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Hogar
de los Planetarios Portatiles
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Mas que un Planetario Movil |
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Cilindro
"Roma I: Arte Romano" para
Planetarios Portatiles
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| Polo Superior |
Contenidos del Cilindro |
Polo
Inferior
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Arquitectura
Romana, Antigua Roma, Fundacioon de Roma, Monarquia Romana, Republica
Romana, Coliseo, Foros Romanos, Foro Iulium, Foro de Augusto, Foro de
Nerva, Foro Transitorium, Foro de Trajano, Templum Pacis, Ordenes de
la Arquitectura Romana, Etrusco o Toscano, Dorico Romano, Jonico Romano,
Corintio Romano, Villa Señorial, Domus,
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| Insulae et villae, Teatro de Marcelo, Circo Romano, La Comedia Romana, Plauto y Terencio, La Tragedia, Seneca, Casa de las Vestales, Arco de Triunfo de Constantino el Grande, La Curia Julia, Acueductos Romanos, Templo de Faustina y Antonino Pio, Panteon de Agripa, Panteon de Adriano, Dioses Greco-Romanos, Apolo o Apolon, Diana, Cupido o Eros, Neptuno o Poseidon o Pisdon, Romulo y Remo, Fundadores de Roma, Jupiter, Ceramica Romana, Arte Romano, Emperadores Romanos, Origen del Titulo Cesar, Publius Aelius Traianus Hadrianus, Cayo Julio César, Gaius Iulius Caesar, Publius Cornelius Scipio Africanus Major, Constantino I el Grande, Tito Flavio Sabino Vespasiano, Cneo Pompeyo, Trajano. |
| Coliseo | |
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Coliseo
es el nombre popular del Anfiteatro Flavio, situado en Roma. Fue construido
en el siglo I por los emperadores de la dinastía Flavia. En él
se celebraron luchas de gladiadores que podían ser vistas por 50.000
espectadores, lo que le convertía en el anfiteatro más grande
de la Antigua Roma.
Precedentes del Coliseo En 29 adC el cónsul romano Estatilio Tauro construyó un anfiteatro en el Campo de Marte. Esta construcción, casi por completo de madera, fue el primer anfiteatro de gran tamaño de la ciudad, y contaba con todas las instalaciones necesarias. Este edificio quedó destruido en el incendio de Roma del año 64. |
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Construcción La construcción del Coliseo comenzó bajo el mandato del emperador Vespasiano en el año 70, continuado por su hijo Tito, que lo inauguraría en 80, aún inconcluso. Fue terminado en el 82 por su otro hijo Domiciano, que añadiría el último piso y los sótanos. Estos emperadores pertenecieron a la dinastía de los Flavios, de ahí el nombre de Anfiteatro Flavio. Fue edificado dentro del enorme complejo del palacio de Nerón, la Domus Aurea, construida tras el incendio de Roma. Precisamente ocupó un espacio llano donde existía una laguna artificial, la Stagnum Neronis. Con esta y otras actuaciones se restituyeron a la hacienda pública los terrenos apropiados por Nerón. Se desconoce la identidad del arquitecto del edificio, como ocurría en general con la mayoría de las obras romanas: las edificaciones públicas se erigían para mayor gloria de los emperadores. a lo largo de los años se han barajado los nombres de Rabirio, Severo, Gaudencio o incluso Apolodoro de Damasco, aunque se sabe que este útimo llegó a Roma en el año 105. Lo cierto es que su identidad sigue siendo un misterio. Algunos historiadores creen que pudo haberse financiado gracias a la toma de Jerusalén en el año 70. Dio Casio afirma que se sacrificaron 5000 animales durante los 100 días que duraron los festejos de inauguración. Origen del nombre El origen del nombre es incierto, aunque la teoría más aceptada es que se lo debe al coloso, una estatua de 40 metros de altura representando a Nerón. Siempre se ha creido que el nombre popular de coloseum provenía de esta estatua, aunque existen dudas al respecto. En la Edad media derivó en la forma coliseum, de la que proviene el nombre en castellano y otras lenguas romances. Uso del edificio El Coliseo albergó espectaculos como las venerationes (peleas de animales) o los noxii (ejecuciones de prisioneros por animales), así como las munera: peleas de gladiadores. Se calcula que en estos juegos murieron entre 500.000 y 1.000.000 de personas. Siempre se ha especulado con que albergara la naumachiae, espectaculares batallas navales que requerían inundar la arena de agua, aunque de ser cierto, es probable que fuera en los primeros años, antes de construirse los sótanos bajo la arena. Los juegos continuaron celebrándose hasta el año 404, en el que está documentada la última pelea de gladiadores. El ascenso del cristianismo como religión oficial puso fin gradualmente a los actos más sangrientos, manteniéndose los sacrificios de animales hasta el 523. Descripción El Coliseo es un enorme edificio ovalado de 189 metros de largo por 156 de ancho, y de 48 metros de altura. Se suele decir que este edificio ha sido un modelo para los recintos deportivos modernos, ya que tiene un diseño ingenioso y soluciones eficaces a problemas actuales. La arena El terreno de juego propiamente dicho era un óvalo de 87 por 55 metros, y en realidad era una plataforma construida en madera y cubierta de arena. Todo el subsuelo era un complejo de túneles y mazmorras (el hipogeo') en el que se alojaba a los gladiadores, a los condenados y a los animales. El suelo disponía de varias trampillas y montacargas que comunicaban con el sótano y que podían ser usadas durante el espectáculo. El plano de la arena tenía un completo sistema de drenaje, conectado a cuatro imponentes cloacas. Se ha sugerido que obedecen a la necesidad de evacuar el agua tras los espectáculos navales. Sin embargo parece ser que ya Domiciano, abandonando la idea de la naumaquia, pavimentó las cloacas y colocó en la arena los montacargas para los combates de gladiadores. La cubierta de madera ya no se conserva, con lo que todo el laberinto subterráneo permanece hoy al aire libre. La estructura El Coliseo fue la obra más grandiosa de la arquitectura romana, y en él se utilizaron las más variadas técnicas de construcción. Las pilastras y los arcos son de travertino colocado sin argamasa. En las partes inferiores y en los sótanos se empleó la toba del mismo modo. Muchos de estos sillares iban sujetos con grapas metálicas. Las bóvedas que sostienen la cávea se hicieron vertiendo argamasa de cemento directamente sobre cimbras de madera, una innovación que aligeraba la fábrica. El hecho de que el edificio se ubicase sobre una laguna obligó a excavar hasta 14 metros de limos inservibles y realizar una cimentación de casi 13 metros de opus cementicium (hiladas de argamasa de cal y piedras alternadas). La cávea El amplio graderío interior estaba diferenciado en gradus, pisos reservados para las diferentes clases sociales: En el podio,el primero de ellos, se sentaban los romanos más ilustres: los senadores, magistrados, sacerdotes y quizá las vestales. En ambos extremos del eje menor había sendos palcos: la tribuna imperial (pulvinar), y otra reservada para el magistrado que en ocasiones presidía los juegos. Dado que este piso era el más próximo a las fieras, había una red metálica de protección y arqueros apostados regularmente. El maenianum primum, para los aristócratas que no pertenecían al senado, El maenianum secundum, dividido en el imum para los ciudadanos ricos y el summum para los pobres. En lo más alto estaba el maenianum summum in ligneis, hecho de madera, probablemente sin asientos y reservado para mujeres pobres. Además, algunos órdenes sociales, como los tribunos, sacerdotes o la milicia, tenían sectores reservados. El acceso desde los pasillos internos hasta las gradas se producía a través de los vomitorios, llamados así porque permitían salir una enorme cantidad de gente en poco tiempo. La fachada La fachada se articula en cuatro órdenes, cuyas alturas no se corresponden con los pisos interiores. Los tres órdenes inferiores los forman 80 arcos sobre pilastras, y con semicolumnas adosadas que soportan un entablamento puramente decorativo. El cuarto lo forma una pared ciega, con pilastras adosadas, y ventanas en uno de cada dos vanos. Los órdenes de cada piso son sucesivamente toscano, jónico y corintio. El último piso tiene un estilo indefinido que fue catalogado en el siglo XVI como compuesto. Era corriente superponer estilos diferentes en pisos sucesivos, pero no era habitual hacer edificios con cuatro órdenes superpuestos. El velario El Coliseo contaba con una cubierta de tela desplegable accionada mediante poleas. Estas cubrición, hecha primero con tela de vela y luego sustituida por lino (más ligero), se apoyaba en un entramado de cuerdas del que poco se sabe. Cada sector de tela podía moverse por separado de los de alrededor, y eran accionados por un destacamento de marineros de la flota romana. En la parte superior de la fachada se han identificado los huecos en los que se colocaban los 250 mástiles de madera que soportaban los cables. Al parecer las cuerdas se anclaban en el suelo, pues de otro modo los mástiles soportarían demasiado peso. A tal efecto había un anillo concéntrico de piedras o cipos situados a 18 metros de la fachada en la explanada exterior, y que también permitían el control del público para evitar aglomeraciones. La franja entre la fachada y los cipos estaba pavimentada con travertino. Historia Obras y reparaciones El Coliseo fue severamente dañado en 217 por un incendio provocado por un rayo. Fue reabierto en 222, aunque no fue reparado del todo hasta el mandato de Gordiano III. Volvió a sufrir incendios en el año 250. Tras la invasión de Roma por parte de Alarico I en 410, se grabó una inscripción en el nivel inferior de gradas en honor del emperador Honorio. Esta inscripción fue posteriormente reescrita en el 442 para recordar la gran labor de reconstrucción tras los daños sufridos por un terremoto. No sería el único pues en 523 otro terremoto obligó al prefecto Venancio Basilio a financiar nuevas obras de reparación, que por falta de medios quedaron incompletas. Decadencia Durante el papado de Gregorio I Magno muchos de los monumentos antiguos pasaron a manos de la Iglesia, que era la única autoridad efectiva. Sin embargo carecía de recursos para mantenerlos, por lo que cayeron en el abandono y el expolio. Durante la Edad Media, la decadencia de la ciudad afectó a todos los monumentos imperiales. Los terremotos de 801 y 847 provocaron grandes destrozos en un edificio prácticamente abandonado en las afueras de la ciudad medieval. Cuando en 1084 el papa Gregorio VII fue expulsado de la ciudad, muchos monumentos cayeron en manos familias nobles romanas, que los usaron como fortalezas. Es el caso del Coliseo, ocupado por los Frangipane, que lo convirtieron en el centro de su área de influencia. El Coliseo fue cambiando de manos hasta 1312, en que volvió a la Iglesia. Durante la Edad Media se creía equivocadamente que el Coliseo había sido un templo dedicado a diversos dioses, como el Sol. La confusión podía provenir del coloso de Nerón, al que Vespasiano había cambiado la cabeza por la del dios Sol. A lo largo de los siglos XV y XVI, el travertino que lo recubría fue arrancado para reutilizarlo en otras construcciones. Entre otras, se utilizó para el Palacio Barberini y para el Puerto de Ripetta. Un conocido dicho latino reza Quod non fecerunt Barbari, fecerunt Barberini (lo que no se atrevieron a hacer los bárbaros, lo hicieron los Barberini). También se utilizó para quemarlo y obtener cal. El expolio de piedras continuó hasta 1749, en que Benedicto XIV consagró el monumentos como iglesia pública en memoria de los mártires allí ejecutados (si bien se cree que la mayoría de éstos fueron martirizados en el Circo Máximo). En el siglo XIX, por contra, comenzaron una serie de obras para estabilizar muchos monumentos antiguos. En 1820 se terminaron varios contrafuertes que son claramente distinguibles hoy día, y sin los cuales el edificio probablemente se habría derrumbado. Durante todo el siglo se sucedieron obras de consolidación y mejora, en un proceso que aún continúa. El Coliseo en la actualidad El Coliseo es sin duda uno de los grandes atractivos turísticos de la ciudad de Roma. Ha sido llevado al cine en múltiples ocasiones, destacando la reconstrucción digital que podíamos ver en Gladiator. Desde 2000, las autoridades mantienen el edificio iluminado durane 48 horas cada vez que en algún lugar del mundo se le conmuta o aplaza una sentencia de muerte a un condenado. |
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| Foros Romanos | |
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Foro de Augusto con el Templo de Marte. En la batalla de filipos en el 42 adC, en la que Augusto y Marco Antonio vengaron la muerte de César, Augusto prometió construir un templo dedicado a Marte. El inconcluso foro de Cesar se inauguró en 2 adC, tras habérsele añadido una segunda plaza monumental, el Foro de Augusto. |
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El nuevo complejo era una enorme plaza ligermente girada respecto a la de César. Estaba separada del barrio de Subura con un muro alto para protegerlo de los frecuentes incendios, ya que una gran parte de los edificios romanos estaban construidos en madera. Rodeaban la plaza grandes pórticos terminados en exedras. La decoración de este nuevo foro reforzaba el mito de que Roma fue fundada por el mismo Marte a través de Rómulo y Remo. Templo de la Paz (Templum Pacis) Del 71 adC al 74 adC Vespasiano hizo levantar cerca del Foro de Augusto un templo de paz donde se almacenaron las riquezas saqueadas en Jerusalén. El edificio estaba ligeramente apartado de los foros anteriores, abierto hacia la colina Velia en dirección al Coliseo. La plaza situada delante del templo no fue pavimentada, quedando como un jardín con estanques y estatuas. Además, no se conoce que el edificio tuviera ninguna función civil. Si este edificio se considera parte de los foros imperiales es por las actuaciones posteriores. Foro de Nerva, (Forum Transitorium) Domiciano decidió unificar el espacio situado entre el templo de la paz y los foros de César y Augusto (de ahí que se le llame transitorio). De este modo construyó un nuevo Foro monumental que conectaba todos los demás. El espacio era irregular, ocupado en parte por una de las exedras del foro de Augusto y por la via dell'Argiletto. La decoración de los pórticos perimetrales esta dedicada a la diosa Minerva. El nuevo foro unificó la entrada a todos los foros a través de una puerta monumental, el Porticus Absidatus. A la muerte de Domiciano, el foro fue inaugurado por su sucesor Nerva, que le dio su propio nombre al foro. Foro de Trajano La ampliación más importante fue, sin embargo, realizada por Trajano para celebrar su victoria sobre los partos entre los años 107 y 112. Puesto que el espacio libre presente no era suficiente para los planes de este emperador se derrumbaron diversos edificios y monumentos. También era necesario un importante movimiento de tierra para eliminar la colina que conectaba el capitolio con la colina del Quirinal. Así se realizó un nexo entre la vieja ciudad y la nueva ciudad que había crecido en los Campos de Marte. El Foro de Trajano es el último y más impresionante de los foros imperiales. Su construcción en un tiempo relativamente breve fue posible gracias a la utilización de un nuevo material: el hormigón. Sólo las partes externas de los muros se realizaron en pierda maciza, mientras que los huecos se llenaron con cemento. Los edificios resultantes eran resistentes al paso del tiempo y de paso evitaban la propagación de los incendios en esta zona. En el Foro de Trajano se irguió también la Columna de Trajano, adornada con un relieve que celebra las victorias militares de este emperador. |
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| Arquitectura romana | |
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El
arte romano debe su primer origen al etrusco, secundado por la influencia
griega, sobre todo, después de las guerras púnicas (146
a.C.) y fue, por lo mismo, un resultado de la combinación de uno
y de otro, aunque ostentando especial fisonomía.
