadras republicana y realista el 27 de febrero de 1812, en el marco de la Guerra de Independencia de Venezuela.
Habiendo Venezuela declarado su independencia el 5 de

julio de 1811 las provincias desconocen a la junta de gobierno y declaran su lealtad a Fernando VII, la junta de Gobierno en Caracas envía fuerzas militares para someterlos.

Los patriotas remontan el Orinoco con una escuadrilla de embarcaciones, ante la que los realistas se retiran a Guayana la Antigua tras haber perdido una goleta. Los patriotas forman una línea para bloquear el rio, apoyada por baterías en tierra, en Sorondo y en la costa del sur.

El 25 de marzo atacan los realistas con 8 goletas, 2 balandras y 6 lanchas cañoneras, rompiendo la línea por la parte sur y apresando un pailebot y dos lanchas. Al amanecer del 26 se continúa el combate. Los patriotas se ven obligados a retirarse tras ser incendiados tres de sus buques mayores, apresados 31 con 30 piezas de artillería y habiendo sufrido 260 muertos y 538 prisioneros. En el bando realista hubo 5 muertos y 8 heridos.

Batallas de 1813

La Toma de Güiria

Fue la acción que comenzo la liberación de oriente por los patriotas.
Mariño tras desembarcar en la punta este de la península de Paria proveniente del islote de Chacachare, toma a la ciudad de Güiria en una operación tipo comando iniciando asi la reconquista de Venezuela.

La Batalla de Irapa

Fue un enfrentamiento entre las fuerzas independentistas de José Francisco Bermúdez y las fuerzas realistas capitaneadas por Francisco Cerveriz en la ciudad de Irapa ubicada en el actual estado Sucre.

Bermúdez proveniente de Güiria se dirigía hacia Cumaná para tomar dicha ciudad, en el trayecto se encuentra la ciudad de Irapa en donde enfrento y derroto a los españoles y tomo la ciudad.

Batalla de Cúcuta

Hace parte de la Independencia de Colombia. Le entregó la emancipación a la ciudad colombiana de Cúcuta y dio inició a la Campaña Admirable de Simón Bolivar, con la cual se liberó por completo a Venezuela.

La batalla

La batalla comenzó a las 9 de mañana del 28 de febrero de 1813 y terminó al medio día. Los combatientes fueron 400 hombres al mando de Simón Bolívar y 800 a órdenes del general español Ramón Correa .

Balance de bajas
Trescientos muertos y 14 heridos de las tropas libertadoras y 20 muertos y 40 heridos de las tropas realistas.

Desarrollo
El coronel Simón Bolívar, emprende una gran ofensiva contra las fuerzas españolas de la margen oriental del Río Magdalena y rápidamente logra resonantes triunfos que le llevar a realizar una feliz jornada para liberar los Valles de Cúcuta en poder de los realistas a mando del coronel Ramón Correa.

El 28 de febrero de 1813, domingo de carnaval, Correa asiste a misa muy de mañana, mientras las tropas de Bolívar, desde el alba de este histórico día, se movilizaban por las colinas occidentales que dominan la Villa de San José de Cúcuta. Avisado Correa parte al encuentro de los patriotas con más de 800 hombres bien provistos.

Se sitúa a tiro de fusil de las colinas que ocupan los insurgentes y comienza la acción guerrera. Una partida de 100 fusileros del Rey intenta dominar el flanco derecho del ejército de Bolívar, pero un cambio rápido de posición deja sin efecto el movimiento.

La lucha es encarnizada y reñida. Lleva cuatro horas sin decidirse, pues el combate ha comenzado a las nueve de la mañana y solo a la una de la tarde de aquel día, 28 de febrero de 1813, una carga a la bayoneta ordenada por Bolívar dio la victoria a los patriotas.

Correa con sus diezmadas tropas emprende la retirada hacia San Antonio del Táchira y luego a La Grita. Bolívar y sus tropas entran a Cúcuta vencedores y en el cuartel general de Cúcuta liberada, a las tres de la tarde del mismo día triunfal 28 de febrero de 1813, el caudillo de la Independencia da el parte de la victoria.

Tras el conflicto

Los patriotas y simpatizantes de la causa de la independencia llenos de regocijo, celebran entusiasmados y felices la liberación de Cúcuta, cooperando abiertamente con Bolívar. Mercedes Abrego de Reyes, decidida partidaria de la libertad de su patria, al tener noticias del triunfo de Bolívar, se apresura a manifestarle su complacencia por tan señalada victoria.

Como habitualmente residía en su predio de Urimaco, prontamente se traslada a la Villa y ofrece al coronel Bolívar bordarle una casaca para lucirla en sus acciones guerreras de la Campaña Admirable, por lo cual fue fusilada más adelante por los españoles .

Guardia Cívil de Cúcuta

Francisco de Paula Santander envió un grupo de 800 personas desde Girón (Santander) inmediatamente después de que Simón Bolívar la ciudad Cúcuta para resguardarla de posibles invaciones.

Batalla del Alto de Los Godos

La Batalla del Alto de Los Godos fue un encuentro entre las fuerzas republicanas de Manuel Piar y las fuerzas realistas del capitan general Domingo Monteverde cerca de Maturín. Fue uno de los cinco intentos realistas de tomar la región y fue notable la participación de mujeres en el combate, tales como Juana Ramírez, «La Avanzadora».

Batalla de Los Horcones

Fue una batalla donde el 22 de julio de 1813, las fuerzas patriotas derrotan a los españoles, en ella también participó el general de división Jacinto Lara, y el general Florencio Jiménez.

Para la época en que se llevó a cabo este encuentro, el sitio pertenecía al Municipio Concepción del Distrito Barquisimeto, hoy en día llamado Iribarren. Esta acción fue ganada por los Patriotas al mando de José Félix Ribas y Jacinto Lara, a los Realistas mandados por el comandante Francisco Oberto, quien se movió a este lugar y escogió posiciones para esperar la columna de Ribas.

Fue un ataque rápido y decidido, que lo hizo dueño de la artillería y obtuvo un poco más de 500 hombres. Un completo triunfo sobre el enemigo que eran casi el doble, quedando en su poder todo el material médico de transporte y más de 300 prisioneros.

Batalla de Araure

Que se realizó como parte de la lucha independentista en Venezuela comandada por Simón Bolívar comenzó al amanecer del 5 de diciembre de 1813 y tuvo una duración de seis horas, aproximadamente. Se llevó a cabo en la ciudad de Araure, en el estado Portuguesa.

Las tropas realistas eran numéricamente superiores a los efectivos patriotas. Quedaron en poder de los patriotas 200 prisioneros, cuatro banderas y numerosas piezas de artillería. En este sólo choque perecieron alanceados más de 500 jinetes de Yañez, el Ñaña de los llaneros.

Aquí peleó el batallón que en la pasada jornada de Barquisimeto fue castigado por el Bolívar, negándole el nombre y el derecho a llevar bandera.

Pero tan valientemente se comportó en la acción, que Bolívar dijo a los soldados al día siguiente: «Vuestro valor ha ganado ayer en el campo de batalla, un nombre para vuestro cuerpo, y aún en medio del fuego, cuando os vi triunfar, le proclamé del Batallón Vencedor de Araure.

Habéis quitado al enemigo banderas que en un momento fueron victoriosas; se ha ganado la famosa llamada invencible de Numancia».

Batallas de 1814

Batalla de La Puerta

Fue un encuentro entre las tropas de Vicente Campo Elías y José Tomás Boves quien se dirigia hacia el centro de Venezuela con el fin de llegar a Caracas pasando por los Valles de Aragua. Los realistas en su mayoría caballería, derrotaron a las tropas de Campo Elías y se lanzan contra la ciudad de La Victoria.

Batalla de La Victoria

Fue una batalla de la Guerra de independencia de Venezuela, en la que fuerzas realistas al mando de José Tomás Boves intentaron tomar la ciudad de La Victoria siendo rechazados por un contingente republicano, en su mayoría estudiantes de Caracas, liderados por el general José Félix Ribas.

La batalla duro todo el día en las calles de la ciudad, al final de la tarde los realistas se retiran del combate. El 12 de febrero es celebrado como fiesta nacional en Venezuela como el Día de la juventud.

Batalla de San Mateo

La Batalla de San Mateo fue un importante encuentro de la Guerra de Independencia de Venezuela, en la cual un ejército llanero al mando de José Tomás Boves sitiaron por varios dias a fuerzas republicanas comandadas por Simón Bolívar. Los realistas cargaron varias veces contra la ciudad pero fueron contenidos por los patriotas con mucha dificultad.

Asedio de la ciudad

El 28 de febrero llegan las primeras avanzadas de caballería a los alrededores de la ciudad, y aslatan las trincheras que defendian la entrada al valle pero lo estrecho del terreno y lo concentrado del fuego republicano causan muchas bajas en os llaneros que son obligados a retirarse.

A la mañana siguiente, Boves que ya habia llegado al lugar manda a la caballeria a subir a Puntas del Monte, una serie de colinas que se encontraban en el ala izquierda de los defensores, desde ahi los llaneros cargaron varias veces pero nuevamente sufrieron muchas bajas por los bien atrincherados defensores.

Cuenta la leyenda en una de estas cargas fue herido mortalmente Antínoo, el caballo de Boves, y que Boves que era conocido por su crueldad, lloro desconsoladamente y juro vengarse frente a sus hombres.

Ataque al ingenio

La inutilidad de una carga de caballeria contra las lineas republicanas, hizo a boves pensar un plan que le permitiera obtener el parque republicano almacenado en el ingenio Bolívar para armar a sus hombres, que en su mayoría contaban solo con lanzas.

Uno de los hechos más memorables de la batalla fue protagonizado por Antonio Ricaurte el 25 de marzo, quien se encontraba en el arsenal de la ciudad y al ver a las fuerzas de Boves acercandose decidio volar el parque para que no cayera en manos enemigas, para lo cual espero a que entraran y acto seguido disparo su pistola sobre los polvorines.

Fin de la Batalla

A finales de marzo Boves tuvo conocimiento de la cercania de un ejército repúblicano de varios miles de hombres que se acercaba a San Mateo para auxiliar a Bolívar, y decidio salir a enfrentar las fuerzas de Santiago Mariño que se dirigian a auxiliar a la ciudad, se encontraron en Bocachica cerca de la ciudad, Bovés fue derrotado y volvio a los llanos a reunir otro ejército.

Batalla de Bocachica

Fue un enfrentamiento armado entre las fuerzas de Venezuela y de España en el marco de la Guerra de Independencia Venezolana.
La batalla ocurrió 31 de marzo de 1814, cerca de San Mateo estado Aragua, las fuerzas venezolanas se encontraban bajo el mando de Santiago Mariño y las españolas bajo la conducción de José Tomás Boves.

Ambos ejércitos estuvieron enfrentados desde la mañana hasta el final de la tarde en que, vencidos por la fatiga, emprendieron la retirada; Mariño, hacia La Victoria y Boves hacia Valencia.

Batalla de Arao

Fue un encuentro entre las fuerzas republicanas del general Santiago Mariño y las fuerzas realistas de José Ceballos en la sabana de Arao, cerca de Valencia. Mariño marchaba hacia San Carlos cuando se encontro con la división de Ceballos desplegada en la sabana, ataco a Ceballos y este le derrota.

Batalla de Carabobo

La primera Batalla de Carabobo fue una batalla de la Guerra de Independencia de Venezuela, en la que las fuerzas de la Segunda República al mando de Simón Bolívar derrotaron a las fuerzas españolas al mando del Mariscal de campo Juan Manuel Cajigal. La batalla dio un alivio momentaneo a la Segunda República que se encontraba amenazada en todos los frentes por las fuerzas llaneras de José Tomás Boves.

Batalla de Urica

La Batalla de Urica fue una acción táctica militar de la Guerra de Independencia venezolana librada en el pueblo de Urica (actual estado de Anzoátegui) el 5 de diciembre de 1814, entre el general en jefe José Félix Ribas (por los republicanos) y José Tomás Boves (por los realistas); y que tuvo como desenlace final, la muerte de Boves. Luego de la victoria obtenida en la Batalla de Los Magueyes (9 de noviembre de 1814) contra el coronel José Francisco Bermúdez.

Para esta empresa contaba Ribas con 2.000 hombres, al frente de quienes se hallaban José Tadeo Monagas, Pedro Zaraza, Manuel Cedeño, Francisco Parejo y otros. Al llegar al sitio de El Areo, procedió Ribas a la formación de 2 columnas de caballería de 180 hombres, las cuales recibieron el nombres de Rompelíneas, con Monagas y Zaraza de comandantes.

Después de efectuar todos los preparativos para la batalla, el destacamento patriota marchó durante la noche del 4 al 5 de diciembre, para amanecer en Urica frente a los realistas (ya Boves se había incorporado al lugar), desplegados en 3 columnas en una gran sabana. Las hostilidades fueron iniciadas por Boves, cuando salió con su columna a enfrentarse a la que mandaba el coronel Bermúdez, quien pudo rechazar el ataque.

Este éxito inicial de los patriotas permitió a Ribas la colocación de sus hombres en línea de batalla y con ellos cargó contra los realistas, quienes respondieron con intenso fuego de artillería. En este momento, ordenó Ribas que las columnas Rompelíneas emprendieran el ataque contra la columna derecha enemiga, lo cual fue ejecutado con éxito.Cuando Boves advirtió que su columna había sido envuelta, salió de su centro precipitadamente y pereció en el choque.

El resto de las fuerzas realistas (centro e izquierda), cargaron contra la línea republicana y la envolvió, y con ello obtuvo la victoria. Las bajas fueron numerosas en ambos bandos.

Batalla de Maturín

La Batalla de Maturín del 11 de diciembre de 1814 fue una de los tantos combates llevados a cabo en dicha ciudad en la Guerra de Independencia de Venezuela. Los realistas que por más de dos años habian intentado infructuosamente tomar la ciudad destruyen el ultimo ejército venezolano al mando de José Félix Ribas y José Francisco Bermúdez, con un ejército llanero que los doblaba en numero al mando de Francisco Tomás Morales. Esta derrota para los patriotas marca el fin de la Segunda República y los que logran escapar a las represalias de Morales huyen al exilio a preparar una nueva expedición.

Batallas de 1816

Batalla naval de Los Frailes

La Batalla naval de Los Frailes fue un enfrentamiento entre una escuadrilla expedicionaria repúblicana que se dirigia a desembarcar tropas en Venezuela y una patrulla española que patrullaba las aguas del Caribe en los alrededores del Archipiélago de Los Frailes. La escuadrilla repúblicana con superioridad númerica derrota a los españoles y capturan sus dos barcos: el bergantín Intrepido y una goleta.

Toma de Carúpano

La Toma de Carúpano fue una operación anfibia de la primera Expedición de los Cayos, en la que las fuerzas expedicionarias de Bolívar derrotaron la guarnición española de la ciudad de Carúpano y tomaron la ciudad.

La expedición había zarpado de la isla de Margarita el 25 de mayo y tras seis días de navegar en contra de fuertes corrientes llego el 1 de junio en frente de la ciudad de Carúpano, el punto elegido para efectuar el desembarco en el continente.
La escuadrilla anclo a la vista de la batería Santa Rosa donde flameaba la bandera española.

Mientras la escuadra dirigía su bombardeo a la playa y el centro de la ciudad, las fuerzas al mando del general Manuel Piar y el coronel Carlos Soublette atacaron el flanco izquierdo de la ciudad tomando en poco tiempo las fortificaciones que defendían la ciudad. La batalla duro unas dos horas sin registrarse perdidas entre los patriotas.

Batalla de El Juncal

La Batalla de El Juncal fue una batalla ocurrida el 27 de septiembre de 1816 cerca de la ciudad de Barcelona entre las fuerzas independentistas comandadas por Manuel Piar y las fuerzas españolas a las ordenes de Francisco Tomás Morales.
Morales habia salido de Aragua de Barcelona hacia Barcelona encontrandose con los patrotas cerca de la ciudad.

El combate se inicio a las ocho de la mañana y duro unas cinco horas. El ejército republicano ya formado entro en la sabana a las siete de la mañana, el ala derecha iba comandada por los generales MacGregor y Soublette y se componía de una división de ifantería y dos piezas de artillería además de varios escuadrones de caballería a las ordenes del general José Tadeo Monagas.

El ala izquierda era mandada por Pedro María Freites y Piar y consistia de infantería y artillería provenientes de Cumaná.
La artillería republicana inicio el combate con una descarga sobre la izquierda y reserva de los españoles pero el ala derecha realista hizo retroceder a la izquierda patriota, mientras la derecha patriota avanzaba a paso lento restableciendo el alineamiento con la izquierda y sosteniendo su fuego de infantería y artillería.

La derecha republicana ataco con renovada fuerza la izquierda realista, MacGregor dirigiendose al batallón de Honor: "¡Soldados avanzad a la bayoneta. Venced o morid!" cargaron contra la linea española mientras que Monagas hacia lo mismo con su caballería penetrando en el flanco izquierdo y pasando al centro y retaguardia de la formación, tras lo cual los realistas se retiraron en desorden.

Tras El Junca Piar dirigiria a su ejército hacia el sur donde se reuniria con las fuerzas de Manuel Cedeño e iniciarían la Campaña de Guayana.

Batalla de !817

La Batalla de Angostura

La Batalla de Angostura del 18 de enero de 1817 fue el primer intento de los patriotas venezolanos por tomar la ciudad de Angostura a orillas del Orinoco y la primera batalla de la Campaña de Guayana de 1817.
Los españoles habian realizado importantes trabajos de fortificación tanto en Angostura donde habian construido dos importantes fortínes el de San Rafael al norte y al sur el reducto de San Fernando, además la ciudad se encontraba rodeada de un parapeto y de un foso de agua, y poseían unos de 30 cañones.

