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de los Planetarios Portatiles
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Cilindro
"25 de Mayo de 1810: Revolucion Argentina" para
Planetarios Portatiles
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Napoleon
Bonaparte - Carlos IV - Fernando VII - Cornelio Judas Tadeo Saavedra
- Mariano Moreno - Juan Jose Paso - Manuel Belgrano - Juan Jose Castelli
- Manuel Alberti - Miguel Azcuenaga - Domingo Matheu - Juan Larrea -
Domingo French - Cabildo de Buenos Aires - Revolucion del 25 de Mayo
de 1810 - Virreinato del Rio de La Plata.
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| Napoleón Bonaparte | |
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Napoleón en su estudio, obra de Jacques-Louis David (1812) Napoleón Bonaparte (15 de agosto de 1769 - 5 de mayo de 1821), militar y hombre de estado francés. General durante parte del período de la Revolución Francesa, fue artífice del golpe de estado de 18 de Brumario que le convirtió en gobernante de Francia como Primer Consul de la República desde noviembre de 1799 a mayo de 1804, para convertirse posteriormente en Emperador y Rey de Italia desde mayo de 1804 a abril de 1814 y nuevamente por un breve lapso desde marzo hasta junio de 1815. Napoleón es considerado un genio militar, habiendo comandado campañas bélicas muy exitosas, aunque con derrotas también muy estrepitosas. Sus guerras de |
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conquista se convirtieron en las mayores guerras conocidas hasta entonces en Europa, involucrando a un número de soldados jamás visto en los ejércitos hasta entonces. Durante el periodo de poco más de una década, adquirió el control de casi todo el occidente y parte central de Europa por conquistas o alianzas y solo fue tras su derrota en la Batalla de las Naciones cerca de Leipzig en octubre de 1813 que se vió obligado a abdicar unos meses más tarde. Regresó a Francia en lo que es conocido como los Cien Días y fue decisivamente derrotado en la Batalla de Waterloo en Bélgica, el 18 de junio de 1815, siendo exilado a la isla de Santa Elena donde falleció. Aparte de sus proezas militares, a Napoleón también se le conoce por el establecimiento del Código Napoleónico y es considerado por algunos un "monarca iluminado". Otros, sin embargo, lo consideran un dictador tiránico cuyas guerras causaron la muerte de millones de personas. Indudablemente, es el personaje que marcó el inicio del siglo XIX y la posterior evolución de la Europa que hoy conocemos. Primeros Años Nacido en Ajaccio, Córcega, fue bautizado con el nombre de Napoleone Buonaparte (Nabolione o Nabulione en corso), solo un año después de que Francia comprara la isla a la República de Génova. Napoléone años después cambió su nombre por el más francés de Napoléon Bonaparte. El registro más antiguo de este nombre se registra en un informe oficial fechado el 28 de marzo de 1796. Su familia formaba parte de la nobleza local. Su padre, Carlo Buonaparte, abogado, fue nombrado en 1778 representante de Córcega en la corte de Luis XVI, lugar donde permanecíó por varios años, por lo que fue su madre, María Letizia Ramolino la figura fundamental de su niñez. Adelantada a su época, exigía que sus ocho hijos se bañaran diariamente, cuando lo común era bañarse, si acaso, una vez al mes. Su padre consiguió que Napoleón y su hermano José se trasladaran a la Francia continental, para estudiar en la escuela militar francesa de Brienne-le-Château a la edad de 10 años. Antes de entrar debía aprender francés, idioma que siempre habló con un marcado acento italiano por el resto de su vida. Obtuvo notas destacadas en matemáticas y geografía, consiguiendo también las necesarias para aprobar las demás materias. Tras su graduación en 1784, fue admitido en la École Royale Militaire de París. Aunque había buscado en un principio una formación naval, terminó estudiando artillería en la École Militaire. Después de su graduación en septiembre de 1785, fue comisionado como teniente segundo de artillería. Tomó sus nuevas obligaciones en enero de 1786, a la edad de 16 años. Napoleón sirvió en la guarnición de Valence y de Auxonne hasta el estallido de la Revolución Francesa (aunque se tomó casi dos años de licencia en Córcega y París durante este lapso). Poco después de comenzar la revolución, Napoleón se encontraba en Córcega. Apoyó la facción jacobina y obtuvo el rango de comandante segundo de la Guardia Nacional de Voluntarios de la isla. Después de entrar en conflicto con el líder nacionalista Pasquale Paoli (antiguo héroe de Napoleón), Bonaparte y su familia fueron obligados a huir a Francia, donde llegaron en junio de 1793. Campañas iniciales Napoleón cruzando los Alpes, obra de Jacques-Louis DavidA través de la ayuda de compañero Saliceti, se convirtió en comandante de artillería en las fuerzas francesas de Toulon, que se había amotinado contra el Régimen del terror y habia sido ocupado por tropas británicas. Formuló un plan que resulto exitoso. Colocando sus cañones estratégicamente obligó a la flota inglesa a abandonar el puerto, lo que le permitió el asalto y ocupación de la ciudad, en cuya acción Bonaparte resultó herido lévemente. Esta acción le hizo ganar el puesto de general de brigada. Cuando fue enviado a Génova, por ordenes superiores para una misión secreta en julio de 1794, cae Maximilien Robespierre, y Napoleón se vuelve blanco de las sospechas (habia sido intimo amigo de Augustin Robespierre, hermano menor de Maximilien), quedando arrestado aunque en dos semanas es liberado por falta de pruebas. En 1795 Bonaparte se encontraba en París cuando el 3 de octubre, realistas y contra-revolucionarios organizaron una protesta armada contra la Convención. A Bonaparte se le encomendó dirigir a un improvisado ejército en la defensa de la Convención en el Palacio de las Tullerías. Obtuvo algunas piezas de artilleria con la ayuda de un joven oficial de caballería, Joachim Murat, que posteriormente se convertiría en un cuñado, y logró repeler a los insurgentes. Este triunfo le dio una gran fama y poder sobre el nuevo Directorio, particularmente sobre su líder, Barras. Pocas semanas después, el 9 de marzo de 1796, se casa con la amante de Barras, Joséphine de Beauharnais. La campaña de Italia de 1796-97 Dias después de su matrimonio, Bonaparte tomó el mando del Ejercito de Italia, liderando exitosamente la invasión de Italia. Por aquella época ganó el apodo de «pequeño cabo» en virtud a su camadería con la tropa. Logró sacar a las fuerzas austriacas de Lombardía y derrotó al ejercito de los Estados Papales. Por cuanto el Papa Pío VI había protestado la ejecución del rey Luis XVI, Francia respondió anexionándose dos pequeños territorios papales. Sin embargo, Bonaparte ignoró las ordenes del Directorio de marchar contra Roma y destronar al Papa. No fue sino un año después que el General Berthier capturó Roma y apresó al Papa, quíen posteriormente falleció por una enfermedad en su cautiverio. En 1797, Bonaparte al mando del ejercito derrotó sucesivamente a cuatro generales austriacos cuyas tropas eran superiores en número y forzó a Austria a firmar un acuerdo de paz. El resultante Tratado de Campoformio le dió a Francia el control de la mayoría del norte de Italia, asi como el de los Paises Bajos y el área del Rín. Una cláusula secreta prometía otorgar Venecia a Austria. Bonaparte marchó contra Venecia ocupándola y acabando con mas de 1.000 años de independencia. Posteriormente, en 1797, Bonaparte organizó los territorios ocupados en Italia en lo que conoció como la República Cisalpina. Napoleón Bonaparte fue un estratega brillante. Logró absorber los conocimientos militares esenciales de su época y aplicarlos exitosamente. Como planificador en el campo de batalla fue bien conocido por su creatividad en las tácticas de movilización de la artillería. Sin embargo su éxito no se debía únicamente a su carácter innovador, sino a su profundo conocimiento e inteligente aplicación de las tácticas convencionales militares. Como el decía: «He peleado en sesenta batallas y no he aprendido nada que no supiera anteriormente». Como oficial de artillería, desarrolló nuevas tácticas y empleó la artillería como una fuerza móvil para respaldar los ataques de la infantería, beneficiándose de la ventaja tecnológica de Francia en materia de armamento. Fue conocido como un comandante agresivo, que contaba con la lealtad de soldados altamente motivados. También fue el primero que hizo uso de sistemas de telecomunicación, la llamada línea Chappe de semáforos, implantada en 1792. También fue un maestro en materia de espionaje y de engaño. Frecuentemente ganó batallas al conocer de antemano el movimiento de las tropas enemigas. Durante su campaña de Italia Bonaparte se convirtió en una figura influyente en la política francesa. Publicó dos periódicos, inicialmente para sus tropas, pero que circulaban también por Francia. En mayo de 1797 fundó un tercer periódico publicado en París llamado «Le Journal de Bonaparte et des hommes vertues». Las elecciones de 1797 dieron a los realistas mayor poder, lo que alarmó a Barras y sus aliados en el Directorio. Los monárquicos, por su parte, comenzaron a criticar a Bonaparte acusándole de haber saqueado Italia y de haberse excedido en su autoridad al negociar con Austria (lo cual en ambos casos era cierto). Bonaparte envió con prontitud al General Augereau a París para liderar un golpe de estado