Como arte propio de Roma, no parece constituido hasta la época de Octavio Augusto, pues antes de esta fecha se consideraba entre los romanos como innoble la profesión de artista que ejercían los griegos y etruscos. Sin embargo, hoy se hace datar la arquitectura romana de la fecha en que se construyeron la primera vía (Vía Appia) y el primer acueducto (Aqua Appia), año 312 a.C. |
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De todos modos, por esta época y durante las conquista de Roma en Sicilia y en la misma Grecia, solían los generales romanos llevarse como trofeo de sus victorias gran multitud de objetos artísticos los cuales se aumentaban día a día por la constante labor de artistas griegos y etruscos, atraídos por la grandeza de la señora del mundo. De aquí fue naciendo en Roma el gusto e incluso la pasión por las Bellas Artes y en estas escuelas se formaron sus artistas propios. El periodo de esplendor del arte romano abarca los dos primeros siglos del Imperio. Pero ya a principios del siglo II de nuestra era, desde el tiempo de Adriano (año 117), se inicia la decadencia del buen gusto que se acentúa en el siglo III y se confirma en el siglo IV por efecto de cierto barroquismo o irregularidad y pesadez en los estilos aunque aumente el fasto y la magnitud de las obras. Pero la arquitectura, en cuanto es simplemente arte de construir sigue desenvolviéndose hasta la invasión de los bárbaros, por lo menos, en los principales centros de cultura. Pruebas de esto son las grandes basílicas de Roma construidas en el siglo IV, no sólo las destinadas al culto cristiano, sino también las civiles. Los restos de la colosal basílica civil de Constantino (también llamada de Majencio) que todavía se alzan en Roma, sirvieron como fuente de inspiración a los arquitectos del renacimiento en el siglo XVI. Los elementos propios de la arquitectura romana consisten fundamentalmente en los tres órdenes griegos de columnas y arquitrabes alterados y combinados con el arco y la bóveda. Ésta no se forma con dovelas de piedra aparejada (salvo en algunas construcciones asiáticas) como se disponía en la bóveda etrusca, sino de una masa confeccionado con cemento y cascajo, sostenida, a veces, por gruesos arcos de ladrillo, ya paralelos, ya diagonales pero embebidos en la bóveda misma, como es de notar en la soberbia cúpula del Panteón de Roma. Conocieron los romanos, por lo mismo, no sólo la bóveda de medio cañón y la cúpula, sino la de arista y la de crucería rudimentaria. Pero estas últimas debieron usarse con parsimonia fuera del Oriente romano pues sólo se han descubierto en las Termas de Caracalla y en la Basílica de Majencio en la cual se advierte el sistema de contrarrestos interiores aplicados a la bóveda. También llegó a preludiar la arquitectura romana los capiteles historiados que tanto cundieron en la Edad Media, pues de ellos se han descubierto algunos ejemplares en Pompeya y otros sitios. La arquitectura romana adoptó con frecuencia la superposición de un orden arquitectónico a otro diferente en un mismo edificio, quedando el más sencillo y robusto debajo del más elegante y delicado, según es de notar en el grandioso Coliseo romano. Se decoraban los edificios suntuosos con pintura en sus muros y con mosaicos en los pavimentos. |
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| Órdenes de la arquitectura romana | |
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Acogió
la arquitectura romana los tres órdenes griegos y el llamado etrusco
modificándolos y añadiéndoles otra forma de capitel
que se definió por los arquitectos renacentistas con el nombre
de orden compuesto. De esta suerte, se cuentan cinco órdenes, a
saber:
1) el orden etrusco o toscano que permanece básicamente igual. 2) el dórico romano que eleva su columna a dieciséis módulos, adorna su collarino o garganta, añade un talón al ábaco, tiene el astrágalo en forma de junquillo que rodea al fuste y debajo de la corona de la cornisa lleva dentículos o mútulos. Esta última diferencia le constituye respectivamente en las variantes de dórico denticular y |
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dórico modillonar, según los arquitectos del renacimiento. 3) el jónico romano, que adorna más su capitel que el griego, reduce la magnitud de sus volutas, suprime en ocasiones el astrágalo y eleva la altura del fuste 4) el corintio romano, se ostenta más florido aún que el griego y en él abunda, sobre todo, la hoja de acanto. De ésta, lleva dos o tres series el capitel, dobladas hacia delante y además de los dentículos admite series de modillones adornados para sostener la cornisa. el orden compuesto, que llegó a ser el predilecto de los romanos no difiere del corintio sino en engarzarse más los adornos y en alguna modificación accidental del capitel: éste se constituye por hojas de acanto sin calículos y con cuatro volutas que salen por encima del cuarto de bocel de modo que parece compuesto de jónico y corintio. No es difícil deducir de esta descripción que todos los órdenes deben reducirse a los tres de la arquitectura griega en vista de que el toscano equivale a una simplificación del dórico y el compuesto no es más que una modificación puramente ornamental del corintio. Fueron modelos de dichos órdenes en Roma: el Templo de Marte y el Teatro de Marcelo, para el dórico. Parte del Teatro de Marcelo, el Templo de la Fortuna viril y el de la Concordia para el jónico. El Panteón de Agripa y el Templo de Antonino y Faustina, en el corintio el Arco Triunfal de Tito y Vespasiano y el de Septimio Severo, en el orden compuesto el Templo del Capitolio y el Foro Romano, del toscano. El Coliseo de Vespasiano de tres órdenes a la vez: dórico, jónico y corintio En las colonias romanas se usaron también los mismos órdenes pero generalmente, con menor perfección y con más alteraciones que en el de la metrópoli. Son muy celebrados entre otros edificios el anfiteatro y el templo de Roma y Augusto en Nimes , la Puerta Negra en Tréveris el Templo de Vesta en Tívoli, el Arco de Trajano en Ancona y en Venevento el Palacio y el Mausoleo de Diocleciano en Spalato (hoy, catedral) , los templos de Baalbeck y de Palmira en Siria. |
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| Vivienda señorial | |
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La romanización tuvo su soporte en la red de miles de ciudades que constituían el Imperio. El modelo más antiguo para los nuevos asentamientos fue el castrum, un recinto rectangular amurallado con una avenida central en forma de cruz, en el que vivían unas 300 personas. Pero el tipo más comúnmente utilizado fue el hipodámico, de procedencia griega. |
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Éste tipo de ciudad estaba atravesada por dos calles principales; el decumanus, de Este a Oeste y el cardo, de Norte a Sur, que eran la referencia para el trazado de nuevas calles paralelas a estas, que dividían la ciudad en manzanas regulares. En los extremos de estas calles principales se situaban los portones de la ciudad. En el cruce de estas dos calles se situaban los edificios civiles y religiosos más importantes, como el foro. A pesar de la aparente organización de las ciudades romanas, las calles carecían de nombre y numeración. Domus, insulae et villae Las residencias de los ciudadanos romanos dependían, como hoy, del grado de riqueza. Los Patricios y los ricos hombres de negocios (Caballeros) habitaban en villae, que tenían grandes jardines con fuentes, hermosas vistas y muy lujosas. Los principales modelos eran dos: insulae y domus. Los orígenes de las insulae están en la superpoblación, pues eran edificios de hasta cinco pisos con balcones. Carecían de agua corriente, eran poco confortables y de mala calidad, lo que propiciaba los incendios y hundimientos. La frecuencia de los incendios por lámpara de aceite hacien relativamente baratos los pisos más altos, al ser los más difíciles de evacuar. La mayoría eran de alquiler, y en ellas vivían las clases populares. Era tal la carencia de servicios que por la noche se tiraban por la ventana todo tipo de deshechos. La domus era de origen etrusco y de estructura rectangular, y se acabó convirtiendo por influencia griega en una vivienda amplia para gentes adineradas. Tenían un sólo piso, dividido en habitaciones designadas para un sólo uso: comedor, dormitorio, etc. Se entraba por el corredor vestibulum en su parte exterior y fauces en el interior hasta llegar al atrium, que era un patio que actuaba como núcleo central de la casa. Era muy amplio y luminoso, con una abertura en el techo llamada compluvium por donde entraba la luz, el aire y la lluvia, que correspondía a una pila rectangular llamada impluvium, destinada a recoger el agua de la lluvia. En el se hallaban el lararium (altar doméstico) y la caja de caudales familiar. Tras el contacto con los griegos, se anexionó al domus el peristylum, rodeado de un pórtico, a veces con dos pisos, sostenido por columnas. El despacho del pater familias se llamaba tablinum e interconectaba el peristilium y el atrium. La cocina era muy pequeña, y generalmente próximo a ella estaban los retretes y el baño. Las habitaciones para dormir, separadas`por cortinas se llamaban Cubícula; para comer, triclinium. Las dependencias del servicio no tenían un lugar fijo en la casa. Mobiliario y decoración El mobiliario de las casas romanas era muy escueto y funcional. Las camas le servían a los romanos, además de para dormir, como sofá y para comer recostados. Para el alumbrado de las casas se utilizaban antorchas, velas y lámparas de aceite. Las habitaciones se calentaban por medio de estufas de bronce o braseros fijos. El suelo estaba cubierto por mosaicos, cuyos temas hacían referencia a la finalidad de la habitación donde se encontraban. Las paredes solían estar decoradas con pinturas y cortinajes. |
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| Teatro de Marcelo | |
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Capaz
de albergar a 5.500 personas y su monumental escena restituida gracias
a que en las excavaciones se hallaron los elementos de su arquitectura.
Era el Teatro marco adecuado para la propaganda política, a través de las estatuas que decoraban su frente escénico Los espectáculos y juegos romanos, al igual que los griegos, eran en parte de carácter religioso. Para asegurar |
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el continuo favor de los dioses, se exigía a los cónsules de Roma estar presentes al principio de cada año civil para celebrar los juegos dedicados a los dioses. Los fondos para estos espectáculos en un principio eran proporcionados por la tesorería pública. Más tarde, los políticos corruptos usaron los juegos para ganarse el favor del pueblo y para competir incrementando la extravagancia de los juegos, que al final perdieron su primer sentido y propósito religioso. Los juegos romanos diferían de los juegos griegos en varios puntos. En Grecia, el pueblo era a menudo partícipe, en tanto que en Roma eran meros espectadores y normalmente sólo participaban atletas profesionales, esclavos y prisioneros. En los juegos griegos el espectáculo principal era proporcionado por la competición entre los atletas, sin embargo, frecuentemente los juegos romanos incluían luchas a muerte entre gladiadores además de utilizar fieras. El teatro era una diversión más cultural y filosófica. Con la expansión de la República de Roma en el siglo IV a.C., se absorbieron territorios griegos y con ellos, naturalmente, el teatro y la arquitectura teatral griegas. El teatro propiamente romano no se desarrolló hasta el siglo III a.C. El Teatro El origen del teatro está íntimamente ligado al culto que los griegos rendían a Dionisos (Baco). La tragedia y la comedia alcanzaron su plenitud con Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes durante el s. V a.C. En Roma también se compusieron y representaron obras de teatro, si bien gustaban menos que otros espectáculos. No obstante, destacaron Plauto y Terencio en la comedia de asunto griego; más tarde, el gusto romano se decantaría por la atelana y el mimo. Los teatros fueron al principio un simple trozo de terreno acotado, al aire libre. Luego, se construyeron de madera, desmontables, imitados de los de la Magna Grecia. Y, finalmente, ya en el año 55 a.C., Pompeyo edificó e inauguró el primer teatro estable, de piedra. Lucio Cornelio Balbo, rico gaditano, construyó otro, también en Roma, el año 13 a.C., y por las mismas fechas Augusto inauguró el teatro Marcelo, el único conservado hasta hoy en Roma. Podemos encontrar ejemplos impresionantes en Orange (principios del siglo I d.C., Francia) y en Sabratah (finales del siglo I d.C., Libia). Los teatros de Itálica y de Mérida fueron realizados en tiempos de Augusto y de Agripa, respectivamente. El segundo de ellos, aunque presenta diferentes fases constructivas, destaca por su pórtico a modo de gran fachada trasera del escenario (frons scaenae) del siglo I d.C. y por su orchestra semicircular. Los teatros eran de planta semicircular, con gradas para los espectadores (cáveas) que suelen descansar sobre un sistema de bóvedas de hormigón y de galerías. A las cáveas se accedía por las escaleras y vomitoria. Abajo estaba la orchestra, también semicircular, y coincidiendo con su lado recto pero más alto, el proscenio, con un muro de fondo techado y suntuosamente decorado con estatuas y relieves. Este muro, el frons scaenae, constituye uno de los elementos más característicos de los teatros romanos: simulaba la entrada a un palacio y constituía el único decorado de todas las obras. Sus tres puertas comunican el escenario con los bastidores (postscenio) y su muro proyectaba la voz de los actores hacia el público. Se utilizaba un telón, que a diferencia de los actuales, bajaba al comenzar la obra y bajaba al terminar. Aunque eran edificios descubiertos, en los días de mucho sol se utilizaba un toldo o velum. Había un director de escena (dominus gregis), que compraba la obra al autor y la montaba, contratando a los actores necesarios. Las obras se representaban durante los días de los juegos, a veces sólo un día. Los actores eran todos hombres, incluso en papeles de mujeres. Para interpretar se colocaban diversas máscaras, según fuese el personaje. Había siempre, además del diálogo, música y danza. Alrededor de finales del siglo II d.C., el teatro literario había entrado en declive y fue sustituido por otros espectáculos y entretenimientos más populares. Incluso las luchas de gladiadores se organizaban de forma teatral, con una trama superficial, vestuario y decorados. La Iglesia cristiana emergente atacó el teatro romano, en parte porque los actores y actrices tenían fama de libertinos, y en parte porque los mimos satirizaban con frecuencia a los cristianos. Estos ataques contribuyeron al declive del teatro así como a considerar a las personas que participaban en él como inmorales. Con la caída del Imperio romano en el 476 d.C., el teatro clásico decayó en Occidente; la actividad teatral no resurgió hasta 500 años más tarde. Sólo los artistas populares, conocidos como juglares y trovadores en el mundo medieval, sobrevivieron y proporcionaron un nexo de continuidad. El Anfiteatro Según la tradición, en el año 53-52 a.C. se construyeron dos teatros móviles que, al unirse, formaban un anfiteatro. En el año 46 a.C., César mandó construir un anfiteatro fijo de madera. El anfiteatro de Augusto siguió siendo el único que no estaba hecho totalmente de madera en la ciudad de Roma hasta que se construyó el Coliseo o anfiteatro Flavio en el año 80 d.C. por orden del emperador Vespasiano. El anfiteatro es una construcción ovalada que recuerda dos teatros unidos por el diámetro de la orquesta. En él se ofrecían cuatro tipos de espectáculos: combates de hombres contra hombres (gladiadores), hombres contra fieras salvajes (venationes), fieras contra fieras, y combates navales. Consta de las siguientes partes: 1. El subterráneo: lo forman las construcciones que se encuentran bajo la arena y que sirven para guardar los decorados, las jaulas de las fieras, etc. Está cubierto por una tablazón de madera para que el público no lo vea. 2. La arena: es el espacio donde se desarrolla el espectáculo. A su alrededor hay una reja metálica que sirve para proteger al público de los ataques de las fieras. 3. La cávea: es el graderío, generalmente construido mediante un sistema de galerías abovedadas que delimitan unos pasillos interiores utilizados como cobijo en caso de lluvia o simplemente para pasear. Las gradas comienzan a unos cuatro metros de altura con respecto a la arena, por encima de una plataforma o podio. Están divididas en tres sectores, separados por un pasillo y un pretil. Se accede a cada sector a través de unas escaleras que desembocan en el interior del anfiteatro por unas amplias puertas, o vomitoria. En caso necesario, se podía tender un gran toldo para proteger de los rayos del sol. En el Coliseo las siete primeras gradas estaban reservadas a los personajes importantes. El emperador se sentaba en un palco construido junto al eje menor de la arena. Los espectadores sabían el asiento que les correspondía porque se les entregaba una especie de entrada de piedra, en la que constaba el número de la puerta de acceso, el sector y la grada de su localidad. Todas las ciudades importantes del Imperio siguieron el ejemplo de Roma. Los principales anfiteatros romanos se encuentran en Pozzuoli, Capua, Verona (que conserva todo su graderío), Nimes, Arlés, Mérida, Itálica y Tarragona. De todos los juegos, el preferido por los romanos era la lucha de gladiadores, ludi gladiatori. Era una institución nacional. Su origen se remontaba a tiempos de los etruscos y formaba parte de las ceremonias fúnebres de este pueblo, costumbre que perduró largo tiempo. Los gladiadores luchaban por parejas, en grupos o en formaciones como verdaderos ejércitos. Los participantes eran prisioneros de guerra, esclavos adiestrados o condenados a muerte por homicidio, robo, sacrilegio o motín. En ocasiones, participaban los hombres libres que se inscribían en escuelas de adiestramiento, tras haber jurado dejarse azotar, quemar o apuñalar atraídos por las excelentes recompensas que se les daban a los vencedores un cuarto de la suma de las entradas, si era hombre libre, y un quinto si era liberto, y por la gloria que suponía ser vencedor y convertirse en héroe popular a quien cantarían los poetas y levantarían estatuas. La lucha era a muerte; si no vencían tenían la obligación de morir con sonriente indiferencia; si el perdedor caía exhausto o levemente herido, se dejaba al arbitrio del público si debía matarlo o perdonarle la vida. Si se le indultaba, el público agitaba pañuelos al aire; si se bajaba el pulgar, vertere pollicem, era señal de que el vencedor debía rematarlo y se gritaba: iugula! También las venationes o luchas de fieras tuvieron gran aceptación en Roma. Fieras raras y exóticas eran traídas de países lejanos, transportadas en barcos o carros para ser sacrificadas en estos cruentos espectáculos. Las luchas eran terribles y el pueblo seguía con emoción estas peleas de ataque y defensa, que enfrentaban elefantes con rinocerontes, osos contra toros, tigres contra leones... Para despertar más la fiereza de estos animales se los acuciaba con aguijones y fuego. Al final del espectáculo sólo sobrevivían la mitad de las fieras, la otra mitad había desaparecido devorada. Los juegos de gladiadores los organizaban los flamines; los duunviros y los ediles obligatoriamente debían costear unos juegos por año y podían ser o de gladiadores o de representaciones teatrales. Aunque Constantino I el Grande proscribió las competiciones de gladiadores en el 325 d.C., continuaron celebrándose hasta aproximadamente el año 500. |
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| El Circo Romano | |
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En el circo se celebraban también espectáculos, las carreras de carros, con dos caballos (bigas), tres (trigas) o cuatro (cuadrigas), los más usuales. La planta de un circo romano es un rectángulo alargado cuyos arcos menores |
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un arco de circunferencia. La pista está dividida por un terraplén
alargado, situado en medio, que recibía el nombre de espina.