Piar ordeno un asalto a la ciudad el cual se llevo a cabo por el barrio Perroseco pero fueron rechazados. La batalla de Angostura le demostro a Piar que si quería tomar las plazas en Guayana necesitaría la colaboración de la escuadrilla de Luis Brión quien estaba a las ordenes de Bolívar, por ello empezo a buscar la intervención del Libertador, quien se hallaba en campaña en la Provincia de Barcelona

Batalla de Matasiete

La Batalla de Matasiete fue una batalla ocurrida el 31 de julio de 1817 cerca de la ciudad de La Asunción entre las fuerzas independentistas comandadas por Francisco Esteban Gómez y las fuerzas españolas a las ordenes de Pablo Morillo.
Morillo habia invadido la isla de Margarita en 1817 que desde 1816 habia sido el bastión de los revolucionarios venezolanos.

Los margariteños, en gran inferioridad númerica, habian sido empujados cada vez más atras por las fuerzas de Morillo en su marcha a la capital de la provincia, La Asunción. Finalmente los margariteños se atrincheraron en el cerro Matasiete, ubicado a las espaldas de Asunción para resistir a las fuerzas de Morillo.

El 31 de julio Morillo ordeno el asalto a la cima. La batalla comenzo a las 08:30. La batalla fue feroz, los españoles cargaron frontalmente presionando a los defensores. El mismo general Esteban Gómez desenvaino su sable y combatio a los españoles recibiendo varios balazos. Mientras la infantería luchaba cuerpo a cuerpo, las baterías republicanas de Carante y Libertad hacian fuego continuo sobre los atacantes.

A las 04:00 el combate se habia decidido como un triunfo de los republicanos. La campaña de Morillo en Margarita proseguiria hasta agosto de 1817 al no lograr someter a los margariteños y ante las noticias del triunfo de la Campaña de los republicanos en Guayana.

Batalla de Juan Griego

La Batalla de Juan Griego fue una batalla ocurrida el 8 de agosto de 1817 en la ciudad de Juan Griego ubicada en la isla de Margarita, Venezuela. El Mariscal Pablo Morillo habia invadido la isla el 14 de julio de ese año con el fin de acabar con la resistencia de los insulares al poder español. En esos momentos Margarita era uno de los pocos núcleos de la resistencia venezolana a las fuerzas del Pacificador.

Morillo asalto la ciudad el 8 de agosto. Los habitantes se defendieron tenazmente, en especial el fuerte de La Galera resistio el asalto español. Los patriotas que guarnecían La Galera hicieron fuego sobre los realistas, en el calor de la batalla llegaron a lanzarles grandes rocas a los atacantes.

Un accidente en las bovedas del fortín donde se hallaba el parque provoco una explosión que mato a la mayoría de los defensores, los pocos que sobrevivieron se retiraron a la laguna Salada donde fueron liquidados por los realistas. Juan Griego fue saqueada por los españoles e incendiada.

Morillo escribiría las siguientes palabras sobre la batalla en el fortín Galera:
Desde aquel momento presento el ataque al Fuerte el aspecto mas espantoso. Pasaban de 500 rebeldes de la canalla más atroz y desalmada de la isla, los que defendían, hombres feroces y crueles, famosos y nombrados entre los piratas de las flecheras, el terror de las costas de Venezuela, y facinerosos, que cada uno contaba muchos asesinatos y estaba acostumbrado a mirar la vida y la existencia con mayor desprecio.

Estos malvados llenos de rabia y de orgullo, con su primer ventaja en la defensa, parecía cada uno de ellos un tigre, y se presentaban al fuego y las bayonetas con una animosidad de que no hay ejemplo en las mejores tropas del mundo (…) Estos llegaron al ultimo extremo de la desesperación y apuraron todos los medios de defensa.

No contentos con el fuego infernal que hacían, arrojaban piedras de gran tamaño, y como eran hombres membrudos y agigantados, se les veía arrojar una piedra enorme con la misma facilidad como si fuese una pequeña.

Así tuvimos algunos muertos y heridos a pedradas (…) Nuestra caballería, que para el momento de ocupar el reducto ya estaba prevenida, recibió a los que salieron de él, en unas lagunas poco profundas, donde todos se arrojaron, y allí pereció a sablazos aquella banda de asesinos feroces que ni imploro la clemencia ni hubo que diera señales de timidez en medio de la carnicería que en ellos se hizo (…) De esta suerte se concluyo una acción tan sangrienta y empeñada, allí quedaron tendidos mas de quinientos forajidos, que ni aún en el ultimo momento quisieron rendirse.

Batallas de !818

Batalla de Calabozo

La Batalla de Calabozo fue una acción ocurrida el 12 de febrero de 1818 en la ciudad de Calabozo, Venezuela, durante la campaña del Centro.
Trs la campaña de Guayana Morillo habia diseminado su ejército, no creyendo capaz a Bolívar de emprender una ofensiva tan pronto. El grueso de sus fuerzas se encontraban destacadas en Calabozo, ciudad que fue fortificada con un parapeto de tierra, cuatr reductos y una casa fuerte.

En la mañana del 12 de febrero Bolívar dividio a sus fuerzas en varias columnas de infantería y caballería que avanzaron unas por el camino y otras por la sabana. En el camino las columnas entablaron combate con los españoles forzandolos a retirarse a la ciudad.

La batalla de Calabozo fue una derrota aplastante para los españoles, Morillo se retiro hasta los valles de Aragua, perseguido por Bolívar.

Toma de las Flecheras

La Toma de las Flecheras fue una acción ocurrida el 12 de febrero de 1818 en la ciudad de San Fernando de Apure, Venezuela, durante la campaña del Centro. El ejércio patriota se hallaba en la orilla del río Apure esperando a que llegara su escuadrilla que navegaba por el Orinoco para cruzar el río e iniciar la ofensiva. Del otro lado del río se encontraban varias flecheras (embarcaciones pequeñas) de los españoles con una pequeña guarnición.

Páez ordeno a un escuadrón de sus mejores llaneros cruzar el río y tomar las embarcaciones. Los 25 jinetes llaneros se lanzaron al río en sus caballos y cruzaron nadando ante la vista confundida de los españoles. La curiosa acción fue un exito, las flecheras fueron tomadas sin ninguna baja y los patriotas cruzaron el río. Ha sido una de las pocas veces en la historia en que embarcaciones han sido tomadas por caballería.

Batallas de 1819

Batalla de Las Queseras del Medio

La Batalla de Las Queseras del Medio fue una importante acción militar llevada a cabo el 2 de abril de 1819 en el actual estado Apure de Venezuela en la cual el prócer de la independencia, José Antonio Páez vence acompañado de 153 lanceros a más de 1.000 jinetes de caballería de las fuerzas españolas siendo la más famosa batalla comandada por Páez y en donde se dicta la famosa frase: Vuelvan Caras! (Vuelvan Carajo!).

La Batalla

La batalla de las Queseras del Medio se produjo una vez que Simón Bolívar luego del combate de la Gamarra el 27 de marzo, se replegó en los Potreritos Marrereños, a la derecha del río Arauca, lugar donde el jefe español Pablo Morillo decidió atacarlo. José Antonio Páez enterado de los objetivos de Morillo, a la cabeza de 153 jinetes cruza a nado y sin ser vistos el río Arauca el 2 de abril de 1819 y enfila 3 columnas contra el campamento realista, luego de haber atravesado el río el último caballo,

los republicanos avanzan contra el campamento. Morillo ante el ataque de Páez, movió su ejército con la caballería de al menos unos 1.200 jinetes al frente, por lo que el "Centauro de los llanos" emprendió la retirada en la dirección donde Bolívar había apostado una unidad de infantería. Ante el aparente repliegue de las fuerzas de Páez, Morillo ordenó a un escuadrón bajo el mando de Narciso López rodear al ejército paecista.

Por su parte, Páez encomendó a Juan José Rondón que atacase a López para hacer que éste reuniese su escuadrón en una sola columna, al ocurrir esto, Páez ordenó volver caras y el ataque sobre las fuerzas de Narciso López. El efecto de esta maniobra de la caballería paecista, fue sembrar el caos y la confusión en el ejército realista. La acción de los lanceros de Páez fue facilitada por el hecho de que los carabineros de López echaron pie a tierra para hacer uso de sus carabinas.

Ante el ataque de las fuerzas patriotas la caballería realista se retiró con precipitación y se echó sobre su propia infantería, la cual no fue arrollada gracias a la decisión de Morillo de trasladarla rápidamente a un bosque vecino, donde se refugiaron. El balance del enfrentamiento entre las fuerzas patriotas y realistas, se calcula en 2 muertos y 6 heridos para los primeros, contra 400 bajas de los segundos.

Táctica

El triunfo de las queseras del medio no tiene parangón. Bolívar felicitó a Páez y a sus hombres: "Acabáis de ejecutar la proeza más extraordinaria que pueda celebrar la historia militar de las naciones. Lo que habéis hecho no es mas que un preludio. Contad con la victoria que lleváis en las puntas de vuestras lanzas y de vuestras bayonetas" acción militar en las Queseras del Medio, en el operativo conocido como "vuelvan caras"

Consecuencias

El triunfo militar de José Antonio Páez en la batalla de las Queseras del Medio, contribuyó a acrecentar su fama como la "Primera Lanza de los Llanos". En tal sentido, Bolívar al condecorar a Páez y sus valientes llaneros con la Cruz de los Libertadores, culminó su discurso con las siguientes palabras: "... Lo que se ha hecho no es más que un preludio de lo podéis hacer..."

Batallas de 1821

Batalla de Cumarebo

La Batalla de Cumarebo fue una batalla de la Guerra de Independencia de Venezuela ocurrida el 11 de junio de 1821 cerca de la ciudad de Cumarebo, en el estado Falcón, entre las fuerzas colombianas comandadas por el coronel Juan Escalona y las fuerzas españolas a las ordenes del coronel Pedro Luis Inchauspe.

La batalla formo parte de las operaciones militares realizadas como antelación a la batalla de Carabobo. Las fuerzas del coronel Escalona vencieron a los españoles.

Campaña Admirable
La Campaña Admirable fue una acción militar que Simón Bolívar emprendió con la Batalla de Cúcuta (en Cúcuta, Colombia) el 28 de febrero de 1813, con el objeto de liberar a Venezuela del poder español, luego de la pérdida de la Primera República con la cual logra liberar a las Provincias de Mérida, Barinas, Trujillo y Caracas, después de solicitar ayuda del gobierno neogranadino a través del documento conocido como El Manifiesto de Cartagena, Bolívar solicita esta ayuda que le es concedida luego de realizar varias acciones en el propio territorio neogranadino.

Tan pronto como recibió la autorización del gobierno de Nueva Granada emprendió su avanzada hacia Venezuela el 14 de mayo de 1813. La expedición constaba de dos divisiones, a la vanguardia el coronel Atanasio Girardot y en la retaguardia coronel José Félix Ribas, estas fuerzas marcharon por la vía de San Cristóbal -La Grita - Mérida - Trujillo culminando con la entrada triunfal a Caracas el 6 de agosto, después de haber obtenido grandes triunfos sobre los realistas a lo largo de la campaña.

Posteriormente, ante el repliegue del jefe realista Manuel Cañas a Carache, Girardot se dirigió hacia esa localidad con sus fuerzas el 17 de junio, en horas de la tarde. En horas de la noche, el jefe realista abandonó la línea que ocupaba y llevó sus hombres a las alturas de Agua de Obispos.

El 18 de junio se produjo el enfrentamiento entre las fuerzas de Girardot y Cañas, resultando el triunfo del jefe patriota y eliminándose las tropas que podían entorpecer el avance de Bolívar, quien había llegado a la ciudad de Trujillo el 14 de junio, desde donde ordenó Ribas que marchase lo más rápidamente de Mérida en dirección de Boconó, con el objeto de facilitar el factor sorpresa. Mientras tanto a Girardot se le ordenó a replegarse sobre Trujillo.

El 2 de agosto entró Bolívar a Valencia, mientras que el coronel Ribas había quedado en San Carlos como comandante de dicha plaza. Días después siguió Bolívar hacia Caracas, hallándose el día 4 en La Victoria, donde aceptó la capitulación que le propuso el gobierno español. Finalmente, el 6 de agosto de 1813 entró triunfalmente a Caracas el pequeño ejército mandado por el brigadier Simón Bolívar; había culminado exitosamente la Campaña Admirable y comenzado la gloria para Bolívar.

Campañas

Campaña de Coro

La campaña de Coro fue una campaña militar emprendida durante el año 1810 en la provincia venezolana de Coro por parte de las fuerzas patriotas con el objetivo de recuperar las provincias del occidente del país y hacer que éstas se sometieran al gobierno de la Junta Suprema.

Campaña de Valencia

La Campaña de Coro fue una campaña militar emprendida por los patriotas contra la ciudad de Valencia durante el año 1811 con el objetivo de recuperar las provincias del occidente del país y hacer que éstas se sometieran al

gobierno de la Junta Suprema. Cuando llegaron a Valencia las noticias de la Declaración de Independencia en Caracas se declararon en rebeldía y leales a Fernando VII. Los valencianos tomaron los cuarteles de la ciudad practicamente sin resistencia.

Tras llegar las noticias a Caracas se organizo una expedición al mando del Marqués del Toro quien marcho a traves de los Valles de Aragua y luego alrededor del Lago de Valencia. En Mariara encontraron resistencia tras lo cual el Marqués detuvo su avance. Miranda lo sustituyo y dirigio la campaña, entrando a la ciudad el 23 de julio.

Los valencianos habían fortificado la ciudad, la lucha fue casa por casa, los reductos más fuertes eran el cuartel de los milicianos pardos y el convento de San Francisco.
Los patriotas fueron expulsados tras duro combate. Miranda le puso sitio a la ciudad, la que capitula el 13 de agosto.

Campaña de Guayana (1811-1812)

La Campaña de Guayana de 1811 - 1812 fue la primera campaña militar ejercida por el ejército republicano en la provincia de Guayana al sur de Venezuela. Luego de que se proclamara la I República, la provincia de Guayana permaneció bajo poder realistas, por lo que la Junta Suprema de Caracas organizó un ejército en colaboración con las demás provincias de la naciente República a fin de tomar el control de la misma por tierra y por agua a través del río Orinoco.

La campaña fue un desastre para la República, no solo fallaron en su intento de aplacar a la provincia, sino que perdieron casi la totalidad de su flota en la Batalla Naval de Sorondo lo que los dejo vulnerables al bloqueo que les tendio España.

Campaña de Oriente 1813

La Campaña de Oriente de 1813, fue una campaña militar emprendida por los jefes independentistas de oriente y que logro la liberación del oriente de Venezuela.
Tras la victoria de los realistas y el fin de la Primera República de Venezuela muchos patriotas venezolanos emigraron hacia las antillas, un grupo de patriotas orientales habian emigrado a la isla de Trinidad desde donde planearon una ofensiva a tierra firme para liberar el oriente venezolano.

De Trinidad pasaron hacia el islote de Chacachare donde en una asamblea Santiago Mariño fue nombrado jefe de la expedición y planearon las operaciones. Tras realizar los preparativos los orientales se embarcan en una goleta cargada con municiones y zarpan hacia tierra firme, cruzan las Bocas del Dragón y desembarcan en la península de Paria.

El grupo, conocido como "los cuarenta y cinco de Chacachare", se dividen en dos grupos: el primero al mando de Mariño y el segundo con Bermúdez.
La columna de Mariño asalta Güiria el 13 de enero tomandola con un ataque tipo comando, de alli partio Bermúdez en dirección a Cumaná tomando Irapa en el camino el 15 de ese mes. Francisco Cerveriz intento recuperar Irapa pero fue rechazado y se retiro a Yaguaraparo. El hermano de Bermúdez, José Bernardo, dirigio una columna hacia el sur tomando Maturín el 2 de febrero.

Tras conocer los sucesos de oriente Monteverde zarpa de La Guaira con unos 550 hombres hacia oriente. El 25 de mayo intenta tomar Maturín pero es derrotado en la Batalla del Alto de Los Godos.

Monteverde encarga las operaciones en oriente al brigadier Juan Manuel Cajigal y se dirige hacia Caracas via Barcelona para intentar detener el avanze de la invasión de Bolívar al occidente del país.
El 3 de agosto Mariño entra a Cumaná y el 19 a Barcelona.

Emigración a Oriente

La Emigración a Oriente fue un episodio de la guerra de independencia de Venezuela en el que los patriotas venezolanos tuvieron que huir de la capital, Caracas hacia el oriente del país tras ser derrotados en la batalla de La Puerta.

La Segunda República de Venezuela instaurada tras el exito de la Campaña Admirable en 1813 habia tenido una vida dificil producto de los constantes combates con los realistas quienes se mantenían en el sur y centro del país y contaban con un gran apoyo entre las masas populares. Uno de estos caudillos, José Tomás Boves seria el que traería abajo la República venezolana.

El año de 1814 sería conocido como el "año terrible" en Venezuela. Desde enero hasta diciembre se suceden un sincesar de batallas y campañas militares que progresivamente van reduciendo el territorio en poder de la República, hasta que el 15 de junio, la aplastante victoria realista en la Segunda Batalla de La Puerta entrega a Boves los valles de Aragua y abre el camino a Caracas.

Boves tras dirigirse primero a Valencia y tomar dicha ciudad se encamina Caracas. Bolívar tras haber pensado inicialmente resistir hasta la muerte en las defensas de la ciudad cambia de parecer por lo escaso de su tropa y decide marchar hacia el oriente del país donde unira fuerzas con los patriotas orientales.

El 7 de julio de 1814 se inicia la retirada. A los escasos 1.200 soldados que Bolívar tenía tras las batallas de ese año se sumaron 20.000 civiles habitantes de Caracas quienes tomaron lo que pudieron y se fueron igualmente a oriente, aterrados por las noticias de las crueldades de los realistas. Bolívar marchaba a la retaguardia con los soldados para proteger a los civiles.