el 4 de septiembre, eliminando políticamente a los realistas. Esto devolvió nuevamente a Barras el control, pero ahora dependiendo de Bonaparte para permanecer en su cargo. Después de finalizar sus negociaciones con Austria, Napoleón regresó a París en diciembre siendo recibido como un héroe conquistador y la fuerza dominante en el gobierno, mucho más popular que sus Directores. La expedición a Egipto Napoleón con los apestados de JaffaEn marzo de 1798 Bonaparte propuso llevar a cabo una expedición para colonizar Egipto, en aquel entonces una provincia otomana, con el objetivo de proteger los intereses comerciales franceses y cortar la ruta de la Gran Brataña a la India. El Directorio, aunque preocupado por el alcance y el costo de la expedición, rapidamente aprobó la empresa dado que significaba sacar a Bonaparte del centro del poder. Algo poco usual de dicha expedición es la inclusión de un buen número de cientificos, lo cual, según algunos, reflejaba la devoción de Bonaparte a los principios e ideas del entonces periodo de Ilustración. Otros, sin embargo, lo vieron como una maniobra propagandistica que solo buscaba ocultar las intenciones imperialistas de Napoleón. Bonaparte también emitió proclamas en las cuales se representaba como liberador del pueblo egipcio, oprimido por el yugo otomano y alabando los preceptos del Islam. Esta maniobra no fue exitosa dado que el pueblo egipcio siempre vio a los franceses como una fuerza de ocupación. La expedición de Bonaparte también conquistó Malta y desembarcó en Alejandría el 1 de julio de 1798, eludiendo temporalmente a la Armada británica. Aunque los franceses ganaron la decisiva batalla de las Pirámides (con un ejército de 25.000 hombres enfrentados a 100.000 del enemigo, la flota francesa se vió arrasada por los buques del Almirante Nelson en la Batalla del Nilo. El objetivo de Bonaparte de fortalecer su presencia en el Mediterráneo se vió frustrado, si bien logró consolidar su poder en Egipto, no sin sofocar antes diversas revueltas populares. Bonaparte ordenó que en Egipto la servidumbre y el feudalismo fuesen abolidos y los derechos básicos de los ciudadanos garantizados. La situación propició el desarrollo de importantes estudios sobre el Antiguo Egipto entre los que destaca el descubrimiento de la Piedra de Rosetta. Por otra parte el ejército francés fracasó en su intento por colonizar Siria en 1799, pero logró la victoria sobre los otomanos en Aboukir. La Francia napoleónica Estando en Egipto al frente del ejercito francés, Bonaparte siguió de cerca los asuntos europeos, obteniendo información principalmente de los periódicos y despachos que le llegaban irregularmente. El 23 de agosto decide sorpresivamente embarcarse hacia Francia, aprovechando una relajación temporal del bloqueo a los puertos franceses por parte de la flota británica. Aunque posteriormente fue acusado por sus oponentes políticos de abandonar a sus tropas, su partida había sido debidamente autorizada por el Directorio, que había sufrido una serie de derrotas militares contra las fuerzas de la Segunda Coalición, formada por la alianza de Gran Brataña con Austria, Rusia, Nápoles y Portugal, temiendo una inminente invasión. Cuando llegó a París en el mes de octubre, la situación militar había mejorado tras varias victorias sobre el enemigo. La República, sin embargo, estaba en bancarrota y el Directorio, corrupto e ineficiente, estaba en su nivel más bajo de popularidad. Uno de los Directores, Sieyes, pidió a Bonaparte su respaldo para ejecutar un golpe de estado contra la Constitución existente. La trama involucraba también al hermano de Bonaparte, Lucien, quien se desempeñaba como cabeza del Consejo de los Quinientos, a otro Director, Roger Ducos y a Talleyrand. El 9 de noviembre (18 de Brumario) y en el día siguiente, tropas dirigidas por Napoleón tomaron control y dispersaron a los consejos legislativos, quedando Bonaparte, Sieyes y Ducos como Cónsules provisionales que regirían al gobierno. Si bien Sieyes pretendía dominar el nuevo régimen, Bonaparte se le adelantó redactando la Constitución del Año VIII, asegurándo su elección como Primer Consul. Esto le convirtió en la persona más poderosa de Francia, poder que se incrementaría en la Constitución del Año X, cuando logro nombrarse Primer Consul vitalicio. El Primer Consul Bonaparte instituyó diversas e importantes reformas, incluyendo la centralización de la administración de los Departamentos, la educación superior, un nuevo código tributario, un banco central, nuevas leyes y un sistema de carreteras y cloacas. En 1801 negoció con la Santa Sede un Concordato, buscando la reconciliación entre el pueblo católico y su régimen. Durante el año 1804 se dictó el Code civil des Français o también conocido como Código Napoleónico, que consiste en la redacción de un cuerpo único que unificara las leyes civiles francesas. El Código fue preparado por comités de expertos legales bajo la supervisión de Jean Jacques Régis de Cambecéres, quien se desempeñó como Segundo Consul desde 1799 a 1804; Bonaparte, sin embargo, participaba activamente en las sesiones del Consejo de Estado donde se revisaban las propuestas de leyes. Este código influyó de manera trascendental en el mundo jurídico, siendo la piedra angular del proceso de codificación. Otras normas dictadas durante la regencia de Napoléon fueron el Código Penal de 1810 y el Código de Comercio de 1807. En 1808 fue promulgado el Código de Instrucción Criminal, estableciendo reglas y procedimientos judiciales precisos en esta materia. Si bien los estándares modernos consideran que dichos procedimientos favorecían a la parte acusadora, cuando fueron promulgados era intención de los legisladores resguardar las libertades personales y remediar los abusos que normalmente ocurrían en los tribunales europeos. Si bien es cierto que Bonaparte era un regente autoritario, no es menos cierto que el resto de Europa estaba gobernada por regimenes dictatoriales. Bonaparte trató de restaurar la ley y el orden después de los excesos causados por la Revolución, al mismo tiempo que reformaba la administración del Estado. Un interludio de paz En 1800 Bonaparte regresó a Italia, la cual había sido reconquistada por Austria durante su ausencia en Egipto. Cruzó con sus tropas los Alpes en primavera (si bien cabalgaba sobre una mula, y no en el caballo blanco con el que lo pintó David). Al principio la campaña no fue muy bién, pero mas adelante propinó una rotunda derrota a los austriacos, la cual llevó a la firma de un armisticio. El hermano de Napoleón, Joseph, principal negociador del armisticio, reportó que debido a la alianza entre Austria y Gran Bretaña, Asutria no podía reconocer ningún territorio conquistado por Francia. Las negociaciones se volvieron más y más erráticas hasta que Bonaparte ordenó al General Moreau atacar a Austria nuevamente. Moreau llevó al ejercito francés a la victoria de Hohenlinden y finalmente el armisticio fue firmado en Lunéville en febrero de 1801 y bajo el cual se reafirmaba a Francia su dominio sobre los territorios ocupados en el Tratado de Campoformio. Los británicos también firmaron un acuerdo de paz mediante el Tratado de Amiens en marzo de 1802, bajo el cual Malta paso a ser territorio francés. El Concordato de 1801 con el Papa Pío VII, puso fin al enfrentamiento con la Iglesia Católica originado por el inicio de la Revolución. La paz entre Francia y Gran Bretaña era muy precaria. Las monarquías legítimas de Europa estaban renuentes a reconocer la república, temiendo que la idea de la revolución fuera exportada a sus países. En Gran Bretaña, el hermano de Luis XVI fue recibido con honores de huésped de estado áun cuando los británicos habían reconocido la república francesa. Por otra parte, Gran Brataña no había desocupado ni Malta ni Egipto, como había prometido y protestó contra el anexo de Piedmont y el Acto de Mediación de Suiza, si bien ninguno de éstas áreas estaba contemplada en el Tratado de Amiens. En 1803, el ejercito de Bonaparte fue derrotado en Santo Domingo, combinandose la fiebre amarilla con la tenaz resistencia de Touissant L'Ouverture. Reconociendo que las posesiones de Norte América estaba en una situación de indefensa y enfrentando la inminente guerra con Gran Bretaña, Napoleón decidió la venta de Louisiana, un territorio de aproximadamente 2 millones de km², perteneciente a Francia. Estados Unidos buscaba, por su parte, la manera de controlar la navegación sobre el río Mississippi. La Compra de Louisiana uno de los eventos mas significativos que tuvieron lugar durante el gobierno napoleónico, aún cuando en su momento pasó relativamente desapercibido. El precio establecido fué de $ 7.40/km2. En el año X (1802), otra constitución dictada por Napoleón, otorgó carácter vitalicio a su consulado y sirvió como preámbulo para su autoproclamación como monarca del Primer Imperio Francés en una ceremonia realizada en la Catedral Notre Dame de París (1804) ante la presencia del Papa Pío VII. Napoleón se coronó a si mismo lo cual dió origen a una creencia popular que ese acto fue una demostración de negarse a la autoridad pontificia, lo cual no es cierto. La ceremonia estaba acordada con el Papa en forma anticipada. Napoleón reorganizó la administración del estado, reorganizó el sistema judicial, tipificó la legislación civil francesa con el Código Napoleónico y con otros seis códigos que garantizaban los derechos y libertades conquistados durante el