Encima de ésta solían colocarse obeliscos, estatuas de dioses, surtidores, siete huevos o delfines para marcar las vueltas, y en cada extremo una meta. Delante de las metas estaban las cocheras o carceres, donde los aurigas esperaban con carros y caballos para ponerse en la línea de salida. El circo más conocido fue el Circo Máximo en Roma, construido hacia el 600 a.C., y ampliado por Julio César en el siglo I a.C. Sus dimensiones exteriores eran de 610 metros de largo y 190 de ancho, mientras la zona interior era aproximadamente de 564 metros de largo y 85 de ancho. Tenía capacidad para más de 300.000 espectadores. Se construyeron circos o hipódromos en las ciudades más importantes; la piazza Navona de Roma ocupa el lugar de un circo que fue construido durante el reinado de Domiciano (81-96 d.C.). En las ciudades de Mérida, Tarragona, Sagunto y Toledo pueden hoy día contemplarse algunos restos de antiguos circos romanos. Los aurigas, casi todos esclavos portaban yelmos metálicos, látigo y machete; con una mano sujetaban las riendas, que estaban atadas a su cuerpo, y con la otra la fusta. Tenían que recorrer siete circuitos en torno a la espina tomando las curvas muy cerradas: era el momento más dramático, pues los carruajes colisionaban con facilidad con las metas, y hombres y caballos rodaban por los suelos y eran aplastados por los que llegaban detrás. Los espectadores, con sus aullidos, espantaban a los animales y colaboraban a estos desastres. Este espectáculo despertaba una rivalidad apasionada entre las cuadras y los espectadores, surgiendo los seguidores de unos y otros, que se identificaban por sus colores: rojos, blancos, verdes y azules. Llegó a ser normal que se corrieran veinticuatro carreras al día. El auriga ganador recibía una recompensa y era coronado con laurel; los caballos tenían nombres y todo un historial de hazañas y proezas: ellos también eran protagonistas del espectáculo. En los siglos IV y V d.C., bajo la creciente influencia de la Iglesia, las distracciones que tradicionalmente habían tenido lugar en el circo dejaron de ser apreciadas y finalmente desaparecieron. Hacia el siglo VII d.C., los circos habían sido abandonados y fueron desmantelados para recuperar sus piedras o usados como vertederos de basura. El teatro en Grecia y en Roma era un género poético, es decir, se trata de poesía dramatizada. La conquista de las ciudades griegas del sur de Italia, en los siglos IV y III a.C. permitió a los romanos conocer el teatro como género literario y como estructura arquitectónica. Según el testimonio de Tito Livio, en el 364 a.C. tuvieron lugar en Roma las primeras representaciones escénicas, dentro de una serie de actos rituales destinados a combatir una epidemia de peste. Si en sus orígenes el teatro latino era una celebración cultual, pronto se independizó y quedó exclusivamente como espectáculo de entretenimiento, sufragado por los magistrados que buscaban con ello ganar popularidad. Esto explica la preferencia que los romanos sintieron hacia la comedia y la escasa popularidad de la tragedia. El mayor éxito de la comedia podía explicarse también porque el público romano estaba acostumbrado desde antiguo a las danzas escénicas de los etruscos, en las que se mezclaba las chanzas fescenninas con burlas, mimos y cánticos. Los actores eran siempre varones, que podían representar varios papeles, incluso femeninos, cambiando de indumentaria y de peluca (en la comedia no usaban máscaras como los actores griegos). Los primeros teatros aparecieron en el siglo III a.C., pero eran estructuras provisionales levantadas para cada ocasión. Los primeros edificios de piedra se erigieron a mediados del siglo I a.C., pero en ellos se aprecian diferencias significativas con respecto a los teatros griegos. Los griegos solían aprovechar una ladera o un declive del terreno para disponer el graderío semicircular, mientras que los romanos valiéndose de arcos y estructuras abovedadas pudieron levantar edificios exentos. La práctica eliminación del papel del coro en las representaciones romanas, conllevó que la zona semicircular que le estaba reservada quedase notablemente reducida. El escenario romano disponía de un decorado fijo (frons scaenae), que simulaba una estructura arquitectónica: una especie de edificio con tres puertas, adornado con tres pisos de galerías columnadas, que se acomodaba a la convención de que la acción tenía lugar en plena calle, delante de tres casas. La comedia: Plauto y Terencio La comedia latina más conocida, la de Plauto y Terencio, corresponde al tipo denominado fabula palliata, que toma su nombre del pallium, una especie de manto griego con el que se cubrían los actores. Se trata de representaciones en las que los personajes y la ambientación son griegos. La fabula togata, en la que los personajes y los argumentos eran puramente romanos, no tuvo éxito en Roma. Los comediógrafos traducían o adaptaban obras griegas, y ocasionalmente se valían del procedimiento llamado contaminatio, que consistía en superponer dos argumentos de comedias griegas. Tito Maccio Plauto (254-184 a.C.), gozó de gran popularidad en su época. Era originario de Sársina (Umbría). Se cuenta que se trasladó a Roma siendo joven, y allí fue soldado y comerciante, y que, tras arruinarse, se hizo molinero al tiempo que empezaba a escribir comedias. Se le adscriben hasta 130 obras, de las cuales sólo se tienen por auténticas 21. Plauto se inspiró en los autores de la Comedia Nueva griega, principalmente Menandro. Pero no se limitó a traducir, sino que adaptó los originales introduciendo elementos del gusto romano, canciones y danzas. Las obras de Plauto, aunque más toscas, superan en comicidad a las griegas. Los personajes eran los mismos de las comedias griegas: jóvenes alocados, viejos gruñones, parásitos, soldados fanfarrones, etc.; el argumento estaba lleno de situaciones de enredo, engaños y confusiones. Pero Plauto añade variedad y originalidad a los temas y a los personajes porque su intención es hacer reír al público romano. La lista de comedias de Plauto consideradas auténticas es la siguiente: Anphitruo, Asinaria, Aulularia, Bacchides, Captivi, Casina, Cistellaria, Curculio, Epiducus, Menaechmi, Mercator, Miles gloriosus, Mostellaria, Poenulus, Pseudolus, Persa, Rudens, Stichus, Trinummus, Truculentus y Vidularia. Publio Terencio Afro (190-159 a.C.) provenía de Cartago, de donde había sido traído como esclavo de Publio Terencio Lucano, un senador que le dio la libertad y una educación según las costumbres romanas. Terencio triunfó en los círculos literarios romanos, mientras que el el pueblo prefería a Plauto. Se conservan seis comedias de Terencio, basadas en obras griegas conocidas. Así por ejemplo, Andria, Heauton timorumenos (El que se atormenta a sí mismo), Eunuchus (El eunuco) y Adelphoe (Los hermanos), se corresponden con comedias de Menandro, mientras que Phormion (Formio) y Hecyra (La suegra) están basadas en obras de Apolodoro de Caristo. Las comedias de Terencio son sátiras frívolas y ocurrentes sobre la vida de los aristócratas; no tienen la comicidad de las obras de Plauto, sino que recurren a la ironía y a un sutil dominio de la estructura dramática y de los personajes. hay una doble trama, se mezclan dos romances cuyos desenlaces respectivos se hallan en dependencia. Terencio toma de Menandro una visión del mundo menos ruda que la que imponía la antigua virtus, y con él comienza a surgir el concepto de humanitas. La tragedia: Séneca Las obras de los gramáticos conservan fragmentos de tragedias de los siglos III y II a.C., y tenemos noticia de que Andronico, Nevio, Ennio, Pacuvio y Accio hicieron traducciones de originales griegos. Parece ser que fueron autores de época arcaica quienes conocieron mayor éxito con sus obras trágicas. En el siglo I a.C., en la época de Augusto, la tragedia fue cultivada por Vario Rufo y Ovidio, y en el siglo siguiente por Curiato Materno y, especialmente, por Séneca. La tragedia romana tenía en Eurípides el modelo fundamental. El coro es una especie de comparsa con un locutor, y la danza ha desaparecido, si bien abundan las partes cantadas, monódicas y corales. Siempre hay una intención moralizadora. Los temas principales son: el destino y las consecuencias de las acciones arbitrarias. Lucio Anneo Séneca (4 a.C.-65 d.C.), era oriundo de Córdoba, en Hispania. En Roma estudió retórica y filosofía, decantándose desde un primer momento por el estoicismo. En el 49 d.C., Séneca fue designado tutor de Nerón, quien asumiría el trono en el 54. Cuando el emperador comenzó a mostrar signos de locura, abandonó la vida pública y se consagró a la filosofía. En el 65 hubo una conjura contra Nerón, en la que se le acusó de tomar parte, y tuvo que suicidarse por orden imperial. Séneca cultivó varios géneros literarios: epistolografía, ciencias naturales, filosofía y drama. Escribió nueve tragedias, concebidas para ser recitadas o leídas, en las que se aprecia la gran influencia de Eurípides. Adaptó leyendas griegas: Hércules Eteo, Hércules furioso, Las troyanas, Las fenicias, Medea, Fedra, Edipo, Agamenón y Tiestes. Se atribuye a Séneca una tragedia más: Octavia, aunque se discute su autoría. En sus argumentos, además de los elementos sobrenaturales, se introducen asesinatos, venganzas, horror y pasiones enfermizas, que alcanzan tonos de melodrama. En Séneca el coro se desenvuelve a la manera griega, pero hay que tener en cuenta, que sus tragedias son un puro ejercicio literario, totalmente desvinculado de la escena. Las tragedias de Séneca, escritas en un estilo retórico, son de una gran solidez formal. En el tratamiento de los personajes muestra una extraordinaria capacidad analítica e introspectiva, puesta al servicio del fatalismo estoico que los caracteriza. Casa de Las Vestales de Roma En la antigua Roma, una Sacerdotisas consagrada a la diosa Vesta, recibía el nombre de Vestal. Las vestales debían ser virgenes, de padre y madre reconocidos, y de gran hermosura. Eran seleccionadas a la edad de seis a diez años. Una de sus mayores responsablidades era mantener encendido el fuego sagrado de sus templos. Estaban tocadas con un velo en la cabeza y portando una lámpara, naturalmente encendida, entre las manos. Cuando una candidata a vestal era seleccionada, ella era separada de su familia, conducida al templo donde le eran cortados los cabellos, y donde era suspendida de un árbol, a fin de dejar claro que ya no dependía de su familia. El servicio como vestal duraba treinta años después de los cuales, podían casarse si querían; aunque casi siempre lo que ocurría es que las vestales retiradas decidían permanecer célibes en el templo. Su ocupación fundamental era guardar el fuego sagrado. Si éste llegaba a extinguirse, entonces, se reunía el Senado, se buscaban las causas, se remediaban, se expiaba el templo y se volvía a encender el fuego. El fuego era encendido usando la luz solar como fuente de ignición. La vestal que hubiera estado de guardia cuando el fuego se apagaba, era azotada. Además de privilegios y honores por todas partes, las vestales podían testar aún viviendo sus padres. Incluso disponer de lo suyo sin necesidad de tutor o curador. Las vestales tenían el privilegio de absolver a un condenado a muerte que encontraran cuando éste era conducido al cadalso, siempre y cuando se demostrase que el encuentro había sido casual. El perder la virginidad era considerado una falta peor incluso que el permitir que se apagase el fuego sagrado. Inicialmente, el castigo era la lapidación, luego esta pena fue sustituida por el decapitamiento y el enterramiento en vida. Sin embargo, sólo se conocen veinte casos en los que esta falta fue detectada y castigada. En la mitología romana, Vesta es la diosa del hogar. Se corresponde con Hestia en la mitología griega. Representa el arte de mantener el fuego del hogar y del templo interno. Está relacionada con las doncellas y con las jovencitas, que desde que tenían seis años se dedicaban a mantener la luz y las llamas encendidas en los altares, como sacerdotisas del fuego eterno. Cuesta visualizar a Vesta, ya que no hay representaciones de su arquetipo, sino sólo en forma difusa, puesto que los ritos para invocarla se hacían a través de la ceremonia del fuego. Basta prender una vela color naranja en su nombre para sentir su presencia, amistosa y cálida. Sus delicadas revelaciones hablan sobre las necesidades del mundo interior: el hogar simbolizando el calor de las emociones, el centro solar de cada persona, del grupo o la comunidad. Se la representa por un círculo. En Roma, el círculo simbolizaba la totalidad y estaba en medio de la ciudad. Cuando se hacían fiestas una vez al año, éstas estaban destinadas a renovar el contacto con la diosa y a pedirle la protección del hogar. Sin embargo, siempre se le invoca como canal de la reunión familiar, como madre tierna y dispuesta a la paz. Se concentra la energía en la experiencia subjetiva interior, en el santuario de cada uno, proporcionando serenidad, claridad e intuición. En nuestra sociedad actual podría ser considerada aburrida, ya que la conexión con su arquetipo se puede obtener a través de la realización del trabajo doméstico. Arco de Triunfo de Constantino el Grande Un arco de triunfo es un monumento construído para conmemorar una victoria militar. Los primeros arcos de triunfo fueron levantados por los romanos en la Antigüedad y cada uno estaba dedicado a un general victorioso. Arco, del latín arcus, elemento constructivo compuesto por piezas llamadas dovelas y que puede adoptar formas curvas diferentes. Su utilidad es que puede salvar una luz relativamente grande con piezas pequeñas. Un arco funciona como un mecanismo de transporte de las cargas que recibe, ya sean provenientes del peso propio o de sobrecargas, hasta los muros o pilares que lo soportan. Trabaja básicamente sometido a compresión, ya que el material empleado, no admite esfuerzos de tracción o flexión, por lo cual tiene la particularidad de crear empujes horizontales hacia el exterior en los puntos de apoyo, de forma que tiende a provocar la desestabilización de éstos por vuelco. Para contrarrestar estas acciones, cuando los propios muros o pilares no poseen masa suficiente, se dispone un sistema de arriostramiento mediante contrafuertes o arbotantes. También se llama así a las estructuras construidas actualmente con materiales que permiten hacerlos de una sola pieza, con forma de arco y que, en sus apoyos, funcionan del mismo modo que los construidos con dovelas. Elementos que componen un arco Dovelas, piezas en forma de cuña que componen el arco y se caracterizan por su disposición radial. La dovela del centro, que cierra el arco, se llama clave. Las dovelas de los extremos y que reciben el peso, se llaman salmer (es la primera dovela del arranque). La parte interior de una dovela se llama intradós y el lomo que no se ve por estar dentro de la construcción, trasdós. El despiece de dovelas es la manera como están dispuestas las dovelas en relación con su centro. Cuando las dovelas siguen los radios de un mismo centro se llama arco radial aunque ese centro no siempre coincida con el centro del arco. Es el arco visigótico. Cuando las dovelas se colocan horizontales hasta cierta altura se llama arco enjarjado. Es el arco mozárabe. Centro. Puede estar por encima o por debajo de la imposta. Puede haber más de un centro. Flecha. Altura del arco que se mide desde la línea en que arranca hasta la clave. Luz. Anchura de un arco. Semiluz. Mitad de la anchura de un arco. Esbeltez. Relación entre la flecha y la luz. Se expresa generalmente como fracción (1/2, 1/4, etc.) A su vez, también se da un nombre a ciertos conjuntos de dovelas: Clave: la propia clave y las dovelas aledañas. Hombros: las comprendidas entre la clave y los riñones. Riñones: las cercanas al apoyo. Arcos clásicos Arcos de un solo centro Arco de medio punto o formarete: El centro de la circunferencia está a la altura de las impostas, por lo tanto su flecha es igual a la mitad de su luz. Arco rebajado: Cuando la flecha es menor que la semiluz. Así es el arco escarzano cuya curva no llega al semicírculo y cuyo centro está por debajo de las impostas. Arco peraltado: Cuando la altura de su flecha es mayor que su semiluz. Arco peraltado realzado: Cuando el peralte es rectilíneo. Así son los arcos asturianos. Arco de herradura: Cuando el peralte no es rectilíneo sino curvilíneo. La curva del arco pasa del semicírculo y el centro se halla por encima de la línea de impostas. Cuando el arco de herradura se cierra a 2/3 del radio es el más peraltado El arco califal se cierra a 1/2 del radio; el 2º más peraltado El arco visigodo se cierra a 1/3 del radio; el menos peraltado Arcos de dos centros Arco apuntado: Las 2 curvas forman ángulo en la clave. Según donde esté situado el centro, se llaman: De todo punto cuando sus centros están en los arranques, en la línea de las impostas. De tercio punto cuando, dividida su luz en 3 partes, los centros se encuentran en los extremos del tercio central. De cuarto punto, cuando, dividida la luz en 4, los centros están en los extremos de los 2 cuartos interiores. Arcos de tres centros Arco carpanel o apainelado: Con 2 centros en la línea de las impostas y otro por debajo de ella. Arco rampante o por tranquil: Es el que tiene sus salmeres a distinta altura Arco túmido (Tumidus a um = hinchado). Es el arco de herradura apuntado. También se le llama arco árabe. Arco lobulado: Lo importaron de Oriente (sin influencias árabes, ya que los árabes también se habían inspirado en la arquitectura oriental). En el mundo de la simbología se dice que es la representación simbólica del mundo del que nacen otros mundos o del cielo del que surgen otros cielos. Otros arcos Atendiendo a otros aspectos formales, a la disposición que ocupan dentro de los edificios o a su función estructural, existen estos otros tipos de arcos: Arco abocinado: Aquel cuya luz aumenta o disminuye de una a otra cara del muro en el que se abre el hueco. Fue muy utilizado en la arquitectura románica y gótica en formación de ventanales y, sobre todo, de portadas. En las pequeñas ventanas el abocinamiento podía ser liso, a modo de una aspillera invertida. En las portadas era frecuente realzarlo ornamentalmente con una sucesión de arquivoltas más o menos decoradas. Arco arbotante o botarete: Arco rampante cuyo extremo inferior carga sobre un contrafuerte o botarel, mientras que el superior absorbe el empuje de otro arco o de una bóveda. Es un arco exclusivo de la arquitectura gótica que se utilizó en las grandes catedrales cuyas altas naves debían ser estabilizadas por este procedimiento. Arco conopial: Arco formado por cuatro segmentos de arco de círculo, dos de los cuales están invertidos, esto es, tienen su centro por encima del arco y se encuentran en la clave formando una escotadura. Etimológicamente proviene del latín conopeum, palabra que designa el cortinaje o colgadura que a modo de dosel cubre una cama. El arco conopial presenta la misma forma. Muy frecuente en los siglos XV y XVI. Arco de descarga: Arco ciego que se sitúa encima de un dintel o de otro arco para descargarlos de peso. Absorbe las cargas superiores sólo parcialmente; en otro caso serían inútiles los dinteles o arcos inferiores. Arco fajón o perpiaño: Arco embebido en la bóveda de una nave y resaltado por su interior que sirve para reforzarla. Voltea entre las columnas laterales marcando la subdivisión del cañón en tramos. Arco formero: Cada uno de los arcos que soportan una bóveda vaída. También se da este nombre a los arcos sobre los que apoya una bóveda de arista o de crucería. En particular se usa esta denominación para referirse a uno de los casos anteriores cuando el arco es paralelo al eje de la nave por su pertenencia a alguno de sus tramos. Arco toral: Cada uno de los cuatro arcos que definen el espacio del crucero y que sostienen la cúpula o el cimborrio. Arco triunfal: Arco que en las iglesias separa el presbiterio del resto de la nave principal. Es frecuente que vaya decorado. Términos Imposta: Es una moldura o saledizo sobre la cual se asienta un arco o una bóveda. A veces corre horizontalmente por la fachada o por las paredes del edificio, separando los diferentes pisos. Arcos en ingeniería Arcos de una sola pieza, que soportan el peso de la cubierta del Velódromo de Atenas. Actualmente se hace una distinción entre la Arquitectura y la Ingeniería, lo que es algo completamente moderno. Los antiguos constructores eran llamados siempre Arquitectos (del griego Archi-tecton, Más-que-constructor ó Más-que-albañil) y eso eran los constructores del Acueducto de Segovia, que ahora sería considerado como una obra de Ingeniería. La complicación de los conocimientos, que ha ido creciendo con el tiempo en estas técnicas, ha hecho necesaria la especialización. De este modo, los arcos que se incluyen en grandes obras públicas, como los puentes, se consideran arcos de Ingeniería e incluso en ciertas obras, tradicionalmente arquitectónicas, como en ciertos estadios, la gran luz de los arcos, hace que queden a medio camino entre la arquitectura y la ingeniería. La Curia Julia Es el edificio que César construyó para albergar las reuniones del Senado, es el edificio mejor conservado del Foro Romano. Frente a él se encuentra el Lapis Niger, la famosa zona de pavimento negro con el santuario de Rómulo debajo, donde se encontró el cipo con la inscripción latina más antigua (primera mitad del siglo VI a.C.) |
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| Acueductos Romanos | |
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Acueducto
es un conducto artificial por donde se conduce el agua desde unas fuentes
a un lugar determinado.
Los acueductos existían ya en el tiempo de los romanos y, contra lo que pudiera parecer, eran la solución más sencilla para llevar agua a las poblaciones en vez de extraer el agua del río que, aunque estuviera muy cerca, generalmente tenía un nivel más bajo que el poblado; en otras ocasiones se hacían porque el agua era de mejor |
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calidad que la del río. La mayor parte del recorrido se hacía por canales, a menudo cubiertos, que se construían por la laderas de los montes, siguiendo la línea de pendiente deseada (generalmente pequeña, del orden del 0,004%), y se situaban cada cierto tiempo cajas de agua o arcas de agua, pequeños depósitos que servían para regular el caudal o decantar los sólidos (arena, normalmente) que las aguas pudieran arrastrar. Cuando se debía salvar un camino, a un nivel un poco más bajo que el del acueducto, se usaban sifones, en los que el agua pasaba bajo el obstáculo y volvía a subir al nivel anterior. A menudo debían salvar desniveles más grandes y en ellos adoptaban la forma de puente o de túnel, puesto que hacer conducciones capaces de resistir altas presiones era más caro. Como los puentes son la parte más visible de la obra, ha quedado la costumbre de llamar Acueducto al propio puente. Historia de los Acueductos En el siglo VIII adC, los asirios construyeron acueductos para abastecer de agua a la capital del reino, Ninive. También en esa época Ezequías, el rey de Judea, hizo construir acueductos para llevar agua a Jerusalén. Los romanos construyeron los acueductos más importantes en tamaño, así como en mayor cantidad, en todos sus territorios. Su primer acueducto fue subterráneo, el Aqua Apia, que se extendía unos 16 km, construido en el gobierno de Apio Claudio. Luego, el primero que construyeron que llevaba agua sobre la superficie fue el Aqua Marcia, construido en Roma, que se extendía unos 90 km (144 adC). Los acueductos romanos estaban construidos de piedra y mortero para evitar las filtraciones y la contaminación del agua. Una vez que el agua llegaba a la ciudad, se almacenaba en depósitos llamados castellum, desde donde era distribuida. Con el crecimiento de las poblaciones, fue cada vez más necesaria la realización de obras de conducción y tratamiento de aguas. Los acueductos que se construyeron a partir del siglo XIX, distaron mucho de las hermosas obras romanas, muchas de las cuales aun hoy están en funcionamiento, como las que abastecen de agua a las fuentes de Roma. |
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| Templo de Faustina y Antonino Pío | |
| Antonio Pío (Titus Aurelius Fulvius Boionus Arrius Antoninus Pius) (19 de septiembre 86 - 7 de marzo 161). Emperador romano de 138 a 161. | |
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Era hijo de Aurelio Fulvo, un cónsul romano cuya familia provenía de Nemausus (Nimes). Antonino Pío nacío cerca de Lanuvium. Al morir su padre quedó al cargo de su abuelo materno, Arrio Antonino, gran amigo de Plinio el Joven. Habiendo sido questor, pretor y dos veces cónsul, Antonino Pío fue uno de los cuatro ex-cónsules que designó Adriano para la administración de Italia, lo que incrementó su reputación por su ejemplar comportamiento como procónsul de Asia. Se ganó la confianza del emperador Adriano, que le tomó como hijo adoptivo en 138, tras la muerte de su anterior hijo adoptivo Aelio Vero. El pueblo romano recibió con entusiasmo su nombramiento como emperador tras la muerte de Adriano, debido a sus costumbres sencillas, su carácter amable, su extensa experiencia, su inteligencia y, sobre todo, su deseo sincero de perseguir el bienestar de sus súbditos. Puso un estricto orden en las arcas imperiales, huyendo de despilfarros y costeando de su propio pecunio diversos gastos en provincias y ciudades desfavorecidas. Demostró su carácter clemente en su forma de desarticular las conspiraciones que le achezaban continuamente, así como en la protección que brindó a los cristianos en todo el Imperio. Centró su atención en la ciudad de Roma y alrededores, que intentaba controlar al mínimo detalle. Sin embargo esta actitud favoreció los problemas fronterizos que estallarían en el siglo siguiente. Una de sus primeras acciones como emperador fue convencer al Senado para que rindiera honores divinos a su antecesor Adriano, a lo que se había opuesto al principio. Este empeño fue una de las razones por las que se le dio el título de Pío. Otras dos razones por las que se le llamó así podrían ser la forma en que se apoyaba en él su anciano suegro en las reuniones del Senado, y que perdonó la vida de aquellos a que Adriano (en su periodo de enfermedad) había condenado a muerte. Construyó templos, teatros y mausoleos, incentivó las artes y las ciencias, y otorgó salarios y honores a los profesores de retórica y filosofía. Durante su reinado hubo algunos disturbios en el Imperio, en Mauritania, Judea y con los Bragantes en Britania, pero ninguno podría considerarse como serio. Para evitar invasiones desde la actual Escocia mandó construir la llamada muralla de Antonino Pío, a unos 160 km al norte de la muralla de Adriano. Antonino se casó con Faustina la Mayor, de la familia imperial, y con ella tuvo dos hijos (Aurelio Antonino y Fulvio Antonino) y dos hijas, pero todos murieron antes de su elevación al trono, excepto Faustina la Menor, que se convertiría en esposa de Marco Aurelio. Cuando ésta murió, en el tercer año del reinado de su padre, Antonino Pío fundó en su memoria instituciones de caridad para niñas huérfanas, siguiendo el ejemplo de los anteriores emperadores, que fundaron una serie de alimentaria para mejorar la calidad de vida de los niños pobres y elevar así la población. Antonino murió de unas fiebres en Lorium (Etruria), el 7 de marzo de 161. Fue un hombre tranquilo y moderado. Prefería quedarse en su palacio romano para gobernar su Imperio con cautela, siempre adentro de las líneas fronterizas establecidas por Adriano. Su reinado, junto con el de sus precesores Trajano y Adriano, y el de su sucesor Marco Aurelio, se conoce como la Edad de Oro del Imperio Romano. Basilica Aemilia Esta basílica fue erigida en 179 a. de J.C. por los censores Aemilius y Fulvius. Era frecuentemente restaurada y embellecida por los miembros de los Genes Aemilian. Después de su incendio fue reconstruida por Augusto. La Basílica Aemilia ocupó el espacio entero entre el Argiletum y el Templo de Antoninus y Faustina. Uno entró en la estructura del porticus en varios tabernae. El pasillo principal o el tribunal eran detrás de las tiendas. |
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| Panteón de Agripa | |
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El
Panteón de Roma es un templo circular construido a comienzos del
Imperio Romano dedicado a todos los dioses (la palabra panteón
significa templo de todos los dioses). En Roma se lo conoce popularmente
como La Rotonda, de ahí el nombre de la plaza en que se encuentra.