El mismo 7 de julio por la tarde entraron los españoles en Caracas proclamando deguello general contra los blancos. Francisco Tomás Morales fue comisionado por Boves para perseguir a los venezolanos y destruirlos.
Los emigrados llegaron a Barcelona alrededor del 27 de julio.

Expedición de los Cayos

La expedición de Los Cayos de San Luis o sencillamente Expedición de Los Cayos, es el nombre con el que son conocidas las dos invasiónes que desde Haití llevo a cabo el Libertador Simón Bolívar a fines de 1815 ejerciéndola durante el año 1816 con la finalidad de liberar a Venezuela de las fuerzas españolas.

El inicio

Procedente de Jamaica llegó Bolívar a Los Cayos de San Luis, en la isla de Haití, el 24 de diciembre de 1815; trasladándose luego a Puerto Príncipe donde tuvo una entrevista, el 2 de enero de 1816, con el presidente Alejandro Petión, quien se comprometió a facilitarle los recursos necesarios para llevar a cabo su empresa. Petión.

Posteriormente, tras serle otorgado el poder supremo por parte de una asamblea de los principales jefes refugiados, venezolanos y neogranadinos, Bolívar comenzó a afinar los detalles sobre la expedición contra la costa firme venezolana; con la ayuda del gobernador militar haitiano de Los Cayos, el general Ignacio Marión.

En cuanto a los recursos con los que finalmente contó la expedición gracias a las gestiones de Petión, los mismos consistían de 6.000 fusiles, municiones, víveres, una imprenta completa, el flete de algunas goletas y una importante suma de dinero. Con todo esto Bolívar organizó una pequeña flota de 7 goletas: Bolívar, General Mariño, General Piar, Constitución, Brión, Félix y Conejo, acompañadas de otra de su amigo de Haití, Robert Sutherland, La Fortune.

Finalmente, la expedición zarpó el 31 de marzo de 1816, formando parte de ella Manuel Piar, Santiago Mariño, Gregor MacGregor, Francisco Antonio Zea, Pedro María Freites, Bartolomé Salom, Pedro León Torres, Carlos Soublette, Pedro Briceño Méndez, Manuel Valdés, Diego Ibarra, Juan Bautista Bideau, Carlos Chamberlain, Juan Baillío, Carlos Eloy Demarquet, Renato Beluche, Henry Ducoudray-Holstein y otros.

La primera expedición

El recorrido de la flota comandada por Bolívar fue el siguiente: luego de salir del puerto de Los Cayos, en la parte occidental de Haití, la misma se detuvo 3 días en la isla Beata al sur de la frontera entre Haití y Santo Domingo, para continuar su itinerario en el que los primeros días de abril de 1816 se encontraban frente a la costa meridional de la hoy República Dominicana; el 19 de abril de 1816 llegaban a la isla de Vieques cerca de las costas de Puerto Rico, hecho que se celebró con salvas de artillería;

el 25 de abril arriban a la islita holandesa de Saba, distante 20 Km de San Bartolomé, desde donde se dirigen hacia Margarita, librando el 2 de mayo antes de llegar a ésta, el combate naval de Los Frailes en la que la escuadrilla de Luis Brión sale victoriosa y captura el bergantín español El Intrépido y la goleta Rita.

El 3 de mayo de 1816 tocan suelo venezolano en la isla de Margarita, en la que el 7 del mismo mes una asamblea encabezada por el general Juan Bautista Arismendi, ratifica los poderes especiales conferidos a Bolívar en Los Cayos.

Luego de esta ratificación, las fuerzas expedicionarias de Bolívar pasan a Carúpano donde finalmente desembarcan y proclaman la abolición de la esclavitud para después seguir a Ocumare de la Costadonde desembarcan y llegan hasta Maracay pero deben retirarse acosados por Morales dejando parte del parque en la playa y la mitad de sus soldados quienes bajo McGregor emprenden la retirada por tierra a través de los valles de Aragua hacia oriente, conocida como la Retirada de los Seiscientos.

La segunda expedición: Expedición de Jacmel

Tras volver a Haití y organizar una nueva expedición Bolívar zarpo del puerto de Jacmel y llego a Juan Griego el 28 de diciembre de 1816 y a Barcelona el 31 donde establecio su cuartel general y planeo na campaña sobre Caracas con la concentración de las fuerzas que operaban en Apure, Guayana y Oriente pero tras una serie de inconvenientes abandono el plan y se traslado a Guayana a tomar el mando de las operaciones contra los realistas en la región.

Consecuencias

A pesar de los reveses sufridos por los expedicionarios y por el propio Libertador en Ocumare, la importancia histórica de la Expedición de los Cayos radica en que la misma permitió que Santiago Mariño, Manuel Piar y luego José Francisco Bermúdez emprendieran la liberación del oriente del país, y que MacGregor con Soublette y otros jefes se internaran definitivamente en Tierra Firme, para abrir paso al triunfo definitivo de la República.

Campaña de Guayana

La Campaña de Guayana de 1816-1817, fue la segunda campaña llevada a cabo por los patriotas venezolanos en la Guerra de independencia de Venezuela en la región de Guayana luego de la campaña de 1811-1812 que habia terminado en desastre. La campaña fue un gran exito para los republicanos, lograron luego de varias batallas expulsar todo los realistas de la región con lo cual quedaron en poder de una región rica en recursos naturales y facilidades de comunicación que sirvio de base para lanzar campañas a otras regiones del pais.

Consecuencias

La campaña de Guayana fue uno de los hechos más trascendentales de la lucha de independencia de Hispanoamerica. El control del rico territorio guyanes, dio a los republicanos gran cantidad de ganado, piedras preciosas y otros recursos naturales además de contar con una salida al mar Caribe por donde traficar dichos productos y comprar armamento, a su vez estaban comunicados con el Apure donde el líder independentista José Antonio Páez controlaba a los llaneros.

El eje Guayana-Apure fue el factor que rompio con el estancamiento en que se hallaban los republicanos desde 1814, obligados a pelear a la defensiva. Bolívar pasaria de Guayana a los Llanos para entrevistarse con Páez, luego de lo cual emprenderia las campañas de Apure, el Centro y Nueva Granada.

Campaña del Centro

La Campaña del Centro fue una campaña militar emprendida por Simón Bolívar con el objetivo de conquistar la ciudad de Caracas.
Los patriotas venezolanos habían conquistado la Guayana venezolana en 1817 y en el Apure José Antonio Páez dominaba la región.

Bolívar deseaba con estos nuevos recursos terminar la guerra con una decisiva campaña sobre la provincia de Caracas destruyendo al ejército de Morillo en su avanze hacia la capital.

Bolívar comenzo a concentrar sus tropas a finales de 1817 pero la derrota sufrida por Pedro Zaraza en La Hogaza forzo a Bolívar a suspender las operaciones.
A principios de 1818 Bolívar marcho con su ejército hacia Apure siguiendo el curso del Orinoco. Al llegar alli se entrevisto con el general José Antonio Páez, jefe de los patriotas en Apure, en el hato Cañafistola. Sumando las tropas llaneras, el ejercito ascendía a 4.300 efectivos entre infantería y caballería.

Tras cruzar el río Apure, Bolívar marcho hasta Calabozo, donde el 12 de febrero obtuvieron una gran victoria sobre los españoles. Bolívar persiguio a Morillo por los valles de Aragua llegando hasta La Victoria, pero la retirada de Páez hacia San Fernando y la concentración de Morillo y Calzada voltearon la balanza a favor de los españoles quienes emprendieron la ofensiva y persiguieron a Bolívar de vuelta a Apure.

Campaña de Apure

La Campaña de Apure fue una campaña militar de la Guerra de Independencia de Venezuela. La campaña comenzo por la ofensiva de Morillo al Apure, buscando destruir la importante base de los patriotas. Ante el empuje de Morillo los patriotas se replegaron hacia el río Arauca primero, y después al Orinoco donde se detuvieron en Cunaviche.

Los españoles vencieron a los venezolanos en el combate de La Gamarra, pero tras la victoria republicana en Las Queseras del Medio Morillo tuvo que replegarse siendo perseguido por Bolívar. Morillo se retiro a su base en Calabozo para pasar la epoca de lluvias.

Campaña Libertadora de Nueva Granada

La Campaña Libertadora de Nueva Granada fue una campaña militar emprendida por Simón Bolívar a finales de 1819 para liberar la Nueva Granada (actual Colombia) del dominio español. La campaña fue un exito rotundo y gracias a ella se concreta la idea de la unión de la Nueva Granada y Venezuela.

En el Congreso de Angostura se decreto la creación de la República de Colombia, estado que compredería las antiguas colonias españolas de la Capitanía General de Venezuela, el Virreinato de Nueva Granada y la Real Audiencia de Quito.

Todos estos territorios, con excepción del sur y oriente de Venezuela, se hallaban en poder de los españoles. Bolívar decidio que tras la retirada de Pablo Morillo de la campaña de Apure a sus cuarteles de invierno en Calabozo, que era el momento oportuno para efectuar la planeada invasión a Nueva Granada.

Batalla de Boyacá

El 4 de agosto la tropa de Bolívar llegó a Tunja; tres día después, el ejército realista se fortificó para detener su avance en un sitio 15 kilómetros al sur, sobre el puente del río Boyacá. El río es poco profundo, pero el valle es angosto y empinado a lado y lado, por lo cual constituía una línea natural de defensa.

Los españoles tomaron el puente y las laderas al sur del río. Sin embargo, a pesar de su mejor posición estratégica, fueron alcanzados por la vanguardia del ejército republicano antes de poder prepararse para la batalla; un destacamento del mismo, comandado por Santander, tomó rápidamente el puente y dividió a las fuerzas españolas en dos columnas separadas.

La caballería de José Antonio Anzoátegui avanzó para tomar por la a los batallones, mientras la infantería avanzaba por el frente.

La batalla fue un desastre para los realistas; Bolívar tomó 1600 prisioneros, casi la mitad de las fuerzas, incluyendo al mismo Barreiro y la mayoría de sus oficiales. Los patriotas perdieron 13 soldados y otros 53 resultaron heridos. Tres días más tarde, el 10 de agosto de 1819, Bolívar entró triunfante a Bogotá y fue recibido como un héroe.

Guerra a muerte

Se conoce como guerra a muerte al periodo histórico de la guerra de independencia de Venezuela, comprendido entre la victoria de la ofensiva de Domingo Monteverde en 1812 y la firma del Tratado de regularización de la guerra entre Simón Bolívar y Pablo Morillo en 1820.

Fue un periodo particularmente violento de la guerra en Venezuela en el cual ambos bandos no tomaron prisioneros

y eran frecuentes las represalias contra los colaboradores del bando opuesto. La guerra a muerte llegó a su punto máximo en el año 1814, fecha en la cual José Tomás Boves al mando de los llaneros con el grito de «muerte a los blancos» desató una feroz lucha de clases que liquidó a la Segunda República.

Historiadores han calificado dicho periodo como una guerra civil entre venezolanos que apoyaban a la corona y los que deseaban la independencia.
Bolívar publicaría en 1813, en medio de la Campaña Admirable su famoso Decreto de Guerra a Muerte «Españoles y Canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de América.

Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables.» que le daría nombre a dicho periodo. Con la muerte de Boves y la sustitución de las montoneras llaneras que peleaban por el rey por un ejército expedicionario comandado por el Mariscal Pablo Morillo comenzó a humanizarse la guerra y tras la victoria de las campañas de Guayana y Nueva Granada, los patriotas se hallaban en una posición lo suficientemente fuerte para negociar con Morillo.

El Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra se firmó entre Bolívar y Morillo el 27 de noviembre de 1820 en Santa Ana, estado Trujillo.

Bandera de la independencia: La Segunda República

La Segunda República de Venezuela es el nombre que recibe comúnmente el periodo histórico de Venezuela que va desde el año 1813 hasta el año 1814.

La segunda república se inicia con la liberación de la ciudad de Cumaná y finalización de la Campaña de Oriente por parte de Santiago Mariño el 3 de agosto de 1813 y la entrada en Caracas de Simón Bolívar el 6 del mismo mes

luego de haber culminado la Campaña Admirable.
La Segunda República comienza a decaer luego de que parte de la población llanera se uniera al jefe realista José Tomás Boves venciendo en varias batallas y obligando inclusive a la población de Caracas a emigrar hacia Oriente.
Finalmente la república llega a su fin con las derrotas republicanas sufridas en la batalla de Urica y Maturín en diciembre de 1814.

Congreso de Cúcuta

El Congreso de Cúcuta fue una asamblea constituyente en la que se creó la Gran Colombia. Fue instaurada por Antonio Nariño y en ella participaron Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y otros importantes proceres de la independencia.

Ocurrió en la actual ciudad colombiana de Cúcuta el 30 de agosto de 1821

En el mencionado congreso de redactó la Constitución de Cúcuta, que dio vida a la enorme nación.
Los lugares que tuvieron relación con el Congreso de Cúcuta junto con la Casa de Santander, actualmente se conservan y hacen parte del Parque Gran Colombiano.

Historia

En Cúcuta nació el sueño unificador de Bolívar y se definieron los principios para superar las instituciones políticas, económicas y sociales heredadas de los 300 años de vida colonial. Hasta hoy endía vale leer los protocoles del congreso por la profunda discusión sobre la organización federal ó centralizada de un país.

A las 11 de la mañana del 3 de octubre de 1821 Simón Bolívar entró al salón de sesiones ubicado en la sacristía de la iglesia parroquial de Villa del Rosario de Cúcuta (nombre antiguo de la ciudad). Iba acompañado por una comisión de diputados y su estado mayor general.

Tomó asiento al lado del presidente del Congreso y puestos todos de pie, juró como presidente de la naciente República de la Gran Colombia, conformada por Venezuela y Cundinamarca, nombre asignado a la Nueva Granada. Tras un discurso y la posesión de Francisco de Paula Santander como vicepresidente, fue leído el texto de la Constitución que le dio vida política a la República.

Ley Fundamental

"El soberano Congreso de Venezuela, a cuya autoridad han querido voluntariamente sujetarse los pueblos de la Nueva Granada recientemente libertados por las armas de la República.

Considerando:

1º Que unidas en una sola República las Provincias de Venezuela y de la Nueva Granada tienen todas las proporciones y medios de elevarse al más alto grado de poder y prosperidad.

2º Que constituidas en Repúblicas separadas, por más estrechos que sean los lazos que las unan, bien lejos de aprovechar tantas ventajas, llegarían difícilmente a consolidar y hacer respetar su Soberanía.

3º Que estas verdades altamente penetradas por todos los hombres de talentos superiores y de un ilustrado patriotismo, había movido los gobiernos de las dos Repúblicas a convenir en su reunión, que las vicisitudes de la guerra impidieron verificar.

Por estas consideraciones de necesidad y de interés recíproco, y con arreglo al informe de una Comisión Especial de Diputados de la Nueva Granada y de Venezuela, en el nombre y bajo los auspicios del Ser Supremo;

Ha decretado y decreta la siguiente Ley Fundamental de la República de Colombia:

ARTICULO 1º. Las Repúblicas de Venezuela y la Nueva Granada quedan desde este día reunidas en una sola, bajo el título glorioso de la República de Colombia.

ARTICULO 2º. Su territorio será el que comprendían la antigua Capitanía General de Venezuela y el Virreinato del Nuevo Reino de Granada, abrazando una extensión de 115 mil leguas cuadradas, cuyos términos precisos se fijarán en mejores circunstancias.

ARTICULO 3º. Las deudas que las dos Repúblicas han contraído separadamente son reconocidas in solidum por esta ley como deuda nacional de Colombia, a cuyo pago quedan vinculados todos los Bienes y Propiedades del Estado, y se destinarán los ramos más productivos de las Rentas Públicas.

ARTICULO 4º. El Poder Ejecutivo de la República será ejercido por un Presidente y en su defecto por un Vice-Presidente nombrados ambos interinamente por el actual Congreso.

ARTICULO 5º. La República de Colombia se dividirá en tres grandes Departamentos, Venezuela, Quito y Cundinamarca, que comprenderá las Provincias de la Nueva Granada, cuyo nombre queda desde hoy suprimido. Las capitales de estos Departamentos serán las ciudades de Caracas, Quito y Bogotá, quitada la adición de Santa Fe.

ARTICULO 6º. Cada Departamento tendrá una administración superior y un Jefe, nombrado por ahora por este Congreso con título de Vice-Presidente.

ARTICULO 7º. Una nueva ciudad que llevará el nombre del libertador Bolívar, será la capital de la República de Colombia. Su plan y situación se determinarán por el Primer Congreso General bajo el principio de proporcionarla a las necesidades de los tres Departamentos, y a la grandeza que este opulento país está destinado por la Naturaleza.

ARTICULO 8º. El Congreso General de Colombia se reunirá el primero de enero de 1821, en la Villa del Rosario de Cúcuta, que por todas las circunstancias se considera el lugar más bien proporcionado. Su convocación se hará por el Presidente de la República el 1º de enero de 1820, con comunicación del Reglamento para las elecciones que será formado por una Comisión Especial y aprobado por el Congreso actual.

ARTICULO 9º. La Constitución de la República de Colombia será formada por su Congreso General, a quien se presentará en clase de Proyecto la que ha decretado el actual, y que con las leyes dadas por él mismo, se pondrá desde luego, por vía de ensayo, en ejecución.

ARTICULO 10º. Las Armas y el Pabellón de Colombia se decretarán por el Congreso General sirviéndose entretanto de la Armas y Pabellón de Venezuela por ser más conocido.

ARTICULO 11º. El actual Congreso se pondrá en receso el 15 de Enero de 1820, debiendo procederse a nuevas elecciones para el Congreso General de Colombia.

ARTICULO 12º. Una comisión de seis miembros y un Presidente quedará en lugar del Congreso con atribuciones especiales que se determinarán por un Decreto.