periodo revolucionario, así como la igualdad ante la ley y la libertad de culto. También sometió las escuelas a un control centralizado. Las guerras de conquista Gran Bretaña, reanudó la guerra naval con Francia en abril de 1803. Dos años después, Rusia y Austria se unieron a Gran Bretaña en la Tercera Coalición. Napoleón descartó su plan de invadir Inglaterra tras la dramática derrota naval de la Trafalgar donde la flota británica comandada por el Almirante Nelson destruyó gran parte de las flotas de Francia y España y dirigió sus ejércitos contra las fuerzas austro-rusas, a las que derrotó en la batalla de Austerlitz el 2 de diciembre de 1805. Conquistó el reino de Nápoles en 1806 y nombró rey a su hermano mayor, José; se autoproclamó Rey de Italia (1805), desintegró las Provincias Unidas, que en 1795 había constituido como República de Batavia, y fundó el Reino de Holanda, al frente del cual situó a su hermano Luis, y estableció la Confederación del Rin (que agrupaba a la mayoría de los estados alemanes) que quedó bajo su protección. Prusia y Rusia forjaron una nueva alianza (Cuarta Coalición) y atacaron a la Confederación. Napoleón derrotó al ejército prusiano en Jena y Auerstädt (1806) y al ruso en Friedland. En julio de 1807 estableció el Tratado de Tilsit con el Zar Alejandro I por el que se redujo el territorio de Prusia. Además Westfalia, gobernado por su hermano Jerónimo, y el Gran Ducado de Varsovia, entre otros estados pasaron a formar parte del Imperio. No habiendo podido vencer a los británicos militarmente, Napoleón impuso el bloqueo sobre las mercancías inglesas con el propósito de arruinar su comercio. Portugal fue una de las naciones que no se plegó al bloqueo, razón por la cual Napoleón buscó una alianza con España para invadir a Portugal. Cuando España se negó, en contra de la voluntad de algunos de sus generales, el mismo Napoleón comandó las fuerzas que invadieron España y derrotaron al ejercito de este país. También derrotó al ejercito inglés que vino a la ayuda de España. Finalmente conquistó Portugal en 1807 y en 1808 colocó a su hermano José en el trono de España, dejando Nápoles como una monarquía manejada por su cuñado, Joachim Murat. Tras la partida de Napoleón, el pueblo español se reveló, iniciando la guerra entre las tropas francesas y las españolas (apoyadas por Gran Bretaña), teniendo un papel fundamental la lucha de guerrilla. Este conflicto supuso un gran desgaste humano (se ha estimado en 300.000 bajas) y económico para Francia. Por otra parte, Austria rompió el pacto con Francia y Napoleón se vió obligado a comandar sus fuerzas en los frentes del Danubio y Alemania. En la batalla de Aspern-Essling (mayo 21-22,1809) cerca de Viena, Napoleón estuvo a punto de perder su ejercito, sin que el enemigo tampoco lograra un triunfo. Tras una tregua de casi dos meses, nuevamente se enfrentaron ambos ejercitos, pero esta vez el ejercito francés derrotó al austriaco en la Batalla de Wagram, el 6 de julio de 1809. Tras este triunfo, Francia convirtió los territorios conquistados en las Provincias Ilirias (en la actualidad parte de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia y Montenegro) y conquistó los Estados Pontificios. Tras aliarse nuevamente con Austria, Napoleón contrajo matrimonio con María Luisa, hija del monarca austríaco, Francisco I de Austria, perteneciente a la casa de Habsburgo, una vez repudiada Josefina al no poder darle un heredero. Con este enlace vinculaba su dinastía a la más antigua de la casas reales de Europa, con la esperanza de que su hijo, nacido en 1811 y al que otorgó el título de Rey de Roma como heredero del Imperio, fuera mejor aceptado por las monarquías reinantes. El Imperio alcanzó su máxima amplitud en 1810 con la incorporación de Bremen, Lübeck y otros territorios del norte de Alemania, así como con el reino de Holanda, después de obligar a abdicar a su hermano que había adoptado el título de Luis I Bonaparte. Implicaciones fuera de Francia Primer Imperio Francés El Código Napoleónico fue introducido en todos los nuevos Estados creados bajo el Imperio Francés. Se abolieron el feudalismo y la servidumbre y se estableció la libertad de culto (salvo en España). Le fue otorgada a cada Estado una constitución en la que se concedía el sufragio universal masculino y una declaración de derechos y la creación de un parlamento; fue instaurado el sistema administrativo y judicial francés; las escuelas quedaron supeditadas a una administración centralizada y se amplió el sistema educativo libre de manera que cualquier ciudadano pudiera acceder a la enseñanza secundaria sin que se tuviera en cuenta su clase social o religión. Cada Estado disponía de una academia o instituto destinado a la promoción de las artes y las ciencias, al tiempo que se financiaba el trabajo de los investigadores, principalmente el de los científicos. La creación de gobiernos constitucionales siguió siendo sólo una promesa, pero el progreso y eficacia de la gestión fueron un logro real. Intervención en América Para América Latina, la figura de Napoleón es fundamental. Su intervención en España, las abdicaciones de Carlos IV y Fernando VII, la entrega del trono español a su hermano José; la promulgación de la Constitución de Bayona en 1808, que reconocía la autonomía de las provincias americanas del dominio español; sus pretensiones de reinar sobre aquellos inmensos territorios, cuyos habitantes nunca quisieron aceptar los planes y designios del emperador, son elementos básicos para entender los movimientos de emancipación. En el resto del continente, la negociación de Louisiana y el manejo que dio Francia al proceso de independencia de Haití tuvieron una enorme influencia en el desarrollo del continente. Ocaso y caída de Napoleón Napoleón abdicando en FontainebleauSi bien el Congreso de Erfurt había preservado alianza entre Napoleón y el zar Alejandro I, en 1811 las tensiones comenzaron nuevamente a crecer entre ambas naciones. A pesar de ser un ávido admirador de Napoleón desde su encuentro en 1807, Alejandro I estaba siendo presionado por la aristocracia rusa para romper dicha alianza, dado que ésta se consideraba un insulto para el orgullo ruso. La primera señal de que la alianza se estaba deteriorando fue la forma no muy entusiasta y débil con que Rusia aplicó el Bloqueo Continental. Esto enfureció a Napoleón quién también tenía simpatía hacia el Zar, lo que le hizo sentirse defraudado y traicionado. En 1812 los consejeros del Zar le indicaron que una vasta revolución estaba fermentando por toda Alemania y que ese era el momento propicio para atacar al imperio francés y recuperar Polonia. Gran número de tropas se desplazaron a la frontera con Polonia (mas de 300.000 soldados de un ejercito toal de 410.000). Napoleón, sin embargo, se anticipó a esta maniobra y comenzó a expandir su ejercito hasta lograr un contingente de 600.000 hombres (adicionalmente a los 300.000 que se encontraban en la península ibérica). Napoleón ignoró los consejos de no invadir el suelo ruso y el 23 de junio de 1812 procedió a la invasión. Los rusos bajo el mando de Mikhail Bogdanovich Barclay de Tolly no estaban en condiciones de derrotar al poderoso ejercito francés y optaron por la retirada. El 16 de agosto cayó Smolensk y tras otras victorias los franceses siguieron su avance. Criticado por su estrategia de contínuo repliegue, Barclay fue sustituido por Mikhail Kutuzov, quien despues de mantener la misma estrategia finalmente se enfrentó al invasor en la Batalla de Borodino, la cual significó un gran triunfo para los franceses en lo que bien podría ser el día más sangriento de la historia humana. Los rusos se replegaron nuevamente y Napoleón entró a Moscú asumiendo que Alejandro I negociaría una paz. Sin embargo la ciudad comenzó a arder por los cuatro costados. Temeroso de perder el control en Francia, Napoleón decidió salir de Moscú. Los franceses sufrieron grandemente en su retirada de Rusia al punto que de los 650.000 hombres que la invadieron, solo 40.000 cruzaron el río Berezina en noviembre de 1812. En total se estima que esta campaña, 570.000 hombres del ejercito francés murieron y 400.000 del ejercito ruso, a lo cual hay que sumar cientos de miles de bajas en la población civil. Tras este fracaso, Prusia se unió a la coalición la cual ahora incluía Rusia, el Reino Unido, España y Portugal. No obstante, Napoleón nuevamente tomó control de sus tropas causando a los aliados varias derrotas culminando en la batalla de Dresde el 26 de agosto de 1813 donde la tropas aliadas sufireron unas bajas de más de cien mil soldados. Si bien pareciera que Napoleón iba a resurgir, Se unieron a la Coalición Austria y Suecia, y finalmente en la Batalla de las Naciones en Leipzig, el 16 de octubre, los franceses fueron derrotados en un enfrentamiento en que los aliados contaban con el doble de las tropas de Napoleón. Despues de esta batalla donde murieron mas de 120 mil soldados de ambos lados, Napoleón se replegó a Francia, pero su ejercito de apenas cien mil hombres ya no era capaz de resistir la embestida de la Coalición que contaba con más de medio millón de soldados. Exilio en Elba y Waterloo Tumba de Napoleón Bonaparte en "Los Invalidos" (París).París fue ocupado el 31 de marzo de 1814. Napoleón abdicó bajo la presión de sus mariscales y acordó una rendición con condiciones el 11 de abril. Los vencedores acordaron en el Tratado de Fontainebleau exilarlo a la isla de Elba, manteniendo su título de emperador, pero restringiendo su imperio a dicha isla. El Congreso de Viena (1814-1815) dispuso el nuevo orden en la Europa post-napoleónica. María Luisa y su hijo quedaron bajo la custodia del padre de ésta, el emperador Francisco I, y Napoleón no volvió a verlos nunca. Escapó de Elba en marzo de 1815, llegó a Francia y marchó sobre París tras colocar de su parte a las tropas enviadas para capturarle. Establecido en la capital, promulgó una Constitución nueva y muchos veteranos acudieron a su llamada, comenzando de nuevo el enfrentamiento contra los aliados. El resultado fue la campaña de Bélgica, que concluyó con la derrota en la batalla de Waterloo el 18 de junio de 1815. El pueblo de París lo apoyaba en la lucha pero los políticos le retiraron su apoyo, por lo que abdicó en favor de su hijo, Napoleón II. Marchó a Rochefort donde capituló ante el capitán del buque británico Bellerophon. Fue recluido entonces en isla Santa Helena, en el Atlántico, donde falleció el 5 de mayo de 1821. Sus restos fuerón repatriados dos décadas después. |