"Diseño angélico y no humano". Miguel Ángel. |
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"El más bello recuerdo de la antigüedad romana es sin lugar a dudas el Panteón. Este templo ha sufrido tan poco, que aparenta estar igual que en la época de los romanos." Stendhal. M.AGRIPPA.L.F.COS.TERTIUM.FECIT Marco Agrippa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, (lo) construyó Esta es la inscripción que puede leerse en el friso del pórtico de entrada. Atribuye la construcción del edificio a Marco Vipsanio Agripa, amigo y general del emperador Augusto. El tercer consulado de Agrippa, nos indica el año 27 adC. Además, Dío Casio lo encuadra en las obras realizadas por Agrippa en la zona de Roma conocida como el campo de Marte en 25 adC. Durante siglos se pensó que esta inscripión hacía referencia al edificio actual. Sin embargo, tras las investigaciones efectuadas por Chedanne en el siglo XIX se supo que en realidad, el templo de Agripa fue destruido, y que el que existe ahora es una reconstrucción realizada en tiempos de Adriano. Los restos descubiertos a finales del siglo XIX nos permiten saber que el templo original guardaba semejanzas con el actual. Lo que hoy es un pórtico de entrada fue originalmente la fachada de un templo períptero. La entrada se efectuaba por el lado opuesto, hacia el sur, ya que en la rotonda actual había una plaza circular porticada. Al otro lado de esa plaza se encontraba la basílica de Neptuno. El primer templo era rectangular, con la cella dispuesta transversalmente, al igual que en el templo de la Concordia del Foro romano, o en el pequeño templo de Veiove en la colina del Campidoglio. Estaba construido con bloques de travertino y forrado en mármol. También se sabe que que los capiteles eran de bronce y que la decoración incluía cariátides y estatuas frontales. Al interior del pronaos había sendas estatuas de Augusto y Agripa. Por Dío Casio sabemos que la denominación de Panteón no era la oficial del edificio, y que la intención de Agrippa era la de crear un culto dinástico, probablemente dedicado a los protectores de la gens Julia: Marte, Venus y el Divo Julio, es decir, Julio César divinizado. El edificio sufrió daños por un incendio en 80 adC, de los que fue reparado por Domiciano, aunque sufrió una nueva destrucción en tiempos de Trajano, en al año 110. |
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| El Panteón de Adriano | |
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En
tiempos de Adriano el edificio fue enteramente reconstruido. Su nombre
no aparece en las inscripciones debido al rechazo de este emperador a
que su nombre figurase en las obras llevadas a cabo bajo su mandato, muy
al contrario que su predecesor Trajano.
Las marcas de fábrica encontradas en los ladrillos corresponden a los años 123-125, lo que permite suponer |
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que el templo fue inaugurado por el emperador durante su estancia en la capital entre 125 y 128. Aunque no se sabe con certeza quien fue el arquitecto, el proyecto se suele atribuir a Apolodoro de Damasco. Se cambió la orientación respecto del panteón precedente, ya que se colocó la fachada principal hacia el norte. El edificio quedó compuesto por una columnata a modo de pronaos, una amplia cella redonda y una estructura prismática intermedia. El gran pronaos y la estructura de unión con la cella ocuparon por completo el espacio del templo anterior, mientras que la rotonda fue construida sobre el espacio de la plaza augustea que separaba el panteón de la basílica de Neptuno. Delante del templo se edificó una plaza porticada en tres de sus lados y pavimentada con lajas de travertino. Características La inserción de una amplia sala redonda adosada al pórtico de un templo clásico es una innovación en la arquitectura romana. El modelo de espacio circular cubierto por una bóveda se había utilizado por la misma época en las grandes salas termales, pero era una novedad usarlo en un templo. El efecto de sorpresa al cruzar el umbral de la puerta debía ser notable. La construcción de una cúpula semieférica sobre un tambor circular, era típico de la arquitectura de la época. Se observa en la Villa Adriana en Tívoli, en las termas de Agripa, las termas de Caracalla, y en general en las salas de los primeros tiempos del imperio. Las pechinas no se generalizarían hasta una época más tardía, en tiempos de Diocleciano. El espacio interno de la rotonda está constituido por un cilindro cubierto por una semiesfera. El cilindro tiene una altura igual al radio, y la altura total es igual al diámetro, por lo que se puede incribir una esfera completa en el espacio interior. El diámetro de la cúpula es de 43,44 m (150 pies), lo que la convierte en la mayor cúpula de fábrica de la historia. La cúpula de la Basílica de San Pedro fue construida un poco más pequeña por respeto a esta. Simbolismo Quise que este santuario de todos los dioses representase el globo terrestre y la esfera celeste, un globo dentro del cual se encierra la semilla del fuego eterno, todo contenido en la cueva esférica, Marguerite Yourcenar.[4] El Panteón fue en origen un templo consagrado a las siete divinidades celestes de la mitología romana: el Sol, la Luna, y los cinco planetas (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno). Cada uno de ellos tenía asignado uno de los siete ábsides del interior. Por otro lado, la propia sala circular era una esfera perfecta, representación de la concepción cosmogónica de Aristóteles. Por un lado, el mundo infralunar corresponde a la mitad inferior del edificio. El mundo supralunar, la esfera celeste, es la bóveda, en la que el óculo central hace las veces del sol. El edificio estaba concebido para unir al hombre con la divinidad, pero sobre todo al emperador, que era proclamado un dios a los ojos del pueblo, El pronaos El pronaos octástilo, con ocho columnas en la fachada, y con cuatro columnas en los laterales, mide 34,20x15,62 m, y se encuentra 1,32m sobre el nivel de la plaza, de modo que se accede subiendo cinco escalones. La altura total del orden es de 14,15m y los fustes tienen un diámetro de 1,48m en la base. El friso contiene la inscripción de Agrippa en letras de bronce. En el arquitrabe se grabó posteriormente una segunda inscripción[5] relativa a la restauración acometida en tiempos de Septimio Severo. El frontón debía estar decorado con estatuas de bronce, ancladas con pernos, y hoy perdidas. Por la posición de los orificios se especula con que pudo ser la figura de un águila con las alas desplegadas. Al interior, dos filas de cuatro columnas dividen el espacio en tres naves, la central y más amplia conduce a la gran puerta de acceso a la cella, mientras las dos laterales terminan en dos amplios nichos que debían albergar estatuas de César Augusto y de Agrippa, trasladadas desde el edificio viejo. El fuste de las columnas estaba hecho de granito gris (en la fachada) o rojo, provenientes de las canteras de Egipto. También los pórticos que rodeaban la plaza eran de granito rojo, aunque de menor dimensión. Los capiteles corintios, las basas y los elementos de trabazón son de mármol pantélico, proveniente de Grecia. La última columna del lateral oriental, perdida en el siglo XV, fue sustituida por otra de granito gris en tiempos de Alejandro VII. La columna del extremo oriental de la fachada fue igualmente sustituida con un fuste de granito rojo bajo el pontificado de Urbano VIII. De este modo se modificó la alternancia de colores original. La cubierta a dos aguas está soportada por cerchas de madera, apoyadas sobre una estructura muraria que apoya por medio de arcos en las columnas. La cobertura original estaba formada por cerchas de bronce, con perfiles en forma de U, según las describió Andrea Palladio. Fueron expoliadas por el papa Urbano VII, que mando fundirlas para fabricar cien cañones para el Castillo Sant'Angelo. El pavimento es de piezas de mármol de color, colocadas formando círculos y cuadrados. El cuerpo intermedio El cuerpo intermedio que conecta el pronaos con la cella está construido en opera latericia, y consta de dos grandes machones adosados a la cella. Los machones flanquean el paso de acceso a la rotonda, que es la prolongación de la nave central del pronaos. Por otra parte, entre los machones y la cella queda un espacio residual en el que se ubican dos escaleras de acceso a la parte superior de la cúpula. Al exterior, la estructura tiene la misma altura del cilindro de la rotonda, y debía tener un revestimiento en estuco y mortero hoy desaparecido. Sobre este cuerpo existe un segundo frontón de ladrillo, de una altura mayor que la del pórtico de entrada, y que se preveía que se viera solo desde gran distancia. Las líneas de cornisa, que recorren el exterior de la rotonda marcando los pisos, continúan en este cuerpo sin solución de continuidad. La diferencia de nivel entre los dos frontones ha hecho suponer que el pronaos estaba previsto de mayores dimensiones, con columnas de 50 pies de alto (14,80m), mayores incluso que las del acceso norte del foro de Trajano. El proyecto hubo de ser modificado, al no poderse suministrar columnas de tan grandes dimensiones. El interior de la rotonda En el nivel inferior se abren ocho amplias exedras, de planta trapecial y semicircular alternativamente. Los nichos están enmarcados por un orden de pilastras y de columnas, con un entablamento corrido en todo el perímetro, excepto en las exedra del eje principal. En estas, cubiertas mediante bóvedas, el entablamento se interrumpe ya que las columnas intermedias no son necesarias. Entre las exedras, en los paños de muro intermedios, aparecen edículos con capialzados triangulares y circulares alternados. En un segundo nivel, desde el entablamento hasta la imposta de la bóveda, hay una fila de ventanas. Estas ventanas, que abren a una galería superior, coinciden en vertical con los nichos y los edículos. La decoración romana original fue sustituida en el siglo XVIII por la que se puede ver actualmente, realizada probablemente entre los años 1747-1752. El sector sudoccidental ha sufrido varias restauraciones, no del todo apropiadas, que han alterado el aspecto inicial. El pavimento de la rotonda es ligeramente convexo, con la parte central 30cm más alta que el perímetro, para que la lluvia que entre por el óculo fluya hacia el canal situado en todo el perímetro. El revestimiento es de baldosas con un diseño de cuadrados en los que se inscriben alternativamente cuadrados y círculos más pequeños. La cúpula La cúpula está decorada al interior con cinco filas de casetones, de dimensiones cada vez menores, y en el centro presenta un óculo de 8,9 m de diámetro. El óculo estaba rodeado por una cornisa de bronce fijada a la cúpula en la última fila de casetones. Las oquedades en la fábrica sugieren que tanto los casetones como el espacio intermedio estaban forrados de bronce. Al exterior, la cúpula arranca de una sobreelevación del muro, a 8,40m por encima del arranque interior de la bóveda. Se encuentra articulada por medio de siete anillos superpuestos, el inferior de los cuales conserva todavía el revestimiento de mármol. El resto se encontraba cubierto por planchas de bronce dorado, hoy perdido a excepción del perímetro del óculo, todavía en el lugar. Las planchas de bronce fueron arrancadas en 663 por orden de Constante II, emperador de Bizancio, y se colocó una cubierta nueva de plomo en 735. La técnica constructiva Las técnicas constructivas romanas han permitido a la cúpula resistir diecinueve siglos sin necesidad de reformas o refuerzos. Son varios los factores técnicos responsables de que la cúpula haya llegado hasta buestros días en perfectas condiciones. La cúpula apoya sobre un grueso anillo murario de opera latericia (hormigón con paredes de ladrillo), en la que se practicaron aberturas correspondiéndose con los tres niveles compositivos. En parte, estas aberturas eran funcionales, ya que formaban las exedras, pero sobre todo eran estructurales, porque formaban un esqueleto interno de arcos de descarga. Estos arcos, resistentes y flexibles, forman un armazón que es visible en la pared trasera ahora que se ha perdido el revestimiento original. Choisy describe detalladamente este proceso constructivo. En cuanto a la composición del hormigón romano, el cemento venía mezclado en pequeñas cantidades drenando de este modo el agua sobrante. En el hormigón moderno, cuanta más agua se emplea en el amasado, mayor es la porosidad una vez que el agua se evapora, reduciéndose la capacidad resistente. Así se conseguía eliminar parcial o totalmente las burbujas de aire que normalmente se forman durante el fraguado, confiriendo al material una resistencia notable. El hormigón se vertía en delgadas capas alternándolas con hiladas horizontales de piedra. Al ser colocado en pequeñas cantidades, se reduce la retracción del cemento, y por tanto la posibilidad de asientos o agrietamientos. Por otra parte, se buscó reducir el peso de la cúpula por dos medios: aligerando los materiales (en lugar del travertino empleado en la cimentación, en la cúpula se utilizó piedra pómez), y reduciendo paulatinamente el espesor de la cáscara muraria hacia arriba (desde 5,90 m inicialmente hasta 1,50m). Además, los nichos, galerías y ventanas practicadas en los muros, así como los casetones y el óculo de la bóveda, dispuestos entre los arcos principales, aligeran la construcción en las zonas de relleno. |
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| Apolo o Apolón (en griego Apóllon) | |
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Dios de la mitología griega y romana, hijo de Zeus y Leto, y hermano gemelo de Artemisa (diosa de la caza). En épocas posteriores llegó a ser parcialmente confundido o equiparado con Helios, dios del sol, y similarmente su hermana fue equiparada con Selene, diosa de la luna en contextos religiosos. Pero Apolo y Helios/Sol permanecieron como seres bien separados en textos literarios y mitológicos. En la mitología etrusca era conocido como Aplu. Adoración El culto a Apolo es antiquísimo y nació probablemente en el Asia Menor. En Grecia fue, después de Zeus, el dios más venerado: su poder se extendía a todas esferas de la naturaleza y de la vida humana, y aunque podía ejercer influencias nefastas, era por principio un dios protector, que producía el entusiasmo sereno y equilibrado. Se considera que Apolo tenía dominio sobre las plagas, la luz, la curación, los colonos, la medicina, el tiro con arco, la poesía, las profecías, la danza, la razón, el intelectualismo, y era patrón defensor de rebaños y manadas. Apolo tenía un famoso oráculo en Creta y otros también notables en Clarus y Branchidae. Como dios de la curación religiosa, Apolo purificaba a aquellas personas culpables de |