ARTICULO 13º. La República de Colombia será solemnemente proclamada en los pueblos y en los ejércitos, con fiestas y regocijos públicos, verificándose en esta Capital el 25 del corriente diciembre, en celebración del nacimiento del Salvador del Mundo, bajo cuyo patrocinio se ha logrado esta deseada reunión, por la cual se regenera el Estado.

ARTICULO 14º. El aniversario de esta regeneración Política se celebrará perpetuamente con una Fiesta Nacional, en que se premiarán como en las de Olimpia las virtudes y las luces.

La presente Ley Fundamental de la República de Colombia será promulgada solemnemente en los Pueblos y en los Ejércitos, inscrita en todos los Registros Públicos, y depositada en todos los Archivos de los Cabildos Municipales y Corporaciones así Eclesiásticas como seculares.

Dada en el Palacio del Soberano Congreso de Venezuela en la Ciudad de Santo Tomás de Angostura, a diez días del mes de Diciembre, del Año del Señor Mil Ochocientos Diez y Nueve. Noveno de la Independencia.

El Presidente del Congreso, Francisco Antonio Zea; Juan Germán Roscio; Manuel Sedeño; Juan Martínez; José España; Luis Tomás Peraza; Antonio M. Briceño; Eusebio Afanador; Francisco Conde; Diego Bautista Urbaneja; Juan Vicente Cardozo; Ignacio Muñoz; Ramón García Cádiz. El Diputado Secretario, Diego de Vallenilla.
Palacio del Soberano Congreso de Venezuela en Angostura, el 17 de diciembre de 1819.-9º

El Soberano Congreso decreta que la presente Ley Fundamental de la República de Colombia sea comunicada al Supremo Poder Ejecutivo por medio de una Diputación para su publicidad y cumplimiento.

El Presidente del Congreso, Francisco Antonio Zea. El diputado Secretario, Diego de Vallenilla. Palacio de Gobierno de Angostura, a 17 de diciembre de 1819.-9º Imprímase, publíquese, ejecútese y autorícese con el sello del Estado.

Simón Bolívar
Por su Excelencia el Presidente de la República. El Ministro del Interior y Justicia.
Diego B. Urbaneja.

Discurso de Bolívar
Señor:

El juramento que acabo de prestar en calidad de Presidente de Colombia es para mí un pacto de conciencia que multiplica mis deberes de sumisión a la ley y a la patria. Sólo un profundo respeto por la voluntad soberana me obligaría a someterme al formidable peso de la suprema magistratura.

La gratitud que bebo a los representantes del pueblo, me impone además la agradable obligación de continuar mis servicios por defender, con mis bienes, con mi sangre y aun con mi honor, esta constitución que encierra los derechos de los pueblos humanos, ligados por la libertad, por el bien y por la gloria.

La constitución de Colombia será junto con la independencia la ara santa, en la cual haré los sacrificios. Por ella marcharé a las extremidades de Colombia a romper las cadenas de los hijos del Ecuador, a convidarlos con Colombia, después de hacerlos libres.

Señor, espero que me autoricéis para unir con los vínculos de la beneficencia a los pueblos que la naturaleza y el cielo nos han dado por hermanos. Completada esta obra de vuestra sabiduría y de mi celo, nada más que la paz nos puede faltar para dar a Colombia todo, dicha, reposo y gloria. Entonces, Señor, yo ruego ardientemente, no os mostréis sordo al clamor de mi conciencia y de mi honor que me piden a grandes gritos que no sea más que ciudadano.

Yo siento la necesidad de dejar el primer puesto de la República, al que el pueblo señale como al jefe de su corazón. Yo soy el hijo de la guerra; el hombre que los combates han elevado a la magistratura: la fortuna me ha sostenido en este rango y la victoria lo ha confirmado. Pero no son éstos los títulos consagrados por la justicia, por la dicha, y por la voluntad nacional.

La espada que ha gobernado a Colombia no es la balanza de Astrea, es un azote del genio del mal que algunas veces el cielo deja caer a la tierra para el castigo de los tiranos y escarmiento de los pueblos. Esta espada no puede servir de nada el día de paz, y éste debe ser el último de mi poder; porque así lo he jurado para mí, porque lo he prometido a Colombia, y porque no puede haber república donde el pueblo no está seguro del ejercicio de sus propias facultades.

Un hombre como yo, es un ciudadano peligroso en un Gobierno popular; es una amenaza inmediata a la soberanía nacional. Yo quiero ser ciudadano, para ser libre y para que todos lo sean. Prefiero el título de ciudadano al de Libertador, porque éste emana de la guerra, aquél emana de las leyes. Cambiadme, Señor, todos mis dictados por el de buen ciudadano.

Fuente: Mondolfi, Edgardo (comp.). Bolívar, Ideas de un Espíritu Visionario. Caracas, Biblioteca del Pensamiento Venezolano, 1990, pp. 76-77.

Gran Colombia

Gran Colombia es el nombre que —para evitar confusiones con la actual Colombia— se le da al Estado existente entre 1819 y 1831 cuyo nombre oficial fue República de Colombia.

Fue organizada definitivamente mediante la Constitución de Cúcuta en la ciudad de Cúcuta en 1821 habiendo

acogido la decisión del Congreso de Angostura de 1819.
Comprendía los antiguos territorios de las entidades coloniales denominadas hasta 1819 como el Virreinato de la Nueva Granada y la Capitanía General de Venezuela. En 1822 la Real Audiencia de Quito también se integró a esta república.

En ella tienen su origen las actuales repúblicas de Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá aunque también comprendía pequeños territorios de lo que hoy son Costa Rica, Perú, Brasil y Guyana. Este Estado fue destruido por las fuerzas caudillistas vigentes en los departamentos que lo conformaban, en torno a hombres fuertes como Francisco de Paula Santander, José Antonio Páez, y Juan José Flores.

Muchos asocian la Gran Colombia, a la Unión de América Latina.

Antecedentes

Bases para un gobierno regular

Después del fracaso de la Segunda República de Venezuela y su corta permanencia en Nueva Granada como comandante militar, Bolívar se vio obligado a reflexionar sobre la causa de los fracasos previos, la situación internacional y la forma de lograr la independencia de forma duradera.

Sus reflexiones le llevaron a la conclusión de que para alcanzar la independencia definitiva se debía derrotar totalmente a los españoles para impedir que realizaran acciones de reconquista pero esto no sería suficiente, pues los esfuerzos descoordinados y dispersos de los caudillos regionales a lo largo de América debían ser unificados bajo un mandato único y como garantía de una independencia permanente se debía crear una república grande y fuerte para poder desafiar las pretensiones de cualquier potencia imperial.

La idea de crear una nación semejante hizo que Bolívar tuviera un objetivo político mucho más amplio y esto en definitiva le movió a actuar de una manera diferente a las veces anteriores.

En el contexto de las Guerras de Independencia Hispanoamericana, fuerzas revolucionarias lideradas por Simón Bolívar sentaron las bases de un gobierno regular en una convención constitucional. Antes, el gobierno había sido militar y altamente centralizado con poder ejecutivo directo ejercido por vicepresidentes o gobernadores mientras que el presidente Simón Bolívar estaba en campañas libertadoras.

Colombia como proyecto de Bolivar

El nombre Colombia se otorga al ideal de integración de toda Sur America, el cual Simon Bolívar persiguió.
Ya en 1815 en la isla de Jamaica, Bolívar había expuesto la idea de Colombia como un país que debía hacerse realidad . Concluyó que para convertir Colombia en una nación viable y creíble hacía falta crear un gobierno centralizado capaz de coordinar las acciones necesarias para resguardar las fronteras y aglutinar a los distintos pueblos de la América Hispana como garantía de la independencia.

Aunque el proyecto Colombia como nación lo idealizó en realidad Francisco de Miranda durante sus acciones precursoras, fue Bolívar quien tuvo el mérito de rescatar este proyecto del baúl de los recuerdos de sus primeros contactos con El Precursor en Londres y de llevarlo a cabo contra viento y marea hasta su muerte.

Para garantizar la libertad de Colombia consideraba vital conseguir cuanto antes el control sobre Venezuela para impedir que los españoles la utilizaran como puesto de avanzada en tierra firme para sus campañas de reconquista por lo que decidió emprender esta tarea como algo prioritario.

Así desembarcó en la isla de Margarita a mediados de 1816 decidido a lograr desde el principio el reconocimiento de su liderazgo y después de obtener un éxito inicial con el líder local Juan Bautista Arismendi preparó la campaña para liberar el continente.

A medida que pasaba el tiempo Bolívar tuvo que lidiar con personajes que habían ganado su generalato a través de la acción pero que por el tipo de guerra que se hacía en ese momento acabaron aceptando la Jefatura Suprema de Bolívar como un mal necesario para poder derrotar a los españoles hasta que a la larga su liderazgo fue indiscutido.

La consolidación del liderazgo supremo facilitó el control del Oriente venezolano y la instalación de Bolívar en Angostura, que trajo consigo el inevitable y largo enfrentamiento con las fuerzas expedicionarias del general español Pablo Morillo y la organización de los mecanismos elementales para que el Gobierno pudiese funcionar.

Para entonces el Ejército español ya se encontraba muy desgastado después de la larga campaña de reconquista realizada a lo largo de América y aunque el general Morillo era un comandante militar muy capaz que intentó por todos los medios paliar la situación no pudo evitar que sus tropas iniciaran un lento pero inevitable declive debido a la falta de recursos y de refuerzos para cubrir las bajas que sufrían.

Ya en 1818, la situación del Ejército español en Venezuela se hizo insostenible y Morillo se vio obligado a retirar algunas de sus fuerzas de la Nueva Granada para intentar contener a Bolívar. Para entonces la situación política y militar era lo bastante buena como para pensar en la organización de un Estado y así fue como se instaló hacia el año 1819 el Supremo Congreso de la República en Angostura.

Ventajas de la union Americana

La Gran Colombia era el primer paso para la unificacion total de los pueblos libres ideada en un principio por Francisco de Miranda. El cual concibe ya la creación de un solo Estado sudamericano independiente, que se substituiría al conjunto de posesiones que componían al imperio español en esta parte del hemisferio.

En otras palabras, la idea de la integración americana es inseparable, en Miranda, de la idea de la independencia de las colonias hispanoamericanas. Sobre este aspecto, Miranda es también un precursor, aun cuando a menudo el mérito de esta concepción se atribuye a otros independentistas no menos importantes.

Para julio de 1809, la independencia de las colonias americanas se ha convertido para Miranda en un hecho ineluctable y ve por tanto llegado el momento de convocar un Congreso de diputados de villas y provincias de América —idea que ya venía manejando desde hacía tiempo— sobre el propio territorio americano. Ningún otro lugar, a su entender, parecía más apropiado que Panamá para reunir ese congreso.

Por su situación geográfica, el Istmo era de fácil acceso para los americanos de todas las latitudes y encarnaba, por así decirlo, la imagen de la unión entre el norte y el sur de la América de lengua española. Por la misma razón, Miranda había sugerido, en su plan de gobierno de 1801, que Colombo, la ciudad federal, capital de Colombia, fuera construida en el Istmo.

El proyecto de Miranda no llegó a realizarse, pero la idea fue retomada por Bolívar quien, en 1815, en su «Carta de Jamaica», sugiere la reunión en Panamá de un Congreso de las Repúblicas americanas independientes, lo que no se concretará hasta 1826.

Aunque los objetivos de este Congreso convocado por Bolívar tendían más bien al establecimiento de alianzas entre repúblicas independientes y no a la constitución de una sola república como proponía Miranda, es evidente que es a este último a quien corresponde la paternidad de la idea general de una unión americana.

Ventajas de la Union:

1° La existencia de estos nuevos Estados obtendría nuevas garantías.

2° El orden interno se conservaría intacto entre los diferentes Estados y dentro de cada uno de ellos.

3° Ninguno sería débil con respecto a otro; ninguno sería más fuerte.

4° La fuerza de todos concurriría al auxilio del que sufriese por parte del enemigo externo o de las facciones anárquicas.

5° Un equilibrio perfecto se establecería en este verdadero nuevo orden Americano.

6° El Nuevo Mundo se constituiría en naciones independientes, ligadas todas por una ley común que fijase sus relaciones externas y les ofreciese el poder conservador en un congreso general permanente.

7° La América no temería más a ese tremendo monstruo que ha devorado a la isla de Santo Domingo, ni tampoco temería la preponderancia numérica de los primitivos habitadores.

Historia

En 1816, Simón Bolívar, con la ayuda de los Generales Piar, Urdaneta, Páez, Mariño, Monagas, entre otros, conseguiría una serie de victorias sobre los realistas. Después de liberar Guayana y Nueva Granada, proclamó el 17 de diciembre de 1819, en Angostura (actual Ciudad Bolívar) su fundación. Los últimos contingentes realistas en Venezuela fueron derrotados en la histórica Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821.

La resistencia de España en el continente terminó en Perú con la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, en la que se consagró definitivamente como héroe Antonio José de Sucre (1795-1830).

Todo el poderío español en el Virreinato de Nueva Granada y en Perú, quedó hundido bajo los golpes de tres hombres: Bolívar, Miranda y Sucre; los tres venezolanos y fallecidos en diferentes circunstancias: Bolívar el 17 de diciembre de 1830, en Santa Marta, Colombia; Francisco de Miranda en la cárcel de la Carraca, en Cádiz, en 1816; Antonio José de Sucre, asesinado en Berruecos, Nueva Granada (actual Colombia), el 4 de junio de 1830.

Sin embargo debido a tensiones regionales no alcanzó a durar la unión política de los territorios del antiguo Virreinato. La oposición al gobierno de Bolívar era en general, secesionista. En 1830 Venezuela y Ecuador declararon su independencia de la República de Colombia, quedando finalmente disuelta la Gran Colombia en 1831, dando nacimiento de tres entidades estatales distintas: Nueva Granada, Ecuador y Venezuela.

La secesión venezolana fue dirigida por el General José Antonio Páez (1790-1875), quien ya había combatido bajo las órdenes de Bolívar y poseía desde entonces el virtual control de la parte venezolana de la república. Páez se convirtió en el primer presidente del nuevo estado venezolano, y gobernó intermitentemente hasta 1863.

En Ecuador asumió Juan José Flores. Reducida a la Nueva Granada, presidida por Rafael Urdaneta quien originalmente había ejecutado un golpe de estado pensando en devolverle el poder a Bolívar, la Gran Colombia se disolvió tras el derrocamiento de Urdaneta. En la Nueva Granada se eligió como vicepresidente interino a José María Obando, un año después asumió Francisco de Paula Santander como presidente y delineó la estructura del nuevo Estado.

En Venezuela, en 1835, un grupo de oficiales patriotas se levantaron contra el presidente José María Vargas, en lo que se conoce como Revolución de las Reformas, para exigir la reconstitución de la Gran Colombia, reformas políticas y el fin del poderío económico de la oligarquía, fortalecida con el comercio de importación y exportación. Obtuvieron un triunfo efímero, pero luego retomó el poder el general José Antonio Páez con lo que se hizo definitiva la disolución de la Gran Colombia.

Proyectos similares en América Latina fueron: la Confederación Perú-Boliviana y la federación de las Provincias Unidas del Centro de América.
Congreso de Angostura / Congreso de Cúcuta - Constitución de 1821
En 1819, a pesar de estar todavía bajo el control Español, los ímpetus independistas continuaron y se reactivaron los ánimos constitucionales.

El 15 de febrero de 1819, seis meses antes de la Batalla de Boyacá, se reunieron representantes de Venezuela (actualmente Venezuela), Nueva Granada (actualmente Colombia) y Quito (actualmente Ecuador) en Angostura, Venezuela, donde se instaló lo que históricamente se ha llamado el Congreso de Angostura para trabajar en el desarrollo de una Ley Fundamental de Colombia (constitución) en la cual, mediante un decreto, «las Repúblicas de Venezuela y la Nueva Granada quedan desde este día reunidas en una sola bajo el título glorioso de República de Colombia».

Los representes de Quito era bastante pocos ya que todavía se encontraba bajo el control Español.
Las decisiones tomadas inicialmente fueron las siguientes:
Se divide territorialmente el antiguo Virreinato en tres departamentos: Cudinamarca (Bogotá), Venezuela (Caracas) y Quito (Quito).

La Nueva Granada fue renombrada Cundinamarca y su capital, Santa Fe renombrada Bogotá. La Capital de Quito sería Quito. La Capital de Venezuela sería Caracas. La Capital de la Gran Colombia sería Bogotá.
Se crea la República de Colombia, que sería gobernada por un Presidente. Existiría un Vicepresidente que suplantaría al Presidente en su ausencia. (Históricamente se acostumbra llamar a la Colombia del Congreso de Angostura La Gran Colombia)

Los gobernadores de los tres Departamentos también se llamarían Vicepresidentes.
El presidentes y vicepresidentes se elegirían con voto indirecto, pero para efectos de empezar, el congreso los eligió de la siguiente forma: Presidente de la República: Simón Bolívar y Vicepresidente: Francisco de Paula Santander. En Agosto Bolívar continua su tarea libertadora y sale hacia Ecuador y Perú, y deja a cargo de la presidencia a Santander.

A Bolívar se le da el título de "Libertador" y su retrato se expondría en el salón de sesiones del congreso con el lema "Bolívar, Libertador de Colombia y padre de la Patria"
Después de las batallas del Pantano de Vargas y la Batalla de Boyacá, el 17 de diciembre de 1819 el Congreso de Angostura declara formalmente creada la República de Colombia. La iniciativa de Simón Bolívar fue aprobada.