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| Fernando VII, Rey de España | |
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La
Situación en España
El reinado de Carlos IV fue funesto para España. Don Manuel Godoy, favorito de la reina María Luisa, había obtenido el título de Príncipe de la Paz, convirtiéndose en gobernante de hecho. No satisfecho con los honores que se le otorgaban, ambicionaba una corona real. Hizo gestiones ante Napoleón para que, en caso de apoderarse de Portugal, que resistía el bloqueo continental, creara el Reino de Algarves, concediéndole su trono. En pago, prometió el apoyo de España a los planes |
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dominadores del Emperador. Resistió esa política el príncipe de Asturias, más tarde Fernando VII, considerado por los españoles como capaz de neutralizar la influencia del favorito. Napoleón se propuso sacar provecho de esa lucha, planeando medidas coercitivas para inducir a la familia real a que huyese a sus posesiones de América, como lo había hecho la de Portugal, refugiada en Brasil. Habiéndose anunciado el propósito de Carlos IV de trasladarse a México, estalló un motín en Aranjuez para impedir el viaje. El palacio del Príncipe de la Paz fue saqueado y el poderoso ministro estuvo a punto de morir a manos del pueblo enardecido. Ante esa situación de fuerza, el rey abdicó en favor de su hijo, que fue proclamado soberano, el 19 de marzo de 1809, con el nombre de Fernando VII. En 1810, los ejércitos franceses de Napoleón Bonaparte entraron en España, con la aparente excusa de pasar por allí para alcanzar Portugal, apoderándose de las principales plazas fuertes y ciudades de importancia, con el pretexto de que su posesión era indispensable para cubrir la retaguardia. El general Junot, jefe de las fuerzas napoleónicas, procedió con rapidez y energía a realizar las operaciones militares, reforzándolo con 80.000 hombres el general Murat quien, protestando del sincero aprecio de Napoleón por la familia real española, exigió la entrega de las provincias situadas al Norte del Ebro, negándose a reconocer a Fernando VII como rey, tratándolo como simple Príncipe de Asturias y, ante su protesta, le exigió presentar el acta de abdicación de su padre. Confiando en el apoyo francés, Carlos IV sostuvo que la corona le había sido arrancada por la fuerza, induciendo Murat a padre e hijo a designar a Napoleón como árbitro de la disputa, invitándolos a reunirse en Bayona para solucionar la contienda, partiendo con ese destino, no obstante la oposición del pueblo. La recepción ofrecida por el Emperador a los contendientes fue fría y protocolar, no rindiéndoles honores de jefes de Estado. Después de una serie de escenas desagradables, Fernando restituyó el cetro a su padre, cediéndolo éste a Napoleón, que hizo reconocer como rey de España a su hermano José Bonaparte. El pueblo español, en defensa de su independencia, organizó guerrillas, poniendo a prueba su abnegación admirable y su patriotismo heroico. Sin jefes ni armas obtuvo triunfos sobre las veteranas tropas francesas, aprovechando las condiciones topográficas para una agotadora guerra de recursos, en la que los invasores perdieron su prestigio de invencibles. La Junta Central de España reemplazó a Liniers el 16 de febrero de 1809 por Don Baltazar Hidalgo de Cisneros, marino que se distinguiera en Trafalgar y otros hechos de armas y misiones de importancia. |
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| Cisneros | |
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Virrey Baltazar Hidalgo de Cisneros. Cartagena, 1755 - id, 1829. Almirante español y último virrey del Río de la Plata. En 1770 ingresó a la carrera naval y en 1805 participó contra los ingleses en la Batalla de Trafalgar. Asumió el cargo de virrey en 1809, en medio del descontento de los criollos, en reemplazo de Santiago de Liniers. Ante la ocupación de España por las fuerzas de Napoleón Bonaparte, el 22 de mayo de 1810, convocó a un Cabildo Abierto. Intentó ser presidente de la nueva Junta que se formaría, pero ante el rechazo por parte de los jefes militares, el 25 de mayo debió presentar su renuncia. Por decisión de la Primera Junta regresó a España. |
| Llegan las Noticias de la Junta de Sevilla | |
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| Mapa del Virreynato del Río de la Plata | |
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La
Situación en Buenos Aires
Esa noticia fue conocida en Buenos Aires conjuntamente con el nombramiento de Elío como Inspector General de Armas, o jefe de la guarnición, lo que implicaba, a plazo fijo, la disolución de las milicias criollas. Castelli, Paso, Pueyrredón, Rodríguez Peña, Viamonte y otros criollos prestigiosos propusieron impedir que Cisneros asumiera el mando, propiciando algunos la formación de una Junta en nombre de la infanta Carlota, pero Liniers y Saavedra se opusieron, prefiriendo pedir al nuevo Virrey que anulase el nombramiento de Elío como Inspector. |
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Vacilante y temeroso, Cisneros permaneció durante el mes de julio en Montevideo, y al reconocer su autoridad los jefes militares de Buenos Aires que se trasladaron con ese fin a la Colonia, envió a la capital a su acompañante, el mariscal Don Vicente Nieto, para que le preparase la recepción. El 30 de julio, al asumir el mando, grato a la bienvenida recibida, retuvo el cargo de Inspector General de Armas, disponiendo la amnistía de Álzaga y de los complicados en el motín del 1º de enero. Por el envío de tropas para sofocar los levantamientos de Chuquisaca y La Paz y, sobre todo, por haber aprobado los actos de crueldad cometidos por Goyeneche, perdió las simpatías populares. Mientras se acentuaba la discrepancia entre criollos y españoles, el 13 de mayo de 1810, llegó a Montevideo la noticia de los sucesos acaecidos en la Península, transmitiéndola el capitán de una fragata inglesa. El día 14 fue conocida en Buenos Aires, procurando Cisneros y los peninsulares que no trascendiera al público, pero a pesar de sus precauciones se difundió rápidamente, dando origen a versiones que, deformando algunos aspectos de la verdad, llevaron la inquietud a todos los sectores de la población. Los criollos se pronunciaron en contra del reconocimiento de la Junta de Sevilla por considerar que usurpaba la representación de las colonias, que no se la habían delegado. Los españoles, en cambio, sostuvieron la necesidad de acatar sus resoluciones, orientadas a contrarrestar la política imperialista francesa. Comenzó a prepararse una conspiración entre los "Siete" (Alberti, Belgrano, Castelli, Donado, Paso, Rodríguez Peña y Vieytes). Cisneros trató de conjurar la conspiración por medios policiales y, al fracasar éstos, dispuso terciar el debate, creyendo que su palabra calmaría las impacientes inquietudes de la población. Con ese fin publicó un manifiesto el 18 de mayo, en el que, después de referirse a la invasión francesa, manifestaba que en "el desgraciado caso de una pérdida total de la Península" defendería los intereses de Fernando VII de acuerdo con los demás virreynatos. La alusión a la posible "pérdida total" de ESpaña, fue interpretada como un indicio de que ella era irremediable, y la posibilidad de que el Virrey del Perú, Abascal, y sus odiados consejeros, Goyeneche y Nieto intervinieran en los asuntos del Río de la Plata, alarmó a los criollos, aludidos en el manifiesto como "genios inquietos y malignos que procuran inspirar celos y desconfianzas recíprocas". La Sociedad de los Siete, que contaba con simpatizantes en todos los barrios y en todos los gremios de la Capital, recogió el desafío intensificando la propaganda, a la vez que obtenía el concurso de hombres representativos. El documento, destinado a calmar las inquietudes populares, produjo efectos contraproducentes, siendo la chispa que provocó el incendio. El manifiesto de Cisneros indujo a los criollos, reunidos en la quinta de Don Nicolás Rodríguez Peña, el mismo día 18, a derrocar al Virrey, conviniendo en solicitar un Cabildo Abierto, que el 19 pidieron Don Manuel Belgrano y Don Cornelio Saavedra al Alcalde de primer voto del Ayuntamiento, don Juan José Lezica, criollo; y el doctor Juan José Castelli hizo idéntica gestión ante el Síndico Procurador General del Cabildo, el criollo doctor Julián Leiva. Ambos funcionarios rechazaron