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asesinato u otros pecados graves. Apolo es conocido como el jefe de las Musas (Musageta) y director de su coro. Entre sus atributos se contaban: cisnes, lobos, delfines, arcos y flechas, una corona de laurel, la cítara (o lira) y el plectro. El trípode sacrificial es otro de sus atributos, representativo de sus poderes proféticos. Los Juegos Píticos se celebraban en su honor cada cuatro años en Delfos. Los himnos cantados a Apolo recibían el nombre de paeanos. Como dios de la colonización, Apolo aconsejaba sobre las colonias, especialmente durante la época de mayor apogeo, del 750 al 550 adC. Según la tradición griega, ayudó a los colonos cretenses o arcadios a encontrar la ciudad de Troya. Sin embargo, esta historia podría reflejar una influencia cultural que tuviese la dirección contraria: textos cuneiformes hititas mencionan un dios de Asia Menor llamado Appaliunas o Apalunas en relación con la ciudad de Wilusa, que actualmente es considerada idéntica a la griega Illios por la mayoría de investigadores. En esta interpretación, el título Lykegenes puede leerse simplemente como «nacido en Licia», lo que efectivamente corta el supuesto vínculo del dios con los lobos (posiblemente una etimología popular). Popularmente (es decir, en crítica literaria) Apolo representa la armonía, el orden y la razón, características que contrastaban con las de Dioniso, dios del vino, que popularmente representaba la emoción y el caos. El contraste entre los papeles de estos dioses queda reflejado en los adjetivos apolíneo y dionisíaco. Sin embargo, los griegos pensaban en las dos cualidades como complementarias: los dos dioses son hermanos, y cuando Apolo en el invierno se marchaba a la Hiperbórea dejaba el oráculo de Delfos a Dioniso. El culto a Apolo fue introducido en Roma, seguramente en época de los Reyes, a través de los griegos de Cumas. Tenía su templo en el Campo de Marte. La mitología romana le hace hijo de Júpiter y Latona, y hermano gemelo de Diana. Para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el nombre de Apolo, Febo, fue utilizado para nombrar a una de las mascotas de los Juegos, los hermanos Athenà y Phèvos. Posibles orígenes Se considera que Apolo y su hermana no son exclusivamente griegos, sino que tal vez tengan un origen asiático, de Asia Menor. El nombre de Leto, su madre, viene posiblemente del idioma licio, como dialecto indoeuropeo que se hablaba antiguamente en Asia Menor. Leto, bajo la forma Lada, significa mujer. Uno de los epítetos es precisamente Apolo Licio, que se puede interpretar como «de Licia» o se le puede dar la otra traducción de «matador de lobos». Por otra parte, el arma de Apolo (y de su gemela Artemisa) es el arco, que no es un arma griega sino extranjera. Lo mismo ocurre con el calzado, pues no lleva sandalias como los otros dioses sino botines, una clase de zapatos que los griegos consideraban propios de los asiáticos. Por otra parte es posible que sus orígenes se remonten al pueblo dorio del Peloponeso que adoraba a un dios llamado Apéllôn, que era protector de los rebaños y de las comunidades humanas. Este término parece venir de un nombre dorio apélla, con el significado de redil o de asamblea. El Apolo dorio era el resultado de varias divinidades locales anteriores a los griegos, de la misma manera que el Apolo griego nace de la fusión de varios modelos. Cuando su culto se introdujo en Grecia, Apolo era ya venerado por otros pueblos pre-helénicos; en el himno homérico se indica muy bien cómo los primeros sacerdotes de Apolo eran cretenses. Su primer lugar de culto fue seguramente en Delos, capital religiosa de los jonios; más tarde, con Pericles, en el siglo V adC, la isla de Creta pasó a los atenienses quienes conforman el carácter del santuario del dios. Su culto fue entonces extendido por todo el mundo de la Antigüedad desde Asia Menor hasta Siria, además de los innumerables templos que cundieron por la propia Grecia. En Delfos es donde se revela el carácter complejo del dios, en su gran influencia sobre la pitonisa y sobre los hombres que acuden al oráculo. Apolo Delfinio Un estudio publicado en 2005 por investigadores de la Universidad de Leicester ha desenmarañado un misterio de 2.700 años de antigüedad relacionado con el Oráculo de Delfos. En tiempos antiguos, la constelación Delphinus habría estado elevándose en el cielo oriental a finales de diciembre y principios de enero, la misma época en la que algunas ciudades realizaban sacrificios a Apolo Delfinio. En Delfos, este sacrificio tenía lugar aproximadamente un mes más tarde. Los investigadores han confirmado que esto se debía a que el templo de Apolo en Delfos está cubierto al este por enormes acantilados que bloquean la vista de la parte inferior del cielo oriental, retrasando de esta forma el momento apropiado de sacrificio casi un mes completo respecto a otras ciudades situadas en las llanuras griegas. Etimología El nombre Apolo podría haber sido derivado del término compuesto prehelénico Apo-ollon, probablemente relacionado con el verbo arcaico Apo-ell-, que significa literalmente «el que despeja a codazos», es decir, «el que disipa o despeja». De hecho, parece haber personificado el poder de la disipación, lo que tendría relación con su asociación con el poder de disipar la oscuridad del sol matutino y con el poder la razón y la profecía para despejar la duda y la ignorancia. Están además: El aparente carácter expulsor de las murallas y las puertas de las ciudades como baluartes contra los invasores La naturaleza de alejar personas de los desambarcos y las expatriaciones a las colonias El aspecto de la curación de disipar la enfermedad El carácter disuasivo para los depredadores de un pastor cuidando sus rebaños La naturaleza de alejar las plagas de un granjero cultivando cosechas El poder de la música y las artes de disipar la discordia y la barbarie El importantísimo poder de los jóvenes entrenados y preparados para alejar intrusos y ejércitos invasores Otra explicación, dada por Plutarco en Moralia es que Apollo significaba «unidad», dado que pollon significa «muchos» y el prefijo a- es un negativo. Así, Apolo podría leerse en el sentido de «privado de la multitud». Apolo era asociado consecuentemente con la mónada. Apolo en el arte En el arte se suele representar a Apolo como un hombre joven y guapo, casi siempre sin barba y con frecuencia con una lira o un arco en la mano. Apelativos Entre los epítetos que se aplican a Apolo están: Febo («brillante») y Liceo («luminoso»), para Apolo en el contexto de dios del sol o de la luz. Esminteo («cazador de ratones») y Parnopio («saltamontes»), como dios de las plagas y defensor contra ratas y langostas. Delfinio («del útero»), que asocia a Apolo con Delphoi (Delfos). Una etiología en los himnos homéricos asocia este epíteto con los delfines. Cirreo, por Cirria, localidad cercana de Delfos. Arcageta («director de la fundación») para las colonias, por ser fundador se las murallas de Megara. Musageta («jefe de las musas»). Pitio («pítico»), de Pytho, nombre homérico de Delfos. Timbreo por el templo que tenía en Timbra. Apotropeo («el que aparta el mal») y Alexikakos «el que aparta la desgracia»). Ninfageta («jefe de las ninfas»). Nomios («vagabundo») y Licio («matador de lobos») o Lykegenes («nacido de una loba»), como el dios pastoral de la ganadería. A veces se traducen estos últimos como «de Licia» o «nacido en Licia», donde algunos postulan el origen de su culto. Clario por el santuario que tenía en Claros, Jonia (oráculo de Colofón). Otras fuentes afirman que este epíteto procede del dórico klaros, «asignación de tierra», por su supervisión sobre las ciudades y las colonias. Cintio es otro epíteto, proveniente de su nacimiento en el monte Cinto de Delos. Loxias («oblícuo»), específicamente para Apolo como dios de la profecía, por los oráculos tan ambiguos. Hekebolos («que dispara lejos») y Hekaergos («que se deshace lejos»), referido a sus flechas. Argyrotoxos («del arco de plata»). Akesios («sanador») e Iatros («médico»). Nacimiento Cuando Hera descubrió que Leto estaba embarazada y que su marido, Zeus, era el padre, prohibió que Leto diera a luz en terra firma, o el continente, o cualquier isla del mar. Leto encontró la isla flotante de Delos, que no era el continente ni una isla real, y dio a luz allí. La isla estaba rodeada de cisnes. Como gesto de gratitud, Delos estaba sujeta con cuatro pilares. Más tarde la isla fue santificada a Apolo. Alternativamente, Hera secuestró a Ilitía, la diosa de los partos, para evitar que Leto diese a luz. Los demás dioses obligaron a Hera a dejarla ir. De cualquier forma, primero nació Artemisa y ésta ayudó a nacer a Apolo. Otra versión afirma que Artemisa nació un día antes que Apolo, en la isla de Ortigia, y que ayudó a Leto a cruzar el mar hasta Delos el día siguiente para dar a luz a Apolo. Juventud Siendo joven, Apolo mató al fiero dragón Pitón, que vivía en Delfos junto a la fuente de Castalia, pues (según algunas versiones) Pitón había intentado violar a Leto cuando ésta estaba embarazada de Apolo y Artemisa. Esta fuente era la que emitía los vapores causantes de que el Oráculo de Delfos hiciese sus profecías. Apolo mató a Pitón pero fue castigado por ello, ya que Pitón era un hijo de Gaia. Apolo y Admeto Como castigo, Apolo fue desterrado nueve años del Olimpo. Durante este tiempo trabajó como pastor o vaquero para el rey Admeto de Feras en Tesalia. Puesto que Admeto era bueno con Apolo, el dios le prometió que cuando le llegase la hora de morir, permitiría que otro tomase su lugar. Entonces Admeto se enamoró de Alcestis. Sin embargo el padre de ésta, el rey Pelías, sólo le daría su permiso para casarse si Admeto montaba un carro tirado por leones, jabalíes y otros animales salvajes. Apolo ayudó Admeto a superar esta prueba, y la pareja se casó. Cuando a Admeto le llegó la hora de morir, Alcestis decidió morir en su lugar. Heracles intervino y se permitió que ambos siguieran viviendo. Cuando pasaron los nueve años, Apolo volvió disfrazado de delfín y llevó consigo a sacerdotes cretenses para ayudar a fundar su culto en Delfos. También bendijo a las sacerdotisas del oráculo de Delfos, haciendo de éste uno de los más famosos y certeros de Grecia. Apolo tenía otros oráculos, incluyendo los de Clarus y Branchidae. Apolo durante la Guerra de Troya Apolo disparó flechas infectadas con la peste en el campamento griego durante la Guerra de Troya enfurecido porque los griegos habían secuestrado a Criseida, la hija de su sacerdote. Apolo exigió su liberación, y los griegos terminaron por ceder. Cuando Diomedes hirió a Eneas durante la Guerra de Troya, Apolo le rescató. Afrodita, su protectora madre, intentó rescatar a Eneas pero Diomedes la hirió también. Entonces Eneas fue envuelto por una nube creada por Apolo, quien le llevó a Pérgamo, un lugar sagrado de Troya. Artemisa curó allí a Eneas. También se dice que ayudó a Paris a matar a Aquiles, guiando la flecha con la que el primero hirió al segundo en el talón. Níobe Níobe, una reina de Tebas y esposa de Anfión, alardeó de su superioridad sobre Leto porque había tenido catorce hijos (los Nióbides), siete varones y siete mujeres, mientras Leto había tenido sólo dos. Apolo mató a sus hijos mientras éstos practicaban atletismo, a pesar de sus súplicas, y Artemisa a sus hijas. Apolo y Artemisa usaron flechas envenenadas para matarlos, aunque según algunas versiones del mito algunos de los Nióbides fueron perdonados (normalmente Cloris). Anfión, al ver a sus hijos muertos, se suicidó o fue asesinado por Apolo tras jurar venganza. Una desolada Níobe huyó al monte Sípilo en Asia Menor y se convirtió en piedra mientras lloraba, o se suicidó. Sus lágrimas formaron el río Aqueloo. Zeus había convertido a todos los habitantes de Tebas en piedra, por lo que nadie enterró a los Nióbides hasta el noveno día tras su muerte, cuando los propios dioses les dieron sepultura. Vida amorosa y descendencia de Apolo Dafne Apolo persiguió a la ninfa Dafne, hija de Peneo, quien le había desdeñado. Su encaprichamiento estaba provocado por una flecha dorada que le había disparado Eros, quien estaba celoso porque Apolo había bromeado sobre sus habilidades como arquero. Eros también afirmaba que el canto de Apolo le molestaba. Simultáneamente, sin embargo, le había disparado una flecha con punta de plomo a Dafne, haciendo que ésta sintiese repulsión hacia Apolo. Tras una fogosa persecución, Dafne rezó a la Madre Tierra (alternativamente a su padre, un dios río) pidiendo ayuda, y éste le transformó en un árbol de laurel, que fue consagrado a Apolo. Leucótoe Apolo tuvo una aventura con una princesa mortal llamada Leucótoe, hija de Orcamo y hermana de Clitia. Leucótoe amó a Apolo, quien se había disfrazado como su madre para lograr acceder a sus aposentos. Clitia, celosa de su hermana porque quería a Apolo para sí, contó a Orcamo la verdad, traicionando las confidencias y la confianza de su hermana. Enfurecido, Orcamo ordenó que Leucótoe fuese enterrada viva. Apolo se negó a perdonar a Clitia por traicionar a su amada, y ésta, afligida, se marchitó y lentamente murió. Apolo la transformó en una planta de incienso, o bien en un heliotropo o girasol, que sigue al sol cada día. Marpesa Marpesa fue secuestrada por Idas pero también fue amada por Apolo. Zeus la hizo escoger entre ambos, y Marpesa escogió a Idas razonando que Apolo, siendo inmortal, terminaría cansándose de ella cuando envejeciera. Castalia Castalia era una ninfa a quien Apolo amaba. Castalia huyó de él y se zambulló en la fuente que había en Delfos al pie de monte Parnaso, que desde entonces se llama fuente de Castalia. El agua de esta fuente era sagrada: se usaba para limpiar los templos de Delfos y también inspiraba a los poetas. Cirene y Aristeo Apolo tuvo con Cirene un hijo llamado Aristeo, que se convirtió en el dios patrón del ganado, los árboles frutales, la caza, la agricultura y la apicultura. También fue un héroe de la cultura que enseñó a la humanidad las técnicas de la ganadería lechera y el uso de redes y trampas en la caza, así como el cultivo de los olivos. Hécuba Con Hécuba, la esposa del rey Príamo de Troya, Apolo tuvo un hijo llamado Troilo. Un oráculo profetizó que Troya no sería derrotada siempre que Troilo llegase a cumplir los veinte años de vida. Troilo y su hermana Polixena fueron asesinados por Aquiles. Casandra Apolo también se enamoró de Casandra, hija de Hécuba y Príamo, y hermanastra de Troilo. Apolo prometió a Casandra el don de la profecía para lograr seducirla, pero ella le rechazó después. Enfurecido, Apolo le concedió el don de conocer el futuro junto con la maldición de que nadie la creyera jamás. Coronis Coronis, hija de Flegias, rey de los Lapitas, fue otra de las amantes de Apolo. Embarazada de Asclepio, Coronis se enamoró de Isquis, hijo de Élato. Un cuervo informó a Apolo de esta aventura. Al principio no lo creyó y volvió negros a todos los cuervos (que antes eran blancos) como castigo por divulgar mentiras. Cuando descubrió la verdad envió a su hermana, Artemisa, a matar a Coronis. Como resultado también hizo sagrados a los cuervos y les otorgó la tarea de anunciar muertes importantes. Apolo rescató al bebé de la pira funeraria de Coronis y se lo dio al centauro Quirón para que lo criase. Flegias se enfureció e incendió el templo de Apolo en Delfos, por lo que Apolo le mató. Relaciones homosexuales Apolo, eternamente joven y sin barba, fue el que más amantes masculinos tuvo de todos los dioses griegos, como puede esperarse del que era dios de la palestra, el lugar donde los jóvenes se reunían para practicar atletismo, siempre desnudos. Muchos de los jóvenes amantes de Apolo murieron «accidentalmente», un reflejo de la función de estos mitos como parte de los ritos de pasaje, en los que el joven moría para renacer como un adulto. Jacinto Jacinto fue uno de sus amantes masculinos. Jacinto era un príncipe espartano hermoso y atlético. Ambos estaban practicando el lanzamiento de disco cuando Jacinto fue golpeado en la cabeza por un disco desviado de su trayectoria por Céfiro, que estaba celoso de Apolo y también amaba a Jacinto. Cuando Jacinto murió, se dice en algunas versiones que Apolo se vio tan embargado por la pena que maldijo su propia inmortalidad, deseando unirse a su amante en su muerte. De la sangre de la herida de su amante Apolo creó la flor del jacinto en memoria de su muerte, y sus lágrimas mancharon los pétalos de la flor. El Festival de Jacinto era una celebración de Esparta. Acanto Uno de sus otros romances fue con Acanto, el espíritu del árbol de acanto. Tras su muerte, fue transformado por Apolo en una hierba amante del sol y su afligida hermana, Acanta, fue convertida en jilguero por los demás dioses. Cipariso Otro amante masculino fue Cipariso, un descendiente de Heracles. Apolo dio al muchacho un ciervo domesticado como compañero, pero Cipariso lo mató accidentalmente con una jabalina cuando éste yacía dormido entre la maleza. Cipariso pidió a Apolo que hiciera que sus lágrimas cayesen para siempre. Apolo transformó al triste muchacho en un ciprés, del que se dice que es un árbol triste porque su savia forma gotitas como lágrimas en el tronco. Apolo y el nacimiento de Hermes Hermes nació en el monte Cileno en Arcadia. Esta historia se cuenta en el Himno homérico a Hermes. Su madre, Maia, había quedado secretamente embarazada de una aventura amorosa con Zeus. Maia envolvió al infante en mantas pero Hermes escapó cuando ella dormía. Hermes corrió a Tesalia, donde Apolo estaba pastoreando su ganado. El infante Hermes robó varias de sus vacas y las llevó a una cueva en los bosques cercanos a Pilos, borrando sus huellas. En la cueva encontró una tortuga y la mató, vaciando entonces sus entrañas. Usó los intestinos de una de las vacas y el caparazón de la tortuga para hacer la primera lira. Apolo se quejó a Maia de que su hijo había robado su ganado, pero Hermes ya había vuelto a las mantas en las que ella le había dejado, por lo que Maia rehusó creer las afirmaciones de Apolo. Zeus intervino y, afirmando haber visto los hechos, secundó a Apolo. Entonces Hermes empezó a tocar música en la lira que había inventado. Apolo, un dios de la música, se enamoró del instrumento y ofreció permitir el intercambio del ganado por la lira. Así, Apolo se convirtió en un maestro de la lira y Hermes inventó un tipo de instrumento musical con flautas llamado siringa. Más tarde, Apolo cambió un caduceo por una siringa de Hermes. Concursos musicales Pan En una ocasión Pan tuvo la audacia de comparar su música con la de Apolo, y de retar a éste, el dios de la lira, a una prueba de habilidad. Tmolo, el dios montaña, fue elegido árbitro. Pan sopló sus flautas, y con su rústica melodía dio gran satisfacción a él mismo y a su ferviente seguidor, Midas, que estaba presente. Entonces Apolo pulsó las cuerdas de su lira. Tmolo inmediatamente declaró vencedor a Apolo, y todos salvo Midas estuvieron de acuerdo. Éste disintió, y cuestionó la justicia del fallo. Apolo no quiso volver a sufrir tan depravado par de oídos, e hizo que se le convirtieran en orejas de burro. Marsias Marsias era un sátiro que desafió a Apolo a un concurso de música. Había encontrado un aulos en el suelo que había tirado Atenea tras inventarlo porque hacía que sus mejillas se hinchasen. Marsias perdió y fue desollado vivo en una cueva de Frigia por su hibris (orgullo desmedido) al desafiar a un dios. Su sangre derramada se convirtió en el río Marsias. Historias menores Cuando Zeus mató a Asclepio por resucitar a los muertos y violar el orden natural de las cosas, Apolo respondió matando a los Cíclopes. Éstos habían fabricado los rayos de Zeus, que éste había usado para matar al hijo de Apolo, Asclepio. Apolo también participó en un concurso de tocar la lira con su propio hijo, Ciniras, que se suicidó cuando perdió. Apolo mató a los Alóadas cuando éstos intentaban asaltar el Olimpo. Apolo dio a Orestes, a través del Oráculo de Delfos, la orden de matar a su madre, Clitemnestra, y al amante de ésta, Egisto. Orestes fue ferozmente castigado por este crimen por las Erinias. También se decía que Apolo cabalgaba a espaldas de un cisne al país de los Hiperbóreos durante los meses de invierno. Apolo transformó a Cefiso en un monstruo marino. Consortes y descendencia Amantes masculinos: Acanto Cipariso Jacinto Amantes femeninas: Arsínoe Asclepio Eriopis Casandra Calíope Lino Orfeo Cirene Aristaeo Coronis Asclepio Dafne Driope Anfiso Etusa Eleuter Hécuba Troilo Polixena Leucótoe Manto Mopso Psamate Lino Quíone Filamón Reo Anio Terpsícore Lino Urania Lino Hijos de madre desconocida: Cicno Ciniras Phemonoe |