Al final de las sesiones el congreso acordó que se reuniría nuevamente en Cúcuta, en Enero de 1821, para expedir la nueva constitución.
El 23 de Marzo de 1820, fue liberado en España Antonio Nariño, El Precursor. Después de seis años de cautiverio fue nombrado Vicepresidente de Colombia y como tal instaló el Congreso de Cúcuta el 6 de mayo de 1821 y elaboró un proyecto de constitución que presentó a consideración del mismo congreso, sin lograr atención.

Santanderismo vs. Bolivarianismo

Tras el Congreso de Cúcuta, Simón Bolívar fue nombrado presidente de la República y Francisco de Paula Santander su vicepresidente.
Santander propugnaba por una legislación robusta y un marco constitucional y legislativo que guiara a la nueva república. La prioridad de Bolívar fue continuar su proyecto de la liberación de la América española. Durante la campaña del sur, dirigida directamente por Bolívar, el Vicepresidente Santander estuvo a cargo del gobierno en Bogotá.

La crisis entre Bolívar y Santander (y sus respectivos seguidores) se ahonda con las diferencias entre Santander y José Antonio Páez y con la promulgación de la Constitución Bolivariana, escrita por Bolívar para la naciente república de Bolivia y que los santanderistas temen que Bolívar intente imponer en Colombia.

El principal recelo sobre la constitución bolivariana, surge del amplio poder dado a la figura presidencial, la cual es vitalicia y, de esta forma, asimilable a una monarquía.
El 9 de abril de 1828 se instala la Convención de Ocaña. Las diferencias entre santanderistas y bolivarianos eran evidentes, promulgando los primeros un federalismo y los segundos un poder central y presidencial fuerte.

La convención, que tenía por objeto reformar la Constitución de Cúcuta fue un fracaso, y los bolivarianos abandonaron el recinto proclamando a Bolívar como dictador.
La crisis culmina con el atentado a Bolívar del 25 de septiembre de 1828, en lo que se conoce como la conspiración septembrina. La participación de Santander no es clara pero es condenado junto con muchos de sus seguidores, quienes son ejecutados por traición. La condena del propio Santander es conmutada por destierro, por orden de Bolívar.

Después de los hechos, Bolívar siguió gobernando en un ambiente enrarecido, acorralado por disputas fraccionales y sufriendo de tuberculosis. La revueltas continuaron. Perú se declaró en contra de Bolívar y Venezuela se proclamó independiente. Páez ocupó la presidencia de ese país e hizo que el Congreso aceptara la renuncia de Bolívar a mediados del año 1830 y lo expulsara del país concediéndole una pensión de 3.000 pesos anuales.

El conflicto con el Perú

Tras el encuentro entre Simón Bolívar y el general José de San Martín el 26 y 27 de julio de 1822 , la provincia de Guayaquil pasó a formar parte de la Gran Colombia, a pesar de que los notables de esa provincia, además de contar con un fuerte partido Guayaco, que se habían pronunciado por conservar "un gobierno independiente, hasta que los Estados del Colombia, Perú y el Resto de la Audiencia de Quito sean libertados del gobierno español, en cuyo caso queda en entera libertad de agregarse al Estado que más le conviniese" .

El 17 de mayo de 1828, el Congreso de la República del Perú rechazó ciertas pretensiones territoriales de Colombia que, desde su punto de vista, dejaban de lado el principio de tomar como punto de partida el territorio ocupado por cada país al proclamarse la independencia (Uti possidetis iure de 1810) y autorizó al presidente José de La Mar (nacido en Cuenca, actual Ecuador) a tomar las medidas militares del caso.
El 3 de julio de 1829 estalló la guerra entre la República Peruana y la Gran Colombia.

En el transcurso de este conflicto, el Perú avanzó al interior del "Departamento del Sur" de Colombia, hasta cerca de la ciudad de Cuenca. El conflicto culminó en la Batalla del Portete de Tarqui el 27 de febrero de 1829, con la victoria de las tropas colombianas de Antonio José de Sucre, que vencieron a un ejército superior en número. El 28 de febrero de 1830 se firmó el Tratado de Girón, en aras de una salida diplomática.

La dictadura de Bolívar

Entre el 24 de junio de 1828 y marzo de 1830 Bolívar gobernó por decreto. Esto no impidió la separación de Venezuela el 27 de diciembre de 1829. El 20 de enero de 1830 Bolívar convocó el Congreso Admirable con el fin de solucionar la crisis institucional. El congreso no pudo evitar la separación de Venezuela y sí evidenció la falta de apoyo con la que contaba Bolívar cuya salud venía deteriorándose notablemente.
Bolívar renunció el 8 de mayo de 1830, quedando Domingo Caycedo como presidente interino.

Política

La organización política de la Gran Colombia fue trazada definitivamente en el Congreso de Cúcuta (1821). Se designó como capital la ciudad de Bogotá.
Constitucionalmente se caracterizaba por un fuerte poder ejecutivo en la persona del Presidente de la República, y vicepresidentes regionales que actuaban en nombre del Presidente en su ausencia. El Presidente es designado por un colegio electoral. Habría un poder legislativo bicameral elegido por las tres regiones de la república.

Congreso de Cúcuta

El Congreso elegido en Angostura se reúne esta vez en Villa del Rosario, en Cúcuta, a principios de 1821.
Tras la Batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, que dio oficialmente la independencia de Venezuela, y luego de la liberación de Caracas, Cartagena, Popayán y Santa Marta, el 18 de Julio se reanudó con mayor ímpetu los trabajos de constitucionales en Cúcuta para incluir las regiones recién emancipadas.

El 30 de agosto de 1821 es proclamada la Constitución de Cúcuta y se expide el 12 de Julio. Estas se ha considerado como la primera Constitución de Colombia que estuvo vigente durante la Gran Colombia hasta su disolución 1831. Esta constaba de 10 capítulos y 91 artículos:

Promulgó la liberación progresiva de la esclavitud: los hijos de padres esclavos serían libres al llegar a los 18 años de edad, y creo un fondo para asegurar que los esclavos que se fueran liberando tuvieran medios para subsistir. El fondo recolectaba porcentajes que variaban desde el 0,15% hasta el 10% de las herencias. Esto sucedía 42 años antes de la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos.

Acabó con la Inquisición e hizo reformas relativas a los obispos, arzobispos y algunos bienes de la Iglesia.
El Gobierno de Colombia se declaró popular y representativo.
Ratificó estar conformada por tres grandes departamentos: Cundinamarca, Venezuela y Quito. Los departamentos grandes estaban divididos en 7 departamentos corrientes sin contar los de Panamá y Quito que estaban por definirse; tres de Venezuela: Orinoco, Venezuela y Zulia, y cuatro de Cundinamarca: Bogotá, Cundinamarca, Cauca y Magdalena.

Cada departamento estaba dividido en provincias, las provincias en cantones y los cantones en cabildos y municipalidades, y estos eran parroquias o estaban divididos en parroquias. Venezuela estaba formada por 10 provincias, Cundinamarca por 13 a las cuales se sumarían 2 de Panamá, y Quito por 7.

Cada parroquia tendría una Asamblea que se reuniría cada cuatro años, el último domingo del mes de julio. Los miembros de estas Asambleas designarían los electores de los cantones, que deben tener más de veinticinco años, poseer en bienes raíces más de quinientas piastras o trescientas de renta.

Éstos se constituirían en Asamblea provincial de electores que se reunirían cada cuatro años el día primero de octubre para elegir el presidente y vicepresidente de la República, el senador del Departamento y el representante o representantes de la provincia. Estos funcionarios departamentales ejercerían su función durante cuatro años.

Podían votar los mayores de veintiún años que sepan leer y escribir y posean cien piastras.
El Congreso estaría formado por dos cámaras: la del Senado y la de Representantes. Los senadores serían nombrados por un período de ocho años y los representantes por un período de cuatro años.

Para ser Senador se exigió tener treinta años, ser criollo por nacimiento, poseer propiedades inmuebles por valor de cuatro mil piastras o una renta anual de quinientas piastras, ejercer una profesión liberal, y en caso de ser extranjero, llevar doce años establecido en el país y poseer bienes inmuebles por valor de diez y seis mil piastras.
Se elegirían cuatro senadores por Departamento: dos por ocho años y dos por cuatro. Estas diferencias se dirimirían a la suerte con objeto, dice la ley, de que el Senado se renueve cada cuatro años.

La Cámara de representantes se compondría de los Diputados elegidos a razón de uno por cada 30.000 habitantes. Cuando los representantes llegaran a cien, se elegiría un diputado por cada 40.000 habitantes y aun por cada 50.000, hasta que la Cámara está integrada por ciento cincuenta diputados.
Para ser diputado se necesitaba tener veinticinco años y propiedades por valor de dos mil piastras o quinientas piastras de renta, o ser profesor.

Había que haber residido dos años antes de la elección, u ocho en caso de no haber nacido en Colombia, y en ésta, además, tener bienes raíces por valor de diez mil piastras.
La Cámara de Representantes tendrían la facultad exclusiva de acusar ante el Senado al presidente, al vicepresidente de la República y a los ministros de la Alta Corte de Justicia.

Para ambas Cámaras dispone la Constitución que las sesiones sean públicas; que los principales funcionarios públicos queden excluidos de las funciones legislativas; que sus miembros gocen de inmunidad mientras duran sus funciones, y que devenguen un sueldo.

El Poder Ejecutivo está constituido por un presidente y un vicepresidente, elegidos por cuatro años, que no pueden ser reelegidos y que, en caso de muerte, son sustituidos por el presidente del Senado. El presidente tendría un sueldo de treinta mil piastras por año, y el vicepresidente, de diez y seis mil.

Cada departamento estaba administrado por un Intendente nombrado por el presidente y un Gobernador que estaba bajo las órdenes del intendente.
Establece los cargos de ministros, consejo, tribunal supremo y reglamenta cada uno de los cargos.

El Congreso eligió por votación como presidente de la República a Simón Bolívar y vicepresidente a Francisco de Paula Santander, pero como Bolívar estaba ausente Santander toma la Presidencia y Nariño la vicepresidencia.

El 24 de mayo de 1822 Quito sella su independencia en la Batalla de Pichincha; y el 9 de diciembre de 1824 se sella la de Perú (hoy Perú y Bolivia) en la Batalla de Ayacucho. Perú y Bolivia nunca llegaron a formar parte de la Gran Colombia pero comparten con Ecuador, Venezuela y Colombia el título de Países Bolivarianos por haber sido repúblicas liberadas por Simón Bolívar quien mereció el título de Libertador y ser considerado el primer presidente oficial de cada una de ellas.

Fuerzas armadas

La Gran Colombia contaba para mediados de los años 1820 con un ejército de 25.000 a 30.000 hombres, de los cuales alrededor de la mitad eran tropas regulares y el resto milicias. La calidad de los soldados colombianos variaban: desde veteranos con años en servicio en unidades elite como el batallón Voltígeros, los Bravos de Apure, el batallón Albión; a unidades mal apertrechadas y mal entrenadas que participaban en labores como milicias y guerrillas.

La armada contaba con una variedad de buques, incluyendo varios navíos de más de 60 cañones, fragatas de 44 cañones, y muchas unidades menores. La armada se concentro en la bahía de Cartagena en 1825, realizando ejercicios como preparativo para la planeada invasión a Cuba y Puerto Rico que al final no se realizo. Al estallar la guerra con Perú, la marina se hallaba en buena parte en el mar Caribe.

Organización territorial

Se subdividió sucesivamente su territorio en regiones (3: Nueva Granada, Venezuela y Quito -o Sur-), departamentos (10), provincias y cantones. La región de Venezuela componía de 3 departamentos: Orinoco, Venezuela y Zulia, y 10 provincias en total; la región de Nueva Granada, de 4 departamentos: Boyacá, Cundinamarca, Cauca y Magdalena, y 13 provincias; y la región de Quito, en 3 departamentos: Quito, Guayaquil, Azuay.

Separación de Ecuador y Venezuela - 1830

Lo que aceleró la separación de Venezuela y Quito fue la discrepancia de opiniones entre federalistas y centralistas. Quito no había tenido una representación real en las deliberaciones constitucionales y solo fue hasta 1822 que se une a la Gran Colombia.

A pesar de existir apoyo a la constitución de Colombia en Quito, más específicamente en Guayaquil, Quiteños y Venezolanos ansiaban una constitución federalista, es decir una que les permitiera tener un control y libertad regional sin imposiciones centrales fuertes; en particular el cuerpo militar venezolano esperaba ejercer más poder en su región.

A los miembros del ejército se les había permitido votar en las elecciones desde la constitución de Cúcuta en especial como justo reconocimiento al esfuerzo realizado en las campañas libertadoras. En 1827 el congreso decide reducir ese derecho e hizo un cambio constitucional para excluir desde los sargentos hacia abajo, ya que excluir la cúpula militar era un movimiento muy atrevido.

En Abril de 1828 se reúnen en Ocaña los representantes de los municipios (parroquias) para elegir el congreso constituyente que reformaría la constitución de Cúcuta. Los Santanderistas (federalistas) lograron una gran representación. El descontento de los Bolivarianos fue tal que decidieron abandonar las deliberaciones por lo cual no se logró el quórum.

Esta incapacidad para ejercer la democracia y de resolver los conflictos bajo el diálogo, la negociación y el voto, optando más bien por el abandono, fue un comportamiento que persiguió como mal fantasma a los partidos tradicionales durante el siglo XIX y XX y fue causa generadora de violencia. A pesar de todo se nombran los miembros en las elecciones del 1 de Julio de 1828.

Bolívar con su ferviente deseoso de ver una Gran Colombia unida decide hacer imponer su voluntad en forma dictatorial como último recurso y presenta, en Agosto de 1828, una constitución que había desarrollado en la que se incluía Perú y Bolivia (pues Bolivia ya se había separado de Perú), con un fuerte gobierno central y una presidencia de por vida en la que el presidente podría tener la facultad de nombrar su sucesor.

Esa fue la chispa final que incendió a los Santanderistas pues vieron en esa propuesta un retroceso a una monarquía y llegaron al punto de intentar asesinar al libertador en Septiembre 25. Adicionalmente, los líderes venezolanos vieron con bastante recelo las intenciones de Bolívar y en Noviembre de 1829 deciden separarse de La Gran Colombia y así lo dejan saber en la convención de Enero.

Bolívar finalmente renuncia a su posición durante la convención constitucional de Enero de 1830 reunida en Bogotá (también llamada el Congreso Admirable), adicionalmente, empezaba a mostrarse enfermo.

Los Quiteños, al saber que Venezuela se había separado y que Bolívar se retiraba en forma definitiva, tomaron la resolución de separarse. Y con esto se desvanece la Gran Colombia después de 11 años de existencia.
El descontento militar y el de los grupos liberales se acentúa y conlleva a la dictadura del General Rafael Urdaneta. Finamente en Diciembre de 1830 muere el Libertador.

La Cosiata

El 30 de abril de 1826 tuvo lugar en Venezuela un movimiento separatista conocido con el nombre de la La Cosiata dirigido por José Antonio Páez, que se presentó como una reacción contra el gobierno de Bogotá, el centralismo y Simón Bolívar. El nombre de la cosiata deriva de la cosa esa, que era como calificaban los detractores de Bolívar a la Gran Colombia.

El 25 de noviembre de 1826 Bolívar marcha con la élite de sus tropas a Venezuela y persuade a Páez de deponer su sublevación contra la Gran Colombia, a cambio de ser reconocido como jefe civil y militar de Venezuela.
Razones por las que Venezuela se separó de la Gran Colombia
Disimilitud de caracteres, costumbres e intereses entre las poblaciones.

Las crisis económicas que provocó la guerra, unida a la falta de vías y de medios de comunicación, impedía organizar y gobernar bien tan extenso territorio.
Había sectores económicos y políticos en cada país que nunca estuvieron interesados en el proceso de integración.

Inglaterra y Estados Unidos promovieron la secesión.
Los venezolanos querían mayor autonomía en su territorio.

Disolución de la República de Colombia

Jurídicamente la República de Colombia continuó hasta el 21 de noviembre de 1831, siendo presidida por Domingo Caycedo (4 de mayo a 13 de junio de 1830 y 3 de mayo a 21 de noviembre de 1831), Joaquin de Mosquera (13 de junio a 5 de septiembre de 1830) y Rafael Urdaneta (5 de septiembre al 3 de mayo).

El 13 de mayo de 1830, el Departamento del Sur (Quito) declara su independencia de Colombia conformándose la República del Ecuador. Colombia queda así constituida en solo la Nueva Granada y Panamá (jurídicamente Panamá pertenecía al Departamento de la Nueva Granada).

En 1832, se crea la república de Nueva Granada y es nombrado Francisco de Paula Santander como su presidente.

Bandera de angostura: Congreso de Angostura

El Congreso de Angostura fue elaborado en el contexto de las guerras de Independencia de Venezuela y de Colombia. Sus palabras están recogidas en el célebre Discurso de Angostura.

Angostura (Santo Tomé de Guayana de Angostura del Orinoco) era el nombre de Ciudad Bolívar antes de 1846. La ciudad está ubicada en el Estado Bolívar, en el suroriente de Venezuela, en la ribera sur del río Orinoco.

Constitución de 1819

En 1824, a pesar de estar todavía bajo el control Español, los ímpetus independistas continuaron y se reactivaron los ánimos constitucionales. El 15 de febrero de 1819, seis meses antes de la Batalla de Boyacá, se reunieron representantes de Venezuela (actualmente Venezuela), Nueva Granada (actualmente Colombia) y Quito (actualmente Ecuador) en Angostura, Venezuela, donde se instaló lo que históricamente se ha llamado el Congreso de Angostura para trabajar en el desarrollo de una "Ley Fundamental" (constitución).

Los representes de Quito eran bastante pocos ya que todavía se encontraba bajo el control Español.
Las decisiones tomadas inicialmente fueron las siguientes:
La Nueva Granada fue renombrada Cundinamarca y su capital, Santa Fe renombrada Bogotá. La Capital de Quito sería Quito. La Capital de Venezuela sería Caracas. La Capital de la Gran Colombia sería Bogotá.