el petitorio, pero, al amenazarlos con apelar a la violencia, informaron a Cisneros del pedido formulado. Cisneros, sin querer pronunciarse todavía, reunió una junta militar en su despacho, solicitándoles a los jefes su apoyo. Sin embargo, se encontró con la negativa de Saavedra, quien le replicó: "el que a V.E. dio autoridad para mandarnos, ya no existe; de consiguiente, tampoco V.E. la tiene, así que no cuente con las fuerzas de mi mando para sostenerse en ellas". Reunidos los criollos en la quinta de Rodríguez Peña, al enterarse que no había sido autorizada la convocatoria, comisionaron al doctor Juan José Castelli y al comandante Don Martín Rodríguez para intimar al Virrey. Una vez delante de él, Castelli manifestó que iban como diputados del pueblo y del ejército en armas a notificarle su cesación en el mando, replicando el Virrey, en tono airado, que cometía un delito grave al expresarse en esa forma ante un representante del Rey, interrumpiéndolo Rodríguez para decirle que no habiendo ido a discutir disponían de cinco minutos para ir con la respuesta. Pasó Cisneros a una sala contigua con sus "compañeros de juego" para regresar al poco rato, más calmado, diciendo: "ya que el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan Uds. lo que quieran", vaticinando días aciagos para la colonia si las medidas que adoptasen modificaban el régimen político implantado en ellas, sin consulta previa de todo el Virreinato. El día 21, dos regidores oficializaron el pedido de convocatoria en nombre del Cabildo, accediendo el Virrey con la condición de que sólo concurrirían los invitados por medio de esquelas; que las tropas custodiasen las calles para evitar disturbios y sobre todo que, cualquier resolución que se adoptase, debía contar con la anuencia de todos los pueblos del Virreinato. Mientras, el pueblo realizó manifestaciones tumultuosas, y a pedido del Cabildo, Saavedra le aconsejó mantenerse tranquilo, prometiéndole que sus deseos serían satisfechos. De las 450 personas invitadas, concurrieron 298, algunas sin tarjeta, por haberlas dejado pasar los soldados Patricios que cuidaban la entrada. Luego de leídas las comunicaciones cambiadas entre Cabildo y virrey, se inició el debate El obispo doctor Benito Lué comenzó sosteniendo la absurda tesis de que "mientras existiese un pedazo de tierra mandado por españoles, o un solo español en las Américas, ese debería mandar a los americanos". El doctor Juan José Castelli sostuvo, en réplica, que al desaparecer Fernando VII, al que se había jurado lealtad personal, en su ausencia el pueblo reasumía la soberanía para instituir un gobierno que velase por la seguridad de los dominios del monarca prisionero. Recordó que las posesiones del Nuevo Mundo eran patrimonio del rey, no de España, y que, no habiendo señor, no podía haber súbditos. A esto, contestó Manuel Jenaro Villota que era inadmisible que Buenos Aires asumiera la representación del Virreinato sin estar autorizada para proceder en su nombre, proponiendo la convocatoria de un congreso, lo cual importaba dejar a Cisneros en el gobierno y elegir los diputados bajo la vigilancia y presión de los funcionarios españoles, a quienes interesaba evitar un cambio de gobierno. El doctor Juan José Paso, héroe de la jornada, dio la fórmula legal a la revolución. Sostuvo que así como una hermana mayor, en casos graves, asume la defensa de los intereses familiares informando luego de las medidas adoptadas y del carácter de ellas, Buenos Aires afrontaba la situación del momento proponiéndose informar a los pueblos hermanos de la actitud asumida, para lo convocaría un "Congreso general garantizando la libertad de todos". Con esa fórmula, defendió a los criollos de la acusación de usurpadores formulada por Villota. Agotado el debate, se votó "si se ha de subrogar otra autoridad a la superior que obtiene el Exmo. señor Virrey, dependiente de la metrópoli, salvándose ésta, e independiente siendo del todo subyugada". Fue rechazada, como también otra en estos términos: "si la autoridad soberana ha caducado en la Península o se halla en incierto". Por fin, aprobóse la siguiente: "si se ha de subrogar otra autoridad superior que obtiene el Exmo. señor Virrey, dependiente de la soberanía que se ejerza legítimamente a nombre del señor don Fernando VII, y en quien". Los votos se dividieron en: que cesara el Virrey, pasando su autoridad al Cabildo; que Cisneros continuase en su puesto asociado a personas que designaría el Cabildo; y que se asociara al Virrey el síndico procurador del Cabildo. La mayoría votó por que asumiera el Cabildo, de 155 votos sobre 255. Sin embargo, por una interpretación capciosa al día siguiente del voto del Cabildo Abierto, se resolvió que el Virrey continuase en su puesto. El problemas de entregar el poder al Cabildo era que se encontraba en él una mayoría de peninsulares. Castelli y Saavedra renunciaron al acusarlos sus amigos de traicionar la revolución, mientras Beruti, Chiclana, Melián y otros levantaban al pueblo en todos los barrios, amenazando Belgrano emplear las fuerzas para resolver la situación. Durante la noche del 24 la ciudad permaneció alerta, manteniéndose las tropas sobre las armas en sus cuarteles, convertidos en comités políticos. Cisneros, apoyado únicamente por los regimientos de Dragones y Fijo, no se atrevía a tomar medidas. En la lluviosa mañana del 25 de mayo, el Cabildo consideró la renuncia de los miembros de la Junta, mientras el pueblo se congregaba bajo la Recoba de la Plaza de la Victoria almando de don Antonio Beruti y Don Domingo French, quienes adquirieron piezas de cintas azules y blancas, colores que habían servido de distitivo a los Patricios durante las invasiones inglesas. Repartiendo trozos de ellas, aconsejaron colocarlas como escarapelas en sitios visibles de sus ropas, para individualizarlos en caso de producirse choques. Rechazada la renuncia de los miembros de la Junta, el Cabildo intimó a Cisneros imponer su autoridad por la fuerza, responsabilizándolo de las funestas consecuencias que puedan causar cualquier variación en lo resuelto. Beruti, French y otras personas reunidas en la Plaza, penetraron en el edificio del Cabildo, manifestando que el pueblo no acpetaba la permanencia de Cisneros en el gobierno y mucho menos que ejerciera el mando militar, contestándoseles que estudiarían el asunto. De inmediato se convocó a los jefes a una conferencia. Mientras se realizaba la entrevista, gente del pueblo congregada en los pasillos golpeó la puerta de la sala de sesiones dando voces de "¡¡el pueblo quiere saber de qué se trata!!". El comandante Don Martín Rodríguez los calmó, prometiéndoles que Cisneros renunciaría. Al retirarse los militares, don Manuel Mansilla y Don Tomás de Anchorena, delegados por el Cabildo, exigieron a Cisneros que renunciara sin protesta, a lo que accedió, comprendiendo que toda resistencia sería inútil. La noticia de que las tropas no apoyarían la Junta aumentó la agitación popular, mientras en la casa de Azuénaga, situada frente a la plaza, los dirigentes de la revolución estimulaban esa actitud colectiva y, al enterarse de la exigencia hecha a Cisneros, resolvieron aprovechar la ventaja que ella les proporcionaba. Acompañados por numerosas personas, se presentaron en el local del Cabildo manifestando que el pueblo había reasumido la autoridad que el día 22 delegara en el Ayuntamiento y que éste había usado mal, agregando: "habiéndoseles pedido que representasen por escrito sus exigencias, lo hicieron más tarde con numerosas firmas". Se exigió que congregaran al pueblo para que ratificase de palabra lo escrito. Salió el Síndico Procurador al balcón del Cabildo, y viendo congregado un corto número de gentes con respecto al que esperaba, inquirió que dónde estaba el pueblo, y se oyeron las voces de que si hasta entonces se había procedido con prudencia porque la ciudad no experimentase desastres, sería ya preciso echar mano de los medios de violencia; que las gentes, por ser hora inoportuna se habían retirado a sus casas, que se tocase la campana del Cabildo y que el pueblo se congregaría en aquel lugar para satisfacción del Ayuntamiento, y que si por falta de badajo nose hacía uso de la campana, mandarían ellos a tocar generala y que se abriesen los cuarteles, en cuyo caso sufriría la ciudad lo que hasta entonces se había procurado evitar. El mismo 25 de mayo fue designada la nueva Junta compuesta por: Don Cornelio Saavedra como presidente, y como vocales, el Doctor Manuel Belgrano y el Comandante Don Miguel Azcuénaga; el Doctor Juan José Castelli, el Presbítero Manuel Alberti, y los españoles Don Domingo Matheu y Don Juan Larrea, confiándose las secretarías al Doctor Mariano Moreno, y al Doctor Juan José Paso. |
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| Convocatoria a Cabildo Abierto del 22 Mayo de 1810 | |
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| El Pueblo "quiere saber de qué se trata" | |
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| Debates en el Cabildo Abierto del 22 de Mayo 1810 | |
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| Europa en 1810 | |
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| Ejército Argentino | |
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El
25 de mayo de 1810 se estableció la Junta de Gobierno que asumió
la conducción política de lo que era hasta ese momento el
Virreynato del Río de la Plata, desplazando a las autoridades españolas.