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| Diana | |
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En la mitología romana, Diana era la diosa de la caza y protectora de la naturaleza. Entregó a los mortales el conocimento de las artes de la hechicería que posteriormente constituyó el tronco central inspirador de las prácticas de brujería en la Europa occidental. Se corresponde con Artemisa en la mitología griega. Hermana gemela de Apolo, nacidos de Latona en la isla de Delos. A punto de dar a luz buscaba donde la acogieran por todas las islas del Egeo, pero todos temían hacerlo por temor a los celos de Hera, ya que estaba embarazada por obra de Júpiter, esposo de Hera. Esta isla era una isla flotante a la deriva, pero al llegar Letona, Júpiter la amarró al fondo del mar por medio de |
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unos cables de metal, para que pariera sin más trastornos. En contraste con Apolo, divinidad solar, Diana era identificada con Selene, diosa lunar. Iba con sus ninfas a cazar y era una diosa casta y celosa de la castidad de sus ninfas. Pero esta diosa parece que en sus orígenes tuvo un carácter más primitivo y más ambiguo, en relación con la diosa asiática Astarté, con carácter de fecundidad pero también de crueldad. Así exige el sacrificio de Ifigenia, pero en el momento del sacrificio es sustituida por un ciervo. Es un episodio que hace referencia al momento en que se sustituyen los sacrificios humanos por los animales, lo cual más de una vez. Se enamoró (aunque sólo platónicamente) del pastor Endimión, y lo besaba cuando dormía. Lo hacía tan suave que no se despertaba. Fue la causa de la ruina de Níobe que con su numerosa prole fueron asaeteados por Apolo, por provocarla de modo insolente. También fue la perdición del pastor Acteón que se entrometió donde ella estaba tomandoun baño rodeada de sus ninfas y lo convirtió en ciervo que inmediatamente fue devorado por sus propios perros. Se cita a esta diosa en los Hechos de los Apóstoles. Este carácter más primitivo de la diosa se conservó mejor en la ciudad de Efeso. |
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| Cupido o Eros | |
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En la mitología griega, Eros («amor») era el dios responsable de la lujuria, el amor y el sexo, y era también venerado como un dios de la fertilidad. Su nombre es la raíz de palabras tales como erotismo. Su equivalente romano era Cupido («deseo»), también conocido como Amor. Se le asocia frecuentemente con Afrodita. A veces era llamado, al igual que Dionisio, Eleuterio «el libertador». Concepciones de Eros En todo el pensamiento griego, parece haber dos aspectos |
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en la concepción de Eros. En el primero, es una deidad primordial que encarna no sólo la fuerza del amor erótico sino también el impulso creativo de la siempre floreciente naturaleza, la Luz primigenia que es responsable de la creación y el orden de todas las cosas en el cosmos. En la Teogonía de Hesíodo, el más famoso de los mitos de la creación griegos, Eros surgió tras el Caos primordial junto con Gaia, la Tierra, y Tártaro, el Inframundo (con frecuencia de dice erróneamente que surgió del Caos). De acuerdo con la obra Las aves de Aristófanes, Eros creció rápidamente a partir de un huevo puesto por Nix (la Noche), quien lo había concebido con Érebo (la Oscuridad). En los misterios eleusinos, era adorado como Protogonos, el primero en nacer. Posteriormente aparece la versión alternativa que hace a Eros hijo de Afrodita con Ares o Hefesto, o de Poros y Penia, o a veces de Iris y Céfiro. Este Eros era un ayudante de Afrodita, que dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales, un papel apropiado para el resultado de la unión entre el Amor (Afrodita) y la Guerra (Ares) o el Fuego (Hefesto). En algunos mitos se le muestra como un ser juguetón, provocando frecuentes problemas a dioses y mortales; en otros, es consciente del poder que ostenta, rechazando a veces las peticiones de su madre y los demás dioses de interferir en el curso de la vida de algunos mortales. En algunas versiones tenía dos hermanos llamados Anteros, la personificación del amor no correspondido, e Hímero. En el arte, se representa normalmente a Eros como un joven adolescente o un infante alado (siendo esta última concepción más propia del Cupido romano), con un arco y un carcaj en el que llevaba dos clases de flechas: unas doradas con plumas de paloma que provocaban un amor instantáneo, y otras de plomo con plumas de búho que provocaban la indiferencia. La poetisa Safo lo describió como «agridulce» y «cruel» con sus víctimas; tampoco tenía escrúpulos, y era pícaro y carismático. En su antigua identificación con Protogonos y Fanes se le representaba adornado con un toro, una serpiente, y con cabezas de cordero. La adoración de Eros era poco común en la Grecia antigua, pero más tarde llegaría a estar muy extendida. Era adorado fervientemente por un culto a la fertilidad en Tespia, y jugó un importante papel en los misterios eleusinos. En Atenas, compartió con Afrodita un culto muy popular, y se le consagraba el cuarto día de cada mes. Mitos asociados con Eros Eros, enfadado por Apolo al haber bromeado éste sobre sus habilidades como arquero, hizo que éste se enamorase de la ninfa Dafne, hija de Ladón, y disparó una flecha con punta de plomo a ésta, que pasó a odiar a Apolo. Dafne rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda, y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo. La historia de Cupido y Psique, citada por primera vez en la novela latina de Apuleyo El asno de oro, relata el amor entre Cupido y la princesa Psique, cuyo nombre significa «alma». Afrodita estaba celosa de la belleza de Psique, una mortal, y pidió a Cupido que la hiciera enamorarse del hombre más feo del mundo. Pero fue Cupido quien se enamoró de Psique, y la llevó por arte de magia a su casa. Pero su tranquilidad fue arruinada por los celos de las hermanas de Psique, y ésta fue obligada a llevar a cabo una serie de desafíos, incluyendo un descenso al inframundo, para poder volver a reunirse con Cupido. Finalmente, engendró una hija, Voluptas, cuyo nombre significa «placer», y se hizo inmortal. La visita de Psique al inframundo y su retorno le hizo objeto de cierta devoción, como Dionisio y Perséfone. También era venerada en algunas religiones mistéricas y fue ocasionalmente mencionada en relación con los populares misterios eleusinos. Cupido no sólo hacía nacer el amor en los demás, sino que también él lo experimentó en sus propias carnes. Por aquel entonces vivía en la Tierra una princesa llamada Psique, a la que Venus envidiaba por su gran belleza. Celosa, la diosa decidió acabar con la joven y ordenó a Cupido que se encargara del asunto. Pero su hijo, al verla, se enamoró de Psique y no cumplió con su cometido. Más bien al contrario: se casó con ella. Como mortal, Psique tenía prohibido mirar a Cupido, y respetó esa norma hasta que un día, incitada por sus hermanas, no resistió más y le echó el ojo a su marido. Eso le valió el castigo de ser abandonada: desde entonces, Psique recorrió el mundo en busca de su amado superando los obstáculos que le ponían los dioses. Finalmente, los del Olimpo se compadecieron de ella, la hicieron inmortal y le permitieron volver a reunirse con Cupido. Neptuno o Poseidón o Posidón En la mitología griega, Poseidón o Posidón era el dios de los mares y los océanos, conocido por los romanos como Neptuno y por los etruscos como Nethuns. Era también el dios de los terremotos y los caballos. Prehistoria En la cultura micénica, fuertemente dependiente del mar, la importancia de Poseidón empequeñecía la de Zeus, si las tablillas en lineal B que nos quedan son dignas de crédito. El nombre PO-SE-DA-WO-NE (Poseidón) aparece con mayor frecuencia que DI-U-JA (Zeus). También aparece una variante femenina, PO-SE-DE-IA, lo que indica la existencia de una diosa hoy olvidada correspondiente al dios. Las tablillas de Pylos registran mercancías destinadas a sacrificios para «las Dos Reinas y Poseidón» y «las Dos Reinas y el Rey», complicando el misterio aún más. La identificación más obvia para las «Dos Reinas» es con Deméter y Perséfone (o algunas predecesoras de éstas), que no han sido tradicionalmente asociadas con Poseidón. Los nombres de Deméter y Poseidón están relacionados en una tablilla de Pylos, donde aparecen como PO-SE-DA-WO-NE y DA-MA-TE, en el contexto sagrado de echar a suertes. El elemento «DA» que aparece en ambos nombres está aparentemente conectado con una raíz indoeuropea relacionada con la distribución de tierras y honores (compárese con el latín dare, «dar»). De esta forma, Poseidón significaría «señor distribuidor» o «consorte de la distribuidora», en correspondencia con Deméter, «madre distribuidora». Dada la relación de Poseidón con los caballos así como con el mar, y la alejada situación respecto al mar del probable territorio original indoeuropeo, algunos investigadores han propuesto que Poseidón era originalmente un aristocrático dios-caballo que fue posteriormente asimilado con las deidades acuática de Oriente Próximo cuando la base del sustento griego cambió de la tierra al mar. En cualquier caso, la enorme importancia inicial de Poseidón puede aún entreverse en La Odisea de Homero, donde es él y no Zeus el principal causante de los sucesos. Culto En el período histórico, era frecuente referirse a Poseidón por los epítetos Enosichthon, Seischthon y Ennosigaios, significando todos «agitador de la tierra» y aludiendo a su papel como causante de terremotos. Poseidón era un importante dios municipal de varias ciudades: en Atenas, era el segundo en importancia por detrás sólo de Atenea, mientras en Corinto y en muchas ciudades de la Magna Grecia era el dios jefe de la polis. Según Pausanias, Poseidón fue uno de los guardianes del oráculo de Delfos antes de que el olímpico Apolo le sustituyese. Apolo y Poseidón colaboraban estrechamente en muchos ámbitos: en la colonización, por ejemplo, Apolo daba la autorización para partir desde Delfos y asentarse, mientras Poseidón cuidaba de los colonizadores en su viaje y proporcionaba el agua purificadora para el sacrificio fundacional. En la Anabasis de Jenofonte aparece un grupo de soldados espartanos cantando a Poseidón un paeano, un tipo de himno normalmente destinado a Apolo. Como Dioniso y las Ménades, Poseidón también provocaba ciertas formas de perturbación mental. Un texto hipocrático afirma que era considerado culpable de ciertos tipos de epilepsia. Los marineros oraban a Poseidón para tener un viaje seguro, a veces ahogando caballos como sacrificio. Papel en la sociedad Cuando Poseidón estaba de buen humor, creaba islas y calmaba los mares. Cuando se enfadaba, hendía el suelo con su tridente y provocaba maremotos, manantiales caóticos, hundimientos y naufragios. En el arte El carro de Poseidón era tirado por un hipocampo o por caballos. Poseidón estaba asociado con los delfines y las lanzas de pescar de tres dientes (tridentes). Vivía en una palacio en el fondo del océano cerca de Aigai en Eubea, donde guardaba sus caballos con cascos broncíneos y crines doradas. En Roma Neptuno era adorado por los romanos principalmente como un dios caballo, Neptuno Ecuestre, patrón de las carreras de caballos. Tenía un templo cerca de las pistas de carreras de Roma (construido el 25 adC), el Circo Flaminio, y otro en el Campo de Marte. La Neptunalia sólo se observaba en este último el 23 de julio. Nacimiento e infancia Poseidón era hijo de Crono y Rea. Como sus hermanos y hermanas, exceptuando a Zeus, fue tragado por su padre. No fue regurgitado hasta que Zeus obligó a Crono a vomitar los bebés que se había comido. Zeus y sus hermanos y hermanas, junto con los Hecatónquiros, los Gigantes y los Cíclopes, derrocaron a Crono y a los demás Titanes. De acuerdo con otras versiones, Poseidón fue criado por los Telquines en Rodas, igual que Zeus había sido criado por los Coribantes en Creta. Cuando el mundo fue dividido en tres, Zeus recibió la tierra y el cielo, Hades el inframundo y Poseidón el mar. Amantes La visión griega y romana del ciclo hidrológico del mundo hacía también a Poseidón/Neptuno un dios del agua fresca. De ahí que fuera un figura adecuada para las fuentes, como esta de Berlín.Su esposa era Anfítrite, hija de Nereo y Doris. Poseidón se enamoró de Pélope, un hermoso joven, hijo de Tántalo. Llevó a Pélope al Olimpo y le hizo su amante, antes incluso de que Zeus hiciese lo mismo con Ganimedes. Para agradecer a Pélope su amor, Poseidón le regaló posteriormente un carro alado, que usó en la carrera contra Enomao por la mano de Hipodamia. Poseidón persiguió una vez a Deméter. Ésta rechazó sus avances, transformándose en una yegua para poder esconderse en un rebaño de caballos, pero Poseidón advirtió el engaño, se convirtió en un semental y la raptó. El hijo de ambos fue un caballo, Arión, que tenía el don de la palabra. Poseidón tuvo una aventura con Alope, su nieta por Cerción, de la que nació Hipotus. Cerción enterró viva a su hijas pero Poseidón la convirtió en una fuente, Alope, cerca de Eleusis. Poseidón rescató a Amimone de un sátiro lujurioso y entonces tuvo un hijo con ella, Nauplio. Una mujer mortal llamada Tiro estaba casada con Creteo (con quien tenía un hijo, Aesón) pero amaba a Enipeo, un dios río. Tiro perseguía a Enipeo, que rehuía sus avances. Un día Poseidón, lleno de deseo hacia Tiro, se disfrazó como Enipeo y de su unión con ella nacieron los gemelos Pelias y Neleo. Poseidón mantuvo relaciones sexuales con Medusa en el suelo de un templo consagrado a Atenea. Medusa fue transformada en un monstruo. Cuando fue decapitada por Perseo, Crisaor y Pegaso emergieron de su cuello. Tras violar a Cénide, Poseidón le concedió el deseo de convertirse en hombre. Otras historias Atenea se convirtió en la diosa patrona de la ciudad de Atenas en dura pugna con Poseidón. Ambos acordaron que cada uno haría un regalo a los atenienses y que éstos elegirían el que prefiriesen. Poseidón golpeó el suelo con su tridente e hizo brotar una fuente, pero su agua era salada y por tanto no muy útil, mientras que Atenea ofreció un olivo. Los atenienses (o mejor dicho su rey, Cécrope) escogieron el olivo y con él a Atenea como patrona, pues el árbol daba madera, aceite y alimento. Se cree que esta historia alude a un enfrentamiento entre los habitantes de la época micénica y los inmigrantes posteriores. Resulta interesante advertir que en su culmen Atenas fue una importante potencia marítima, llegando a derrotar a la flota persa en la batalla de Salamina cerca de la isla Salamina en 480 adC. Otra versión del mito cuenta que Poseidón dio caballos a Atenas. Poseidón y Apolo, habiendo ofendido a Zeus, fueron enviados a servir al rey Laomedonte. Éste les pidió construir una enorme muralla alrededor de la ciudad y prometió recompensarles generosamente, promesa que luego se negó a cumplir. En venganza, antes de la Guerra de Troya Poseidón envió a un monstruo marino a atacar Troya (que luego fue derrotado por Heracles). En La Ilíada Poseidón ayuda a los griegos, y en varias ocasiones toma parte activa en la batalla contra las fuerzas troyanas. Sin embargo, en el Libro XX rescata a Eneas después de que el príncipe troyano se rindiese ante Aquiles. En La Odisea, Poseidón destaca por su odio hacia Odiseo, debido a que éste había cegado a Polifemo, el cíclope hijo de Poseidón. La enemistad del dios impide a Odiseo volver a su hogar en Ítaca durante muchos años. Incluso se dice a Odiseo, a pesar de su definitva vuelta segura, que aplacar la ira de Poseidón necesitará más de un viaje por su parte. En La Eneida, Poseidón sigue resentido con los errantes troyanos, pero no es tan vengativo como Juno, y en el Libro I rescata a la flota troyana de los intentos de la diosa por hundirla, aunque su principal motivación sea su disgusto por la intromisión de Juno en sus dominios. |
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| Rómulo y Remo, Fundadores de Roma | |
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Según
la tradición romana, Rómulo fue el fundador de Roma junto
con su hermano Remo.