Se crea la República de Colombia, que sería gobernada por un Presidente. Existiría un Vicepresidente que suplantaría al Presidente en su ausencia. (Históricamente se acostumbra llamar a la Colombia del Congreso de Angostura La Gran Colombia)
Los gobernadores de los tres Departamentos también se llamarían Vicepresidentes.

El presidentes y vicepresidentes se elegirían con voto indirecto, pero para efectos de empezar, el congreso los eligió de la siguiente forma: Presidente de la República: Simón Bolívar y Vicepresidente: Francisco de Paula Santander. En Agosto Bolívar continua su tarea libertadora y sale hacia Ecuador y Perú, y deja a cargo de la presidencia a Santander.

A Bolívar se le da el título de "Libertador" y su retrato se expondría en el salón de sesiones del congreso con el lema "Bolívar, Libertador de Colombia y padre de la Patria"
Al final de las sesiones el Congreso acordó que se reuniría nuevamente en Cúcuta, en Enero de 1821, para expedir la nueva constitución.

El 23 de Marzo de 1820 es liberado en España Antonio Nariño, El Precursor, después de seis años de cautiverio donde elaboró un proyecto de constitución que presentó a consideración en Cúcuta sin lograr atención.

Batalla de Carabobo

El 24 de junio de 1821, el Ejército de la Gran Colombia fue guiado por Simón Bolívar en la Batalla de Carabobo, donde venció al ejército español comandado por el mariscal de campo Miguel de la Torre.

La batalla llevó al fin del dominio español y comienzo a la Venezuela independiente. La victoria resultó decisiva para la liberación de Caracas y el resto del territorio que aun permanecía en poder de los españoles, hecho que se logrará de manera definitiva en 1823 con la Batalla naval del Lago de Maracaibo y la toma de la fortaleza de Puerto Cabello.

Preparación de ambos ejércitos
Previo al combate, Miguel de la Torre distribuyó sus fuerzas de manera tal que cubrieran por el oeste el camino de San Carlos, y por el sur el de El Pao. La primera línea defensiva fue confiada a la Primera División dirigida por el Teniente Coronel Tomás García, la cual se organizó en tres batallones principales.

El batallón de Valencey, a cargo del Teniente Coronel Andrés Riesco, ocupó la parte sur del camino; a su derecha se situó el batallón ligero del Hostalrich comandado por el Teniente Coronel Francisco Illas, en columna de marcha detrás de las anteriores.

Además de esto, dos piezas de artillería fueron colocadas en una pequeña altura, delante de la línea formada por Valencey y Barbastro. La Posición correspondiente a la vía de El Pao fue ocupada por la División de Vanguardia liderada por el Brigadier Francisco Tomás Morales, quien contaba con dos batallones principales y uno de reserva.

Primero tomó posiciones el batallón ligero del Infante, a cargo del Teniente Coronel Simón Sicilia; e inmediatamente detrás de esta unidad se situó el batallón ligero del Príncipe. La reserva quedó integrada por el segundo batallón del Burgos, bajo la jefatura del Teniente Coronel Joaquín Dalmar, quien disponía de cuatro regimientos de caballería. En cuanto al cuartel general, el mismo quedó establecido cerca del batallón Burgos.

El 15 de junio de 1821, Bolívar reorganizó el ejército republicano en tres divisiones. La primera a cargo de José Antonio Páez, y formada por los batallones Bravos de Apure (liderada por el Teniente Coronel Francisco Torres) y los Cazadores Británicos (al mando del Coronel Thomas Ildeston Ferriar); además de 7 regimientos de caballería.

La segunda, comandada por el General de División Manuel Cedeño, y constituida por los batallones Tiradores (dirigida por el Teniente Coronel Ludwig Flegel), y Vargas (Teniente Coronel Antonio Gravete), a lo que se sumaba un escuadrón de caballería. La tercera, bajo las órdenes del Coronel Ambrosio Plaza y constituida por 4 batallones.

El de Rifles a cargo del Teniente Coronel Arturo Sandes, Granaderos al mando del Coronel Francisco Paula Vélez, Vencedor de Boyacá dirigida por el Coronel Juan Uslar y Anzoátegui, comandada por el Coronel José M. Arguidegui; completado todo esto por un regimiento de caballería. Las fuerzas republicanas sumaban en total 6.500 hombres.

Orden de batalla

Ejército Colombiano

Comandante: General en Jefe Simón Bolívar

Primera División

Comandante: General José Antonio Páez

Batallones:

Bravos de Apure

Cazadores Británicos

Caballería:

Honor, Húsares de Páez.

La Muerte, Lanceros de Honor.

Cazadores Valientes, La Venganza.

Segunda División

Comandante: General Manuel Cedeño

Batallones:

Tiradores, Boyacá, Vargas.

Caballería:

Escuadrón Sagrado

Tercera División

Comandante: General Ambrosio Plaza

Batallones:

Rifles, Granaderos, Vencedor, Anzoátegui.

Caballería:

La Guardia, Dragones, Húsares.

Ejército Español

Comandante: General en Jefe Miguel de La Torre

Batallones:

2do. de Valencey

Barbastro

Burgos

Hostalrich

Infante

Príncipe

Caballería:

Lanceros del Rey

Húsares de Fernando VII

Guías del General

Dragones Leales

Artillería:

2 piezas.

Batalla

Despliegue y primeras maniobras

A tempranas horas del 24 de junio, desde las alturas del cerro Buenavista, Bolívar hizo un reconocimiento de la posición realista y llegó a la conclusión de que ésta era inexpugnable por el frente y por el sur.

En consecuencia, ordenó que las divisiones modificaran su marcha por la izquierda y se dirigieran al flanco derecho realista, el cual estaba descubierto; es decir, Bolívar concibió una maniobra tendiente a desbordar el ala derecha enemiga, operación ejecutada por las divisiones de Páez y Cedeño, en tanto que la división Plaza seguía por el camino hacia el centro de la posición defensiva.

Flanqueo de la 1ra. División y contraataque del Burgos

Al darse cuenta la Torre de la maniobra de los republicanos, ordenó al batallón Burgos que marchase al norte a ocupar la altura hacia la cual se dirigían las divisiones de Bolívar. Al llegar el Burgos al área indicada a las 11:00 AM, abrió fuego contra el batallón Bravos de Apure, cabeza de la primera división, el cual después de cruzar el riachuelo de Carabobo, trataba de escalar la pendiente que lo llevaría a la parte plana de la sabana.

Tan violento fue el contraataque del Burgos, que el Bravos de Apure tuvo que replegarse por dos veces. La situación cambió cuando una unidad que lo seguía, el batallón Cazadores Británicos, se enfrentó al Burgos y lo obligó a retroceder. Por su parte, los batallones Infante y Hostalrich, entraron en auxilio del Burgos, pero reorganizado el Bravos de Apure, se unió al Cazadores Británicos para reanudar el ataque, ayudado por dos compañías del batallón Tiradores.

La infantería realista se repliega

Para detener el repliegue de las unidades realistas que había producido la operación patriota, Torre envió los batallones Príncipe, Barbastro e Infante, los que lograron sostener la línea de combate, pero sólo por breve tiempo, pues el grueso de la caballería de la primera división del ejército colombiano entró por el norte de la sabana. Con el fin de hacer frente a este nuevo ataque, la Torre ordenó al Húsares de Fernando VII que cargase contra la caballería patriota, pero esta unidad se retiró después de disparar sus carabinas.

Retirada de los españoles

Finalmente, atacados de frente por la infantería y por la derecha por la caballería, los batallones realistas optaron por la retirada. Como último recurso, la Torre le ordenó al regimiento de los Lanceros del Rey que atacara a la caballería colombiana, pero esta unidad no sólo desobedeció la orden, sino que huyó ante la embestida de las fuerzas republicanas.

Al entrar la batalla en su fase final, el 1ro. de Valencey forma cuadro y comienza a retirarse, los patriotas iniciaron una tenaz persecución del ejército español, la cual fue llevada a cabo hasta Valencia. De los 4.279 efectivos que participaron en la batalla de Carabobo, los realistas perdieron dos oficiales superiores, 120 subalternos y 2.786 soldados. Por su parte, las bajas de los republicanos también fueron cuantiosas. El resto del ejército realista terminó refugiándose en Puerto Cabello.

Consecuencias

La batalla de Carabobo fue la acción más importante para la independencia de Venezuela. A pesar de que la guerra proseguiría hasta 1823, debido a que algunos restos realistas lograron escapar del campo de batalla y lanzarían varias campañas contra el occidente de Venezuela, conocidas como campañas de occidente; el poder de los españoles en Venezuela estaba liquidado y esto le permitió a Bolívar iniciar las Campañas del Sur mientras que sus subordinados acababan la lucha en Venezuela.

Batalla naval del Lago de Maracaibo

La Batalla naval del Lago de Maracaibo referida también como Batalla naval del lago fue una batalla naval librada el 24 de julio de 1823 en las aguas del Lago de Maracaibo en el actual estado Zulia, Venezuela. La misma sellaría definitivamente la independencia venezolana de España siendo una acción decisiva en las campañas navales de la Independencia.

Batalla

En la Batalla naval del Lago se enfrentó la escuadra republicana dirigida por el Almirante José Prudencio Padilla , comandante del tercer departamento de Marina y de las operaciones sobre el Zulia y la realista mandada por el capitán de navío Ángel Laborde y Navarro, Comandante del apostadero de Puerto Cabello y segundo jefe de la armada española sobre Costa Firme. La escuadra patriota estaba compuesta por los bergantines: Independiente, Marte, Fama, Confianza y Gran Bolívar; las goletas: Espartana, Independencia, Manuela, Chitty, Emprendedora, Aventina, Peacock, Antonia Manuela y Leona.

En cuanto a las fuerzas realistas las mismas estaban conformadas por el bergantín San Carlos, los bergantines-goletas: Esperanza y Riego o Maratón; la goleta de gavias Especuladora; las de velacho: María Salvadora, Estrella, Cora, Mariana, Rayo, María Habanera y Zulia; las flecheras: Atrevida y Maracaibera; los pailebotes: Guajira y Monserrat, los faluchos: Resistencia, Mercedes, Brillante, Relámpago y Pedrito y las piraguas: Raya, Duende, Palomera, Esperanza, Félix María, Altagracia, San Francisco y Corbeta, con un total de 49 cañones, 14 carronadas, 4 obuses, individuos de tropa y 670 de marinería, incluidos jefes y oficiales.

Luego de haber tenido 3 encuentros parciales con la escuadra española, la escuadra republicana se apostó en el puerto de Moporo, donde pasó la primera quincena de julio sin actividades de mayor importancia hasta el 17 de julio en que el comandante Labordex envió a Padilla una intimación que éste rechazó, por lo que los días subsiguientes transcurrieron en febril actividad bélica, en el que ambos comandantes se mantuvieron acondicionando sus buques, concentrando provisiones y adiestrando sus tripulaciones con miras al combate.

En la tarde del 23 de julio la escuadra realista se dirigió a la costa occidental del lago en las inmediaciones de Capitán Chico y fondeó entre este sitio y Bella Vista, al norte de Maracaibo, quedando en línea de combate, pero la republicana permaneció en la vela hasta el anochecer que fue a dar fondo en los Puertos de Altagracia, quedando todos los buques en una línea paralela a la costa oriental, avanzando las fuerzas sutiles hasta Punta de Piedra.

Al amanecer del 24 de julio los comandantes de los buques republicanos fueron llamados al bergantín Independiente, donde el Almirante Padilla les dio las últimas instrucciones para el combate, efectuando algunos cambios y no satisfecho aún, a las 10:30;, pasó personalmente a bordo de toda la escuadra, con el objeto de arengar a sus dotaciones y animarlas de un modo eficaz para que, llegado el momento de atacar a los realistas, lo hicieran con la mayor intrepidez y entusiasmo.

A las 10:40 roló el viento al noroeste y 10 minutos después se hizo la señal de prepararse a dar la vela, pero habiendo aflojado llamándose al sur, se reservó la decisión de levar anclas hasta que se afirmase la brisa por donde fuera favorable, pese a que todo lo invitaba a atacar la escuadra realista que se hallaba fondeada a su frente en una línea paralela a la costa y muy próxima a ella.

A las 14:00, se ordenó al comandante de las fuerzas sutiles levar y seguir sobre las embarcaciones realistas de su clase, en atención a que por su menor andar debía adelantarse; a las 14:20, hicieron la señal de dar la vela, y minutos después la de formar la línea de frente para atacar al mismo tiempo a todos los buques enemigos que, observando aquellos movimientos que se acordaron.

Como el bergantín Marte estaba situado a barlovento y el Independiente, a sotavento, fueron proporcionando el andar de modo que quedase y siguiese perfectamente bien formada la línea de batalla para lograr la ejecución del plan que Padilla se había propuesto, sin que por esto se dejasen de hacer las señales que fuesen menester a cada uno de los que se desviasen de su sitio.

Los buques republicanos avanzaron con rapidez sobre la escuadra realista que se mantuvo anclada en espera del ataque; el ala sur de la escuadra la llevaba el Almirante Padilla y el ala norte estaba a las órdenes del capitán de navío Nicolás Joly, cortando la retirada hacia la bahía.

A las 15:04, colocaron la señalar de abordar al adversario dejándola izada no obstante haber sido contestada por todos los buques, para manifestar con ello que ninguna cosa restaba por hacer. A las 15:45, la flota realista abrió fuego sobre las escuadras patriotas, pero la escuadra de Colombia la Grande, prosiguió avanzando sin disparar un tiro; hasta que estando cerca rompieron los fuegos de cañón y fusilería.

Al romperse los baupreses, el bergantín Independiente, se echó sobre el San Carlos, y se dio comienzo al abordaje, fase con la cual se decidió la victoria para los republicanos.
Como consecuencia del ataque patriota, fueron destruidos muchos buques realistas y capturados otros. Los realistas en la más angustiosa situación picaron los cables y trataron de escapar haciéndose a la vela; pero fracasaron en su intento, pues sus buques mayores fueron hechos prisioneros.

La mayor parte de la tripulación del San Carlos se arrojó al agua e igual suerte corrió la de los otros buques, excepto la del bergantín-goleta Esperanza, que fue destruida por una explosión. En definitiva, sólo tres goletas lograron escapar y se pusieron al abrigo del castillo San Carlos.

Terminada la jornada el Almirante Padilla ordenó que la escuadra diese fondo allí donde había combatido. Poco después se dirigió a los Puertos de Altagracia a reparar las averías de sus naves. Por su parte, el comandante Ángel Laborde pasó al castillo, ganó luego la barra, tocó en Puerto Cabello y con el archivo del apostadero se dirigió a Cuba.

Las pérdidas de los republicanos fueron de 8 oficiales y 36 individuos de tripulación y tropa muertos, 14 de los primeros y 150 de los segundos heridos y un oficial contuso, mientras que la de los realistas resultaron mayores, sin contar los 69 oficiales y 368 soldados y marineros que quedaron prisioneros.

En 2 horas de recio combate, se decidió la acción, la cual, abrió camino de las negociaciones con el capitán general de Venezuela, quien a concluirlas el 3 de agosto siguiente, se obligó a entregar el resto de los buques españoles, la plaza de Maracaibo, el Castillo de San Carlos, el de San Felipe en Puerto Cabello, así como todos los demás sitios que ocupaban los españoles y el día 5 evacuó definitivamente el territorio venezolano.

Juana Ramírez

Juana Ramírez (Chaguaramal, 1790 - Guacharacas (génesis de San Vicente), 1856). Conocida como «Juana La Avanzadora» fue una heroína de la guerra de independencia de Venezuela.

Juana nació en 1790, en Chaguaramal, en los alrededores de Maturín, en lo que es hoy el municipio Piar del estado Monagas.

Su madre se llamaba Guadalupe Ramírez y su padre uno de de los Generales Rojas: Andrés o José Francisco. Su madre fue traída de África y fue comprada por la familia del General Andrés Rojas. La esclava Guadalupe y su hija trabajaban en las tierras que la familia Rojas. Fue criada bajo la tutela de Doña Teresa Ramírez de Balderrama quien la protegió y le dio su apellido.

Cuando llegaron las noticias del 19 de abril de 1810 y las ideas independentistas, varias familias monaguenses entre ellas la familia Monagas y los Rojas, formaron ejércitos con sus esclavos y se unieron a la independencia.

Juana participó en las batallas que se realizaron en las cercanías de Maturín, contra Antonio Zuazola, de La Hoz, Monteverde y Morales.
En la batalla del 25 de mayo de 1813, Juana tuvo una significativa participación. Ese día patriotas y realistas se enfrentaron en una dura lucha que tuvo su final al oscurecer el día. Siguiendo las órdenes del Comandante Felipe Carrasquel, avanzó con su batería de mujeres y le dio el triunfo a los patriotas.

La batalla se realizó en la sabana del Alto de los Godos, en el oeste de Maturín. En esa sabana, dos mil hombres patriotas esperaron a Monteverde que venía con muchos más hombres. La batalla comenzó cerca de las 11 de la mañana.
Juana y su batería de mujeres estaban cerca de lo que hoy es la Plaza Piar de Maturín. Allí las mujeres atacaban al enemigo, atendían heridos y disparaban cañones.

Como a las 4 de la tarde, le llegó la noticia de que a los patriotas se les estaban acabando las municiones. El Comandante Felipe Carrasquel ordenó a Juana avanzar hasta Los Godos. También participaban en esta batalla José Francisco Azcúe y Manuel Piar.

Monteverde tuvo que huir ante tal arremetida. Ante este triunfo los patriotas ganaron: armas, municiones, 6.000 pesos de plata, 3 cañones, entre otros. Y los cofres de Monteverde. Juana se encargó de enterrar a los realistas caídos una vez finalizada la batalla.