La presidencia de tal organismo de gobierno fue confiada al Coronel Cornelio Saavedra, quien ejerció asimismo la Comandancia General de Armas. Esto constituyó un indicio cierto sobre la existencia de una profunda convicción: la Revolución tendría que ser solventada en el terreno de los hechos. El día 28, como reafirmación de tal premisa, se procedió a |
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crear el Departamento de Gobierno y Guerra, cuya titularidad pasó a desempeñar Mariano Moreno. De inmediato se expidió un Bando de la Junta ordenando la entrega de todas las armas, de cualquier tipo, en poder de los particulares, con el propósito de asegurar el armamento de una fuerza orgánica propia que avale el movimiento en expansión hacia las provincias interiores. Precisamente para dar una estructura sólida a ese propósito, el 29 de mayo inmediato se decretó la creación de los cuerpos militares estables sobre la base de los batallones preexistentes, consolidados en los años inmediatamente anteriores a raíz de las invasiones inglesas y los malones de tribus indígenas. Jura de la Junta de Gobierno Patrio Surgieron en tal ocasión los regimientos 1 y 2 de Patricios; el 3, originado en los efectivos de arribeños y las compañías de indios naturales; el 4, a partir de las milicias de Montañeses; y el 5, tomando a los elementos del Batallón de Andaluces. Asimismo se remontó como regimiento al conocido como de Fernando VII, encarándose la reestructuración de la caballería y la artillería heredadas del estado virreynal. Esas providencias fueron tomadas en la fecha preindicada, por cuyo motivo se la reconoce como la del nacimiento del Ejército Argentino. La Junta, dadas las urgencias de la guerra, no tuvo tiempo de cambiar la organización y doctrina que regían bajo el mandato español, por lo cual en las primeras épocas se mantuvieron las reales ordenanzas de Carlos III (incluyendo el reglamento de instrucción y táctica de cada arma); la Inspección de Armas y los Consejos de Guerra. Esta estructura castrense fue utilizada por las autoridades de Buenos Aires para hacer reconocer sus potestades, entusiasmar a los pueblos del interior por la causa revolucionaria, rechazar a los enemigos de este movimiento y asegurar la posesión de los territorios estratégicos. Los hechos vinieron a justificar plenamente, con posterioridad, aquella previsión del Primer Gobierno Patrio. Las Fuerzas así formadas constituyeron el fundamento de los ejércitos que, a poco andar, llevaron el grito de libertad al Alto Perú, el Paraguay y la Banda Oriental del Uruguay. |
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| Coroneles French y Berutti | |
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Domingo
French
Por Felipe Pigna Nació en Buenos Aires el 21 de noviembre de 1774. Durante su infancia y adolescencia repartía su tiempo entre los estudios y las actividades comerciales ayudando a su padre. A partir de 1802 French se transformó en el primer cartero de Buenos Aires. Durante la primera invasión inglesa organizó, junto a Juan M. de Pueyrredón, el cuerpo de Húsares. Por su valentía fue nombrado por el virrey Liniers como teniente coronel en 1808. Con este grado militar participó en la Revolución de Mayo convirtiéndose en uno de los más |
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entusiastas de la multitud entre las que repartió las famosas cintitas. Producida la revolución, la Junta le encomienda la creación de un cuerpo de infantería que se llamará de América, aunque la gente le decía de la "estrella" por la estrella que llevaban los soldados en el brazo derecho. French acompañó a Castelli a Córdoba e hizo ejecutar la sentencia contra Liniers y sus cómplices. Como miembro de la tendencia morenista, fue separado de la junta por los saavedristas en abril de 1811 y enviado al destierro en la Patagonia. Regresó en 1812 y se reintegró al ejército. Participó en el sitio de Montevideo (1814). Condujo refuerzos para el ejército del Norte en 1815. En 1817 tuvo que marchar al exilio en los EEUU junto a Manuel Dorrego por oponerse a la política del Directorio. Pudo regresar a Buenos Aires en 1819 donde murió el 4 de junio de 1825. Antonio Berutti En el Cabildo Abierto del 22 de Mayo votó por la deposición del virrey y fue de los que más influyeron para hacer renunciar a la junta que presidía éste, proponiendo además la lista que se sostendría el 25 para la constitución del primer gobierno patrio, y que resultó triunfante. Un mes después era nombrado teniente coronel del Regimiento América, creado por la Junta, siendo uno de los organizadores del mismo. Partidario de Moreno, siguió siendo fiel a sus ideales después de la muerte del secretario. Por eso participaba en las dreuniones del café de Marcos, donde se hacía cada vez más fuerte la oposición al núcleo saavedrista de gobierno. Producida la revolución del 5 y 6 de abril de 1811, dirigida precisamente por éstos para sacar de las filas gubernamentales a los opositores. Juntamente con los miembros de la Junta, Azcuénaga, Vieytes y Rodríguez Peña, que debieron dejar sus cargos y salir de Buenos Aires, fueron alejados también los miembros más activos de la Sociedad Patriótica: French, Beruti, Donado y Posadas, entre otros. El 13 de marzo de 1817, O'Higgins, por orden de San Martín, le ordená que pase a Mendoza y éste a su vez el 16 de mayo, dispone que se presente en Buenos Aires, por lo que el gobernador Luzuriaga, el 17 de noviembre le expide el pasaporte correspondiente. Por no haber sido marcado el lugar en que fue sepultado no fue posible individualizar sus restos, que se han perdido. Su esposa, doña Mercedes Ortíz, fue una de las damas que en Mendoza, acompañando a doña Remedios de Escalada, donó sus joyas para la campaña libertadora. |
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| Oficial del Regimiento de Patricios | |
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Regimiento de Patricios. El Regimiento de Infantería de Patricios fue creado por motivo de las Invasiones inglesas, en septiembre de 1806. Su primer jefe fue Cornelio Saavedra. Este regimiento se formó en respuesta al pedido de Santiago de Liniers que pedía a los vecinos que se armaran para defender la ciudad de Buenos Aires, en Argentina, contra los invasores británicos. Los Patricios tuvieron una importante participación durante la Revolución de Mayo de 1810. En 1812, el general Manuel Belgrano estuvo al mando de este regimiento, siendo estos los primeros en jurar a la Bandera Nacional. Intervinieron en numerosas acciones bélicas en defensa de la patria, por ejemplo, en la Campaña del Desierto, la Guerra contra Brasil (1826/27), en la Vuelta de Obligado (1845), y en la Guerra del Paraguay (1865/70). Su última participación fue en la Guerra de las Malvinas en 1982. Bautismo de Fuego El 5 de julio de 1807 se produjo el bautismo de fuego de los Patricios. Se produjo durante la Defensa de Buenos Aires ante las Invasiones Inglesas. Actualmente custodia al |
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Estado Mayor del Ejército, resguarda el Cabildo de Buenos Aires y el Palacio de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Participa en todas las ceremonias patrias. |
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| Milicias Patriotas | |
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| Cornelio Judas Tadeo Saavedra | |
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(Nació
en Potosí, Bolivia en 1759 y falleció en Buenos Aires en
1829). Militar y Presidente de la Primera Junta de Gobierno.
Comenzó su carrera militar durante las Invasiones Inglesas, al mando del cuerpo de Patricios, del que fue su primer comandante. Apoyó a Santiago de Liniers contra la revolución de Martín de Alzaga. Durante el Cabildo Abierto del 22 de mayo apoyó la causa patriota y fue nombrado presidente de la Primera Junta, donde mantuvo desaveniencias con Mariano Moreno respecto de una ruptura abierta con España y la participación de los diputados de las provincias del interior. Representó a los sectores más acomodados que no estában cómodos con las ideas más revolucionarias traídas por, entre otros, Moreno. En 1814, el director supremo Gervasio Posadas lo sometió a un juicio político del que fue absuelto en 1818. |
| Mariano Moreno | |
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Nació en Buenos Aires el 23 de setiembre de 1778 y falleció en alta mar el 4 de marzo de 1811. Abogado, periodista y político argentino, tuvo un rol decisivo en la Revolución de Mayo. Se graduó en la Universidad de Chuquisaca (hoy Sucre). Bajo la tutela del canónigo Terrazas, conoció los textos filosóficos de la ilustración y fue su deseo implementar las ideas en su país. Luego de contraer matrimonio volvió a Buenos Aires y pronto se comprometió en escritos y asuntos de interés público al principio se mostró inclinado a unirse al grupo liberal español actuando como relator legal para la Audiencia y finalmente alineándose con el grupo conducido |
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por Martín de Álzaga. Participó activamente en el Cabildo Abierto del día 22 de Mayo aoyando la deposición del virrey. Organizada la Primera Junta, fue secretario de la misma y en sólo 7 meses de actividad, estableció una oficina de censos y una escuela militar y planificó la formación de una biblioteca pública nacional; reabrió Maldonado, Ensenada y Patagones (Río Negro) como puertos, liberando el comercio y las explotaciones mineras de las antiguas restricciones; equipó y envió ejércitos a diversas partes del virreinato, especialmente al Alto Perú, para luchar contra los realistas. Ordenó el destierro del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, reprimió el levantamiento encabezado por Santiago de Liniers en Córdoba, a quien luego mando fusilar. Fue desplazado de su cargo por Cornelio Saavedra, en venganza porque Moreno le había suprimido los honeres de Presidente de la Junta al escuchar por casualidad sus planes dictatoriales. Como periodista, creó y trabajó en La Gazeta de Buenos Aires, en donde publicó "El Contrato Social" de Rosseau. Resumió su pensamiento económico en la Representación de los hacendados y labradores de 1809 que proponía dentro de la doctrina fisiocrática el estímulo a la agricultura como medio de desarrollo de una economía muy dependiente de los negocios de importación y exportación y su desvío, el contrabando. Fue una verdadera fuente intelectual de la Revolución de Mayo. Demócrata por excelencia, su pensamiento iluminó a toda la generación de Mayo. Falleció por envenenamiento en alta mar cuando se dirigía a Gran Bretaña en misión diplomática para gestionar el apoyo inglés a la independencia argentina. Su cuerpo fue envuelto en una bandera inglesa y arrojado al mar, tras unas salvas de fusilería. Esta muerte temprana a los 31 años, 6 meses y un día de edad dejaron al pueblo latinoamericano sin el máximo ideólogo de la revolución. |
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| Juan José Paso | |
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Doctor en leyes y político argentino. (Buenos Aires, 1758-id,1833) Graduado en teología en la Universidad de Córdoba en 1779, al regresar a Buenos Aires fue designado profesor de filosofía en el Real Colegio de San Carlos. Luego de vivir en el Alto Perú, en cuya celebre Universidad de Chuquisaca se doctoró en leyes, en 1803 regreso a Buenos Aires y ocupó el cargo de Agente Fiscal de la Real Hacienda. Durante el cabildo abierto del 22 de mayo dio un discurso vibrante abogando por la renuncia del virrey y el establecimiento de un gobierno patrio. Fue nombrado secretario de la Primera Junta, y apoyo el ideario de Mariano Moreno. Más tarde ocupó la vocalía del primer y segundo Triunvirato. En 1814 viajo a Chile y a su regreso, el año siguiente, asumió como auditor General de Guerra. En 1816 concurrió como diputado al Congreso de Tucumán, ante la cual leyó la Declaración de la Independencia. |
| Instalado
el congreso en Buenos Aires, se pronunció como partidario de una
monarquía moderna y colaboró en la redacción del
Reglamento Provisional.