Numitor era rey de Alba Longa. Fue destronado por su hermano Amulio, quien lo expulsó de la ciudad, mató a sus hijos varones y obligó a su hija Rea Silvia a dedicarse al culto de Vesta. El dios Marte fue el padre de Rómulo y |
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Remo: "La vestal Silvia fue a la fuente a buscar agua para lavar los objetos del rito; cansada se sentó en el suelo a refrescarse con el pecho descubierto, de tal manera que la umbría de los sauces, el gorjeo de los pájaros y el rumor del agua le produjeron un profundo sueño. Viéndola Marte sintió deseos lascivos y la poseyó." OVIDIO, Fastos III 11-25 y 73-80 Estatua de Rómulo y Remo, criados por una loba. Silvia tuvo dos gemelos a los que llamó Rómulo y Remo. Cuando el rey Amulio se enteró ordenó que les colocaran en una cesta en el río Tíber para que fuesen arrastrados hasta el mar y muriesen ahogados. La cesta embarrancó. Los pequeños fueron amamantados por una loba, y más tarde recogidos por un pastor y cuidados por su mujer. Cuando crecieron descubrieron su origen, por lo que regresaron a Alba Longa, mataron a Amulio y repusieron a Numitor en el trono. Decidieron fundar una ciudad en una llanura del río. Trazaron con un arado el perímetro según el rito etrusco y juraron matar a todo aquel que traspasara los límites sin permiso. Discutiendo sobre el nombre de la ciudad decidieron que lo eligiría aquel que avistase más pájaros, prueba que superó Rómulo y otorgó a la ciudad el nombre de Roma. Remo, enojado, discutió con Rómulo y borró el surco de los límites de la futura ciudad. Cumpliendo el juramento, Rómulo lo mató. Para poblar la ciudad, Rómulo aceptó todo tipo de gentes: refugiados, libertos, esclavos, prófugos, etc. Sin embargo, con este método la población era eminentemente masculina. Organizó unas pruebas deportivas a las que invitó a una población vecina y que aprovechó para raptar a sus mujeres (el Rapto de las sabinas). Todo acabó amigablemente y Rómulo formó con el rey sabino, Tito Tacio, una diarquía que duró poco, hasta la muerte del sabino. Hay varias versiones de la muerte de Rómulo, bien por una tempestad provocada por su padre Marte o bien asesinado por unos senadores discrepantes. Le sucedió en el reinado de Roma Numa Pompilio. En nuestra cronología actual la fecha de la fundación de Roma se fijó el 21 de abril de 753 antes de Cristo. Esta fecha era el año 0 para el Imperio Romano ya que se la tomaba como punto de referencia para fechar eventos en el mundo romano. Se lo aludía como el "Nacimiento de Roma" ("200aUC" = "Anno 200 ab Urbe Condita" = "En el año 200 desde la Fundación de la Urbe o del Nacimiento de Roma") La fundación de Roma es referida por varias leyendas, las cuales en tiempos recientes han empezado a ser suplidas por reconstrucciones más científicas. La Eneida de Virgilio, es una importante fuente de información sobre las versiones "oficiales" de algunos sucesos históricos de aquel tiempo. Lacio e Italia central Se supone (con cierta probabilidad) que entre los siglos X y VII a.C., Italia central estaba poblada por los dos grupos principales en que se dividían los itálicos: los osco-umbros y los latinos. Latium Vetus (el antiguo territorio del Lacio) estaba poblado por etruscos, volscos, sabinos, ecuos, rútulos y ausonios. Vinieron de diferentes áreas de Italia central, incluyendo la Toscana, Las Marcas y Liguria. Entre ellos, los latinos desarrollaron una sociedad organizada, la cual fue la principal fuente de la población romana. Los latinos originalmente se quedaron en Colli Albani (los Montes Albanos, en la moderna Castelli), de unos 30 a 80 km al sudeste del monte Capitolino). Luego bajaron hacia los valles, los cuales ofrecían mejores tierras para la agricultura y la ganadería. Las zonas inmediatas al río Tíber eran muy favorables y además ofrecían recursos estratégicos notables, ya que el río formaba una frontera natural por un lado, mientras que los montes daban un resguardo defensivo del otro. Esta posición también daba a los latinos control sobre el río (y su posible tráfico comercial y militar), desde el natural punto de observación en la isla Tiberina (la isla situada frente al actual Trastevere). También se podía controlar el tráfico terrestre, ya que Roma se situaba en la intersección de los principales caminos al mar desde Sabinia (al noreste) y Etruria (al noroeste). Se supone que el desarrollo del asentamiento comenzó con diferentes poblaciones separadas (borgate), situadas en los montes, las cuales se unieron para formar Roma. Estudios recientes sugieren que el monte Quirinal fue muy importante en los tiempos antiguos. El primer monte en ser habitado parece haber sido el Palatino (lo que confirma la leyenda), que está en el centro de la Roma antigua. Sus 3 crestas, los montes menores Palatium, Cermalo o Germalo, y Velia) se unieron con las 3 crestas del Esquilino (Opio, Cispio y Fagutal), y luego los pueblos sobre el monte Celio y la Subura (entre los montes de Rione Moderna, Monti y Opio). Estos montes tenían nombres expresivos: el Celio se llamaba Querquetulanus, debido a los robles (quercus), mientras el Fagutal estaba poblado por bosques de hayas. Descubrimientos recientes revelan que el Germalus, sobre la parte norte del Palatium, era el sitio de un pueblo del (siglo IX a.C.) con viviendas circulares o elípticas. Estaba protegido por una cerca de tapial (quizá reforzada con madera), y es probable que este sitio fuera donde verdaderamente se fundó Roma. El territorio de esta federación fue rodeado por una frontera sagrada llamada pomerium, la cual encerraba a la llamada Roma Quadrata (cuadrada). Ésta sería extendida con la inclusión del monte Capitolino y la isla Tiberina ya cuando Roma se convertía en un oppidum, un pueblo fortificado. El Esquilino todavía era una población satélite, cual sería incluido con las expansiones servias. Las celebraciones del septimontium ("de los siete montes"), el 11 de diciembre, en aquel entonces eran consideradas en relación a la fundación de la ciudad. Sin embargo, como el 21 de abril es la única fecha en cual todas las leyendas se ponen de acuerdo, recientemente se ha argumentado que probablemente el septimontium celebraba más bien las primeras federaciones entre los poblados de los montes romanos; de hecho, una federación similar era celebrada por los latinos en Cave (un pueblito al sudeste romano) o en el Monte Cavo en Castelli. La leyenda sobre la fundación romana obviamente tiende a relacionar al naciente pueblo con las entidades más eminentes de su época, para poder "demostrar" que su gran éxito depende también de su origen especial, o para completar su reputación con referencias de primera clase. Sin embargo, esta historia es una historia completa, y la tradición romana entera está basada en ella. Hay varias versiones de esta leyenda; la siguiente versión se considera comúnmente como la principal. Aeneas y Julus Bajo órdenes del príncipe Aeneas o Eneas, el derrotado ejército troyano cruzó el mar Mediterráneo para alcanzar las costas del Lacio. Aquí arribaron en una área probablemente entre el moderno Anzio y Fiumicino, al sudoeste de Roma. Más comúnmente se supone que arribaron en Laurentum (o Larentum); otras versiones dicen que arribaron en Lavinium, un lugar nombrado como la hija del rey Latinus o Latino. Latinus, sabio rey de los latinos, los hospedó, dejando que reorganizaran su vida en Latium. Su hija Lavinia había sido prometida a Turnus, el rey de los Rutuli, pero latinus prefirió ofrecerla a Aeneas; Turnus consecuentemente le declaró la guerra a Aeneas. El resultado fue la muerte de Turnus y la captura de su gente. Ascanius, el hijo de Aeneas, también conocido como Iulus, fundó Albalonga y fue el primero en una larga serie de reyes. El rey Proca fue el padre de Numitor y Amulius o Amulio. Con la muerte de Proca, Numitor se volvió rey de Albalonga, pero Amulius lo capturó y lo mandó a la prisión; también forzando a que Rea Silvia (hija de Numitor) se hiciera sacerdotisa del culto a Vesta. Por muchos años Amulius fue rey. Dioses y sacerdotisas La leyenda del origen de Roma hubiera sido más pobre si los dioses no hubieran tomado parte. Marte (el cual será uno de los dioses más importantes para Roma) tuvo dos hijos con Rea Silvia. (el nombre Rea Silvia sugiere una deidad menor, una semidiosa de los bosques. Silva significa árboles o bosque, y rea puede estar relacionado con res y regnum). Rómulo y Remo Amulius mandó a un siervo a matar a los recién nacidos gemelos. Pero el siervo, los puso en una bolsa que dejó en el Tíber, para que ser arrastrados. Los gemelos fueron transportados por el río y arribaron a las orillas de un lugar que, curiosamente, las leyendas no especifican. Aquí fueron salvados por una loba, que los amamantó. Esta loba, lupa, aún sigue como uno de los principales símbolos romanos. La loba, con los gemelos Cerca, en una vivienda muy pobre, vivía un viejo pastor Faustulus y su esposa Larentia. El pastor encontró a los bebés, los trajo a su casa, y los adoptó. Cuando se hicieron adultos, los hermanos fueron informados de su historia, así que regresaron a Albalonga, mataron a Amulius, y liberaron a su abuelo Numitor. Rómulo y Remo se propusieron edificar una nueva ciudad en el mismo lugar en el que fueron encontrados por loba. Decidieron que uno construiría el pueblo mientras que el otro ayudaría. Así que empezaron a preguntarle a los dioses, pidiendo signos (supuestamente mediante los patrones de vuelo de los pájaros) para informarse de quién iría a dirigirla. Otra versión dice que compitieron y ganaría el hermano que viera más pájaros (o más pájaros de la misma especie). Romulo se fue a la cima del Monte Palatino, Remo a la cima del Aventino. Rómulo se convenció de que él había sido seleccionado por los dioses, o de que había visto más pájaros, así que casualmente tiró su lanza en el monte para encontrar el lugar; cuando estaba en la tierra, la lanza (la cual era de madera) inmediatamente se convirtió en el corniolus, el árbol sagrado de Roma. Para la fundación siguieron los ritos tradicionales de su época para fundar ciudades. Con la ayuda de una vaca y un toro blancos, usó un arado para trazar la cerca de la ciudad. Remo saltó sobre el surco, violando la muralla, lo cual era una especie de sacrilegio, pues la muralla se trazaba desde el primer momento para ser inviolable. Y de acuerdo con la tradición, Rómulo lo mató a espada, para que los dioses no permitieran que en el futuro la muralla fuese violada de nuevo. Rómulo fue el primer rey romano, y reinó hasta que desapareció durante una tormenta, llevado por su padre Marte. Evolución de la leyenda Mientras que el cuerpo principal de la leyenda ha permanecido más o menos el mismo desde su creación, algunos detalles han cambiado, principalmente para juntar las ligeramente divergentes versiones y corregir varios puntos en cuanto a tiempo y geografía. También las antiguas leyendas locales, poco a poco fueron laboradas para alcanzar armonía con la historia principal. El efecto de estas intervenciones sobre la leyenda son considerablemente evidentes. Una de las más tempranas versiones (del quinto siglo antes de Cristo) es la del griego Mitileno Ellanicus, y generalmente es reportada junto con la versión de Damastes de Sigeo. En esta versión, el fundador del pueblo fue Aeneas. Estas versiones sobrevivieron hasta el 509 adC (año considerado en el que comienza la república romana), cuando fue percatado que, como habían existido 7 reyes romanos y Rómulo fue el primero, existía un hueco entre el siglo octavo de los primeros reyes y el siglo décimosegundo de la caída de Troya. Así que como Rómulo no podía ser hijo de Iulus, sólo quedaba como un distante descendiente. El tiempo entre Iulus y Rómulo fue "llenado" con la serie de los reyes de Albalonga. Aeneas pudiera haber aterrizado sobre las costas de latium durante el reinado de Latinus (rey de los latinos), para poder llegar a un acuerdo con las leyendas locales. Entonces Marte tenía que ser añadido para poder honrarlo, así que Rómulo se volvió un descendiente (por parte de padre) de Marte, mientras que por parte materna Rea Silvia estaba conectada con Aeneas mediante la dinastía de Albalonga. La condena de los hijos de Rea Silvia es sólo una de las varias recolecciones de leyes divinas, de la religión que tan profundamente entró en la vida romana. Cada grupo tenía sus propias leyendas similares: Los itálicos Entre los itálicos, como el relato en la Teogonía de Hesíodo, los dos hermanos Agrius y Latin eran los hijos de Telégono, el cual era hijo de Ulises y la bruja Circe (a la cual se le dedica el monte Circeo, ubicado en Latium sureño, donde un culto era celebrado en su honor y se suponía que estaba su cueva). Los latinos: Saturno había sido reemplazado por su hijo Jove, así que bajó a la tierra y se mezcló con los latinos. Después, Evandrus llegó a Latium mediante arcadia, y luego Hércules llegó a liberar estas tierras de la amenaza del gigante Cacus. Finalmente Aeneas llegó de Troya, después de aventuras atrevidas y fundó Roma. Notablemente en esta versión los latinos no fueron creados o de cualquier otra forma asistidos por los dioses, sino que el pueblo fue fundado por Aeneas en la presencia de estas "autoridades". La fecha de la fundación de Roma Durante la república romana, varias fechas fueron dadas para su fundación de la ciudad, todas en el intervalo entre 758 adC y 728 adC. Finalmente, bajo el Imperio romano la fecha sugerida por Atticus y Varro, (753 adC) fue acordada, pero en fasti capitolini el año dado fue 752. Mientras que los años variaban, todas las versiones estaban de acuerdo en que la ciudad fue fundada el 21 de abril, un día santo dedicado al sagrado culto de Pales, diosa de los pastores; en su honor, Roma celebraba el parritta (o palilia). El nombre de Roma El nombre del pueblo se considera generalmente que se refiere a Rómulo, pero hay otras hipótesis. Una de ellas se refiere a Roma, que sería la hija de Aeneas o Evandrus. Estudios recientes parecen darle preferencia a una proveniente raíz indo-europea con significado de "río"; Roma en esa caso significaría "el pueblo sobre el río". Roma es también llamada las urbes, y este nombre (que después en latín significaría genéricamente cualquier otro pueblo) viene de "urvus", la ranura cortada por un arado, aquí, por la de Rómulo. Sobre el monte Capitolino, a mediodía, el 21 de abril de cada año, una campana especial llamada la patarina suena del Campidoglio para conmemorar la fundación de Roma. En esa ocasión, el famoso cañón de Gianicolo permanece silencioso, el único día del año en que no suena. |
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| Júpiter | |
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Júpiter,
también conocido como Zeus en la mitología griega, es el
dios principal de la mitología romana.
También conocido como Jove fue llamado Jupiter Optimus Maximus, el mejor y más alto, como la deidad patrona del estado romano encargado de las leyes y del orden social. Júpiter era retratado como un dios sabio y justo pero tenía un gran temperamento, reinaba sobre la tierra y el cielo y sus atributos eran el águila, el rayo, y el cetro. Uno de los defectos de Júpiter era su promiscuidad y para realizar sus |
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conquistas amorosas, se transformaba en animales como cisnes, toros o pájaros, pues él no podía ser visto en toda su gloria. El Júpiter romano poseía una personalidad menos marcada que su equivalente griego y los aspectos religiosos permanecían mucho más diferenciados entre ambas culturas. Como Júpiter Fidius era guardián de la ley, defensor de la verdad y protector de la justicia y la virtud, que eran sus principales atribuciones en la vida pública de la ciudad de Roma. Asímismo poseía numerosos otros nombres y epítetos de carácter mitológico: Jupiter Caelestis ("celestial") Jupiter Fulgurator ("del relámpago") Jupiter Latarius Jupiter Lucetius ("de la luz") Jupiter Pluvius ("el que envía la lluvia") Jupiter Stator Jupiter Terminus o Jupiter Terminalus ("defensor de las fronteras") Jupiter Tonans ("troneante") Jupiter Victor (guía de los romanos en la victoria) Jupiter Summanus ("del trueno nocturno") Jupiter Feretrius En el periodo imperial era habitual que emperadores como Claudio o Domiciano adoptasen características de las representaciones de Júpiter en sus propios retratos intentando reafirmar su soberanía sobre el imperio. Capitolino El mayor templo de Roma era el templo a Júpiter Optimus Maximus en la Colina Capitolina. Aquí era adorado junto a Juno y Minerva formando la Triada del Capitolino, el culto principal de la cultura romana. En la época más antigua de la ciudad de Roma la triada estaba compuesta por los dioses Júpiter, Marte y Quirinus pero éstos fueron sustituidos más tarde a partir de influencias etruscas. Los romanos solían construir templos como éste dedicados a la Triada Capitolina en el centro de sus nuevas ciudades. |
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| Cerámica romana | |
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A
lo largo de la historia del hombre, la cerámica, desde su aparición
en el Neolítico, ha sido el material más utilizado para
realizar recipientes de uso cotidiano.
Por esta razón, los arqueólogos encuentran en los yacimientos gran cantidad de fragmentos que aportan mucha información sobre la vida cotidiana y la economía de sus usuarios. La materia prima que se utilizaba, la arcilla, es muy abundante en la naturaleza por lo que resulta más barato que otros materiales. Otra ventaja de la cerámica |
| era que se adaptaba con gran facilidad a todo tipo de funciones, gustos y economías. | |
| Tipos de cerámica romana | |
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Una
de las cerámicas más abundantes era la llamada terra sigillata.
Es muy fácil de distinguir por su aspecto exterior, de color rojizo
o anaranjado y brillante. Este tipo de cerámica tiene dos características
principales:
Para su fabricación se utilizaba un molde. Consistía en realizar un molde previo también en arcilla imitando la forma a realizar. Sobre la arcilla fresca se realizaba en la pared interior una decoración en negativo por medio de la impresión con punzones de motivos variados. Una vez seco el molde se aplicaba sobre su superficie interior la pasta que, por presión, al retirarse, salía con la decoración en relieve. Otra característica era su fabricación en serie debido |
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precisamente a la utilización de moldes y plantillas. Esto abarató los costes y permitió su comercialización masiva en mercados muy alejados de los centros de producción. Su nombre viene dado por la necesidad de distinguir los alfareros y los alfares en los que se fabricaba. Para ello se marcaban las piezas con sellos (sigilla), generalmente en el fondo de la pieza. En la Península Ibérica pronto aprendieron a fabricar este tipo de cerámica que los arqueólogos llaman terra sigillata hispánica y que comienza a fabricarse a partir del siglo I d.C. Otro tipo de cerámica romana consideraba de cierto lujo era la denominada de "paredes finas", llamada así por la delgadez de sus paredes, lo que no fue un obstáculo para que a menudo estuviese también decorada. Esta cerámica se desarrolla también en el siglo I d.C. Otro tipo era la cerámica pintada, conocida ya antes de la presencia romana en la Península Ibérica. Se caracteriza por llevar una decoración pintada en tonos rojos y negros principalmente y con pincel siempre en su exterior. |
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| Emperador, Título Político originado en el Imperio Romano | |
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Aunque
con frecuencia se llame emperadores a los líderes de ciertos grandes
imperios, por asociación con éstos, lo cierto es que los
comúnmente llamados Emperadores de China o Japón no lo son
en el sentido estricto, porque el título se asocia con un cierto
continuismo (a lo menos lejano) con la cultura latina de la que emana.
Historia Originariamente el imperator era el jefe del ejército romano. El año 27 adC, Octavio Augusto unificó el mundo romano y estableció el Imperio Romano, pero no se atrevió a asumir poderes absolutos y quebrar de esta manera el |
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sistema político de la República Romana, debido al ejemplo que representaba el asesinato de Julio César el año 44 adC, precisamente acusado por los senadores de querer acabar con las libertades civiles republicanas. De esta manera creó el Principado, un régimen político en el cual se mantenían todos los cargos y formas republicanas, pero todos los grandes cargos públicos eran asumidos por Octavio. Aunque éste aceptó para sí tan solo el título de princeps civium (esto es, el primero de los ciudadanos), en la práctica el título más importante que tenía era el de Imperator o jefe del ejército, porque era éste el último garante de la paz romana después de las cruentas guerras civiles libradas en el último siglo. De esta manera, con el paso del tiempo se fue identificando el título de Emperador con el de amo y señor absoluto de un imperio. Una vez derrumbado el Imperio Romano de Occidente, el Imperio Bizantino se consideró continuador de la tradición romana, aunque abandonó la cultura latina por la antigua cultura helénica que había originado a aquélla. Los emperadores bizantinos se hicieron llamar con el término griego basileus, que significa rey. Sin embargo, en el ámbito oriental comenzó a cobrar fuerza también el título de Zar, derivado del nombre latino César, y que se aplicó después al Zar de Bulgaria, para ser tomado en su minuto por los Zares del Imperio Ruso, una vez caída Constantinopla en manos de los otomanos. En Occidente no hubo Emperadores desde el año 476, pero la Iglesia de Roma se consideraba continuadora del Imperio, en el campo espiritual. Inicialmente los papas romanos reconocieron a los emperadores bizantinos como continuadores de la tradición imperial romana, pero las crecientes desaveniencias entre ambos (fundamentalmente porque los papas tuvieron muchas veces que defenderse con sus propias armas de invasores extranjeros, sin recibir ayuda de los bizantinos que supuestamente debían protegerlos) hicieron que el Papa torciera la mirada hacia el creciente poder político de los francos. De esta manera los Papas llamaron a Pipino el Breve en su ayuda, entronizándole como rey de los francos en recompensa. Su nieto Carlomagno fue coronado Emperador de Occidente el año 800 en Roma, en un sorpresivo gesto del Papa León III; oficialmente se sostiene que por agradecimiento ante su intervención durante una revuelta en Roma, pero es posible que haya sido motivado por el creciente acercamiento entre Carlomagno e Irene, a la sazón emperatriz de Bizancio, lo que iba en contra de sus intereses. El Imperio Bizantino jamás reconoció a Carlomagno como Emperador y sucesor de los Césares romanos, porque consideraban a éste como líder de un reino bárbaro que no tenía lazo jurídico alguno con el Imperio Romano, mientras que el Imperio Bizantino sí que era (en el papel, al menos) sucesor jurídico de éste, en Oriente. Después de que los nietos de Carlomagno se repartieran su imperio en el Tratado de Verdún (843), hubo varios advenedizos que con mayor o menor fortuna intentaron hacerse reconocer como Emperadores, tratando de forzar al Papa mediante el envío de expediciones militares a Italia. Finalmente el año 962 el rey germano Otón el Grande consiguió ser coronado legítimo Emperador de Occidente, lo que le proclamaba como heredero de Carlomagno, fundándose así el Sacro Imperio Romano Germánico. Sus sucesores conservarían el título hasta el año 1806, aunque el propio Sacro Imperio Romano Germánico fue prácticamente desmantelado en 1648, después del Tratado de Westfalia. Durante siglos se admitió en Occidente que el Papa, como legítimo custodio de la tradición romana, era el único capaz de designar Emperadores. Supuestamente, en la concepción medieval, el mundo estaba bajo la tutela temporal del Emperador, y la espiritual del Papa, como señores conjuntos del mundo cristiano (y del mundo, en definitiva, por cuanto el Papa se consideraba Vicario de Cristo para toda la Humanidad). De esta manera sólo podía haber un único Emperador, con jurisdicción sobre todos los reyes cristianos. Sin embargo, este sueño estuvo lejos de cumplirse, ya que nunca el Emperador de Occidente consiguió imponerse a todos los reyes cristianos; quien llevó más lejos este sueño universalista fue el Emperador Carlos V de Alemania, precisamente en una época (el Siglo XVI) en que el universalismo medieval estaba desapareciendo en beneficio del nacionalismo moderno. Sin embargo, aunque los reyes medievales se trenzaran en múltiples guerras, e incluso muchos de ellos combatieran por las armas al Emperador de turno, jamás intentaron tomar para sí el título por no contar con las bases legales para ello. Sin embargo, la llegada de Napoleón Bonaparte cambiaría las cosas. Durante el Siglo XVIII se había producido un fuerte renacimiento del clasicismo romano (Neoclasicismo), que se había vinculado a la idea de que la Razón iba a superar el oscurantismo que se identificaba con la Edad Media. En lo político (y también en lo artístico), Napoleón trató justamente de regresar al modelo imperial romano, por lo que se transformó en cabecilla de un gobierno directorial a la manera romana: el Consulado. Napoleón finalmente mandó llamar mediante presiones y amenazas al Papa Pío VII para coronarse Emperador en la Catedral Notre Dame de París, el año 1804. Sin embargo, en el momento decisivo y en un gesto de orgullo, Napoleón arrebató al Papa la corona imperial, y se la ciñó él mismo, como un gesto según el cual él mismo se hacía el hombre más poderoso de la Tierra. Sin embargo, para su desgracia, todavía seguía existiendo el Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, a la sazón Francisco José I, quien optó por renunciar a su título en 1806, antes que ser obligado por la fuerza a reconocer a Napoleón como Emperador. El gesto de Napoleón no sólo fue calificado como una usurpación por parte de un advenedizo sin títulos legales ni jurídicos para su acción, sino que además abrió la espita para otros advenedizos que acto seguido se proclamaron Emperadores en los más curiosos lugares de la tierra. De esta manera, en México el general Agustín Iturbide se proclamó como Emperador Agustín I en 1821, aunque sería derrocado al año siguiente; en 1864 asumiría Maximiliano I en México, entronizado por los ejércitos de Napoleón III, y duraría en funciones hasta ser fusilado en 1867. Al año siguiente que Agustín Iturbide, en 1822, se proclamó el Imperio de Brasil, con Pedro I de Brasil como Emperador; éste duraría hasta la proclamación de la República en 1888. En 1871 el Rey Guillermo de Prusia, después de la Guerra franco-prusiana, y considerándose legítimo heredero del Sacro Imperio Romano Germánico (que seguía existiendo jurídicamente bajo la forma de Imperio Austro-Húngaro, al cual los propios prusianos habían derrotado militarmente en 1866), se proclamó Emperador de Alemania. Y en 1976 el general africano Jean Bédel Bokassa (admirador de Napoleón Bonaparte) transformó la República Centroafricana en Imperio Centroafricano, y él mismo se proclamó Bokassa I en una desmesurada ceremonia; este dictador duraría hasta 1979, año en que fue derrocado por una sublevación popular, terminándose así el último estado en autodenominarse Imperio. |
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| Publius Aelius Traianus Hadrianus | |
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En
español Publio Elio Adriano (Roma, 24 de Enero de 76 - Baia,
10 de Julio de 138). Emperador romano de la dinastía de los Cinco
buenos emperadores, los Antoninos.