Al año siguiente, el 11 de diciembre de 1814, Maturín cayó bajo el poder del español Morales, quien arrasó la aldea, quemó todas las casas y asesinó a todos los ancianos, niños y mujeres que pudo. La mayoría de esa población era caraqueña y del centro del país que se fueron a Oriente cuando Boves entró a Caracas. Con esta victoria de Morales, cae la Segunda República.

Juana y otras personas huyeron hacia las montañas y siguieron la lucha como guerrilleros. Cuando Venezuela logró su independencia, Juana se quedó a vivir en Guacharacas, Monagas, localidad muy próspera que luego desapareció y varios de sus habitantes emigraron hacia la parte alta y construyeron las primeras casas de lo que ellos llamaron San Vicente el año 1924. Tuvo la heroína cinco hijas: Clara, Juana, Juana, Josefa y Victoria. Se dedicó a trabajar la agricultura.

Murió en 1856, a los 66 años. Fue sepultada en el cementerio antiguo de Guacharacas, el mismo que en la actualidad es utilizado por las comunidades de San Vicente y Pueblo Libre.

Unos cardones, que primero los guacharaqueros y después los sanvicenteños sembraban continuamente, recordaban el sitio exacto donde está enterrada "La Avanzadora".

Un monumento, construido y declarado Santuario Patriótico Distrital en 1975, y luego, en 1994, declarado Santuario Patriótico Regional, señala ahora el lugar donde reposan para siempre sus restos. En su honor se erigió el Monumento Juana La Avanzadora, casi al final de Avenida Bolívar de Maturín.

José Antonio Páez

José Antonio Páez nació a la orilla del caserío denominado Curpa,(Edo. Portuguesa, Venezuela) el 13 de junio de 1790 y muere en Nueva York, el 6 de mayo de 1873), militar y político venezolano, presidente de la República en tres ocasiones (1830-1835; 1839-1843; 1861-1863), uno de los más destacados próceres de la emancipación de Venezuela, considerado asimismo entre los principales representantes del caudillismo americano.

Tío del gran pintor venezolano Carmelo Fernández Páez.
Desde su victoria en Mata de la Miel (febrero de 1816), hasta su participación en la batalla de Carabobo (24 de junio de 1821), pasando por los éxitos de El Yagual, Mucuritas y Las Queseras del Medio (octubre de 1816, enero de 1817 y abril de 1819, respectivamente), José Antonio Páez contribuyó con su lucha a la independencia de Venezuela.


En 1826 encabezó un movimiento de rebelión en Venezuela contra la autoridad del poder central del ejecutivo, liderado en ese entonces ante la ausencia de Bolívar quien se encontraba en campaña militar en el sur, por el Vice Presidente de la Gran Colombia Francisco de Paula Santander.

Este movimiento sembró las semillas que luego culminaron con los eventos que se iniciaron en 1829 y culminan en 1830 cuando formalmente Venezuela se separa de la Gran Colombia. Esta separación dio término a la Gran Colombia y con ello a la aspiración de Simón Bolívar de ver unificada a Sudamérica en una gran nación.

Sus inicios

Páez nace en Curpa, Portuguesa, Venezuela. Su familia era muy humilde y numerosa; su padre era un empleado de bajo nivel en uno de los monopolios del gobierno colonial. A la edad de 20 años, con su padre ya fallecido, se encuentra Páez casado y ganándose la vida en el negocio del comercio de ganado.

Carrera Militar

Hacia finales de 1810 se une a un escuadrón de caballería, comandado por un antiguo patrono suyo, que había sido formado con el propósito de pelear contra el gobierno colonial. En 1813 solicita su baja del escuadrón pues tiene la intención de formar y liderizar uno propio, lo cual hace, y con esto formalmente se une al ejército republicano de occidente con el rango de sargento.

Páez, un soldado nato, al frente de su banda de escurridizos llaneros empieza a escalar en la jerarquía militar gracias a las victorias logradas contra las fuerzas reales. Y es así como se gana los apodos de "El Centauro de los Llanos" y "El León de Apure."
Páez lideriza la confrontación en los Llanos mientras Simón Bolívar se mantiene ocupado en el oriente del país.

A principio de 1818 ambos se reúnen para discutir una mejor coordinación de sus esfuerzos bélicos. Luego de una corta campaña en el centro de Venezuela, a Páez se le ordena regresar a los Llanos occidentales, en donde logra tomar de los españoles la ciudad de San Fernando en Apure.

Las Queseras del Medio

Páez venció en las seis mayores batallas que comando, siendo la más célebre de todas la Batalla de Las Queseras del Medio.
En abril de 1819 Bolívar al llegar al río Arauca, un tributario del Orinoco al sur de los Llanos de Apure, se encuentra junto con la división de caballería del General Páez. Juntos las fuerzas de Bolívar y los llaneros de Páez suman alrededor de 3.000 combatientes.

El ejército del General español Pablo Morillo, que se encontraba del otro lado del río sobre las Queseras del Medio, a menos de dos kilómetros de la orilla, estaba compuestos por unos 6.000 hombres.
Páez se lleva consigo 153 llaneros y junto con sus caballos cruzan el río a nado unos tres kilómetros más arriba del campamento de Morillo.

Al alcanzar la seguridad de la escarpada orilla del otro lado del río, Páez organiza a sus hombres en seis o siete pelotones y avanza sobre la despejada sabana. Morillo al ver a Páez, ordena organizar sus fuerzas; la vanguardia compuesta de una caballería de 800 lanceros y 200 carabineros que desplegó manteniendo en el centro su infantería y artillería.

La caballería de Morillo lanzó una carga y Páez al ver esto decidió iniciar una retirada en dirección de donde estaban las unidades de infantería de Bolívar. La caballería realista dividida en dos intentaba rebosar por los flancos y rodear a los hombres de Páez, quien ordenó a uno de sus pelotones de llaneros que atacara el centro de las fuerzas reales. El propósito de esta acción era forzar a las dos columnas de la caballería realista dirigirse al centro, para Páez a último momento retirarse para evitar verse rodeado.

La maniobra se ejecutó con gran rápidez y a la perfección; Páez se retiró en el último momento y ambas columnas de lanceros de la caballería española cayeron simultáneamente sobre sus propios carabineros quienes previamente habían echado pie a tierra para así poder usar sus carabinas, creándose una situación de desconcierto entre los realistas.

Es entonces en este momento, simultáneamente cuando con la caballería española convergiendo y todavía cargando en persecución, que Páez da su famosa orden -Vuelvan Caras- (¡Vuelvan Carajo!) y ordena a sus llaneros a caer sobre el confundido enemigo. La caballería española ante el desconcierto y la confusión cae en pánico y huye, dejando atrás gran cantidad de bajas. Las pérdidas españolas sumaron 400 hombres fallecidos, mientras que Páez tan sólo perdió 8 llaneros entre muertos y heridos.

Respecto a la valiente escaramuza de Páez, el grito de ¡Vuelvan Caras!, fue dirigido a un muchacho de unos doce años, especie de escudero que cabalgaba a su lado, quien además de sostenerle su lanza, portaba una banderola negra con un bordado de tela blanca de algodón formando una calavera con dos tibias cruzadas que representaba la guerra a muerte, colocada en una larga asta, la misma era seguida por la tropa como guía de movimiento.

Luego de la batalla, Bolívar quien había visto la acción desde el otro lado del río le otorgó sobre el mismo campo de batalla la "Cruz de los Libertadores" a Páez y a todos los llaneros que participaron en la acción.

Batalla de Carabobo

Hacia finales de 1820, los independentistas habían firmado con el comandante de las tropas españolas un armisticio con su subsecuente suspensión temporal de las hostilidades. Sin embargo el desarrollo de los eventos (cambios en la provincia de Maracaibo) hacían difícil el mantenimiento de este armisticio, por lo que en consecuencia se decidió fijar su suspensión para el 28 de abril de 1821.

A finales de abril los cinco mayores cuerpos de combate del ejército republicano empezaron a movilizarse hacia el centro del país. Algunos con el propósito de acopiarse en una sola mayor unidad de combate, y otros con la intención de colocarse estratégicamente para prevenir que unidades realistas lejos del centro del país pudieran reforzar el ejército español acampado en la región central.

Para principios de junio de 1821 el ejército republicano de 6.500 combatientes estaba organizado en tres divisiones. La 1ª división, compuesta por 2.500 hombres bajo el comando de Páez, estaba formada por dos batallones: Bravos de Apure, y Cazadores Británicos, y siete regimientos de caballería.

El 20 de junio las tres divisiones republicanas convergen desde distintas direcciones en las cercanías al oeste de la sabana de Carabobo.

Con el ejército realista bien atrincherado por los flancos del centro y del sur, en la mañana del 21 de junio a Páez se le da el comando de un regimiento adicional de caballería, y se le ordena que lo lleve junto con la 1ª división bajo su mando desde su posición al oeste de los realistas hacia las colinas al norte de la sabana para desde allí bajar a enfrentar a los españoles; mientras, la 2ª división seguiría detrás de la retaguardia de Páez y la 3ª se quedaría en el centro en posición defensiva esperando el momento más adecuado para avanzar.

Al ver las fuerzas de Páez marchando en la distancia, el comandante a cargo de las fuerzas españolas, Miguel de la Torre, ordena a uno de sus batallones de elite, el Burgos, que refuerce y defienda el flaco norte. Recién al cruzar un riachuelo, el Bravos de Apure establece contacto con el Burgos y así da comienzo ese día el enfrentamiento entre los dos bandos.

Inicialmente las fuerzas españolas arremeten con tal furia que los Bravos de Apure se ven obligados a replegarse en dos ocasiones para evitar ser aniquilados. Páez resuelve enviar a los Cazadores Británicos a ayudar al Bravos y juntos logran hacer retroceder a los españoles, quienes ahora están siendo reforzados por dos batallones adicionales. De la Torre envía más refuerzos al ver que el combate se intensifica en el norte.

Sin embargo éste es el momento en que Páez envía su caballería al norte de las fuerzas que combaten, para que las desborde y caiga en la llanura desde atrás de las tropas realistas. Se empieza ahora a hacer evidente que la batalla se está inclinando en contra de los españoles, quienes recurren a enviar más refuerzos, los cuales reaccionan de manera desordenada, lo que ayuda a sembrar más aún el caos en sus filas.

Mientras los hombres de Páez ahora ganan terreno y arremeten contra los realistas desde distintas direcciones, algunos de los batallones españoles que han sido ordenados ir a reforzar en el combate, al ver desde la distancia como sus compañeros caen, deciden desobedecer las órdenes y empiezan a retirarse buscando evitar el combate.

Una vez es evidente que los republicanos están venciendo, la 2ª y 3ª división, ansiosas de participar, mueven hacia delante para enfrentar al enemigo, sin embargo el trabajo necesario para asegurar la victoria ya ha sido hecho por Páez y los hombres bajo su mando.

En la Batalla de Carabobo se selló el destino del ejército español en Venezuela. La victoria en el campo de batalla fue ganada por Páez. Bolívar, en el propio terreno una vez finalizada la lucha, lo promueve a General en Jefe del ejército republicano.
En esta batalla los españoles perdieron el 65% de su tropa; los sobrevivientes se refugiaron en el castillo de Puerto Cabello, el cual fue el último reducto de los españoles en territorio y venezolano hasta que fueron expulsados de allí por Páez en 1823.

La Cosiata

Acto seguido de la Batalla de Carabobo, Páez es nombrado Comandante General de las provincias de Caracas y Barinas (en ese tiempo incluían las importantes regiones de Caracas, Barquisimeto, Barinas y Apure.
El sueño de Bolívar era unir las provincias liberadas de España en un sólo estado: La Gran Colombia, que estaba conformada por los actuales territorios de Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá. Cuando la guerra contra España finalizó, los federalismos y regionalismos comenzaron a resurgir.

Mientras Bolívar estaba enfrascado en las campañas militares en el Perú, le era imposible llevar a cabo sus funciones y deberes como Presidente de la Gran Colombia. Como resultado, el centro del poder ejecutivo estaba en Bogotá bajo el liderazgo del Vicepresidente Francisco de Paula Santander, desde Nueva Granada (hoy en día Colombia y Panamá). Mientras para algunos líderes la Gran Colombia era sólo una necesidad militar, para otros era una entidad administrativa real.

Así, la confusión creció entre el gobierno central en Bogotá y las provincias y municipalidades. Esto incomodó a Páez y a otros políticos venezolanos. Páez, entonces en 1826, llegó a ser la cabeza de un movimiento que fue conocido como "La Cosiata".

La Cosiata comienza en abril de 1826 como un movimiento semi espontáneo (las interpretaciones históricas difieren al respecto) de políticos y personalidades locales que apoyaban a Páez contra una decisión del Congreso en Santa Fe de Bogotá.

Había presión para que Páez fuese removido de su cargo de venezolanos, quienes lo acusaban de abusar de su autoridad en relación a la implementación de órdenes provenientes de Bogotá -órdene con las que Páez presuntamente no estaba de acuerdo-: el reclutamiento forzado de hombres para el ejército. El Congreso en Bogotá, incluyendo a varios de los congresistas venezolanos, recibió las quejas provenientes de Venezuela, que alegaban que Páez no había entendido apropiadamente el alcance de sus órdenes y que se había excedido en su ejecución.

El Congreso decidió que que tenía la potestad para juzgar a Páez y le ordenó acudir a Bogotá para su juicio. Inicialmente Páez estaba dispuesto a ir. Sin embargo, irónicamente algunas de las personalidades venezolanas que estaban originalmente descontentas con Páez por ejecutar las órdenes de Santander, ahora se sentían insultados por el hecho de que su líder tuviese que ir a Bogotá a ser juzgado.

Después de uns pocos días de incertidumbre y tensión en las calles, la municipalidad de Valencia rompió con Bogotá se sometió a Páez como comandante militar. En los siguientes días más municipalidades harían lo propio, incluyendo Caracas, que había sido la primera en acusar a Páez. Otras municipalidades y oficiales locales no se unieron a este cambio de opinión.

En julio, Santander declaró que Páez estaba en rebelión abierta contra el gobierno central. Mientras todo esto ocurría, Páez escribió a Bolívar, pidiéndole que volviera a hacerse cargo y resolviera el embrollo.
Aunque Páez y sus partidarios estaban dispuestos a tener a Bolívar como líder supremo, estaban renuentes a seguir a Santander. Y aunque querían cambios constitucionales, inicialmente querían hacerlos bajo la autoridad de Bolívar y como parte de la Gran Colombia.

Bolívar finalmente regresó de sus campañas en el sur y tomó el mando del ejecutivo hacia el año 1826, asumiendo los poderes extraordinarios que le había concedido el Congreso. Cartas conflictivas entre Santander y Bolívar, y entre Bolívar y Páez, crearon un grado de incertitud en cuanto a cuáles serían sus acciones.

Finalmente declaró una amnistía general para todos los involucrados en La Cosiata a pesar de que a partir de entonces, cualquier desobediencia a sus órdenes sería considerada como un crimen contra el Estado. Páez recibió a Bolívar y aceptó su autoridad, y Bolívar le nombró Jefe Superior Civil y Militar de Venezuela. Esta acción confundió y decepcionó tanto a Santander en Bogotá como a los pocos oficiales en Venezulea que no habían apoyado La Cosiata, quienes fueron removidos o transferidos a otros lares, mientras los que apoyaban a Páez permanecieron o fueron subidos de rango.

Hasta La Cosiata, Páez había sido muy respetado gracias a sus éxitos militares durante la guerra. A partir de entonces empezó a ser visto como un político con el poder e ingenio necesarios para seguir y defender cualquier cambio, o la falta de los mismos, hechos bajo el orden constitucional. Páez salió de La Cosiata con más poder que nunca.

Presidente: Primer Periodo Presidencial

El General José Antonio Páez quien venía ejerciendo las funciones de jefe Civil Militar del Departamento de Venezuela (Caracas, Carabobo, Barquisimeto, Barinas y Apure) desde 1822, cargo que le fue confirmado por la Municipalidad de Valencia el 30 de diciembre de 1826, y ratificado por el Libertador en el mismo año, se alzó contra la autoridad de Simón Bolívar, y estableció el 27 de diciembre de 1829, a la edad de 39 años, un Gobierno Provisional al constituirse en Jefe de la Administración, y al mismo tiempo expidió un decreto donde convoca a la elección de Diputados para un Congreso Constituyente que se reuniría en la ciudad de Valencia el día 30 de abril de 1830.

El 27 de febrero de 1830, se abrieron las Asambleas primarias para el nombramiento de los electores que habían de designar en cada Provincia a los Diputados al Congreso Constituyente. Por falta del número legal de Diputados, ya que sólo asistieron 33 de los 48 elegidos, la instalación del Congreso Constituyente de Venezuela se efectuó el 6 de mayo de 1830 en la ciudad de Valencia, y el mismo día, los congresistas decidieron que, hasta que se resolviera otra cosa, el General José Antonio Páez continuaría en el desempeño de las funciones del Poder Ejecutivo.

El Presidente de Venezuela se juramentó el 27 de mayo de 1830, y el 19 de julio del mismo año, se procedió a la elección del Vicepresidente. Por un voto fue electo el Licenciado Diego Bautista Urbaneja.
El Congreso Constituyente de Venezuela sancionó el 22 de septiembre de 1830 la Constitución, que debía regir la nueva República de Venezuela, y la misma fue mandada a ejecutar el 24 del mismo mes.

El primer Congreso Constitucional de la República de Venezuela se instaló en la ciudad de Valencia el 18 de Marzo de 1831, y el 24 del mismo mes, fueron examinados por el Senado los Registros Eleccionarios y se practicó el escrutinio legal para elegir al Presidente de la República.