Bajo el gobierno de Manuel de Sarratea, su adversario político, fue brevemente encarcelado. Reelecto diputado en 1822 y 1824, intervino en los debates que concluyeron con la creación del Banco de Descuentos, la redacción de la ley de imprenta y la organización del Ejército Nacional. Sus principales cargos: 1810 - Secretario de la Primera Junta, 1811 - Miembro del Primer Triunvirato, 1812 - Miembro del Segundo Triunvirato y 1816 - Diputado al Congreso de Tucumán. |
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| Manuel Belgrano | |
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Intelectual,
abogado, político y militar argentino (Buenos Aires, 3 de junio
de 1770- 20 de junio de 1820). Luchador de la guerra de la Independencia
y creador de la bandera nacional.
Manuel José Joaquín del Sagrado Corazón de Jesús Belgrano era criollo de origen italiano por parte de su padre. El padre, oriundo de Oneglia, en Liguria tenía como apellido primero el de Peri -que castellanizó luego como Pérez-, aunque adoptó luego el apellido Belgrano, según la tradición porque producía excelente trigo. Su madre era una dama nacida en la ciudad de Santiago del Estero. Entre 1786 y 1793 estudió Derecho en la Universidad de Salamanca, donde se graduó con medalla de oro, dedicando especial atención a la economía política. |
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Fue uno de los próceres más católicos y gracias a su excelente desempeño en las letras consiguió un permiso especial del Vaticano para leer y retener algunos textos prohibidos por la Iglesia en ese tiempo. Allí, por su cuenta, leyó a Rousseau, Diderot, Voltaire, Montesquieu; siguió los acontecimientos de la Revolución Francesa de 1789, que le influyeron hasta el punto de hacerle adoptar, como a José de San Martín, el ideario liberal de finales del siglo XVIII. Regresó al Río de la Plata al ser nombrado Secretario del Consulado de Buenos Aires (1794-1810). Se opuso abiertamente a las invasiones inglesas, ya que declaró no querer cambiar un amo por otro, sino la libertad de su patria, cita:"Queremos al antiguo amo o a ninguno". Ganado para las ideas independentistas, Belgrano empezó su actividad en pro de la independencia y contra la dominación española. Su actividad se acendró desde que en 1809 llegaron noticias de que la antigua metrópoli había sido ocupada por el ejército francés. Fue uno de los principalísimos dirigentes de la insurrección que estalló en 1810, y que se transformó en la Revolución de Mayo, formando parte de la Junta que se constituyó en Buenos Aires, llamada la Primera Junta, embrión de un gobierno argentino. Fundó la Escuela de Náutica y la Escuela de Matemáticas. Aunque no era militar profesional, fue nombrado general al mando del ejército libertador del Paraguay. Al mando de este escasísimo y bisoño ejército,en el cual hicieron sus primeras armas los asuncenos Bogado y Machaín,logró liberar la Mesopotamia argentina,fundando las actuales ciudades de Curuzú Cuatiá y Mandisovy (=Federación)como antemurales contra las invasiones brasileñas, pero resultó derrotado por los realistas en Paraguary y Tacuarí. Estas derrotas, en 1811, significaron un revés para el intento de mantener a Paraguay unido a Argentina, aunque logró influir efectiva y eficazmente en la emancipación de dicho territorio, a tal punto que en 1812 firmó con el nuevo estado un tratado de Confederación, que no pudo concretarse entonces. Es en esa época que redacta los "Reglamentos para las provincias de Misiones", cuerpo legislativo que es precedente para la Constitución Nacional argentina. Puesto a cargo del Ejército del Norte, lideró el éxodo jujeño (en realidad, éxodo jujeño y tarijeño). Venció en las decisivas batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813), que salvaguardaron la independencia argentina al contener la contraofensiva realista lanzada desde el norte; pero volvió a ser derrotado cuando intentó proseguir su avance en el Alto Perú (1813). Pese a ello, al comisionar a Ignacio Warnes para la misión de liberar a Santa Cruz de la Sierra, logró extender el área de territorio liberado. Las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, en territorio de la actual Bolivia, son consideradas por algunos "como un fracaso determinante de la posterior separación entre Argentina y Bolivia". Tal secesión parece deberse sin embargo a causas más profundas, como por ejemplo las fuertes diferencias culturales, de carácter antropológico, etc. También comandó campañas para liberar a la Banda Oriental, de modo que cooperó directamente con José Gervasio Artigas en este cometido. Renunciando al mando militar, pues se encontraba muy grávemente enfermo por afecciones contraídas durante sus extensas campañas militares (paludismo, tripanosomiasis), y tras haber pasado el mando de las tropas a José de San Martín a partir del encuentro de La Posta de Yatasto en Salta, siguió prestando servicios a la causa argentina en el plano diplomático. En 1814-15 viajó -con mucho riesgo para su vida, no solo por estar enfermo sino por ser considerado un "súbdito rebelde"- a Europa para negociar el reconocimiento de la independencia ante las potencias del Viejo Mundo, aunque sin obtener resultado. Es en ese viaje que observó la feroz hostilidad de casi todos los gobiernos europeos de entonces a los estados republicanos o democráticos. Se trataba de la época de la "Santa Alianza" en Europa. Esto explica que a su regreso de la misión en Europa haya propuesto, como San Martín y por idénticos motivos, un gobierno de transición que fuera del tipo monárquico constitucional. Su propuesta implicaba una monarquía casi nominal que ofrecía el trono a los descendientes de los Incas, y un gobierno efectivo de tipo parlamentario, con el objeto de lograr el pronto reconocimiento pronto a nivel internacional de la independencia argentina. Su propuesta de ofrecer el trono a los descendientes de los incas fue ridiculizada ya por sus coetáneos. Sin embargo, habría obedecido a un muy inteligente cálculo por parte de Belgrano: la oferta de la corona a los Incas buscaba atraer la adhesión de las poblaciones del actuales zonas andinas de Bolivia, Perú y Ecuador al movimiento emancipatorio que se gestaba desde Argentina. Es, con San Martín y Bernardo de Monteagudo, uno de los principales promotores de la declaración definitiva de la independencia argentina en San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1816. Los últimos años de su vida los pasó combatiendo al frente del Ejército del Norte, antes de morir de hidropesía y en la pobreza. Cabe notar que la familia Belgrano era una de las más acaudaladas del Río de La Plata antes de que Manuel Belgrano se comprometiera con la causa de la independencia. Por sus victorias de Tucumán y Salta se le otorgó como premio una importantísima suma en monedas de oro; Belgrano, respondiendo que prefería ser un buen hijo de La Patria más que un padre de la misma expresó que el dinero de tal premio fuera dedicado para la construcción de escuelas públicas estatales y gratuitas en las ciudades de Tarija (en la actual Bolivia), Jujuy, Salta, San Miguel de Tucumán y Santiago del Estero. Es el creador de la escarapela argentina, y de la Bandera Argentina la cual enarboló por primera vez en Rosario a las orillas del río Paraná, ante las baterías de artillería que denominó "Libertad" e "Independencia". En cuanto a su elección de los colores de la bandera nacional argentina, tradicionalmente se ha dicho que se inspiró en los colores del cielo; esta versión es sin dudas válida aunque no excluyente de otras. Todas pueden haber coincidido en su imaginación. Es muy probable que haya elegido los colores de la dinastía borbónica (el azul-celeste y el 'plata' o blanco) como una solución de compromiso: en sus momentos iniciales las Provincias Unidas del Río de la Plata, para evitar el estatus de "rebelde" declararon que rechazaban la ocupación española aunque mantenían aún fidelidad a los Borbones. Por otra parte ,Belgrano parece haber sido devoto de la Virgen de Luján, y otras advocaciones de la Virgen (de Chaguaya, de Itatí, del Valle, de Cotoca, y de Caacupé), cuyas vestes tradicionalmente son o han sido albiazulcelestes. Una nave de guerra argentina que llevó su nombre, fue hundida en la Guerra de las Malvinas. También el Ferrocarril General Belgrano, que recorre partes del país en las que Belgrano comandó el Ejército del Norte, lleva ese nombre en su honor. |
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| Juan José Castelli | |
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Juan
José Castelli, político argentino. (Buenos Aires, 19 de
julio de 1764 - id, 12 de octubre de 1812.