Nacido en Itálica, cerca de Sevilla, descendiente de colonos romanos afincados en el sur de España. Era primo de Trajano, habiendo sido nombrado por éste para una serie de dignidades y cargos públicos que lo hicieron aparecer como el presunto heredero del emperador. En época de las Guerras Prácticas de Trajano, era gobernador de Siria. Tras la muerte de Trajano, la emperatriz Plotina aseguró que Adriano había sido adoptado como hijo por Trajano en su lecho de muerte. A pesar de que muchos dijeron que esto era una farsa, |
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Adriano fue proclamado emperador de Roma. Su nombramiento fue inmediatamente seguido de la ejecución sumarísima de cuatro importantes exconsules, exponentes de las conquistas militares de Trajano. Estas ejecuciones se llevaron a cabo sin el acuerdo previo del Senado, y este hecho provocó un distanciamiento entre el emperador y la vieja asamblea, lo que marcó la política imperial subsiguiente, que fue dirigida en el sentido de ampliar la base de apoyo del principado en detrimento de Roma, mediante el contacto directo del emperador con las élites provinciales, en oposición a la vieja política del mantenimiento de Roma como ciudad imperial hegemónica. Adriano estaba contra la política de conquistas emprendida por Trajano, por lo que sus primeras medidas como emperador tendieron a abandonar definitivamente cualquier tentativa de preservar las conquistas inseguras realizadas por su predecesor en su última expedición contra el Imperio Parto . Conquistas estas que el propio Trajano había sido forzado a abandonar tras una serie de reveses militares. Favoreciendo una política de defensa pasiva, Adriano también abandona parte de las conquistas de Trajano en Dacia, actual Rumanía, cediendo a los sármadas la planicie del Bajo Danubio y concentrando la ocupación romana en la región de Transilvania, protegida por la barrera natural de los Cárpatos. Según Dio Cassio, también ordenó la demolición del puente construido por Trajano sobre el río Danubio, como forma de evitar una invasión de las provincias danubianas a partir de Dacia. En un intento por proteger las demás fronteras del imperio, mandó construir un gran número de fortificaciones, entre ellas la Muralla de Adriano, situada entre Inglaterra y Escocia. Fue un gran admirador de la cultura griega, siendo uno de los responsables de la propagación del helenismo del mundo antiguo. Hizo grandes viajes por el imperio, realizando obras y mejorando las infraestructuras y la economía de las provincias. Ordenó la construcción del Panteón de Roma, reconstruido sobre otro previo, mucho menor erigido por Agripa, pero manteniendo la fachada arcaica con el nombre del antiguo constructor. Fue un emperador viajero y, por donde pasaba, levantaba ciudades, construía calzadas, erigía monumentos. estos monumentos tenían un significado político: su construcción generalmente significaba una alianza en pié de igualdad abstracta entre Roma y la ciudad donde se construían. Así, mandó terminar la construcción de un gigantesco templo a Zeus, en Atenas, el "Olympeion", cuyo principio se remontaba a la época del tirano ateniense Pisistrato, en el siglo VI adC. El resultado de estas construcciones fue organizar un barrio al modo romano de urbanizar, de manera que pudiera igualarse al fundador mítico de Atenas, Teseo. Esta Atenas "romana" estaba separada de la antigua ciudad por un pórtico en la entrada, en el que había inscrito: "Esta es la ciudad de Adriano, y no la de Teseo". Esta reelaboración de la legitimidad política en torno, no a la ciudad de Roma o de su Senado, si no a una cultura helénica común, que presagiaba ya en cierta manera al Imperio Bizantino, permitió al historiador fracés Paul Veyne comparar a Adriano con un Nerón bien sucedido. Esta política encontraría su mayor contestación entre un pueblo que se había opuesto históricamente, la mayor resistencia a esta matriz cultural griega: Judea, los judíos se reunieron preparando una nueva revuelta contra el elemento greco-romano. La revuelta estalló cuando Adriano mandó reconstruir Jerusalén , destruida por Tito en el año 70 ddC., como una ciudad griega. Esto fue considerado por los judíos como una profanación de su ciudad por los extranjeros. De hecho en todos sitios surgían estatuas, baños públicos, centros ruidosos de vida profana. Durante el final del reinado de Adriano, un movimiento armado anti-romano sacudió el interior de Judea, mandado por el rebelde mesiánico que vendría a ser conocido por el nombre de Bar Kochba (el Hijo de la Estrella). En cuanto Adriano supo del levantamiento de los judíos, ordenó que las legiones de las provincias vecinas atacasen a los judíos y los destruyesen. No se sabe con certeza si Adriano participó activamente en la guerra judáica, ni en que medida, lo que es cierto es que esta guerra fue larga y terrible, duró más de dos años y fue cruenta. Los judíos fueron acorralados poco a poco en sus refugios subterraneos de las montañas, donde fueron diezmados. Los sobrevivientes fueron vendidos como esclavos. El ejercito romano sufrió tal desgaste que Adriano eliminó de sus despachos militares al Senado la formula usual de apertura: "el Ejército y el Emperador están bien". Roma decretó la expulsión de los judíos de Jerusalén , que fue reconstruida como ciudad griega pasando a llamarse "Aelia Adriana".En el emplazamiento del templo judáico se erigió la estatua de Zeus y junto al Gólgota donde fue crucificado Jesús se levantó un templo dedicado a Afrodita. La antigua provincia de Judea pasó a llamarse Palestina (Philistina), forma de intentar apagar la memoria de la presencia judáica en la región, cambiándola por el nombre de sus más antiguos (y actuales) habitantes, los Filisteos. Por eso en el Talmud, esta revuelta siguió siendo llamada "la guerra del exterminio". De hecho, por más que la diáspora judía empezara siglos antes de Adriano, es la narrativa sobre la guerra judáica la revestida de características legendarias. La guerra eliminó cualquier posibilidad de renacimiento de un judaísmo como expresión puramente política y no sólo religiosa y cultural, situación que se perpetuaría hasta el surgimiento del sionismo en el siglo XIX. La sucesión de Adriano fue complicada. En principio había pensado adoptar como hijo y sucesor a uno de sus muchos antiguos favoritos (como el adolescente griego Antinoo) Lucius Ceionius Commodus, pero habiendo fallecido prematuramente éste, Adriano terminó por adoptar al senador que vendría a ser conocido como el Emperador Antonino Pio, con la condición de que éste adoptase como su sucesor a un pariente lejano de Adriano, el joven Marcus Aurelio Verus, el futuro emperador Marco Aurelio, así como el hijo del fallecido Lucius Ceionius, Lucio Vero, que vendría a ser el co-emperador junto con Marco Aurelio. Mientras tanto, Adriano ordenó el suicidio de otro de sus parientes, el nonagenario senador Serviano, del que desconfiaba por buscar la sucesión imperial para uno de sus nietos (que también fue obligado a suicidarse). Esta decisión agravó mucho más el distanciamiento entre Adriano y el Senado, que a su muerte intentó invalidar sus disposiciones, lo que fue impedido por Antonino Pio. |
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| Publius Cornelius Scipio | |
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Publius
Cornelius Scipio Africanus Major (236 adC - 183 adC)
Famoso general y político romano. Es más conocido por derrotar a Aníbal y por esto es llamado Escipión el Africano. En el año 209 a de C., un joven comandante extraordinariamente hábil, Publio Escipión, se encargó del mando del ejercito romano en Hispania. En un ataque sorpresa, conquistó la base principal del enemigo, Cartago Nova (actual Cartagena), y después venció a las restantes tropas cartaginesas. En el año 206 a. de C. se habian eliminado de Hispania casi todos los enemigos de Roma. En el año 204 a. de C. Escipión persuadió al Senado para |
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autorizarle a conducir el ejército romano a Cartago. Aníbal se vio entonces obligado a regresar a casa para defender su ciudad natal y, en el año 202 a. de C., Escipión y Aníbal se enfrentaron en una dura batalla en Zama. Por primera vez, Aníbal luchó contra un comandante romano de su propia talla, y Escipión, en una gran victoria para Roma, le venció. |
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| Constantino I, el Grande | |
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Nacido
como Cayo Flavio Valerio Claudio Constantino) (Naissus, Dacia, actual
Serbia, h. 280 - Ancycrona, Ponto, actual Turquía, 337) Primer
emperador cristiano de Roma.
Ascenso al trono Imperial Era hijo de un militar al servicio de Diocleciano, Constancio o Cloro, que asumió la gobernación de la parte occidental del Imperio al abdicar aquél (305). Muerto Constancio al año siguiente en Britania, las tropas allí estacionadas proclamaron emperador a Constantino; pero hubo de librar duros combates contra sus rivales hasta que, en la batalla del puente Milvio (312) se impuso a Majencio y se hizo con Roma. Con ello obtenía la parte occidental del Imperio, mientras |
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que la oriental, controlada por Licinio, no pasó bajo su poder hasta el 323 (batalla de Adrianópolis). Desde entonces hasta su muerte ejerció como emperador único (Totius orbis imperator). Conversión al cristianismo La trascendencia del reinado de Constantino para la historia occidental procede de las consecuencias que tuvo su conversión al cristianismo (en algún momento indeterminado del proceso de conquista del poder, aunque no se bautizó hasta poco antes de morir); descartada la sinceridad de su sentimiento religioso, es posible que dicha conversión se debiera al fracaso de las persecuciones de los reinados anteriores, así como a la búsqueda de elementos de unidad que contrarrestaran las tendencias disgregadoras del Imperio. Por el Edicto de Milán (313) acabó con el culto estatal pagano en Roma, decretó el fin de las persecuciones contra los cristianos y la devolución a éstos de los bienes expropiados. Al cristianismo lo llama la nueva religión, y para hacerlo tuvo que ordenar la muerte de su familia. En los pagos, del latín bosques, no llegó la influencia de esta nueva religión, y siguieron con sus antiguas tradiciones y el culto a los dioses. Los ciudadanos les llamaron paganos, los del bosque. Medidas religiosas Poco después de la Batalla del Puente Milvio, 312, Constantino entrego al papa Silvestre I un palacio romano que había pertenecido a Diocleciano y anteriormente a la família patrícia de los Plautii Laterani, con el encargo de construir una basilica de culto cristiano. El nuevo edifício se construyó sobre los cuarteles de la guardia pretoriana de Majencio, los Equites singulares, convirtiendose en sede catedralicia bajo la advocación del Salvador, substituida esta más tarde por la de San Juan. actualmente se la conoce como Basílica de San Juan de Letrán. En 324 el emperador hizo construir otra basílica en Roma, en el lugar donde martirizaron a San Pedro, la colina del Vaticano, y que actualmente acoje a la Basílica de San Pedro. Aunque no convirtió al cristianismo en religión oficial del Estado (un paso que daría Teodosio en el 391), fue el primero en darle poder, una buena posición social y económica a su organización, porque le concedió importantes privilegios y donaciones a la Iglesia, apoyó la construcción de grandes templos y dio preferencia a los cristianos a la hora de seleccionar a sus colaboradores. A cambio, otras comunidades religiosas comenzaron a ser perseguidas dentro del Imperio, como sería el caso de los judíos. Temeroso de que las disputas teológicas rompieran la unidad de la religión cristiana, puso el poder a disposición de la jerarquía eclesiástica para combatir las numerosas herejías de la época. Ya en el 317 dictó leyes contra los donatistas, a quienes el Concilio de Arlès había situado fuera de la ortodoxia cristiana. Repitió la operación contra los arrianos, convocando y haciendo aplicar el primer concilio general de la Iglesia en Nicea (325), en el cual se aprobó el Credo que recogía las propuestas de San Atanasio frente a las de Arrio. Administración En lo político, puede decirse que con Constantino culminan las tendencias autoritarias y dirigistas del reinado de Diocleciano, completando la evolución del Imperio hacia el absolutismo: los Senados de Roma y Constantinopla pasaron a ser asambleas representativas meramente municipales; se reforzaron el ejército -especialmente el del interior-, la policía y los servicios de información; se reestructuró la Administración en un sentido centralista; se desarrolló una burocracia jerárquicamente organizada a las órdenes de un Consejo de la Corona; y se estableció un riguroso ceremonial cortesano tendente a resaltar la supremacía del emperador y su carácter divino. Otras reformas importantes del reinado de Constantino tuvieron lugar en el terreno económico, en el que intentó poner freno a la grave crisis que arrastraba el Imperio desde el siglo anterior. Para contener la inflación reformó el sistema monetario, basándolo enteramente sobre el oro creando el solidus (esta moneda recibe también los nombres de nomisma y bezant. Su peso es de aproximadamente 4,5 gramos. El plural de solidus es solidii). Decretó el carácter hereditario de los oficios. Y completó el proceso de vinculación de los colonos a la tierra que cultivaban, poniendo las bases de la institución medieval de la servidumbre. Por todo ello, puede considerarse que en el reinado de Constantino se dieron pasos decisivos hacia la configuración de la Edad Media europea. Tras su muerte se desataron ásperas disputas sucesorias entre sus hijos, en las que resultó victorioso Constancio II. Bizancio Constantino reconstruyó y amplió la ciudad griega de Bizancio (la actual Estambul), a la que cambió el nombre por el de Constantinopla (330) y convirtió en capital cristiana del Imperio, en sustitución de Roma, símbolo del paganismo. Con ello hizo bascular el centro político del Imperio hacia el este, suministrando una capital magnífica al futuro Imperio Romano de Oriente (Imperio Bizantino) y, desde 1453, al Imperio Otomano. |
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| Vespasiano | |
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(Tito
Flavio Sabino Vespasiano)
Durante el reinado de Calígula había sido pretor y el emperador Claudio lo llevó con él en sus campañas en Britania. A la muerte de Nerón, fue proclamado emperador por los ejércitos de Oriente el 1 de julio de 69 en Alejandría, e instauró la dinastía de los Flavios, mientras reprimía la rebelión judía. Marchó entonces hacia Egipto, dejando a su hijo Tito terminar el asedio de Jerusalén. Su objetivo era cortar el suministro de trigo a Roma. |
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Tras una fácil victoria en Egipto, se dirigió a Roma, que había sido ocupada en su nombre por Antonio Primo al frente de las legiones del Danubio. Vitelio había muerto durante la ocupación. Su reinado acabó con la guerra civil que siguió a la muerte de Nerón, y fue el último emperador del año de los cuatro emperadores (69). Se dedicó a la restauración política y económica de Roma. También ordenó la construcción del famoso "anfiteatro flavio", más conocido como coliseo. Sus hijos Tito primero y luego Domiciano le sucedieron. Los primeros aseos públicos de París se llamaron vespasianas porque este emperador estableció un impuesto sobre la recogida de orina. |
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| Trajano | |
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Emperador
romano (98-117), nacido en 53 d.C. en la ciudad de Itálica (Santiponce)
a escasos kilómetros de Hispalis (Sevilla) y perteneciente a la
más rica y próspera provincia de la Hispania romana, la
Baetica.
Su padre, del mismo nombre, había sido uno de los seguidores más importantes de Vespasiano tras la muerte de Nerón. También él era fiel a la casa de los Flavios y siguió la carrera habitual de senador romano (cursus honorum), siendo elegido cónsul en 91. Durante el mandato de Nerva era gobernador de Germania Superior. Nerva le adoptó en |
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su ausencia y le hizo participar en su gobierno. Una posible explicación es que buscaba el apoyo del militar que confiaba en Trajano tras una brillante carrera y tenía fama de ser uno de los mejores comandantes. Tras la muerte de Nerva, Trajano se mantenía cerca de las fronteras de Rin y Danubio. Una de sus primeras actuaciones fue mejorar la red de carreteras entre Maguncia y Augsburgo. Además se empezó con la construcción de un limes para asegurar la "Agri decumates" (tierras germanas al lado derecho del Rhín) que habían sido ganadas para el imperio bajo Domiciano. Hasta el año 99 no llegó como emperador a Roma por primera vez. Con el reciente gobierno terrorífico de Domiciano, fue recibido con los brazos abiertos por el senado. Las guerras contra los dacios En 101 Trajano empezó su primera guerra contra los dacios, un pueblo que vivía en la actual Rumanía, cuyo líder era Decébalo. La guerra terminó al año siguiente con la victoria romana en la batalla de Tapae. Entre 105 y 106 siguió la segunda guerra de los dacios, durante la cual los romanos tomaron la capital dacia, Sarmizegetusa, y anexionaron Dacia como provincia del imperio. Estas guerras se reflejan en la columna de Trajano, que se levantó conjuntamente con el Foro (Foro de Trajano), donde fue colocada para celebrar la victoria. Aproximadamente al mismo tiempo, se integró el reino de los nabateos (aunque sin guerra) convirtiéndose en provincia romana con el nombre de Arabia Pétrea. Las guerras contra los partos En 113 Trajano empezó una guerra victoriosa contra los partos (ver Imperio Parto), Armenia, Asiria y Mesopotamia fueron integradas en el Imperio. Éste alcanzó con las conquistas su máxima extensión. Problemas con rebeliones, problemas logísticos y una enfermedad seria de Trajano impidieron conquistas más allá de estos límites. Murió en el viaje de vuelta en Selenio cerca del Mar Negro el 8 de agosto de 117. Justo antes de su muerte adoptó a su sobrino Adriano quien le sucedió en el trono. Hay rumores de que esta "adopción" se realizó post mortem escondiendo su mujer Pompeia Plotina un esclavo bajo las sábanas del emperador muerto quien sussuró la adopción como presunta última voluntad del moribundo. La titulación completa de Trajano en el momento de su muerte era: Imperator Caesar Divi Nervae filius Nerva Traianus Optimus Augustus Germanicus Dacicus Parthicus, Pontifex maximus, Tribuniciae potestatis XXI, Imperator XIII, Consul VI, Pater patriae. |
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