Como era de esperarse, para el primer período constitucional de cuatro años, resultó electo Presidente de la República, el General José Antonio Páez, quien obtuvo 136 votos (86,07%) de los 158 electores que habían sufragado. Esta elección no fue más que el reconocimiento de una situación que se venía manifestando desde el año de 1826, ya que desde ese año, José Antonio Páez detentaba el poder material, y la República de 1831, no fue más que la expresión militar del caudillo llanero, con el apoyo de terratenientes y los militares anti-bolivarianos.

Al día siguiente, se practicó el escrutinio para elegir al primer Vicepresidente de la República, y como ninguno de los candidatos obtuvo mayoría legal, fue perfeccionada la elección y resultó designado por dos años, el Licenciado Diego Bautista Urbaneja.
El 11 de abril de 1831, el General José Antonio Páez prestó juramento legal como Presidente Constitucional de Venezuela; un fragmento de su discurso ese día al tomar posesión del cargo:

La verdad es que se abre entonces uno de los mejores periodos de nuestra historia, y precisamente en lo referente a la organización política y moral de la República. Prudencia, firmeza, probidad, sagaz apreciación de la imposibilidad de separarse por entonces del jefe militar, pero a la vez valeroso propósito de vigilarlo y reducirlo;

entusiasmo laborioso y consecuente para trabajar por una administración pública eficaz y equilibrar la libertad y el orden, tales fueron las virtudes de aquella generación, que logró convertir en un movimiento patriótico y legalista la desmembración de Colombia, iniciado bajo tan funestos auspicios ...

El 28 de enero de 1833 se reunió el Congreso Constitucional y realizaron el escrutinio para elegir al Vicepresidente de la República para el periodo 1833-1837. Los votos de los electores se repartieron así; General Carlos Soublette 52 (29,21%), Doctor Andrés Narvarte 31 (17,41%) General Bartolomé Salom 21 (11,79%)

Como ninguno de los candidatos obtuvo las dos terceras partes de los votos requeridos por la ley, el Congreso concretó la elección de los tres candidatos que habían obtenido la mayoría de votos. No habiendo obtenido ninguno de los tres la mayoría exigida, se realizó una nueva elección entre Soublette y Narvarte, siendo electo este último Vicepresidente de la República.

El Presidente Páez gobernó con una paz relativa durante su período, y logró una leve recuperación de la economía devastada por la guerra. Sin duda alguna, bajo su dirección se constituyó la República. Sin embargo hubo que hacer frente a las revoluciones, como la encabezada en Oriente por el General José Tadeo Monagas;

la de Caracas contra los mantuanos en 1831, y la de Gabante en 1834, y a dificultades de orden político, auspiciadas por militares descontentos: unos por no intervenir directamente en la administración pública, otros por sostener caducas banderías, otros, por ser preteridos con injusticia.

Para las elecciones presidenciales del período 1835-1839, el presidente Páez apoyó al General Carlos Soublette. Un grupo de civilistas y miembros de la comunidad universitaria, apoyarían al médico José María Vargas, a pesar de la renuencia de éste a aceptar su postulación. Los militares descontentos con el régimen auparon la candidatura del General Santiago Mariño.

Segundo Período Presidencial

Páez es elegido Presidente por segunda vez en las elecciones de 1838, con un total de 212 votos de un total de 222 sufragantes de segundo grado. Durante su período Páez se ocupa de asuntos de defensa, transporte, asi como se empiezan a sentir los efectos de la crisis económica internacional de 1838 y la creciente oposición del Partido Liberal.
Páez llegó a amazar una considerable fortuna, siendo propietario de cinco hatos: San Pablo, El Frio, La Yeguera, Mata Totumo y Mata Gorda (Caída del Liberalismo Amarillo / Ramon J. Velasquez)

Dictadura (1861-1863)

Entre 1848 y 1863, José Antonio Páez tuvo que exiliarse tres veces: la primera fue a raíz de la derrota que sufrió en la batalla de Los Araguatos a manos de José Cornelio Muñoz, el 10 de marzo de 1848, la cual le hizo exiliarse en Nueva Granada, Saint Thomas y Curazao, de donde regresó al año siguiente.

El segundo exilio se produjo entre el 24 de mayo de 1850 y el 19 de diciembre de 1859, viajando de nuevo a Saint Thomas y luego a Filadelfia, Nueva York, México y Europa. En 1861 cuando el país se encuentra en medio de la guerra civil, Páez es proclamado Presidente con poderes dictatoriales. Páez dirigio el gobierno conservador hasta que el triunfo de los federales con la firma del Tratado de Coche le obligaron a tomar la vía del exilio por tercera y última vez, estableciéndose de nuevo en Nueva York, donde murió el 6 de mayo de 1873.

Reconocimientos y honores

En Argentina

En la República Argentina se le otorgo en Rango Brigadier del Ejército Argentino.

En Colombia. En la región de Valles del Cauca existe una población denominada Páez en su honor.

En Venezuela

Fue General en Jefe del Ejército de Venezuela.

Fue Presidente de Venezuela en tres periodos.

Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 19 de Abril de 1899.

Con fecha de 1865 se mandaron acuñar monedas con valor nominal de 10 reales en la Casa de la Moneda de París, en cuyo anverso esta la efigie del General José Antonio Páez. Curiosamente esta moneda nunca circulo y fueron mandadas a fundir se presume que se salvaron unas 200 unidades.

La república emitió un billete con la efigie del General José Antonio Páez con valor nominal de 20 bolívares de 1974 fecha de su primera edición hasta su última emisión en 1998 y su posterior salida de circulación.

En 1990 se acuño un a moneda conmemorativa de plata – cobre, cuyo valor nominal era de 500 bolívares con la efigie del General José Antonio Páez.

En 1990 se acuño un a moneda conmemorativa de oro - plata, cuyo valor nominal era de 5000 bolívares con la efigie del General José Antonio Páez.

En los estados Apure, Miranda, Portuguesa y Zulia existen municipios con el apellido del Prócer de la Independencia José Antonio Páez:

Municipio Páez (Apure).

Municipio Páez (Miranda).

Municipio Páez (Portuguesa).

Municipio Páez (Zulia).

En el estado Yaracuy existe el Municipio José Antonio Páez.

En el estado Apure en el Municipio Pedro Camejo se localiza la población de Puerto Páez.

En el estado Apures sobre el rio Arauca esta el Puente José Antonio Páez.

En el estado Táchira se localiza la Central Hidroeléctrica General José Antonio Páez en la población de la Piedra.

En el estado Carabobo en la ciudad de Valencia esta localizado el Museo Histórico Casa Páez en la que fuera la casa del Ilustre Prócer. También es esta ciudad tiene su sede la Universidad José Antonio Páez, fundada el 17 de septiembre 1997.
En el estado Portuguesa en la ciudad de Acarigua se localiza el Estadio José Antonio Páez.

Una de las principales autopistas del país lleva su nombre “Autopista José Antonio Páez”.

En Caracas capital de la República se encuentra localizada la Plaza Páez en la urbanización El Paraíso.
En Caracas existe la Avenida José Antonio Páez.

José Félix Ribas

José Félix Ribas (n. en Caracas, Venezuela, el 19 de septiembre de 1775 - m. en Tucupido el 31 de enero de 1815) Fue General en Jefe y Mariscal de Campo, prócer de la Independencia de Venezuela.

José Félix Ribas fue el último de once hijos de una familia distinguida de Caracas, que al igual que Simón Bolívar, pertenecía a la oligarquía criolla de la época colonial.

Hijo de Marcos Ribas y Bethencourt y Petronila de Herrera; su padre nativo de la isla de Tenerife, fue Regidor y Alcalde Ordinario del Ayuntamiento caraqueño. Se casó con Josefa Palacios, tía de Simón Bolívar.
Fue alumno del Seminario, se dedicó luego a labores

agrícolas. Además, uno de los más apasionados partidarios de la revolución y uno de los primeros en la prédica y en el ejemplo. Vale decir, uno de los principales próceres de la Independencia. Tuvo un alma eminentemente republicana.

Toma parte en la Conspiración de 1808. Participo en los sucesos del 19 de abril de 1810, animando en medio de la muchedumbre incierta. Su actividad y reconocido patriotismo lo llevan al Ayuntamiento. El 25 de abril es miembro del Gobierno Provisorio. Recibe el nombramiento de Coronel del Batallón Barlovento. Adquiere un raro ascendiente sobre la población y se convierte en uno de los primeros defensores y representantes de la clase de los pardos.

El 7 de agosto de 1813, Bolívar culmina su Campaña Admirable al entrar en Caracas, abandonada por el Gobernador Fierro, Ribas pasa de san Carlos a Caracas donde asume la Gobernación de la Provincia.

Durante la independencia, participó en numerosas batallas, pero el episodio más importante fue el de la Batalla de La Victoria (12 de febrero de 1814) en donde logró parar a las fuerzas realistas de José Tomás Boves con unas tropas poco experimentadas formadas principalmente, por jóvenes estudiantes y seminaristas que Ribas había logrado reclutar y en cuyo preámbulo pronuncio la famosa arenga: «No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer».

Después de esta batalla, junto con José Francisco Bermúdez, ofreció una resistencia heroica al jefe realista Francisco Tomás Morales en Maturín, pero también fueron derrotados. Huyó con un sobrino y un criado, pero fue delatado por un esclavo llamado Concepción González. Ribas fue capturado por los realistas.

El Justicia Mayor de Tucupido, ordenó su muerte el 31 de enero de 1815, dentro de grandes vejaciones. La cabeza frita en aceite fue enviada a Caracas, donde cubierta con el gorro frigio que solía usar Ribas, la colocaron en la Puerta de Caracas dentro de una jaula en el camino de La Guaira.

Los restos simbólicos, un cofre con tierra del sitio donde cayó abatido el prócer José Félix Ribas, fueron trasladados hasta el Panteón Nacional acompañado de una comitiva que lo entregaría al Alcalde Metropolitano de Caracas, Juan Barreto.

José Tomás Boves

José Tomás Boves Rodríguez (Oviedo, España, 18 de septiembre de 1782 — Urica, Venezuela, 5 de diciembre de 1814) fue un caudillo militar español. Comandó a las tropas realistas que lucharon en la Guerra de Independencia de Venezuela durante la Segunda República (1813 — 1814).

Primera etapa

Según Cesáreo Fernandez Duro su verdadero nombre era José Tomás Rodríguez y era piloto y natural de Gijón.

Mandó un buque corsario, y, por los excesos que cometió, fue sentenciado a 8 años de prisión en el castillo de Puerto Cabello. Se le conmutó la pena por la de destierro a la villa de Calabozo, donde fue elegido comandante de urbanos. Fue entonces cuando cambió su apellido.

Boves llegó a Venezuela siendo muy joven y se asentó en la región de los Llanos donde se dedicó al tráfico de ganado.
Al estallar la Guerra de Independencia de Venezuela en 1811 se une a las filas patriotas pero, al parecer, por disputas con los algunos líderes adeptos a la causa republicana decide pasar al bando realista.

Caudillo militar

En poco tiempo, Boves logra convertirse en el gran caudillo llanero gracias a su carisma y a su conocimiento de la región. A fines de 1813 logra armar un gran ejército denominado la "Legión Infernal" para enfrentar a los patriotas y los derrota en la primera batalla de La Puerta.

Luego de ser brevemente retrasado su avance por José Félix Ribas en la batalla de La Victoria (12 de febrero de 1814 quien enfrentó a los españoles con un grupo de jovenes universitarios, este día se conmemora en Venezuela como el día de la juventud), Boves sigue su avance hacia Caracas, haciendo que, tanto las tropas patriotas como la población civil abandonen la ciudades, Boves ordenó el fusilamiento del gobernador civil de Valencia, Francisco Silvestre Espejo Caamaño. La persecución contra los republicanos desarrollándose una sucesión de combates a lo largo del oriente venezolano.

Cuando Boves tiene la victoria prácticamente asegurada, muere en la Batalla de Urica el 5 de diciembre de 1814 de un lanzazo, en un enfrentamiento con las tropas republicanas. A pesar de su muerte, a raíz de este combate, los patriotas, son completamente derrotados y con ello se pierde la Segunda República.

Perfil

José Tomás Boves fue reconocido por su extrema crueldad, tanto dentro como fuera del campo de batalla. Rafael María Baralt le califica de cruel y sanguinario por la aplicación de la ley del talión con que respondió a las acciones de Bolívar. Incluso hoy en día, en algunos pueblos de los llanos venezolanos su nombre sigue vivo y recordado con cierto temor.

A pesar que la historia lo asume como un líder militar en favor de la causa española, su lucha se centró en el odio a las clases poderosas de la época, así respondieran a cualquiera de los bandos en disputa, lo cual le valió la simpatía de gran parte de los sectores más desposeídos de su tiempo, en la región llanera. A Boves también se le reconoce promover la abolición de la esclavitud.

El personaje de Boves ha servido de base para fabulaciones e incluso de la creación de múltiples leyendas del Alto Llano venezolano.

Para inicios del siglo XIX las castas mantuanas habitantes de Venezuela, negaban la posibilidad de desarrollo de cualquier otra raza que no fuera las provenientes de la península, de hecho con el desarrollo de la colonización, los emigrantes de muchos lugares de España ven en la nueva colonia un pontencial de desarrollo, sin embargo los provenientes del País Vasco,

creadores del sistema completo de comercio exterior e interior de Venezuela, eran también relegados a un segundo lugar en la sociedad, (ellos los creadores de la monopolica Compañía Guipuzcoana), asimismo llegaron a la colonia muchos españoles provenientes de Asturias y de las Islas Canarias, en ambos casos también se tenía la misma discriminación, en este caso de casta y no de raza ya que todos eran blancos.

Boves, proveniente de Asturias por obra de la desnaturalización hacia Calabozo, estado Guárico, y viniendo de ser corsario, se siente atraído por la vida de los negros, zambos, mulatos e indios y es con ello con los que se relaciona, aun siendo blanco, natural de España, se le niega la posibilidad de comandar tropas de caballería del ejército patriota por el sólo hecho de no pertenecer a las castas militares mantuanas, casta que además intenta asesinarlo, infructuosamente, en no menos de 5 oportunidades.

Es por esto que decide pasar al ejército realista en el cual en muy poco tiempo logra el rango de Capitán por su carácter guerrero e incluso sanguiario; sin embargo su verdadero motivo de lucha era acabar por completo con la casta mantuana patriota o realista habitante de Venezuela.

Manuel Carlos Piar

Manuel Carlos Piar (¿1774?-1817), Prócer y militar venezolano, héroe de la lucha por la independencia contra el dominio español.

Primeros años

No se tiene certeza absoluta sobre los primeros años de Manuel Piar. Se sabe que vivió en Otrabanda, Curazao, y que ahí casó con la holandesa Maria Boom.

Procer de la indepdencia de Venezuela

Piar llegó a Venezuela con su madre, en 1784, y se radicó en La Guaira. Autodidacto, adquirió una formación, conocedor de varios idiomas. A los 23 años, manifestó su voluntad de ayudar a la Independencia de Venezuela y participó en la Conspiración de Gual y España, sofocada en 1797.
Se unió a las tropas de Simón Bolívar, llegó a ser General en Jefe a los 43 años de edad, caso único ascendido por sus propios compañeros de armas y luego

ratificado por El Libertador, pero su condición de pardo (nombre de mestizo en la época colonial), le llevo a tener problemas con sus superiores criollos (blancos), incluyendo al propio Bolívar que formaban parte de los mantuanos.

Sin embargo el propio Libertador trato de disuadirlo de sus intenciones, escribiéndole el 19 de de junio de 1817: ".. La patria lo necesita a Ud. hoy como lo que es y mañana habrá de necesitarlo como lo que por sus servicios llegare a ser".
Manuel Piar participó en trece acciones de guerra y solo fue derrotado por el español José Tomás Boves en el sitio de El Salado en octubre de 1814. Fue héroe de las batallas del Juncal y San Felix que prácticamente liberó toda Guayana.

Piar anhelaba la independencia, pero también el poder y el derecho político y social de los mestizos, denigrados por el sistema colonial y que aparentemente no parecía cambiar con la hipotética derrota de los realistas, así que decidió conspirar contra Bolívar y su ejército, dirigido por casi todos blancos (excepto el propio Piar) y quiso promover una guerra de casta.

En 1817 fue capturado en la localidad de Aragua de Maturín, por el general Manuel Cedeño, llevado a juicio según el Decreto de Conspiradores de agosto de 1813 y condenado a muerte el 16 de octubre de 1817 en Angostura (actual Ciudad Bolívar) por los delitos de insubordinación, deserción, sedición y conspiración, siendo presidente del Consejo de Guerra su paisano el almirante Luis Brión y el Fiscal Carlos Soublette.

El capitan Fernando Galindo, quien era su enconado enemigo, fue escogido, sin embargo, por el reo como su defensor, logrando éste que se desestimasen los cargos de insubordinación y deserción.

Polémica sobre el Origen y casta de Manuel Piar y su fusilamiento

La historia oficial ha mantenido el origen de Manuel Piar como mestizo, hijo de María Gómez y Fernando Piar. Pero historiadores como Francisco Herrera Luque y Bartolomé Tavera Acosta, en base a sus investigaciones han sembrado polémica en torno a su origen al sugerir que haya sido hijo no deseado de una familia mantuano y hasta sugerido que haya sido hermano bastardo del propio Simón Bolivar.

Sobre su fusilamiento se conocen los cargos del juicio, pero no se sabe si los motivos fueron justificados, o personales, debido al odio irreconciliable de sus acusadores hacia él, para haber fusilado al héroe de San Felix que había construido el mismo ejército que expulsó de Guayana a los españoles.

Santiago Mariño

Santiago Mariño (nace en Valle del Espíritu Santo (Nueva Esparta) el 25 de julio de 1788, muere en La Victoria (Aragua) el 4 de septiembre de 1854) fue uno de los próceres de la Independencia de Venezuela.

Familia

Nativo del Oriente del país, se convirtió en un gran caud