Cursó sus primeros estudios en el Real Colegio Convictorio Carolino y luego en Córdoba. Los jesuitas fueron sus primeros maestros y los que sentaron las bases de sus posteriores estudios religiosos. Luego de abandonar la carreca eclesiástica, regresó a Buenos Aires, decidió seguir la carrera de Derecho, trasladándose a la Universidad de Chuquisaca. Allí conoció los ideales de la Revolución francesa. Como periodista, difundió sus ideales en las publicaciones de la época, como el Telégrafo Mercantil y el Semanario de Agricultura, Industria y Comercio. |
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Sus cargos En 1796, su primo Manuel Belgrano logró que lo nombraran secretario interino del Consulado de Comercio, mientras duraba su ausencia. Regidor del Cabildo, se sumó a la Revolución de Mayo. Apoyó la deportación del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y sus ministros. Fue vocal de la Primera Junta, apoyándo la política de Mariano Moreno. En 1810, organizó tropas para enfrentar a los realistas, donde por orden de la Primera Junta, y enviado por Mariano Moreno ejecutó a Santiago de Liniers en Córdoba. Más tarde se suma como delegado de la Junta en el Ejército Expedicionario. Proyectó la reorganización de la Casa de Moneda de Potosí, planeó la reforma de la Universidad de Charcas y propuso conceder el derecho a voto a los indígenas. Tras la célebre Batalla de Guaqui en 1811, en la que fue derrotado por las tropas realistas al mando del General José Manuel de Goyeneche, Castelli fue separado de su cargo y desterrado. En diciembre de ese año se le inició un sumario. La Justicia no alcanzó a pronunciarse, porque falleció poco después. |
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| Manuel Alberti | |
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Manuel
Máximo Alberti, sacerdote. (Buenos Aires, 1763 id, 1811).
Estudió Teología en la Universidad de Córdoba. Mientras era cura en la iglesia de San Nicolás de Bari, estalló la Revolución de Mayo, a la que adhirió y ayudo a organizar. Participo en el Cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, donde votó por la renuncia inmediata del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. Fue elegido vocal de la Primera Junta, donde apoyó a Mariano Moreno. Votó en contra del fusilamiento de |
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Santiago de Liniers dispuesto por la Primera Junta a instancias del sector morenista. Alberti votó a favor de la incorporación de los diputados del interior. Fue también redactor de la Gazeta de Buenos Aires. |
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| Miguel de Azcuenaga | |
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Miguel
de Azcuenaga, militar argentino (Buenos Aires, 1754 - id., 1833)
Cursó sus estudios en Málaga y Sevilla, España. A su regresó al país se incorporó al ejército como subteniente de artillería. Lucho contra los portugueses en la Banda Oriental. En 1802 alcanzó el grado de coronel y fue designado comandante del Batallón de Voluntarios de Infantería de Buenos Aires. En 1810, participó en la Revolución de Mayo siendo elegido |
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vocal de la Primera Junta. En 1811 fue desterrado a la provincia de San Juan por simpatizar con las posturas de Mariano Moreno. Al año siguiente regresó a Buenos Aires donde desempeñó diversos cargos públicos, entre ellos, el de Gobernador de Buenos Aires durante el Primer Triunvirato. En 1818 fue nombrado Jefe de Estado Mayor y en 1819 participó en el Congreso General que sancionó la constitución unitaria que no llegó a regir. En 1828 representó a Argentina en las negociaciones que siguieron a la Guerra del Brasil. |
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| Domingo Matheu | |
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Domingo
Matheu, comerciante, piloto naval y político. (Barcelona, España,
1766 - Buenos Aires, 1831)
Estudió en España, donde se graduó de piloto naval. Junto con su hermano Miguel, obtuvo un permiso de la corona española para comerciar con las colonias. Luego de varios viajes al Río de la Plata se radicó en Buenos Aires en 1793. En 1806 y 1807, luchó contra los ingleses durante las Invasiones inglesas, alistándose en la compañía de Miñones y participó de la Reconquista de Buenos Aires. Apoyo política y financieramente a los revolucionarios de |
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Mayo, asistiéndo al Cabildo Abierto del 22 de mayo. Fue nombrado vocal de la Primera Junta de Gobierno. Posteriormente fue nombrado director de una fábrica de armas. En 1817, se retiró de la vida política. |
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| Juan Larrea | |
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Juan
Larrea, comerciante y político español. (Cataluña,
España, 1782 - Buenos Aires, 1847)
Se estableció en el Río de la Plata alrededor del año 1800, y en 1810, participó como vocal de la Primera Junta. Como consecuencia del alzamiento del 5 y 6 de abril de 1811, fue depuesto y desterrado a San Juan. Integró la Asamblea del Año XIII. En ese ámbito fue presidente de las sesiones de 3 días y estableció la extinción de los títulos nobiliarios en el territorio nacional, la prohibición del uso de torturas y la creación de un instituto de formación militar, entre otras medidas. Lleva |
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su firma el acta que declaró canción patria al Himno Nacional. Fue ministro de Hacienda del Directorio, cargo desde el cual fue el principal impulsor de la creación de la escuadra naval que comandó Guillermo Brown. A la caída del Directorio, Larrea se vio obligado a emigrar y sus bienes en el país fueron confiscados. A su regreso, se dedicó al comercio, y más tarde fue cónsul de Francia. |
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| Cabildo de Buenos Aires | |
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El Cabildo es un edificio público que se utilizaba como recinto de las autoridades virreinales. Era la unidad de administración política, judicial y económica del España. Desde 1608 hasta 1940 ha sufrido diversas modificaciones estructurales. Se encuentra emplazado frente a la Plaza de |
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Mayo. Aspectos históricos Primera construcción El 3 de marzo de 1608 y ante la ausencia de un edificio propio, el alcalde Manuel de Frías propuso la necesidad de construir un Cabildo. Este se financiaría con nuevos impuestos a las naves que entraban y salían del puerto de Buenos Aires. Su construcción finalizó hacia 1610, aunque al poco tiempo comenzaron varias remodelaciones a su forma original que terminarían más de 200 años después. En 1612 terminaron las obras de las Casas del Cabildo, que incluían un solar y locales que luego se alquilarían. Luego de dos años, y debido a la cantidad de presos alojados, el Cabildo resulto chico, con lo cual las reuniones de autoridades se realizaron en la casa del gobernador y posteriormente en el fuerte. Debido a que durante varios años no se hizo un mantenimiento del edificio, pronto se lo vio en ruinas. Segunda construcción En mayo de 1682, las autoridades propusieron la construcción de un edificio de dos plantas, que contendría: Planta Alta: Sala Capitular y Archivo. Planta Baja: Cárcel para personas privilegiadas, calabozos comunes para hombres y otro para mujeres, cuarto para vigilancia, habitaciones para jueces y escribanos. El 23 de julio de 1725 comienza la construcción del nuevo edificio que se vio suspendida en el año 1728. En agosto de 1731 se reiniciaron las obras que nuevamente se suspendieron en 1732 por falta de presupuesto. En 1764, se dá por terminada la torre del Cabildo, aunque en el momento de producirse la Revolución de Mayo, en 1810, el edificio aún no se hallaba terminado. Cárcel Luego de su construcción, el Cabildo fue utilizado como recinto para las autoridades y como cárcel, ya que no existía otro lugar donde alojar a los presos. Esto se mantuvo hasta la construcción de una nueva. Torre del Cabildo En 1880, el arquitecto Pedro Benoit elevó la torre diez metros y colocó una cúpula azulejada. En esta reforma el techo perdió sus tradicionales tejas. Esta torre elevada fue demolida en 1889. Demolición parcial del Cabildo El segundo edificio contaba con once arcos en cada planta. Pero en el año 1889, debido a la apertura de la Avenida de Mayo, se tuvo que demoler un costado del Cabildo, con lo cual desaparecieron los tres arcos del lado norte. La armonía edilicia había desaparecido hasta que en 1931, demolieron los 3 arcos del lado sur para abrir la diagonal Julio A. Roca. Edificio actual De los once arcos originales, solamente quedaron cinco. En 1940, el arquitecto Mario Buschiazzo reconstruyó el aspecto del Cabildo colonial, basándose en diversos documentos. Fueron reparados la torre, los tejados, las herrerías y la parte de carpintería. |
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| Caballero | |
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| Médico | |
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| Dama Porteña | |
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| Dama de Compañía | |
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| Sereno de Buenos Aires | |
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| Frutero | |
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| Gaucho | |
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| Lechero | |
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| Vendedor de Velas | |
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| Pulpería | |
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| Carretón | |
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